La policía requisa los carteles de CNT para la huelga del 8M en Valladolid

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Después de que la pasada semana tres integrantes de la asamblea del 8M en Valladolid fueran conducidas a la comisaria del barrio de Delicias por pegar carteles llamando a la huelga, la historia se repitió en la noche del viernes 2 de marzo. Esta vez, agentes de paisano de la Policía Municipal requisaron los carteles e identificaron al grupo de militantes de CNT, uno de los sindicatos que convoca oficial y legalmente la huelga general feminista del 8 de marzo, que realizaban la pegada.

Según fuentes de CNT, en la Calle del Monasterio de Santo Domingo de Silos del barrio vallisoletano de Villa del Prado, dos personas que se encontraban en el interior de un coche gris comenzaron a grabar a los militantes del sindicato que realizaban la pegada de carteles llamando a la huelga del 8M. Éstos, “para prevenir posibles problemas”, tomaron una fotografía del vehículo, tras lo que sus ocupantes, que resultaron ser dos agentes de paisano, bajaron y se dirigieron a los sindicalistas para advertirles de que no se pueden sacar fotos a la policía.

Tras obligarlos a eliminar la fotografía de su teléfono, requisaron los carteles de la huelga, asegurando que la valla del solar donde los habían pegado era una propiedad privada. Los sindicalistas no se opusieron y, tras contactar con sus abogados, advirtieron a los agentes de que “si no hacían acta de incautación tendrían que llevarles a comisaria con los carteles”, tal y como indican dichas fuentes. Los agentes de paisano accedieron a realizar el acta, aunque no contemplaba ni las razones por las que se incautaban esos carteles ni su descripción, por lo que declinaron firmarla.

En el lugar se personaron otros dos agentes, también de paisano y que ni siquiera se identificaron ante los sindicalistas. Tras diversas conversaciones telefónicas de los efectivos policiales, incautaron los carteles aunque no las escobas y el cubo para pegarlos. “No quisieron mancharse con la cola”, señalan desde CNT, aunque sí dijeron a los sindicalistas que debían tirar el adhesivo, a lo que éstos se negaron y abandonaron el lugar sin impedimento alguno.

Mientras los hechos se desenvolvían en Villa del Prado, uno de los implicados relató lo que estaba sucediendo vía redes sociales “para hacer público el atropello que se estaba cometiendo”. Una vez que los agentes abandonaron el lugar, varias integrantes de la asamblea feminista 8M de Valladolid se unieron a la pegada, que continuó sin incidentes.

Esto ocurre tras las declaraciones del alcalde, Óscar Puente, asegurando que el actual equipo de Gobierno municipal no está de acuerdo con la interpretación que hizo la Policía Municipal de la normativa en vigor para proceder a la identificación de las tres activistas. En dicha comparecencia también aseguró que transmitiría a la Policía Municipal una instrucción para que interpreten siempre de la forma más favorable al derecho a la libertad de expresión.

Fuente oficiales del equipo de Gobierno señalan a últimoCero que la instrucción de la que habló el alcalde para interpretar correctamente la norma, en función de la doctrina del TSJ, todavía no se ha trasladado a la Policía Municipal por escrito. Las mismas fuentes apuntaron que durante estos días se está ultimando el contenido literal de dicha instrucción con los servicios jurídicos municipales.

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