La pifia de Claudio Fernández

Con la promesa de ser lo más sintético que pueda, adelanto a mi lector/a que en mis más de tres décadas como Profesor universitario he comprobado la utilidad de la deducción/asociación como método eficaz para captar rápidamente el mensaje deseado. Ello es exactamente lo que empleé en Claudio Fernández: ¿engendro Made in USA? —anteriormente, en ¿A qué se dedica el Observatorio Crítico de Cuba?.

Palpablemente enfadado con mi rótulo acerca de su labor contrarrevolucionaria, mr. Fernández me califica de “esbirro” y se convierte en consorte de Rogelio M. Díaz Moreno, la misma persona a quien aludí sin mencionar su nombre en Cuba: Internet para beneficio social.

(Fíjese usted en este gazapo de Díaz Moreno: en una peripecia vs. mi apreciación acerca de la labor que desarrolla el Observatorio crítico de Cuba [sic] —el que apoyó la irresponsabilidad de Robertico Carcassés, sin combatir la drogadicción, y llamó a Los 5 como “agentes cubanos”—, se lamentó de que “Como tantos cubanos, carezco de acceso a Internet”. Sin embargo, en “Por sus precios los conoceréis” confesó que “mi red Infomed, en mi hospital, me concede acceso a centenas de revistas y otras fuentes científicas internacionales, incluso basadas en los Estados Unidos —las negritas son mías./ Al susodicho le respondí en Entretelones del Observatorio Crítico de Cuba).

Retomando “la utilidad de la deducción/asociación como método”, pregunto:

¿Por qué la señora Zoé Valdés seleccionó un trabajo de mr. Fernández para su primer comentario en su Blob? ¿Alguien en su sano juicio puede creerse que ello resultó obra de la casualidad?

¿Acaso es incierto que debajo del comentario de mr. Fernández está esa suerte de emblema de la terrorista-mafia-gusano-yanqui, el mismísimo extinto Agustín Tamargo que en su momento solicitó licencia de tres días para matar a quienes hemos acompañado en alguna medida a la Revolución Cubana? ¿Será pura casualidad la coincidencia —reitero?

Con el mismo estilo, denominé a mr. Fernández como el Walesa cubano.

Y cuando acredité entre interrogantes que mr. Fernández es un engendro Made in USA, fue en el sentido que sus trabajos para Kaos en la Red están en la sintonía del Águila Imperial contra el Caimán Verde. Usted mismo puede comprobar la afirmación. Si tuviera prueba de que es un agente de la Casa Blanca, lo diría como en su momento hice en ¿Qué es la «disidencia» cubana?

Debo agregar que en este minuto, según la indagación que efectué en Internet, ni mr. Fernández ni sus acólitos ¿se han enterado? que Cuba presentó resolución contra genocidio de Estados Unidos (Ver Informe a presentar en Naciones Unidas el próximo día 29), algo reconocido en un reporte de AP y hasta en El Nuevo Herald.

Entonces, ¿dónde está mi difamación? ¡Quien difama es mr. Fernández!

Ratifico lo que redacté en Cuba: ¿en qué marco la diferencia?: “Critico a nuestra Revolución con la misma fuerza/voluntad que pudiera utilizar un Hijo sincero al referirse a su Madre. Hacer otra cosa […] es injusticia de fuerza mayor”.

Mi origen obrero/tabaquero me conlleva a ser un fruto y sentir orgullo del Socialismo en la Isla, como tantos y tantos de mis compatriotas. Gozo de los mismos derechos que posee cualquier Profesor universitario en Cuba. ¡Absolutamente ni más ni menos! Redacto siempre a título personal, por mi cuenta y riesgo¡y absolutamente nadie me paga por eso! Soy lo que en mi país se conoce como “ciudadano de a pie” —¡y NO exagero ni un milímetro!

Por demás, agradezco la posición de mr. Fernández para reafirmarme en mi incondicional entrega a la causa de la misma Revolución Cubana reconocida por millones y millones  de mis compatriotas y verdaderos revolucionarios que en todo el mundo jamás le darían al “Norte revuelto y brutal” el gusto de lastimar a nuestra Patria “ni con el pétalo de una rosa” —al decir común.

Así, evidencio la pifia de la persona de marras. Sin embargo, mr. Fernández no puede probar lo que afirma de mí, sencillamente ¡porque es mentira! —y concluyo este intercambio, no sin antes invitar a mis lectores/as a que mediten en quién está falseando en esta polémica.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS