LA EDUCACION DE MERCADO EN CHILE, Elementos para una Política Estudiantil y Educacional desde el Rodriguismo

LA EDUCACIÓN DE MERCADO EN CHILE

Elementos para una política estudiantil y educacional desde el Rodriguismo

Autor: Jorge Gálvez Iturra 

Nunca habrá una Educación Liberada, en un País Sometido

          A Daniel Menco Prieto estudiante chileno, asesinado de un disparo en su cabeza por carabineros, a la edad de 23 años, el día 19 de mayo de 1999, durante el Gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle (Concertación), en el marco de las movilizaciones estudiantiles de la Universidad de Tarapacá, lugar donde estudiaba auditoría y exigía educación gratuita.

La base de este trabajo lo realice junto al compañero Aldo Garay en el año 1999 cuando estudiábamos en el Pedagógico de Santiago y éramos parte de las movilizaciones estudiantiles a nivel nacional, trabajo que entregamos para el debate al primer congreso del Frente Patriótico Manuel Rodríguez FPMR que se realizaría finalmente el año 2003, consideré necesario hace un tiempo complementarlo, y hoy publicarlo ya que en lo esencial puede ser un aporte para el debate y lucha que llevan adelante actualmente los estudiantes chilenos.

A MODO DE INTRODUCCIÓN

Aparato de Estado

El Aparato de Estado es la totalidad de instituciones que desarrollan e implementan las diferentes funciones del Estado. El aparato de estado constituye una construcción histórica, cada clase social que se impone en su lucha ante otras, se transforma en la clase dominante. Ésta necesita organizar un aparato estatal que permita ejercer su dominación en forma eficaz. Así crea e implementa nuevos aparatos o la reorganización de los que encuentra en su ascenso al poder, imponiendo sus objetivos como, supuestamente, objetivos del  “conjunto de la sociedad”.

Estas instituciones son en líneas generales, según él filósofo Althusser;

Instituciones represivas (ejército, policía, cárceles, tribunales de justicia, etc.)

Instituciones técnico-administrativas (gobierno, parlamento, etc.)

Instituciones ideológicas (iglesia, escuelas, etc.)

Esta distinción dentro del Estado Capitalista ya estaba presente en Marx y Engels al distinguir (ellos) entre “fuerza material y fuerza espiritual de represión”, sin embargo ni Marx  ni Engels le dan cuerpo y profundidad a estos conceptos. Es Gramsci el que logra de alguna manera precisar estos términos, Él indica que no es suficiente plantear que un sistema se mantiene solo con la “fuerza material o la coerción de las leyes”, ya que este simple hecho no explica la adhesión al sistema de ciertos sectores de la sociedad que,  en algunos momentos históricos, es mayoritario permitiendo la hegemonía de clase dominante.

Esta adhesión, esta hegemonía, se logra explicar en la medida que entendemos las instituciones ideológicas “la supremacía de un grupo social se manifiesta de dos modos: como dominio y dirección intelectual y moral. Un grupo social es dominante de los grupos adversarios que tiende a liquidar o a someter aun por la fuerza armada y es dirigente de los grupos afines o aliados” (Gramsci).

Precisando aun más diríamos: el Estado es siempre de la “clase económicamente dominante” que con ayuda del Estado se convierte también en la “clase políticamente dominante”, así adquiere nuevos mecanismos de explotación y represión hacia la clase oprimida. Pero el dominio de la clase dominante no solo se mantiene con la represión directa, es decir con lo que se ha denominado, Aparato Represivo de Estado (A.R.E.) sino, también con lo que se ha llamado Aparato Ideológico de Estado (A.I.E.), el Estado Moderno no solo domina con la fuerza sino además con el consenso, hegemonía (cuaderno de la cárcel, Gramsci).

La clase social que accede al poder no puede mantenerse en él durante un tiempo prolongado “sin ejercer al mismo tiempo su hegemonía sobre y en los aparatos ideológicos del estado” (Ideología y aparatos, Althusser  p. 112).

Una de las características del aparato represivo esta en que este actúa fundamentalmente con la represión y secundariamente utiliza la ideología, y el aparato ideológico de estado actúa fundamentalmente con la ideología y secundariamente con la represión.

Para distinguir los aparatos ideológicos de estado no interesa si estos son públicos o privados, ya que esta “distinción entre lo público y lo privado es propio del derecho burgués y lo que interesa al Marxismo no es cómo clasifica el ideólogo burgués a éstos aparatos, sino cómo funcionan”  (Ideología y aparatos de Althusser). Cabe destacar, además, que la implementación de la práctica de los A.I.E  es posible sólo con la garantía que le asegura el A.R.E.  al crear las condiciones propicias y experiencias para su realización.

