La Huelga de Panrico también tuvo heroínas. Voces de las trabajadoras II

En este relato destacaremos nuevamente las Vocesde las mujeres de Panrico[1], como lo hemos hecho desde el primer día de la huelga. Porque rescatar estas experiencias es una tarea consciente y constante para quienes luchamos incansablemente contra la explotación y opresión de esa alianza criminal entre capitalismo y patriarcado. Y porque aún en pleno siglo XXI, igual que nuestras madres y abuelas —y junto a ellas—, seguimos luchando por los mismos derechos desde hace décadas.

En los libros de historia sobre la clase obrera nos es difícil rescatar las experiencias de las mujeres trabajadoras como grandes protagonistas, siempre relatadas como «acompañantes» o «seguidoras» de sus compañeros varones o en la retaguardia. Hoy las mujeres de Panrico están escribiendo páginas enteras en la historia de la clase trabajadora, haciendo honor así a las experiencias pasadas de trabajadoras que han estado a la vanguardia desde las primeras huelgas bajo el Franquismo y la Transición. Treinta años más tarde son Sole Vilches, Ana, Luisi, Teresa, Pili Palacios, Carmen Pérez, Pili García, Montse Martínez, Mari Carmen Torres, Reme, Bea, Maribel, Almudena…las luchadoras que continúan aquel legado y comparten con nosotras sus experiencias.

Estas mujeres son una verdadera escuela de lucha. Siendo casi unas niñas, salieron de sus hogares para ir a la fábrica y dejar su vida trabajando. Décadas después, salen de la cadena de producción para ir a la huelga, a los piquetes, a frenar camiones, a hacer charlas, a trabajar tenazmente la caja de resistencia. Y de la huelga, se manifestaron en las manifestaciones contra la violencia de género y contra la Ley del Aborto de Gallardón, provocando un verdadero impacto y entusiasmo en las mujeres jóvenes que luchas por sus derechos.

 

«Lo volvería a hacer y desde ahora seré luchadora toda mi vida» (Pilar)

Después de todo lo vivido, les preguntamos si alguna vez se imaginaron que llegarían a vivir una huelga como la que han protagonizado en Panrico…

Reme: — Jamás, jamás, y mira ¡cómo se ponen los pelos de punta! Jamás, mira yo siempre estaba orgullosa de trabajar en Panrico, y mira lo que nos han hecho. Pero bueno, lo mejor de esta huelga fue haber visto la unión de mis compañeros, todos unidos, la convivencia… Porque cuando trabajábamos parecía que cada uno iba para su lado, y aquí, pues, ha habido la unión, eso es lo que yo he vivido como más importante.

Montse: — ¡Nunca me imaginé que iba a vivir una huelga tan grande! Y yo fui de las primeras despedidas y sigo con mis compañeros. Y estoy viendo que hay compañeros que son un ejemplo, otros no, pero casi todos son un ejemplo. Y yo, aunque me readmitieran, igual seguiría luchando con ellos. Porque hemos luchado mucho, hemos sacado mucho adelante. Hemos hecho mercadillos, que yo jamás lo he hecho, he hecho flores que tampoco había hecho nunca, he vendido de todo…, ¡hasta libros! ¡Yo nunca lo había hecho! Pero era para la caja de resistencia y por eso lo he hecho y lo volvería a hacer. He repartido panfletos, he dado charlas, que nunca lo había hecho tampoco. La gente, sin conocernos de nada, nos dio mucho apoyo. Eso fue muy importante para mí, la solidaridad de la gente. Mucho apoyo.

Maribel. —Yo tampoco me esperaba que pasara esto después de 39 años, la gente que hemos estado durante 8 meses bastante unidos desde el principio hasta el final. Y las mujeres hemos hecho de todo para ayudar al resto de los compañeros, no es que hemos sido valientes, es que estamos acostumbradas a llevar muchas cosas a la vez, más que los hombres, acostumbradas a llevar adelante todo, la casa, los hijos y eso si quieres nos hace más valientes para luchar. Las mujeres hemos salido a pelear, a parar camiones, a enfrentarnos con quien sea, hemos estado haciendo trabajos manuales, hemos estado cuidando la fábrica durante muchas horas. Yo creo que lo hemos hecho todo.

Montse Martínez. —Desde los 37 años que llevo en la empresa jamás se me hubiese pasado por la cabeza que íbamos a estar 8 meses de huelga.

Pilar García: —Lo buena que he sido para trabajar, también lo tengo que ser para defender mis derechos. Fueron ocho meses, nunca pensé que podíamos llegar a esta fecha. No cambio lo que he hecho en ocho meses de huelga por los 42 años trabajados, fue una gran experiencia, que no la cambio por nada, sinceramente. Lo que hice, lo volvería a hacer. Y desde ahora seré luchadora toda mi vida.

