La manifestación del 11-M en Gijón: muchos éxitos, muchos interrogantes y un contratiempo

La manifestación ha sido todo un éxito y lo ha sido, principalmente, por la masiva participación, por las numerosas personas que mostraron su rechazo a la reforma laboral y a los recortes sociales y porque se está generalizado el convencimiento de que con estas medidas no se proporciona salida alguna a la crisis, que las cosas van mal y, que así, cada día que pasa van a peor.

Pero la manifestación también ha sido todo un éxito para los organizadores, para CCOO, UGT y USO. Éxito también para los líderes políticos que participaron, para el PSOE e IU.


Interrogantes muchos.

¿Quiénes y con quién se han negociado hasta ahora las reformas laborales, los recortes sociales (sanidad, enseñanza, congelación de salarios, ayudas,…), la privatización de las cajas de ahorro, etc?
Precisamente, los líderes del PSOE que dictaron las penúltimas reformas participaron masivamente en la manifestación. Allí estaba desde Javier Fernández, primer candidato para el 25-M, seguido de los de su candidatura y de sus compañeros de partido.
Allí estaban los que hasta ahora dilapidaron cientos de millones de euros en obras sin justificación que, algunas, ni siquiera han llegado a funcionar (Regasificadora, la ampliación del puerto de Gijón, el metrotrén,…). Allí estaban los que apostaron contra viento y marea por la especulación, por los planes de urbanismo que, incluso, fueron anulados por los tribunales de justicia. Allí estaban los que ahora se olvidan del cierre fraudulento de los astilleros, de las multitudinarias marchas verdes contra el urbanismo sin límite. También estaban los que privatizaron empresas, servicios, CajAstur, etc. ¡Qué poca memoria!

Los que negociaron.

Estaban en la manifestación, por supuesto, porque ellos para eso la organizaban, los que negociaron en nombre de los trabajadores esta reforma y las anteriores, los mismos, porque, igual que en lo monárquico, siempre son los mismos. Justo Rodríguez Braga, Antonio Pino y Francisco Baragaño, secretarios generales de Asturias de los respectivos sindicatos convocantes.

El contratiempo.


También estaban, pero en la acera, una buena parte de los padres y tutores de los 151 despedidos del Centro Especial de Empleo APTA junto con parte de los discapacitados despedidos. Un despido que firmaron, precisamente, junto con la ONCE, quienes encabezaban la manifestación, CCOO y UGT. Un despido fraudulento en el fondo y en la forma. Porque después de una opaca gestión del dinero público con el que se apoyaba a este Centro Especial en que trabajan, o trabajaban, más de 300 personas, discapacitados en su mayoría, la dirección del Centro, junto con la junta directiva, organizaron una Asamblea Extraordinaria en la que expusieron a los padres y tutores de los discapacitados la disyuntiva del cierre del centro o, como mal menor, el despido de 151 trabajadores. Ningún otro debate y ninguna otra posibilidad. Así, a mano alzada y sin saber bien qué votar, eligen la salvación del centro a costa del despido de 151 trabajadores. Pero aún era necesario superar un obstáculo más en el que han de intervenir CCOO y UGT y, sin más debate, firman el despido y el ERE sin garantía alguna y sin consulta previa a los afectados y mucho menos sin ninguna otra aclaración de cómo y por qué se llegó a esta situación. Porque los firmantes, aún cuando sobran indicios de la pésima gestión, sin embargo ni se piden responsabilidades a nadie ni hay responsable alguno. Con esta actitud ¿a quién están defendiendo y a quién perjudican?
No a la reforma laboral, no a los despidos dicen en la manifestación quienes esto han firmado y consentido.

Guerra de cifras.

Esta ha sido una gran manifestación, sin duda, tan numerosa como las organizadas contra la guerra de Iraq, las marchas verdes de la zona rural contra los planes de urbanismo o las movilizaciones relacionadas con los astilleros y el encarcelamiento de Cándido y Morala. Pero no tanto como para llegar a 80.000 como han declarado los organizadores y recogen los medios.

La manifestación se inició en la Plaza de Toros y recorrió 1.200 metros a lo largo de la Avenida de la Costa hasta el Paseo de Begoña.

Esta Avenida tiene un ancho uniforme y dos carriles no excesivamente anchos. A mitad de camino, cerca del cruce de los Campos, no es demasiado difícil “contar” por grupos los que van pasando por un punto determinado. El resultado es el siguiente: durante los primeros 55 minutos los manifestantes pasaron de modo bastante uniforme y rápido, sin detenciones, a una media de 290 personas por minuto (4,8 personas por segundo). Los últimos 15 minutos el paso se redujo a unas 160 personas por minuto. Total 18.350 personas.

www.asturbulla.org

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS