La novela de Claudio Fernández

Desde hace un tiempo vienen apareciendo en Kaos en la Red comentaristas fijos y con una igual fijación en sus palabras. Así, con los nombres de Julitín, Gambón, Gonzopongo y muchos más escriben siempre que los defensores de la Revolución Cubana somos unos “castrofascistas”, unos “esbirros”, unos “mercenarios”, unos… También, después de los desastres en que están cayendo algunos “izquierdistas”, han comenzado a aparecer nuevos articulistas como Marlene Azor y Claudio Fernández que, con una ingenuidad rallando la locura, ocultan los terribles males del Sistema Capitalista en el mundo entero y realizan “enjundiosas investigaciones para colaborar al mejor análisis de la realidad cubana”, pero cometen un fallo estruendoso: olvidan decir lo que saben, o sea, que los Estados Unidos de América poseen amplios Departamentos de gran presupuesto con el único objetivo de atacar cualquier solución que provenga de las autoridades cubanas y persiguen todas las operaciones que realiza el Estado Cubano por el mundo y que, de vez en vez, logran coger a alguien e imponerle sanciones millonarias, como le sucedió al Banco holandés ING recientemente. No obstante este singular olvido, estos articulistas siguen pretendiendo que alguien les crea y continúan escribiendo o delirando, vaya usted a saber por qué escriben o deliran…

Sin duda hay que saludar al “nombre” Claudio Fernández por hacernos ver cómo la CIA ha concebido la existencia de Cuba para justificar el por qué aún no ha podido comérsela. Por este nombre conocemos un poco más de cómo la contrarrevolución cubana sigue disolviéndose entre las nubes de su propia sinrazón. El leitmotiv de Claudio-CIA se mueve alrededor de que la isla posee un Capitalismo mucho más fuerte que el de Estados Unidos, que los gobernantes cubanos han obtenido algo así como un superior Premio Nobel de Economía, que la isla comunista ha descubierto un papel, el CUC, más potente que el papel dólar. Indudablemente Estados Unidos ha urdido gigantescas intrigas alrededor del mundo y ahí están el portal de Wikileads y las revelaciones de Snowden que lo corroboran, pero en realidad sólo unas cuantas han tenido tan poco fondo en sus argumentos como esta rocambolesca novelita que sobre Cuba y sus formas para eludir el cerco capitalista e imperialista se ha forjado Claudio Fernández. Una fantochada gótica donde la mayor seriedad del relato radica en el descomunal fracaso de las fuentes de la CIA para doblegar al país que las están venciendo día tras día con ejemplos como la colaboración Sur-Sur en la producción de medicamentos entre Cuba y Brasil.

El relato de Claudio-CIA se nutre con demasiadas mayúsculas innecesarias donde el enjambre de picaresca se codea con la peor ciencia-ficción del momento. Ni Orwell con su Gran Hermano se atrevió a pisar el umbral de la fanfarronería en sus imaginaciones. Claudio, sí, Claudio no tiene umbrales, imposible, no tiene imaginaciones, tiene tenebrosas conspiraciones que echar a andar en la mente de los más ingenuos. Así nos presenta una Cuba donde unas Corporaciones nativas mueven anualmente miles de millones de dólares, una Oligarquía Superior que sin ningún tipo de control o fiscalización mantiene dichos movimientos, una Cuenta Maestra asociada a una Caja Central administrada por unos cuantos miembros de la Oligarquía, unos Portafolios de Inversiones que logran unos negocios con las tasas de reproducción del Capital más altas del mundo, unas suculentas ganancias capaces de costear todo el desarrollo del país, el general funcionamiento de la sociedad cubana y enriquecer a una casta de malditos sin tocar el Capital porque con ese sí no se juega, ya que es un poder, se entiende, del Más Allá incontestable, unos Bancos Extranjeros a los que la Oligarquía tienen libre acceso, unos Testaferros selectos con libertad para mover gastos y cobro particular de comisiones en algunas cuentas después de obtener el permiso de la Cuenta Maestra, unas Divisas Reales que aumentan el poderío de las arcas nacionales para controlar a unos posibles paraísos fiscales fuera del país donde, se intuye, finalmente se refundará la nación cubana con todo el oropel de su superioridad sobre el Capitalismo endeble y trasnochado que poseen el resto de países del mundo, etc. etc. etc. Todo un entramado de androides y gestiones demoníacas moviéndose por el inframundo del Capital Internacional sin que este pueda hacer nada porque, según el cuento de Claudio-CIA, Cuba atesora la gran novela: “Capitalismo en estado puro y monopólico” que, suponemos, debe estar protegido por los grandes jerarcas de ese Sistema para demostrar que Cuba es la Cima del Poder Mundial.

