La saturación como arma: cuando el caos informativo se convierte en forma de gobierno

Nos quieren cansados, desorientados y solos. Nos quieren corriendo detrás de titulares, sin tiempo para pensar, sin energía para organizarnos, sin claridad para señalar al responsable. Porque un pueblo exhausto no se rebela. Un pueblo confundido no se une. Un pueblo atemorizado obedece.