Montse: —Yo no he podido estar en la guerra, pero he estado en la retaguardia, cada uno en lo que ha podido. Ha sido una experiencia que no me la esperaba, ha sido algo que nos lo han impuesto, pero si tengo que luchar por mis derechos lo volvería a hacer.

 

Mujeres, trabajadoras, madres, abuelas… Y ante todo: luchadoras

La lucha diaria de los cuidados del hogar no pudo continuar su rutina habitual. Pero sí que continuaba, mientras se pasaban las horas en la huelga. La mayoría son madres y abuelas, pero ante todo luchadoras. Es emocionante verlas y oírlas recordar batallitas, compartir momentos, apoyarse en las dificultades. Es ahora que recordando los intensos días de lucha, nos cuentan qué fue lo mejor de la huelga para ellas, así como lo más difícil que han vivido en  esta condición de ser mujeres, trabajadoras… y también huelguistas…

Sole: —Lo mejor de la huelga para mí ha sido conocer a compañeros que sólo los conocía del trabajo. Pero lo más difícil y como mujer trabajadora… sin duda es pensar que llevo toda la vida trabajando allí para que venga un desgraciado a tirarme todo mi futuro, mi vejez, mis 38 años de trabajo a la mierda y me da mucha rabia y por eso me revelo.

Una de las piqueteras de la noche, Ana, la «Miliciana», nos cuenta: lo más importante ha sido conocer a muchos compañeros que no conocía a causa del turno que tenía. Y sobre todo la solidaridad de la gente! Ha sido increíble! Los que menos tienen son los que más ayudan, o sea, la clase obrera! Y lo más malo para mí ha sido las noches tan largas y frías con nervios y ansiedad que hemos pasado parando camiones y repartidores, días que nos tirábamos más de 16 horas fuera y sin poder ver a la familia. Mi familia me ha apoyado mucho, aunque también hemos discutido a causa de tantas horas fuera de casa, pero siempre me acaban apoyando y animando. Como madre sí que me he sentido mal por no ver a los peques muchos días, y más con mi niña, que al tener un problema de comprensión no entiende muy bien lo que pasa ni lo que hago. (…) Opté por llevarme siempre a la familia a todas las manifestaciones, actos… Para disfrutar más de ellos, con decir que mi marido parece de la plantilla!!

Carmen Pérez: Lo mejor que viví en esta huelga fue el sentir el apoyo, solidaridad, y el calor de tantas personas que desde el primer día han estado junto a nosotros, en las barricadas de la puerta de fábrica, en las manis, concentraciones, aportando sus ideas, su tiempo y su esfuerzo en ayudarnos. Como mujer trabajadora es mi deber participar activamente en esta huelga y defender y luchar por nuestros derechos y puestos de trabajo. Lo más difícil lo he vivido a nivel personal cuando la lucha ha sido doble por mi familia y nuestros derechos.

Pili Palacios, otra de las piqueteras de la tarde: —Lo mejor es haber decidido hacer esta huelga porque hace dos años sufrimos un buen recorte salarial y en esta ocasión se nos presentaba nuevamente otro recorte salarial y despidos. Fueron 8 meses y estoy muy orgullosa de mis compañeros por llevar esta lucha y de estar muy cerca de ellos. También de ver la solidaridad de las personas y de los grupos de apoyo que nos han ayudado. Y aprender de ellos. Sois increíbles, nos habéis ayudado mucho y nos habéis enseñado a manifestarnos y a seguir luchando gracias a vosotros. Lo peor, es que estamos al frente de los que nos quieren ejecutar: los destructores de empresas. Y los trabajadores no les importamos, que te echen con tus 37 años en la empresa sin nada es inhumano.

Montse Martínez: —A mí me gustó todo de la huelga, haber hecho las rosas de la dignidad, y sobre todo, la solidaridad que hemos tenido de la gente. Yo he estado en las manualidades y he colaborado en los mercadillos para la Caja de Resistencia, para mis compañeros que no les entraba dinero a su casa. Yo intentaba colaborar de esa manera, cada uno lo ha hecho como ha podido.

Luisi: —Desde el momento en que decidimos ir a la huelga, sabía perfectamente mi responsabilidad como madre, más en mi caso que no tengo pareja, no puedo olvidarme de mi casa con cuatro niños y mi madre. Pero lo asumí desde el primer momento de tirar para adelante y con todas las consecuencias. Luego los problemas económicos, gracias a la caja de resistencia y a la ayuda solidaria de todo el mundo, hemos salido para adelante. Fuertes nos hacemos aunque creamos que no lo somos.

