La privatización de la educación

LA PRIVATIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN

 

Extracto del folleto de Ruptura sobre Educación

 

A Luchar por el Socialismo n.º 30 (*)

 

Bolonia y LOE: el PSOE continúa los ataques que inició el PP contra la educación pública

 

Esta terrible reforma afecta no sólo a estudiantes, becarios, profesores y personal administrativo en los centros, sino que es un cambio que tendrá consecuencias para el conjunto de la sociedad. Por ello debemos hacer extensible la lucha al máximo número de personas posible, buscando la solidaridad de trabajadores y trabajadoras de otros sectores.

 

Ante este panorama, reclamamos la necesidad dedesenmascarar los planes del gobierno del PSOE y de organizarse en institutos, centros de formación y universidades, creando o sumándose a comités, plataformas o cualquier organismo en defensa de la educación pública, buscando además una coordinación entre centros a nivel estatal, incluso europea, que consiga frenar y tirar de una vez a la basura estas reformas educativas hechas a medida del gran capital y no en interés de la mayoría de la población, es decir, de la clase trabajadora.

 

LA PRIVATIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN: UN PROYECTO MUNDIAL

 

(…) uno de los proyectos de la UE es hacer una reforma educativa común, cuyas medidas básicas son drásticos recortes de presupuestos de las escuelas primarias, secundarias y universidades. Para ello se elaboró un plan en común, que se basa en las directrices marcadas por el Banco Mundial y que en el caso de la reforma de la educación universitaria se refleja la declaración de Bolonia, ratificada en Berlín en 2003 por más de 40 países firmantes, entre ellos por supuesto, el Estado español.

Los gobiernos, en sus convenciones internacionales, dejan bien clarito cuáles son sus intenciones para después vender cada uno a su respectiva opinión pública los acuerdos tomados, siempre en interés de las grandes empresas. En nuestro caso, las excusas son armonizar los sistemas educativos europeos, mejorar la calidad de la enseñanza, crear un sistema de equivalencias para favorecer la integración comunitaria, crear el espacio europeo de educación superior, etc. Pero detrás de esto se encuentran grandes negocios.

 

(…) se trata por un lado de permitir a las empresas hacer negocio con todo lo relacionado con la enseñanza, desde gestionar los millones de euros que suponen las matrículas o los ahorros de los estudiantes, como hacer que las universidades se gasten dinero de servicios en empresas privadas. Y por otro lado, se imponen obstáculos a lo largo de la carrera educativa para evitar que grandes cantidades de estudiantes lleguen a tener titulaciones de gran cualificación y reservar estos estudios y los mejores puestos de trabajo asociado para los hijos de los capitalistas, mientras que dejan el paro y los peores puestos de trabajo para los y las jóvenes con menos recursos. (…) los campus universitarios se convierten en auténtico centro comercial, en el que las principales marcas se pelean para colocarse en la mejor posición de cara a los consumidores universitarios: como rezaba una pintada de Catalunya “estudia, cosumeix i calla”.

 

Además, podemos ver cómo la falta de recursos obliga a las universidades a buscar dinero para los proyectos en las empresas. Obras de reforma subvencionadas por empresas privadas a cambio de publicidad y privilegios. O incluso, los proyectos de investigación tienen que ser subvencionados por empresas a cambio de tener el derecho de todas las patentes y resultados, porque el dinero público que debería invertirse en ellos se destina a otras misiones como por ejemplo, mandar al ejército a las guerras de saqueo del petróleo y el gas en Irak o Afganistán. (…) Y es que como indicaba el Banco Mundial, las universidades deben ser empresarialmente emprendedoras para ganar recursos adicionales involucrando al profesorado y a los estudiantes en ese esfuerzo.

 

(…) se abandona la idea de que la educación es un derecho para todas y todos y se asume que se debe competir por ella, que sólo una minoría (los privilegiados) debe tener acceso a ella. Competir entre los estudiantes mediante sus expedientes y otras técnicas discriminatorias. Competir por fondos y recursos entre las universidades. En otras palabras, la ley básica del capitalismo: la ley de la selva, con la que siempre los ricos y poderosos salen beneficiados. (…)

 

La citada declaración de Bolonia marca los siguientes objetivos:

 

1.eurocréditos

2.grado- posgrado

3.movilidad académica europea.

 

Con estos puntos intentan hacer creer que el fin es la “empleabilidad de los ciudadanos europeos y la competitividad del sistema de enseñanza superior europeo a escala internacional”, “sistema de créditos para promover una mayor movilidad entre los estudiantes”,… cuando la realidad que ocultan es:

 

1. Los eurocréditos son pensados para un alumno que esté 40 horas semanales disponible para el estudio, lo que ya excluye a todos que necesitan trabajar para vivir. Dicen que se basan en una media de 60 créditos anuales (contando todo el trabajo, en clases y en casa, esto supondrá unas 26 horas por 1 crédito). Hasta ahora cada crédito supone 10 horas, lo que significa casi triplicar la dedicación para cada crédito. (…)

 

2. grado-posgrado

“El primer nivel debería además proporcionar un título relevante para el mercado laboral europeo, mientras que el segundo debería conducir a la obtención del título de Master y/o Doctor” (…)

Con la convergencia europea se quieren eliminar las diplomaturas y convertir las licenciaturas en “grados”. Estos grados se plantean como carreras de cuatro años de carácter mucho más generalista que las actuales y con menos contenidos. El valor de estos títulos será bastante menor que el de las licenciaturas de hoy.

Para poder tener una formación más completa será necesario hacer un “master” o “posgrado”. Pero el acceso al mismo no será automático, sino que habrá que pasar una especie de prueba o reválida de los cuatros años anteriores, y lo más grave, los precios -6000 euros-.

(…) No se trata tanto de eliminar carreras, sino de privatizarlas, reducirlas sólo para los hijos de las capas más altas de la sociedad.

 

3. movilidad académica europea.

La pregunta es sencilla: ¿Para quién? Y la contestación, más: ¡Para quién puede pagar!

 

 

 

 

(*) A Luchar por el Socialismo es una publicación mensual del PRT – Izquierda Revolucionaria, sección en el Estado Español de la Liga Internacional de los Trabajadores – IV Internacional (LITci)

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