La Generalitat Valenciana se reunió con los grandes bancos para evitar la quiebra

El conseller de Economía de la Comunidad Valenciana se reunió el viernes pasado con los principales bancos españoles para buscar una solución de emergencia ante el escaso éxito de la colocación de los 'bonos patrióticos' en marcha. Esta emisión pretende atender el vencimiento de una similar lanzada el año pasado por 1.500 millones; si no consigue recaudar ese dinero, Valencia incurrirá en default (impago).

La colocación actual comprende 1.800 millones, pero el viernes pasado la Generalitat reconoció que sólo se habían vendido 650, lo que prácticamente hace imposible alcanzar el objetivo. De ahí la convocatoria de esta reunión de emergencia.

En ella estuvieron presentes Santander y BBVA, según confirman fuentes del sector, a pesar de que no están entre los colocadores de los bonos. Éstos también asistieron: La Caixa, la recién adjudicada CAM, Bankia (que integra a Bancaja), CatalunyaCaixa, el intervenido Banco de Valencia, Sabadell, Ibercaja, Caja Rural del Mediterráneo, Caixa o­ntinyent, Ahorro Corporación y Mediolanum.

Según las fuentes consultadas, el conseller de Economía, Enrique Verdeguer, planteó a las entidades la necesidad de buscar una solución para evitar el impago a toda costa. No ya por el derrumbe del crédito a Valencia, sino por la catastrófica imagen que se extendería a todas las comunidades autónomas, que verían cerrada su financiación durante mucho tiempo, lo que puede dar pie a una suspensión de pagos en cadena y al cierre de numerosos servicios públicos.

Las soluciones más factibles parecen dos. La primera es que los bancos compren los bonos necesarios para atender el vencimiento de los 1.500 millones y evitar el impago; esta opción no ha gustado mucho a las entidades, que sólo habían asegurado 800 millones. La segunda es la concesión de un crédito sindicado por el importe que no se coloque, operación en la que entrarían Santander y BBVA.

Las fuentes consultadas añaden que no sólo se está negociando cómo solucionar esta emergencia, sino una fórmula más global porque la Comunidad Valenciana necesita mucho más dinero para poder pagar a sus proveedores. Es decir, si finalmente se le concede el sindicado, será por un importe mucho mayor del estrictamente necesario para hacer frente al vencimiento.

Las negociaciones continúan esta mañana y la Generalitat confía en que se alcance un acuerdo para salvar la situación antes del día 22. De momento, ayer algunas entidades intensificaron la venta de los bonos en sus sucursales de la región para intentar colocar el máximo posible.

Bajo interés y colocadores parados

El 17 de diciembre de 2010 se lanzó la primera emisión de bonos patrióticos valencianos por los citados1.500 millone, con un tipo de interés del 4,75% a plazo de un año. El vencimiento tiene lugar el 22 de diciembre de este año y, para poder devolverlo, la Generalitat inició hace dos semanas una nueva emisión de bonos por un importe de 1.800 millones, ampliable a 2.600 (ampliación que está totalmente descartada dadas las circunstancias).

Las principales razones del escaso interés en esta emisión son dos. La primera es el bajo tipo de interés es, del 5% a un año y del 5,5% a dos años, inferior al ofrecido por Cataluña hace apenas un mes y muy cercano al de las letras del Tesoro por la crisis de la deuda periférica. El segundo es la situación en que se encuentran CAM y Banco de Valencia, que tiene prácticamente paralizadas sus redes comerciales por las incertidumbre sobre su futuro. Es decir, el peso de la colocación recae en La Caixa, que ha asegurado 250 millones, y en Bankia, que se ha comprometido a colocar 100

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