La precariedad y el incumplimiento de convenio reavivan la Marea Azul

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Dos accidentes mortales en Madrid y Logroño, en una misma semana, llevan las asambleas de trabajadores de empresas subcontratadas de Telefónica en la primera movilización desde el CorrEscales. Los incumplimientos constantes de convenio generan un malestar permanente. En toda España se convocan movilizaciones para el viernes 23 de diciembre.

La tienda del MWC del Portal del Ángel de Barcelona volvió a cerrar las puertas en pleno horario comercial, lunes 12 de diciembre: la Marea Azul había vuelto. Esta vez, una treintena de personas se concentraban para protestar por la muerte en accidente laboral de dos compañeros en Madrid y Logroño. En la denuncia se incluían que un tercer compañero se había perdido por el bosque toda una noche por la falta de sistema de localización. Los tres, de la misma subcontrata, Elecnor.

Florencio Blanco, miembro de la CGT y trabajador de la subcontrata Abentel, denunciaba el papel de empresas como la suya. «No han hecho nada: el 5 de mayo [de 2015] firmaron el pacto de desconvocatoria huelga pero siguen exigiendo igual», critica. Y añade: «no están por el tema de la producción y hay un problema más serio: la gente piensa en cómo llegar a fin de mes y las contratas se pasan la salud laboral por el forro». Blanco afirma que estos accidentes no le hubieran pasado a un trabajador contratado directamente por Telefónica «para que las exigencias de producción no son las mismas».

Denuncia que las subcontratas no tienen interiorizada la cuestión de la salud laboral y que si alguien no alcanza el mínimo de producción, la despiden, el sancionan, la amenazan o castigan. «Para no perder el tiempo o por no compartir, la gente subcontrata no llama a las empresas, ni éstas los llaman a pesar de saber que están haciendo trabajos peligrosos; no les suministran recurso preventivo «, lamenta. En este sentido, la situación de Elecnor en los Países Catalanes es la misma y los fatídicos accidentes habrían podido tener lugar aquí. Blanco critica que las empresas sólo dan los equipamientos de salud laboral pero no conciencian ni hacen reuniones trimestrales de formación. «No hacen nada, sólo piensan en la producción y el beneficio; de ahí que tengamos el lema ‘vuestros beneficios, nuestros muertos «, explica.

IMG_20161212_192043Negociaciones que no avanzan y movilizaciones que reaparecen
La movilización del lunes 12 de diciembre era la primera desde el CorrEscales y fue improvisada, convocada a raíz de la muerte de los trabajadores. Para él, la movilización debería ser automática por cualquier accidente mortal que se produjera el sector: «se debería parar e ir a las tiendas más significativas y cerrarlas», explica.

«La huelga fue dura, aunque se pagan consecuencias: ha habido muchas represalias por parte de las empresas», narra Blanco. Y añade que poco a poco levantan el ánimo. Para el viernes 23 de diciembre han convocado movilizaciones ante las tiendas de Movistar en todo el Estado «e incluso CCOO y UGT se han sumado». Tanto en Valencia como en Barcelona habrá movilizaciones; la de esta última será a las 19.30 h en la tienda del MWC.

La movilización, según la Marea Azul, se convoca en contra de la precariedad laboral a Movistar y contra la represión en las contratas y subcontratas . Blanco denuncia que las empresas se acogen al que firmaron el 5 de mayo pero que ninguno cumple. «La única forma que se sienten es con movimiento en las calles», asegura. Con la acción buscan que Telefónica haga una llamada de atención a las contratas, aunque los trabajadores tienen claro que la culpable es la misma Telefónica. «Intentará sacar joder balones fuera y obligará a sentarse en las contratas, en este caso a la mesa paritaria de producción y de salud laboral», concreta. Pero las empresas se remiten a las siguientes paritarias y no se avanza.

Desde la huelga de 2015, se han creado varios equipos para hablar de salud laboral, de producción y del cumplimiento de la subcontratación: a fecha 01 de enero 2018 debe haber un 70% de plantilla y un 30% externo, cuando ahora es al contrario – «si llega a 30% de plantilla», denuncia Blanco-. A 01 de enero de 2017 debe ser 45% plantilla y 55% externo, pero las empresas ponen «mil y un problemas» para dar los listados de subcontratas o los listados no cuadran … «Si no han cumplido, el 2 de enero seguramente volvamos a movernos «, concluye.