Teresa, una de las primeras despedidas, con dos hijos siempre a cuestas en cada acción, nos relata: —Yo era una trabajadora de Panrico, fui una de los despedidos del año 2013. A pesar de todo esto me siento orgullosa por esta huelga que sin quererlo ni pretenderlo se ha convertido en la más larga e histórica de este país. Humanamente me ha hecho crecer como persona. Me he emocionado con la solidaridad de la gente.

Mari Carmen Torres: Como mujer trabajadora es muy duro, porque tuvimos que igualmente llevar nuestra casa adelante, los hijos adelante y la huelga adelante. Y la huelga adelante no tiene un horario, tú sabes a qué hora sales de tu casa pero no sabes a qué hora entras. Yo he estado hasta 16 horas fuera de mi casa. Evidentemente estoy muy orgullosa de mi familia porque han estado apoyándome desde el primer día. Estoy súper orgullosa de las mujeres de Panrico, hemos estado ahí, al cien por cien, en un montón de frentes: las que hemos estado ahí, delante de los camiones todas las noches fuera de nuestras casas, las que han estado horas y horas haciendo manualidades. Y luego llegaba el fin de semana y se iban a los mercadillos a vender esas manualidades y las que han estado ahí cubriendo el campamento mientras otras nos íbamos a hacer actividades fuera, porque también hacía falta, ¡no hay que olvidarse de esas mujeres!

Sigue Almudena, una de las pocas mujeres, dos de 12 miembros, del comité de empresa: — Lo que más me ha sorprendido, aunque soy consciente, es la capacidad de luchar de las mujeres de Panrico y arrastrar a la lucha a los hombres, sin dejar de organizar nuestras familias y la atención de nuestros hijos. Las mujeres somos «los pilares de la sociedad y la familia», pero también de la lucha y en la huelga lo hemos demostrado.

 

Guerreras contra tres gigantes: empresa, gobierno y sindicatos

Fueron ocho meses intensos de los que aún queda mucho por reflexionar, sacar conclusiones y enseñanzas para que las futuras huelgas no empiecen desde cero y otras mujeres trabajadoras puedan aprender de ellas. Las reflexiones más candentes se centran en la denuncia a la empresa y los recortes. Así como también el rol de los sindicatos, el Gobierno. Son los tres grandes gigantes a los que se tuvieron que enfrentar junto a sus compañeros y que ellas asumieron como unas guerreras.

Así lo expresa Tere, con la firmeza que la caracteriza: —Me siento orgullosa de mis compañeros que a pesar de los problemas económicos que han sufrido y a fecha de hoy siguen sufriendo, han votado sí a la lucha para decir BASTA YA a la masacre salarial y emocional que está sufriendo la clase obrera. Pienso que la dignidad humana tiene que estar por encima de cualquier poder económico o político. Y digo esto después de saber que la empresa ha hecho efectivos los 38 despidos siguientes. Si hubiera justicia en este país, Panrico hubiera ganado.

Pili García: Llevo 42 años en la empresa y yo me considero una persona responsable, trabajadora. Y si tuve que serlo para trabajar, tengo que serlo para luchar por mis derechos, porque no nos roben más de lo que nos están robando. Que me digan a mí que yo soy culpable ¿culpable de qué? ¿De luchar por mis derechos, de que esta injusticia pare, porque no me roben más? No, yo hice lo que tenía que hacer y lo volvería a hacer.

Reme: La huelga fue importante porque hay que luchar por lo que nos quitan. Y, como mujer trabajadora, después de estar tantísimos años luchando por conseguir cosas, que te lo quieran quitar de golpe, pues te sientes mal, y tienes que luchar. Es que como mujer trabajadora, toda la vida ha sido nada más que trabajar y trabajar, desde los catorce años en la fábrica. ¡Llevo toda mi vida!: ¿Cómo te vas a sentir. La huelga la he vivido con decepción de parte de la empresa, se han ido mis años aquí para nada. Pues para que ellos se hagan ricos y yo siga pobre, pobre pero pobre. Esta huelga fue muy importante, porque por lo menos no nos dejamos pisotear. Tal vez no hemos conseguido lo que nos proponíamos, pero hemos luchado porque lo que no hay derecho es que unos sinvergüenzas te dejen en la ruina.

