La Falange Socialista Boliviana se está reorganizando / Entrevista a Marcos Domich

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Marcos Domich es Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Bolivia (PCB) e integrante de la Red de Artistas e Intelectuales en Defensa de la Humanidad. En un café de La Paz, Mariátegui. La revista de las ideas, conversó con él acerca del fascismo boliviano y del rumbo de América Latina.

– ¿Qué opina de la amenaza fascista de la Media Luna, que se cierne sobre el gobierno de Evo Morales?

– Un hecho que hay que remarcar es que, el 16 de abril del 2009 se produjo un vuelco en la situación política de nuestro país. En particular con el desmantelamiento del comando terrorista que dirigía Eduardo Rozsa Flores. El posterior estudio e investigación de todos sus nexos ha permitido desmontar en gran medida la conspiración de la derecha en Bolivia y que tiene varias características. Primero, es anticomunista y anticambio.

Segundo, su meta es lograr en el país una separación de lo que se llama la media luna. Aunque este proceso empezaría fundamentalmente en Santa Cruz y el Beni. Esto ha colocado en una difícil situación a la derecha conspiradora, separatista, que responde a los intereses de las transnacionales y del latifundismo oriental.

Tercero, lo que hay que apuntar es que este golpe a la derecha ha significado su atomización mayor, en este proceso de rendición de cuentas, del porque del fracaso, de todo esto que se viene preparando en el país desde hace mucho tiempo. Esto también se refleja en la proliferación de candidatos de la derecha, que no se ponen de acuerdo en lanzar un sólo candidato y no creo que lo hagan, porque los intereses sectoriales e individuales son diversos.

Entonces, estamos asistiendo a un proceso en el cual, la posibilidad de una reelección de Evo Morales y la continuación del proceso es bastante segura. Sin embargo, no podemos dormirnos sobre los laureles, porque hay el peligro de que la conspiración continúe e inclusive en determinados momentos adquiere expresiones muy peligrosas.

Por ejemplo, hace unas semanas se realizó una reunión de carácter neonazi en la ciudad de Sucre, porque celebraron el 120 aniversario del nacimiento de Adolfo Hitler, también se realizó una reunión en una universidad privada entre 100 elementos de la derecha cruceña y de la resucitada Falange Socialista Boliviana, que es el grupo tradicionalmente fascista en el país.

– ¿Dónde están las raíces del movimiento fascista boliviano?

– El fascismo tiene una historia no tan antigua como en Europa, pero una historia suficientemente antigua en nuestro país. El primer partido fascista fue organizado en Santiago de Chile, precisamente y su dirigente máximo ha sido Óscar Únzaga de la Vega y tomo el nombre de Falange Socialista Boliviana bajo la influencia -sobre todo- de los curas falangistas y de la propia Falange chilena. Recordemos que el partido de Eduardo Frei Montalba que llegó al gobierno, se llamó Falange antes de ser el Partido Demócrata Cristiano, bajo los auspicios de la Congregación Jesuita Española, que acá también se desarrolló. Y durante el primer gobierno de Paz Estensoro, encabezaron la resistencia a los cambios que trajo la Revolución de Abril, en particular por su extracción de clase, la mayoría de sus integrantes eran hijos de latifundistas.

Por su orientación ideológica, que se dio en algunos colegios católicos de La Paz como el San Calixto y el San Ignacio de Loyola, porque hubieron curas españoles que figuran en la historia del fascismo. Después el Partido Falangista perdió importancia, porque ya no había el combate contra un gobierno progresista y el MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario), había claudicado en sus posiciones originales revolucionarias de 1952. Sin embargo, todavía en la resistencia al MNR y al golpe contra Paz Estensoro, participaron al lado del militar Barrientos que fue Presidente de la República. En aquella oportunidad la Falange Socialista Boliviana tuvo una parcela de poder.

La acción más destacada de la Falange fue cuando se produjo el Golpe de Estado contra el general Torres,-cuando funcionó la Asamblea del Pueblo- que fue el gobierno de un militar-progresista. En ese momento, la Falange Socialista Boliviana era el grupo de choque que posibilitó el Golpe de Estado y ascendió al gobierno junto a Hugo Banzer. Extrañamente se produjo una alianza donde participó Paz Estensoro con el MNR. En ese gobierno la Falange demostró todas las características de lo que es el fascismo, inclusive en el Ministerio del Interior -de ese entonces- trabajaban muchos falangistas como torturadores, gente que combatía fundamentalmente a la izquierda, tanto a los comunistas como al ELN (Ejército de Liberación Nacional).

La Falange Socialista Boliviana no ha cambiado su posición desde que se inició, nosotros la hemos caracterizado por la presencia de una triada: anticomunismo, antiobrerismo y violentismo en el sentido de organización fascista que promueve escuadras o la copia de los fasci de combatimiento de Mussolini. Estuvieron muy disminuidos hasta hace muy poco, pero ahora se están reorganizando. En La Paz ha habido una reunión en una universidad privada, donde han estado presentes los camisas blancas, que era la característica de ellos y sus viejos símbolos fascistas. Entonces, esa es la situación actualmente de los grupos que pertenecen a la Falange.

Pero además están conectados con otros grupos juveniles de derecha como -por ejemplo- la Unión Juvenil Cruceñista (UJC) de Santa Cruz, que es la que -hasta la reaparición de los camisas blancas o de la Falange- ha tenido en sus manos el ataque a organizaciones sindicales, a gente de izquierda, los atentados, la toma de instituciones en agosto y septiembre del 2008, la destrucción de bienes públicos. Y sobre todo con esta idea, que es mucho más propia de la oligarquía cruceña y de la UJC, que es el separatismo. Hay que dar mucha atención a este problema del separatismo.

En América Latina el imperialismo está operando através de tendencias separatistas, en Venezuela con Zulia, en Ecuador con Guayaquil, en Bolivia con Santa Cruz del Oriente. Se apoyan en diferencias de carácter nacional-étnico y en diferencias religiosas. Como ha ocurrido en Yugoeslavia, la división, la destrucción de Kosovo, la separación de Serbia, eso forma parte inclusive no sólo de la ideología, sino de hasta de los actores. Resulta de que en Santa Cruz estuvieron presentes dos personajes que también estuvieron en Croacia y en Kosovo, uno de ellos es Eduardo Rozsa, del húngaro-boliviano nacido en Santa Cruz y el señor Philip Goldberg -ex embajador de los EE.UU. en Bolivia-, quien fue representante especial del Departamento de Estado en Kosovo. Y el famoso estatuto autonómico de Santa Cruz tiene muchos rasgos de la Constitución aprobada en Kosovo. El separatismo es una palanca fundamental de la labor contrarevolucionaria.

– ¿Qué papel debe cumplir la Red de Artistas e Intelectuales en Defensa de la Humanidad en América Latina?

– Me parece que juega un rol muy importante. Debe estimularse el desarrollo de las actividades de la Red. Inclusive, hay la idea -propuesta por el presidente Evo Morales- de hacer una reunión de intelectuales de izquierda en Bolivia y tal ves abarcar a algunos países del ámbito latino en Europa como Francia, España, Portugal e Italia, que por razones de proximidad idiomática es más fácil.

Entonces, pensamos que esa reunión deberá realizarse en octubre, pero hacer un evento que muestre a la intelectualidad latinoamericana al lado de estos procesos de cambio como los que ocurren en Bolivia, Venezuela, Ecuador, Nicaragua, El Salvador y en el propio Uruguay, esperemos que después de las elecciones acentúe su línea de transformaciones más profundas. Los intelectuales pueden jugar un papel muy importante en todo esto, porque deben contribuir a que se precisen las ideas del cambio. A veces hay una discusión que queda en lo semántico, que si el socialismo del siglo XXI, que si el socialismo ortodoxo, que si el socialismo comunitario, que la revolución ciudadana, que la revolución bolivariana.

Es cierto, que cada una de estas responde a las características propias de cada pueblo, pero lo importante es definir. Ahí parafrasearía a José Carlos Mariátegui, porque tiene que ser creación heroica y no calco ni copia. Pero hay leyes generales de la transformación de la sociedad, que plantean la llegada al socialismo con determinados requisitos que son participación de la sociedad en la propiedad de los medios de producción y en un sistema democrático de participación popular.

En América Latina se tiene que trabajar mucho más la idea de una palanca revolucionaria, que es la participación de las naciones y de los pueblos originarios. Este es el gran aporte probablemente de la revolución boliviana, que quechuas y ayamaras que son las naciones más grandes de nuestro territorio han resuelto participar en este cambio, pero que lo hagan en el sentido del desarrollo histórico de la humanidad.

No hay particularismos en esta materia que puedan decir, que solamente el pensamiento andino sirva, hay que contextualizar este, en el pensamiento revolucionario. Sino podemos también caer en un aymaracentrismo como el caso de Felipe Quispe, que es otro dirigente que pertenece al pueblo aymara. Hay que evitar ese tipo de actitudes que nieguen, lo que también ha sido el aporte revolucionario en la creación de nuestras repúblicas.

Es cierto, que deberían ser una sola como señalaba el Libertador Simón Bolívar. Por ejemplo me pregunto ¿Qué diferencia existe entre Boliva y Perú? Para mí no hay ninguna diferencia historica, ni étnica, ni linguistica. Porque tenemos las mismas raíces y debió haber sido un sólo pueblo, fue la oligarquía boliviana, los terratenientes de la época de la independecia los que hicieron del Alto Perú una república aparte. Que cuando vino Santa Cruz y reestableció aquella vieja idea bolivariana reducida a una Confederación Perú-Boliviana, fueron las oligarquías de Chile y de Argentina, las que intervinieron de este gran proyecto que pudo haber sido el de un gran país. Probablemente después de Brasil habría sido el país más importante de Sudamérica. Entonces, este sueño confederado y anfictiónico es el que tenemos que reestablecer con -ahora- la participación de los pueblos originarios que antes no se produjo.