La presión obliga al Gobierno madrileño a dejar de dar comida rápida a la infancia desfavorecida

Desde hace dos meses, la Comunidad de Madrid da el servicio de comedor a niñas y niños de familias que cobran la Renta Mínima de Inserción a través de Telepizza, Rodilla y Viena Capellanes, en contra de los propios principios nutricionales que han guiado los menús en centros educativos públicos.

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Dos meses. Ese es el tiempo en el que las y los niños más vulnerables de la Comunidad de Madrid, quienes pertenecen a familias que cobran la Renta Mínima de Inserción, se han alimentado, diariamente, de refrescos, pizzas, hamburguesas o sandwiches. También de alguna ensalada.

Durante estas semanas la presión ha sido constante por parte de la FAPA Giner de los Ríos, que llegó a denunciar por vía administrativa a la Comunidad. También por parte de la oposición en la Asamblea de Madrid, de sindicatos, de ONG, etc…

Los menús, confeccionados y repartidos en las cadenas de alimentación rápida Telepizza y Rodilla, en un primer momento, y Viena Capellanes, después, se componían en gran medida de pizzas, sandwiches, fritos o hamburguesas.

Y aunque la propia presidenta, Isabel Díaz Ayuso, defendía este tipo de comida en una intervención en la Asamblea de Madrid: «No es un problema, creo, que los niños que están en sus casas, confinados y jartos de estar ahí, tengan que aguantar los menús que les pondrían sus señorías de Podemos», finalmente ha decidido que, tras la finalización del convenio firmado con las cadenas de alimentación, el próximo día 15 de mayo, se buscarán otras opciones.

Está previsto que hoy el consejero de Educación, Enrique Ossorio, comparezca para dar más detalles sobre la alternativa que tendrán a partir del día 18 los 11.500 menores que recibían los menús hasta ahora.

Fuente: Diario de la Educación

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