Ánimos y réditos desiguales mientras se pierde el miedo
Con todo, la situación en las contratas son bien desiguales, así como también los ánimos. Javi Marco, uno de los portavoces de la # ResistènciaMovistar, se muestra cauto con las posibles movilizaciones. Marco ve poca gente en las asambleas y movilizaciones desde la huelga, que terminó en junio de 2015. «Hay pocos ánimos de volver a movilizarse; conseguimos cosas con el rédito de la huelga y las denuncias a inspección [de trabajo], que están haciendo mucho daño «, asegura.

En su plantilla, Cotronic, una de las más combativas, se lograron éxitos a raíz de la huelga. De entrada, un aumento de 250 € mensuales que si bien no es para siempre, Marco no cree que osen sacarlo. También han conseguido que se les pague sábado, domingo y festivos a 100 € y 120 €, más un día de descanso, o que se les pague la zona azul y verde. «Y es la única empresa que no ha tenido despidos entre los huelguistas», subraya.

Para Marco, la huelga ha dejado patente una mejora pero no para todas las empresas. Así, mientras en Vizcaya y Cotronic Barcelona respetan fuerza a los trabajadores para que sus comités enseguida reaccionan, en otras empresas, como cobra, se están firmando acuerdos por debajo del convenio y presionando miembros de los comités de CCOO y UGT «que se quedan de brazos cruzados «. Esto, sin embargo, puede arrastrar las subcontratas a un dumping que revierta negativamente en los trabajadores.

En los acuerdos de contratación a que se llegó para revertir las situaciones de externalización, Marco pone en valor la influencia «indirecta» del CorrEscales y de las denuncias. También cree que si se hubiera apretado más después de la huelga, hoy en día tendrían más mejoras, pero reconoce la dureza de la huelga y el desgaste entre los huelguistas. En este sentido, Marco subraya la experiencia solidaria del CorrEscales por el recibimiento en cada pueblo y la implicación conseguida, incluida la económica. El otro portavoz de la # ResistènciaMovistar, Aitzol Ruiz de Azúa, también destaca que logró mover Telefónica y patronal para desbloquear «una mesa paritaria absolutamente moribunda».

Y es que entre desencanto y desolación, también hubo éxitos. Tras la huelga, en Barcelona consiguieron que medio subrogue toda una plantilla. Huelguistas presionaron Telefónica y denunciaron que la subcontrata Inet pagaba muy por debajo del convenio del metal. Después de movilizaciones ante la sede de la empresa, consiguieron que dejara de trabajar para Telefónica y que la plantilla fuera recolocada en el resto de contratos. Por ello, Marco entiende que la huelga fue necesaria para comenzar a mejorar el sector. «Las negociaciones van muy lentas pero ellos saben que los hemos perdido el miedo», añade.IMG_20161212_190209

Telefónica no responde, la movilización vuelve
Aitzol Ruiz de Azúa se manifiesta en los mismos términos. «Las movilizaciones advertirán a Telefónica-Movistar que no estamos para bromas y que en cualquier momento le puede estallar una huelga igual o peor que la del año pasado», asegura. Asimismo, subraya el acuerdo de reversión de la subcontratación pero denuncia que falta mucho para alcanzar lo pactado. «Tenemos claro que sólo las movilizaciones son capaces de mover a la patronal», subraya.

Ruiz apunta que podría darse pronto una situación que define como curiosa. Si la patronal continúa incumpliendo los acuerdos, estaría mofándose de la mesa paritaria con CCOO y UGT «ya las cúpulas sindicales no les quedaría más remedio que convocar un calendario de movilizaciones, si quieren hacer honor a significar de sus siglas». Y es que según denuncia, ahora mismo sólo las principales contratos cumplen los acuerdos de la paritaria. Así, sitúa el principal problema en las subcontratadas y autónomos, que al no tener representación sindical se ven indefensos y obligados a trabajar sábados y domingos gratis sin descanso: «se les solicita unas producciones altísimas e imposibles de lograr en una jornada de 8 horas «.

Según Ruiz, Telefónica es al corriente de todos los movimientos de la patronal y lo permite. «De lo que no se da cuenta es que para no cesar en sus condiciones de esclavitud, tendrá unas fiestas de Navidad de 2016 y un 2017 calentitos; esperamos que recapaciten «, añade.

La precarietat i l’incompliment de conveni revifen la Marea Blava

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