Bea: —Aquí estoy, después de ocho meses de huelga. Una huelga muy dura la verdad, y más siendo mujer trabajadora y con hijos, tengo dos niñas. Pero la lucha me ha servido como experiencia, me ha despertado una parte mía luchadora que no conocía para nada. Y aunque el conflicto esté como esté y tengamos la situación que tenemos, yo pienso dedicar toda mi carrera profesional y toda mi vida laboral a machacar a los sindicatos. Porque el empresario al final, es el empresario y se dedica a joder al trabajador, ¿no? Pero que lo hagan los sindicatos eso es lo que más me ha dolido de esta historia, de este conflicto, que no hayamos tenido su apoyo para nada.

Mari Carmen Torres: —En el nuevo comité de huelga fuimos cuatro mujeres, de doce. Yo lo viví bien porque yo antes tenía unas ideas muy claras que creía que había que llevar a cabo, unas ideas de por qué había que mantener la huelga. Porque en el transcurso de la huelga algunos del comité de empresa no los ha ido llevando como queríamos los huelguistas. Porque ante todo, tenemos que defender lo nuestro, lo de todos los huelguistas de Panrico.

El rol de la Generalitat, la justicia e incluso los partidos políticos que se dicen de izquierda es otra de las críticas que están entre las reflexiones. Al respecto continúa Tere: — Siempre voté sí a la huelga, pienso que es el único camino para conseguir algo en este país donde no hay una izquierda que defienda a la clase obrera. Hemos estado solos en esta lucha porqué ni nuestro comité de empresa ni el sindicato, ni la Generalitat ni la Audiencia Nacional con su sentencia política han defendido los puestos de trabajo, todos ven bien los despidos, las rebajas salariales, el trabajo precario.

 

Y más allá de la huelga: El ocho de marzo, fue algo muy grande, lo tengo como un recuerdo muy bonito que se me ha quedado grabado para siempre (Luisi)

Estas heroicas obreras con su experiencia fueron recuperando tradiciones perdidas: organizadas en la huelga votaban en las asambleas participar en las manifestaciones contra la violencia de género o contra la Ley del aborto del PP con sus propias pancartas.

Nos cuenta Ana: Además del 0_0 , estábamos dónde podíamos y en sitios que nos sentíamos identificadas, como la manifestación del 8 de marzo ¡que fue inolvidable y espectacular! Porque las mujeres trabajadoras somos las que tendríamos que salir más a la calle a luchar contra la violencia machista y a favor del aborto ¡Porque nadie debe decidir por nosotras!

Demostraron con los hechos que la clase trabajadora puede movilizarse y responder a los grandes problemas que sufren la mayoría de las mujeres: las trabajadoras, inmigrantes, jóvenes, precarias… Una perspectiva que los sindicatos mayoritarios perdieron y que el movimiento feminista tiene el reto de recuperar. Porque el terreno de batalla de la lucha de género, es un terreno en la lucha de clases, para desde ahí recuperar y luchar por los derechos perdidos y por ganar. Y justamente en el terreno de la lucha de clases las mujeres de Panrico hicieron escuela, mientras peleaban en las calles por los derechos más básicos como el del Aborto libre y gratuito y contra la ley de Gallardón.[2]

Luisi: —Estuvimos haciendo otras cosas, además de luchar por el «0_0». Porque como mujeres apoyamos todas las cosas que nos afectan a nosotras, en este caso contra la Ley nueva de Gallardón, teníamos que ser parte. El ocho de marzo, fue algo muy grande, lo tengo como un recuerdo muy bonito que se me ha quedado grabado para siempre. Van a haber más manifestaciones del 8 de marzo pero ésta nos ha marcado, no solamente a mí, sino a la mayoría de mis compañeras nos ha marcado por la situación de que estábamos en la lucha. Yo lo vi muy bonito, puse el alma y el corazón. También al estar con vosotras, eso también te involucras más, no es lo mismo una manifestación que vas «a tal día, a tal hora» como una manifestación más del 8 de marzo que, vale pues, vas. Pero al estar arropadas de vosotras y conocernos, eso te involucra todavía más porque aprendes cosas que, las tenías ahí, que no las sabías siquiera y las hemos aprendido con vosotras, con Pan y Rosas.

Mari Carmen Torres: —Hemos estado en las manifestaciones contra la ley del Aborto y el 8 de marzo, que fue inolvidable ¡encabezando la manifestación con mi hija! Y la pancarta que hizo mi hija que salió en todos los periódicos. Como mujer muy orgullosa de haber participado en esa manifestación, y como madre, ver a mi hija involucrada junto a mí. Ésta es la primera vez que participábamos como mujeres trabajadoras el 8 de marzo. Hemos estado en otras manifestaciones del 8 de marzo o del 1º de Mayo, pero hemos ido por libre, no como trabajadoras de Panrico. Y la verdad que esta manifestación me ha gustado mucho.

