La perversa “autonomía” de la Universidad del Quindío

Publicidad

La autonomía universitaria está referida a la soberanía académica y científica de dichas instituciones para adelantar sus labores sin la injerencia de poderes económicos, políticos y religiosos que pretendan subordinarlas a sus enfoques y visiones del mundo. Dicha autonomía implica desde luego el respaldo financiero de la sociedad a través de los recursos presupuestales apropiados para dar soporte a su existencia y funcionamiento.

Sin embargo, las roscas politiqueras asociadas a las mafias electorales se las han arreglado para desviar el concepto y dar rienda suelta de esa manera a manejos turbios y a prácticas de corrupción que favorecen directamente la reproducción electoral de potentes maquinarias electorales regionales con proyección tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes.

En varias notas hemos hecho alusión al caso de la Universidad del Quindío, a su Rector Echeverri Murillo y a la rosca inmoral que lo acompaña. Se trata de un tentáculo del vargasllerismo cafetero que encabeza la ex gobernadora Sandra Paola Hurtado, quien ciertamente se convirtió en una figura intocable, pues sus delitos duermen en la impunidad merced a la mano larga y efectiva del Fiscal Nestor Humberto Martínez, quien refundió su expediente para atender el tráfico de Vargas Lleras a favor de su subalterna electoral quindiana.

En virtud de la “autonomía universitaria” el Rector de marras ha orquestado un festín de contratación directa para firmar contratos interadministrativos con Invias, la Gobernación del Valle y la Esap.

No obstante que tales convenios fueron rechazados por ilegales en la Corte Constitucional mediante Sentencia CSJ-SPENAL-37083-2014, a raíz de los desmanes ocurridos en la Universidad de Cartagena en el 2007 en que su Rector Sergio Manuel Hernández Gamarra firmo multimillonarios contratos con la Gobernación del Casanare, ocasionando un desfalco y saqueo por casi 50 mil millones, el Rector Echeverri ha firmado contratos con Invias por 2 mil millones de pesos; con la Gobernación del Valle por 780 millones; y con la Esap por 13 mil millones de pesos.

Sobre esos eventos administrativos y presupuestales se desconoce todo porque allí no funciona ningún instrumento de control fiscal ni hay rendiciones de cuentas periódicas. Un verdadero hueco negro de esta versión de perversa autonomía universitaria.

Tampoco hay autoridades de control que funcionen, ni entes de acción judicial que reaccionen.

En igual sentido se mueven centenares de contratos asignados a dedo por el Rector entre los recomendados por la ex gobernadora Sandra Paola Hurtado.

La verdad es que hasta el momento no ha surgido un poder humano y social que ponga fin a este saqueo protagonizado por las mafias del poder en el departamento del Quindío y su Universidad.

También podría gustarte

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More