Si toda esta novelería tuviera dos dedos de frente deberíamos imaginar que, gracias a la CIA-Claudio, la isla de Cuba es la primera potencia mundial en todos los órdenes, incluyendo una proverbial capacidad para someter a Wall Street y a todas las Bolsas desde Tokio hasta Londres. Aleluya, gracias Claudio Fernández, es posible que en alguna parte del planeta junto con Julitín, Gambón, Gonzopongo, Marlene Azor y otros más, si llegan a algún acuerdo, mejoren vuestra revolución, pero, por favor, la nuestra, la cubana que inició su historia definitiva el 1 de enero de 1959 no la manoseen más, ¿todavía no se han dado cuenta que en esta batalla que evoluciona por minuto ustedes son los derrotados?

No es ni será la primera vez que los Claudio-CIAS se revientan las neuronas con sus alucinaciones. Y tal vez por ese detalle de que divulga “mejorar la revolución”, Claudio-CIA venga a publicar con sus parientes bastardos de Kaos en la Red y no publique junto a sus legítimos hermanos del “Diario de Cuba” que mantiene otra línea de la contrarrevolución cubano-americana. Ahí acaban de publicar, siguiendo lo publicado por todos los diarios del mundo, lo siguiente: “Los jefes de Estado y de Gobierno reunidos en Panamá, en la XXIII Cumbre Iberoamericana, aprueban una resolución que pide “poner fin al bloqueo” de Estados Unidos contra Cuba, incluida la aplicación de la ley Helms Burton.  Los mandatarios iberoamericanos reafirman una vez más que en la defensa del libre intercambio y de la práctica transparente del comercio internacional «resulta inaceptable la aplicación de medidas coercitivas unilaterales», indica el texto. Esas medidas «afectan el bienestar de los pueblos, su acceso y disfrute pleno de los beneficios de la cooperación internacional en todas las esferas y obstruyen los procesos de integración», añade. La cumbre reitera así el rechazo a la aplicación de leyes y medidas «contrarias al Derecho Internacional» como la Helms-Burton y exhorta al Gobierno de Estados Unidos a que ponga fin a su aplicación, dice.”

¿Qué pensará Claudio-CIA de este otro portavoz-CIA? ¿Es posible su novelita en el marco de la resolución de la XXIII Cumbre Iberoamericana de Panamá que narran sus colegas del reaccionario “Diario de Cuba” intentando ofrecer una imagen más unida al periodismo internacional? ¿Es que acaso no se ponen de acuerdo para decir lo mismo, poseen diversas estrategias, la salsa de uno condimenta el cocinaíto del otro o es que a ambos los atienden distintos Departamentos de la CIA con salarios diferentes? En fin, que la sagrada paz de la confusión los ampare de males mayores ante el Tribunal Penal Internacional de La Haya.

No obstante…

Felicidades, Claudio, tu obra es genial, adelante, nos enseñas mucho, pero aderézanos el tibiritábara que has armado con algo de suspenso haciendo aparecer, aunque sea mínimamente, a los contrincantes de los fantasmas que señalas, o sea, danos un capítulo donde podamos ver la sombra, al menos la sombra, de los perseguidores de todo lo que hace el Estado Cubano por mejorar la vida del pueblo, te repito, danos la sombra nada más y quizás podremos pensar si alguna porción de tus entrañas es normal cuando escribes.

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