[La máquina de matar] Estados Unidos bombardeó un hospital de MSF en Afganistán

Por Kaos. Internacional

Las criminales fuerzas aéreas de Estados Unidos bombardearon hoy un hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) en la ciudad de Kunduz, en el norte de Afganistán, porque, según justificó el Gobierno afgano, en él se ocultaba un grupo de talibanes, lo que provocó la muerte de 16 personas y dejo a otras 37 heridas. Lo […]

Las criminales fuerzas aéreas de Estados Unidos bombardearon hoy un hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) en la ciudad de Kunduz, en el norte de Afganistán, porque, según justificó el Gobierno afgano, en él se ocultaba un grupo de talibanes, lo que provocó la muerte de 16 personas y dejo a otras 37 heridas. Lo concreto es que fueron masacradas 19 personas, entre éstas niñxs y profesionales médicos que allí se encontraban.

“Fue terrible ver la pérdida de vidas de médicos de MSF (por el bombardeo), pero lamentablemente los terroristas decidieron ocultarse en el hospital”, afirmó hipócritamente el portavoz del Ministerio del Interior afgano, Seddiq Seddiqi, en conferencia de prensa en Kabul. Fuentes fidedignas niegan de plano esta versión y aducen que solo sirven para justificar los constantes crímenes de las fuerzas militares de Estados Unidos en la región.

El portavoz del Ministerio del Interior insistió en que fue el hecho de que “entre 10 y 15 terroristas se ocultaran en el hospital”, lo que les llevó a bombardear el recinto, en el que murieron “todos los terroristas”.

Previamente, el portavoz de las tropas estadounidenses en Afganistán, el coronel Brian Tribus, reconoció que un bombardeo de EEUU en Kunduz podía “haber producido daño colateral a una instalación médica cercana”, aunque evitó brindar detalles.

El hospital, el único con servicios de traumatología y cirugía en toda la región y en el que trabajaban 80 miembros de MSF, atendía a 150 pacientes en el momento del bombardeo que dejó “parcialmente destruido” el recinto, según la ONG.

Las imágenes difundidas tras el ataque mostraban parte del austero centro sanitario calcinado por las llamas, mientras los supervivientes se amontonaban en las zonas que no habían sido dañadas.

En un comunicado, MSF informó que 16 personas murieron, 9 de ellos médicos de la ONG y 7 pacientes (3 niños), mientras que 37 otros resultaron heridos, 19 del equipo del hospital (5 se encuentran en estado critico) y 18 pacientes.

“Estamos profundamente conmocionados por el ataque, la muerte de nuestro personal y pacientes y el enorme daño causado a la atención médica en Kunduz”, dijo Bart Janssens, director de operaciones de MSF, citado por la agencia DPA.

La organización humanitaria condenó “en los términos más enérgicos” el ataque al hospital y remarcó que habían dado las coordenadas específicas del centro sanitario a todas las partes en conflicto, incluidos los talibanes y las tropas afganas y estadounidenses.

“El bombardeo continuó durante más de 30 minutos después de que las autoridades militares estadounidenses y afganas fueran informadas en Kabul y Washington”, denunció la organización humanitaria, según la cadena France 24. La Cruz Roja Internacional criticó duramente el ataque aéreo.

Según declaró su director en Afganistán, Jean-Nicolas Marti, este tipo de operaciones merman las posibilidades de las organizaciones humanitarias de prestar la ayuda que se necesita en el país.

El lunes pasado, los talibanes tomaron Kunduz en un ataque que sacó a las autoridades de la ciudad, estratégica para las comunicaciones del norte del país, en la victoria más importante de los insurgentes desde que fueron sacados del poder en 2001.

Las tropas afganas declararon haber retomado la ciudad el pasado jueves en un contraataque que contó con apoyo aéreo de Estados Unidos, pero desde entonces continúa la batalla en la ciudad, donde aún los dos bandos se disputan los distintos sectores.

En tanto, el portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujahid, condenó hoy “enérgicamente” el bombardeo del hospital de MSF de Kunduz y acusaron a Estados Unidos de “martirizar” al personal médico y a los pacientes del centro, en un comunicado difundido en sitios webs islamistas.

Según el portavoz, “este crimen” se produjo cuando no había ningún insurgente en el interior del centro médico, “ya que la situación de conflicto no permite a ninguno de nuestros guerreros ser hospitalizados en él”.

La OTAN, que brinda apoyo militar a las tropas afganas, cuenta con alrededor de 4.000 militares en tareas de asistencia y capacitación, mientras que Estados Unidos mantiene una misión de combate en el país con una dotación de 9.800 soldados, y tiene previsto permanecer en Afganistán hasta fin de este año.

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