 

La coordinación con otras luchas: «El día de la charla de mujeres Panrico y Coca-Cola fue un gran día…» (Ana)  

También se solidarizaron con otras luchas como la de Alupu, o al lado de los estudiantes[3], los jubilados, los pensionistas, los parados, o contra los desahucios:

Ana—: También hemos estado ayudando en desahucios, que es una pena como este país consiente que familias se queden en la calle! También en manifestaciones de estudiantes, que los pobres tienen un futuro muy negro si esto no cambia! En marchas de parados, que hacen unas caminatas espectaculares! Y el 22 M!! Aquella experiencia fue única! Tanta y tanta gente en Madrid de todas partes, aquel día para mí fue una experiencia buenísima!!!

No hablan también de la gran experiencia de coordinación con las mujeres de CocaCola Fuenlabrada-Madrid en huelga (ver video)[4]. Así lo siente Luisi: — La coordinación con las mujeres de Coca Cola me la llevo en el corazón. Lo que sentí con ellas, en el encuentro de mujeres para la coordinación de las luchas en Madrid,  me llenó bastante.

Continúa Ana: —El día de la charla de mujeres Panrico y Coca-Cola fue un gran día… Todas abrimos nuestros corazones y creo que ninguna se libró de llorar… Yo creo que a raíz de ahí se estrecharon más los lazos, porque fuera como fuera la lucha, todas sufrimos! Yo a partir de ahí cogí más amistad con dos grandes luchadoras!! Genma y Nieves, que luchan por los puestos de sus maridos, ¡son muy majas! Todas, todas las luchadoras se merecen lo mejor, porque no es nada fácil llevar la familia, la casa, las cuentas sin dinero y estar en la batalla, ¡una ola por las mujeres de Panrico y coca-cola!

De mujer trabajadora a mujer trabajadora…

Bea: — Les diría que luchemos, la verdad es que durante estos 8 meses, gracias a las mujeres de Panrico, hemos demostrado que tenemos capacidad suficiente como para llevar la casa adelante y seguir en la lucha. Y ¡salir de la casa! He tenido que dedicar 12 ó 14 horas diarias a la huelga, de lunes a domingo, y tengo que decir que gracias a la ayuda de mi pareja he podido hacerlo, porque he tenido plena dedicación al conflicto.

Nos dice Reme, siempre con la alegría que la caracteriza: — A las mujeres trabajadoras les diría que la única arma que tenemos es la lucha, si no se lucha, no se consigue nada, nos quitan todo, todos los derechos -como el del aborto- y vamos a volver a los tiempos del franquismo. Nos quieren sacar lo que la mayoría, las trabajadoras hemos conseguido luchando. Hay que luchar.

***

Estas son solo algunas de las voces de las valientes y luchadoras mujeres de Panrico. Las voces de aquellas desconocidas, fuertes y atrevidas con las que hemos compartido ocho meses de experiencias intensas, de asambleas, de hogueras en el piquete, de manifestaciones, de enfrentamientos con la policía, de acciones y charlas en la universidad… Voces de desconocidas, que dejaron de serlo para nosotras, ya que hemos podido conocerlas en profundidad, conversando, pensando juntas, reflexionando sobre la situación de la mujer trabajadora, saliendo a la calle a denunciar la reforma del aborto… Voces que se han transformado en gritos ejemplares para el resto de mujeres trabajadoras y las jóvenes. Gritos a voces de estas heroínas que están orgullosas de lo que han hecho. Porque de ser mujeres, trabajadoras, ahora son también esas mujeres luchadoras que hicieron historia.

 


[1]VOCES DE LAS MUJERES DE PANRICO… A dos meses de huelga. http://mujerespanyrosas.wordpress.com/2013/12/13/voces-de-la-mujeres-trabajadoras-de-panrico-a-dos-meses-de-huelga-por-leire-izar-gorri-cynthia-lub-y-veronica-landa/

[2] Video: Las trabajadoras de Panrico opinan contra la Ley del Aborto del PP http://www.youtube.com/watch?v=vrnlUwVXViI

[3] Cynthia Lub, La rebelión en las aulas, de las rebeldes obreras de Panrico, http://mujerespanyrosas.wordpress.com/2014/02/15/la-rebelion-en-las-aulas-de-las-rebeldes-obreras-de-panrico-por-cynthia-lub/

[4] Video: Encuentro de trabajadoras Panrico y Cocacola en Madrid. http://www.youtube.com/watch?v=rMDCbADLSTI

 

http://mujerespanyrosas.wordpress.com/2014/07/18/la-huelga-de-panrico-tambien-tuvo-heroinas/

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