La Geografía de los muertos: los Mapas de Fosas comunes en Colombia

 

I Parte

Empezar a escribir sobre una geografía de los muertos, es pensar  en los ciudadanos con vida  que no se saben dónde están. Es traer a la memoria sobre los miles de ciudadanos  que se ignora dónde  están? si están sepultados con identidad desconocida ¿En qué lugar hallarlos? Ese marasmo que  implica empezar por indagar  y esclarecer- Estan vivos? ¿Dónde están? – ¿Qué les  hicieron? -¿Dónde se los llevaron?- ¿Quién los asesinó?- ¿Dónde están ubicados? -¿En qué lugar los  enterraron?- ¿Cómo desenterrarlos? – ¿Cómo  develar la presencia de otro?, sin duda es la angustia de los familiares de las víctimas. En consecuencia,  significa trazar  múltiples  rutas  de trabajo, de intereses, de fuentes de información  e intención de parte de los familiares de las víctimas, ante la fuerza, el poder de los victimarios que se desea que permanezcan ocultos.

Esta significación,  implica transitar en la  geografía de los muertos: un espacio inmerso no solo en  terrenos extensos de una geografía física, sino en  la representación de  la vida  y la existencia de miles de ciudadanos en un conglomerado social. Es la representación de una geografía del  lugar del ausente,  es decir el “desaparecido”, el “eliminado”  que  sinuosamente se halla en un espacio geográfico que no conocemos. En ese trayecto reposan miles de seres  esperan ser develados  y que se  hallan bajo un territorio político,  escindido por lo oculto. En Colombia 80.000 mil desaparecidos aproximadamente, esperan salir traídos a la luz de  la memoria de una sociedad que se ha destacado  por  tratar el tema de la manera más ínfima. Esta representación cartográfica tiene que ver con tres  factores: 1. La identidad – ciudadanos con una vida cotidiana que se convierten en  cuerpos políticos con identidad desconocida 2- El territorio- como  representación sobre  el ocultamiento geográfico de los  desaparecidos, los  enterrados de manera indiscriminada que permanecen inexorablemente a lo largo del tiempo en una cartografía de fosas comunes, es decir, en un sitio, en un lugar y 3. El ejercicio desde  lo político como coerción del territorio.

En esta dimensión, se hace indispensable ejercer acciones con relación a los ciudadanos desaparecidos, su número identidad, su mapa de  vida como trayecto los cuales permanecen ocultos. En efecto, son aquellos quienes  desde su lugar de nacimiento transitan en un trayecto hasta  el día que los desaparecieron. Un trayecto del cuerpo, del ser infinitamente in-visibilizado en manos de la imposición del terror de otro.

En esta representación territorial, la geografía de los muertos requiere la construcción de una Cartografía de Mapas de los desaparecidos.[2] De hecho, una cartografía temática en la construcción  de los mapas como  herramienta  de análisis  para el proceso social  en el esclarecimiento de la verdad. De esta manera implica una realización de mapas locales de fosas comunes,  como respuesta una modelización cartográfica en el país.  La representación de los  Mapas de Fosas Comunes,  sobre los miles de ciudadanos desaparecidos por la guerra, es decir   sobre la  violencia sistemática,  perpetrada en los  diversos espacios geográficos y en los múltiples  territorios en Colombia es de gran  reto para que exista una verdadera  Paz y una memoria sobre la catástrofe  que no concluye en Colombia, en el universo.

  1. La representación del horror: enterramiento en Fosas Comunes en Colombia.

En Colombia se tiene una estadística de fosas comunes, pero aún se sigue sin  contar el número de desaparecidos  como responsabilidad del Estado, bajo sus  crímenes perpetrados durante diversos periodos.[3] El tema de los mapas  de fosas comunes es de  gran  complejidad  y  magnitud, en términos de lo que significa la memoria histórica, el esclarecimiento de la verdad sobre diversos acontecimientos de muerte  y hechos ocurridos para miles de ciudadanos en el territorio nacional

En la geografía colombiana  hay 85.000 ciudadanos desaparecidos, de los cuales, no se sabe cuántos hay como  sepultados  como  NN[4]. Se  estima  que yacen 45 mil ciudadanos en fosas comunes. Esto  implica un reto histórico no solo,  para las víctimas, sino para toda una sociedad. Los cuerpos con identidad desconocida, enterrados implica, una representación territorial,  en un lugar posiblemente  no  geo-referenciado  o  bajo otras  localizaciones geográficas.

El Mapa como esclarecimiento de la verdad

-Mapas de Fosas  Comunes

La cartografía tiene un  significado territorial, de  factores  multivariados en  relación  con la identidad y la memoria de un pueblo. El mapa como representación tiene un  significado geo-histórico y político.  En este sentido el mapa de los  desaparecidos, abre reflexiones y diálogos sobre  el proceso de identidad, el cual  permite una fuerza territorial a las  huellas  de la memoria: la revelación de cientos de individuos eliminados sin nombre, identidad y sin  lugar.  El mapa en los términos de la memoria y el trayecto que este  contenga,  permite  vías para el esclarecimiento de la  verdad y la memoria histórica,  sobre los  miles de personas desaparecidos y enterrados en  fosas por más de 60 años de guerra  en Colombia.

El mapa de fosa comúnes una representación geográfica, de acontecimientos asociados a  un mundo invisible, individual, colectivo, permanente, cargado  bajo una ideología de guerra que se relaciona íntimamente con  el trayecto político de un pueblo, en un paisaje,  un espacio geográfico, donde  los ciudadanos son enterrados como NN  en un territorio con identidades  de carácter emergente  

Los  Mapas de fosas comunes, son  representaciones de una violencia impuesta por el estado u otros factores de violencia de forma territorial, realizada mediante asesinatos sistemáticos. El mapa de los desaparecidos  tiene un  significado territorial, de  factores  multivariados en  relación  con la identidad y la memoria de un pueblo que yace en una fosa común. Más allá es precisar el sentido del mapa, en los términos de la memoria y el trayecto que esta  contenga,  para el esclarecimiento de la  verdad y la memoria histórica sobre los  miles de personas desaparecidos y enterrados en más de 60 años de guerra  en Colombia, donde el gran recto y lo acordado con las FARC-EP, es marcar un derrotero de acciones para el esclarecimiento de la verdad.

Por María Fernanda Quintero Alzate [1]

 

 

[1] Geógrafa, estudiante de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Libre en Cali. Investigadora en Memoria, territorio y Derechos  Humanos.

[2] Según la noticia:   La  Macarena  es  una  las  fosas  comunes  más  grande  del mundo, con más de 460 cuerpos enterrados sin identificar. De acuerdo con la fiscalía en el año 2016  son más de 2.300 los cuerpos que fueron enterrados en cuatro cementerios de los Llanos Orientales. (radio, 2016)

[3] La Fiscalía exhumó 1.010 cuerpos solo en cuatro cementerios en el Meta. (radio, 2016)

[4] En los registros de la fiscalía  constan  65.668 desapariciones atribuibles a delitos como el secuestro u otras acciones. (Espectador, 2013)

Nota: Fuente de imagen ASFADDES-Colombia.

Twitter:  @Fernandaq14

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS