Publicado en: 7 diciembre, 2015

La France: la socialdemocracia en acción

Por Iñaki Urdanibia

La corriente política nombrada siempre se ha mostrado, y se muestra, del lado del orden y de la ley… del capital; haciendo bueno aquello que dijese Goethe: prefiero cometer una injusticia a soportar el desorden.

Por Iñaki Urdanibia

            Resulta un poco redundante volver al permanente tema de la tibieza, por no usar términos más potentes, de esa corriente política que surgió con el fin de frenar las aspiraciones revolucionarias y emancipatorias de las clases trabajadoras. No viene al caso recordar sus hazañas, sus traiciones, sus colaboraciones con la burguesía y con la represión de los intentos de revuelta popular; bastaría con recordar el asesinato de los líderes espartaquistas ( Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht) alentado por el ministro socialdemócrata del gobierno de la república de Weimar, el caballero de infausto recuerdo que respondía al nombre de Gustav Noske; y el comportamiento en general que no hacía sino defender la monarquía, a las clases poderosas y dar cuartel a los resentidos excombatientes, que engordaban su influencia hasta componer, más tarde, uno de los núcleos fundamentales del nacionalsocialismo. Tampoco es cosa de recodar aquello incendiarios epítetos que sobre ellos recayeron, urdidos desde los ambientes de la III Internacional: social-traidores, social-fascistas, etc. aunque la verdad es que tal corriente auto-proclamada “socialista” , ha ocupado fielmente el papel de gestores del capital, más todavía cuando éste se ha visto en apuros ( reconversiones, recortes, reformas de ramas enteras de la producción, privatizaciones), ha sido ella la que ha adoptado decisiones que si hubiesen sido tomadas por la derecha pura y dura hubiese producido malestar y protestas abiertas de las clases populares, así se han hecho tragar carros y carretas, logrando la complicidad y el acuerdo de los domesticados sindicatos de clase (¿ de cuál?). Los ejemplos podrían multiplicarse, mas me conformaré con pegar un par de pinceladas sobre el ejemplo actual del país vecino en el que la socialdemocracia ha mostrado sus encantos ( mejor, sería decir sus vergüenzas) en estos últimos tiempos, aunque la cosa ya venía de lejos de la mano de François Mitternad, el mismo que declaró, como ministro de gobernación que era, la guerra en Argelia y que miró para otro lado, cuando no firmó, penas de muerte contra los alzados patriotas argelinos. Por no recordar la voladura en 1985 del barco de Greenpeace, Rainbow Warrior , o…En fin, que el rey está desnudo.

 

François Hollande se viste de guerrero y dice que están en guerra, cuando el que mandó aviones a bombardear Siria fue él; sus ministros le secundan en sus iniciativas bélicas. Ejemplo claro de pacifismo socialista.

Manuel Valls que ya demostró sus tendencias represivas, cuando ocupaba el puesto de ministro del interior, en el tratamiento de los emigrantes y con los jóvenes de la banlieue, afea la actitud de Merkel ya que-según él- no se puede acoger a tantos emigrantes en Europa. Hospitalidad típicamente socialista. Tampoco se queda manco a la hora de insultar a los huelguistas o tratar de delincuentes, puros y duros, a los manifestantes pacíficos.

Emmanuel Macron , ministro de Economía y de Finanzas de la República francesa, dice que el liberalismo es una conquista de la izquierda y se queda tan ancho; afirmación de sal gruesa( empleo de un mot-valise que para todo vale y, en consecuencia, para nada) siempre que no se especifique si se habla de liberalismo filosófico y/o político( Bentham, Paretto, Stuart Mill o Dewey), o económico; en ambos casos de todos modos supone un freno a la intervención de los colectivo, del Estado ( con los cual, nolis volis, estamos echando por tierra, por de pronto, la conquista tan cacareada del “ Estado del bienestar”) . Está claro que por sus hechos los conoceréis y el plan Macron es neoliberalismo en estado puro y rabioso. . Desde las filas del PSF algunos se escandalizan y ponen grititos en el cielo, pero el sujeto se ha convertido en la voz que decide en el terreno económico lo habido y por haber: recortes, reconversiones, privatizaciones y toda la pesca, personaje omnipotente que se mantiene siempre arriba, como la espuma, más allá de toda protesta y argumento de los sectores críticos y de izquierda de dentro del partido.

Por no hablar de la anulación de las tasas ecológicas a las grandes empresas contaminantes impuesta por la ex de Hollande: Segolème Royal.

Con tales caballeretes, y señora, que han recurrido a la guerra para dar la imagen de fortaleza además de para ocupar un puesto de privilegio en el reparto de riquezas de Oriente Medio, la derecha se queda sin sitio, y hasta el Frente Nacional habrá de buscarse un hueco ya que su espacio lo ocupan a pasos agigantados los gobernantes de la “izquierda”. La patronal aplaude, los fabricantes de armas también mientras que los defensores del autoritarismo se derriten de gusto al ver que sus gobernantes continúan la línea abierta por George Bush y su unión sagrada contra el terrorismo.

El barco está en peligro y en este ambiente de paranoia creado, las legislaciones que recortan los derechos de los ciudadanos en la más pura senda del Patriot Act USA, son aplicados y aceptados sin remilgos hasta el punto de asignar la residencia de los alborotadores que no hacen caso de la prohibición de manifestarse con ocasión de la COP 21. El pingüino que diría Carla Bruni, el membrillo que dicen –o decían- los ciudadanos ante la blandenguería de monsieur le prásident , no se corta a la hora de señalar que « sabemos que había elementos perturbadores…que se maifiestan únicamente con el fin de crear incidentes. Es por eso que había que asignarles residencia…Esos individuos no tienen lugar entre nosotros y se hará todo lo que haya que hacer para separarlos de la sociedad»…ya lo había anunciado el ministro del bâton , Bernard Cazenueve, « que se debían tomar medidas preventivas».

La hospitalaria capital del Sena se ha convertido en una ciudad a la que puede aplicarse con justeza aquello que cantase Jean Ferrat: hou !, hou! méfions nous les flics son partout y la presencia policial y los controles se extienden a la periferia como las ondas de un estanque..y si no que se lo pregunten a quienes habitan en Hendaia o quieren atravesar la muga, por ejemplo.

 

En fin con respecto a la dichosa socialdemocracia y a muchas cosas más: nihil novum sub sole…como cantaba, hace unos años ya, el aragonés Joaquín Carbonell, y cambiando lo que haya de ser cambiado en los que hace a tiempo y lugar: «qué decadente es el siglo XX que ahora nos toca vivir . Cuando la ciencia pierde su esencia qué negro es el porvenir Por san Nicolás hay que convenir, que ya no queda vergüenza en este país», ni en aquel, ni el de allá, ni en el de acullá…

El Medef, Nicolas, Marine…que nadie tiemble , que nada les turbe, que nada les espante…todo está bajo control, la socialdemocracia gobierna con el ideario de la derecha más rancia y el pulso no les tiembla a la hora de demostrar que son más responsables que el copón con los intereses del statu quo. Y la plebe que se joda. Aunque también es verdad que para quienes no aman las máscaras, tal vez les resulte mejor apoyar a quienes son de derechas y lo dicen abiertamente sin engaños ni subterfugios y no como los socialiberales delPSF que dicen ser de izquierdas cuando su política es netamente de derechas, tanto como el grifo de la fría…y sabido es, al menos desde el evangelista Mateo, que por sus hechos los conoceréis.

 

 

 

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