La OMC lo intenta de nuevo con más discreción

La OMC lo intenta de nuevo con más discreción

La OMC intenta de nuevo poner en marcha las negociaciones para liberalizar el comercio mundial suspendidas desde julio y que ya han cosechado varios fracasos. Ahora lo hace con una «negociación suave», con más discreción y contactos técnicos. Suiza ha citado en enero a los principales negociadores.

GINEBRA

Después de los fracasos de Seattle, Cancún y Hong Kong, la Organización Mundial del Comercio (OMC) intenta de nuevo culminar con éxito la denominada Ronda de Doha, que pretende liberalizar el comercio de la agricultura, bienes industriales y servicios. Pero esta vez, lo hace con más discreción. Sin fechas límite ni objetivos prefijados. Sin grandes cumbres ministeriales. Ahora comienza por pequeños contactos «técnicos» con la esperanza de, aunque tarde, despojar a la agricultura y a los agricultores de cualquier protección respecto al mercado mundial.

Suiza ha convocado para enero una nueva reunión entre los principales negociadores de la Ronda de Doha, para impulsar la negociación suspendida desde hace cuatro meses.

«De esa reunión, que será a nivel ministerial y de carácter informal, no esperamos grandes avances, pero sí queremos hacer nuestra pequeña contribución para que se reactiven las negociaciones», informó un portavoz del Ministerio helvético de Economía.

Para convocar la reunión, el Gobierno suizo ha aprovechado la celebración del Foro Económico Mundial del 22 al 28 de enero próximos en Davos, que suele convocar a destacadas personalidades del ámbito económico mundial, así como a representantes de empresas, organizaciones e instituciones.

Contactos bilaterales técnicos

Entre los invitados estarán ministros de Comercio de cerca de una veintena de países o agrupaciones, entre ellos los seis principales negociadores ­Estados Unidos, la Unión Europea (UE), India, Brasil, Japón y Australia­. También está invitado el propio director general de la OMC, Pascal Lamy, que afirmó que «por el momento lo más útil que se puede hacer es potenciar contactos bilaterales, para tratar de saber qué se puede hacer a nivel técnico». En su opinión, la reunión de Davos «estará más centrada en el proceso de negociación que en la substancia» de lo que se negocie. La cita de enero será la primera que tenga lugar entre los máximos responsables de Comercio desde que se suspendieron unas negociaciones para profundizar en la liberalización del comercio y cuya justificación es «profundizar en el desarrollo», un argumento cuestionado desde organismos campesinos, que creen que arruinará a muchos de ellos. Hasta ahora, los miembros de la OMC no han avanzado debido a los intereses cruzados de las partes. Por un lado, EEUU y la UE se acusan mutuamente de no avanzar en la reducción de las ayudas a la producción y exportación agrícolas.

Por otro lado, grandes países productores, como India o Brasil reclaman a los ricos que eliminen estas trabas antes de desproteger sus mercados, en los que los ricos quieren entrar a vender sin obstáculos sus manufacturas. En otros grupos se sitúan los países más pobres, consumidores de productos agrícolas y que son además la excusa de la OMC para afirmar que la liberalización les ayudará a «desarrollarse».

Reunión en Argentina

«No esperamos que con esta reunión se vayan a cerrar exitosamente las negociaciones. Lo que queremos es contribuir a que se reanuden y a que cada parte vaya dando a conocer sus posiciones», explicó un portavoz de la organización sobre el encuentro de Suiza.

Pero en las últimas semanas ya se han producido las primeras reuniones de carácter más técnico. Una de ellas tuvo lugar en Buenos Aires a primeros de octubre y estuvo dedicada a la liberalización de los intercambios agrícolas en América Latina. Coorganizada por la OCDE, la OMC y el Banco Interamericano de Desarrollo, la conferencia reunió a representantes de los gobiernos de los países de la región, especialistas en política agrícola, negociadores de comercio y miembros de los sectores alimentario y agrícola. Además, el pasado 16 de noviembre los 149 miembros de la OMC se reunieron para hablar sobre las negociaciones. El director general de la OMC, Pascal Lamy, comunicó a los embajadores de sus países miembros que podrían llevarse a cabo reuniones informales para hablar sobre la reducción de barreras para los productos agrícolas y manufacturas. Lamy dejó en manos de los presidentes de los grupos negociadores la decisión de fijar el alcance de esas reuniones y el momento propicio para realizarlas, una iniciativa que todos los países apoyaron y que alguno calificó de «suave reanudación» de las negociaciones.

No obstante, el responsable de la OMC aclaró que las negociaciones reales sólo podrán reanudarse cuando los estados miembros ­especialmente los principales actores­ estén listos para poner en cifras las propuestas que ya han hecho en términos generales, un paso que no pudo darse en julio pasado y que provocó que el proceso se detuviera. Varios países advirtieron de que el bloqueo no puede continuar por mucho tiempo más.

Avanzar antes de primavera

En ese sentido, Lamy reiteró la necesidad de lograr «un progreso significativo para principios de la primavera si queremos darnos la oportunidad de terminar la Ronda de Doha el año próximo». Recordó que los países reconocían implícitamente que era poco probable que hubiese movimientos importantes en la OMC antes de las elecciones legislativas del mes pasado en Estados Unidos, pero que, «ahora que han tenido lugar, hay que plantearse qué hacer».Simplemente «hemos pasado de la suspensión de las negociaciones a otra etapa», dicen los negociadores. Por su parte, el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, advirtió de los «serios costes» del fracaso de la Ronda de Doha, y pidió «flexibilidad» a los miembros de la OMC para poder retomar con éxito las negociaciones. «No es una opción realista reanudarlas donde las dejamos en julio en lo relativo a tarifas y subsidios para la agricultura», subrayó Mandelson.

«Necesitamos que EEUU se comprometa a un recorte efectivo de sus subsidios», insistió el comisario, que habló de «unos pocos miles de millones de dólares en subsidios a granjeros que no están cerca de vivir en la miseria».

«Al fin y al cabo, lo que el resto del mundo está pidiendo a EEUU es algo que se puede digerir», agregó, antes de recordar que la UE está dispuesta a hacer concesiones para «dar nuevo acceso al mercado a EEUU y otros exportadores agrícolas». También pidió a países como India,«un poco más de flexibilidad en la agricultura», permitiendo a otros países un acceso «limitado pero real» a su mercado.

«El resultado de las negociaciones es importante para todo el mundo, pero especialmente para los países en vías de desarrollo», recalcó, tras insistir en que se requiere «flexibilidad» y sentido «práctico».

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