Sistema Educativo

En toda sociedad existente se realizan, con mayor o menor sistematización, actos educativos.  Toda sociedad tiene necesidad de socializar a sus miembros jóvenes e iniciarlos en el aprendizaje de los roles exigidos para el funcionamiento del grupo o de la sociedad. Cuando hablamos de educación debemos entender a éste como un proceso que es resultado de la práctica e interrelación de actores en una situación y acción dada, que se relacionan con la transmisión cultural, información, aprendizaje de roles, etc. De ésta manera no cabe hablar de educación en general, sino al contrario, cuando abarcamos este problema debemos analizar procesos educativos correspondientes a situaciones históricas concretas, expresándose éste fenómeno social (el proceso educativo) en una forma institucionalizada, lo que se ha denominado como sistema educativo, así los procesos educativos aparecen como estructuras y organismos que se expresan a nivel del Estado. La educación constituye, como todo aparato institucional, un fenómeno de superestructura, y como toda  superestructura en una sociedad dividida en clases sociales expresa y justifica los intereses que se dan en la base material, en nuestro país obviamente son las relaciones de producción capitalistas.

La clase dominante, a cuyo cargo está la organización del sistema educativo, imprime en él formas organizativas, que comprenden desde la duración de los estudios hasta el modo de promoción y contenidos que corresponden a su propia experiencia, a sus particulares concepciones de la naturaleza del hombre, y las perspectivas derivadas de su propia posición.

Lenin indicaba en 1920 que “una de las hipocresías burguesas es la creencia de que la escuela puede mantenerse al margen de la política. Ustedes saben muy bien que falso es esto, la burguesía misma, que defendía este principio, hizo que su propia política burguesa fuera la piedra angular del sistema educacional y trató de reducir la enseñanza a la formación de sirvientes dóciles y eficientes de la burguesía, de esclavos e instrumentos del capital. Jamás pensó en hacer de la escuela un medio para desarrollar la personalidad humana” (Lenin 0.C. t. 30 p.268-269).

En este contexto puede entenderse ya claramente cuál es el papel que cumple la acción educativa en el contexto del sistema general de dominación.  Si la “cultura de la sociedad “, esto es, sus valores, normas, conocimientos, etc. es la “cultura de la clase dominante”, son los contenidos de ésta los que transmite el sistema educativo.  Es preciso destacar además que todo acto de transmisión cultural lleva implícita, también, necesariamente, la afirmación del valor particular de la cultura que se transmite y, simultáneamente, la desvalorización, implícita o explícita, de otras culturas posibles.  Por otra parte, esta transmisión no se limita a determinados contenidos culturales, sino que en ella está implícita la incorporación de categorías y formas de pensar hacia los educandos.  La educación no sólo proporciona datos e información “…ella define también itinerarios, esto es, el sentido primero de los métodos o programas de pensamientos. Los esquemas intelectuales y lingüísticos organizan un espacio sembrado de sentidos obligatorios y de sentidos prohibidos, de avenidas y callejones sin salida“  Bourdien Sistema de Enseñanza y Sistema de Pensar).

De esta manera los esquemas intelectuales y lingüísticos impuestos en la escuela determinan en los alumnos lo que es digno de ser pensado, y más aún lo que se piensa de ello, acción que realizan fuera de toda crítica, y si hay presencia de la crítica ésta se hace desde dentro del mismo esquema mental entregado por el sistema educativo.

Es con este doble sentido, es decir, como transmisión de determinados contenidos valóricos y como condicionante de categorías de pensamiento, que la educación opera como un efectivo medio de CONTROL SOCIAL.

Así podemos definir la operación educativa, a nivel del sistema organizado por la clase dominante, como el conjunto de acciones llevadas a cabo por el grupo dotado de poder, vinculados a la socialización de los miembros de la sociedad, tendientes a lograr un incremento en el área de consenso y, en consecuencia, a consolidar, su posición de dominio.  En este sentido genérico toda acción educativa se presenta como un acto de defensa del sistema vigente de  dominación.

A la mayoría de las personas, el sistema educativo no se les muestra como evidente el que sea un aparato reproductor del orden existente y de la cultura dominante, sino como un espacio bueno en si mismo, neutral, como el instrumento indispensable, supuestamente al servicio de la sociedad que sirve para aprender, para tener un buen trabajo en el futuro, etc.  No son conscientes de que cuando así piensan es porque la escuela, el liceo, el instituto y la universidad lograron sus verdaderos objetivos:

-logran que no veamos al sistema educativo como la institución coercitiva que nos impone la ideología dominante  y, por tanto, parte indispensable del Aparato de Estado.

-logran legitimar la división social en clases como un orden natural debido a que nos hacen pensar que solo “triunfan” aquellos que tienen mayores capacidades, aptitudes y conocimientos.

Todos estos razonamientos llevan a considerar que las instituciones, y entre ellas el sistema educativo, están dentro de la sociedad  y no que son la sociedad misma, la sociedad puede ser injusta, pero las instituciones que  están en ella  responden supuestamente a necesidades reales y justas de los individuos.

Diferente es afirmar que las instituciones, como los individuos, son productos sociales  de una determinada época y lugar. Así las instituciones no están, sino que son producto de la sociedad y no pueden separar sus aspectos negativos de los “positivos” porque  son las dos caras de las contradicciones sociales, de esta manera las contradicciones del sistema educativo  no son más que las contradicciones de la sociedad en su conjunto.

La burguesía ha puesto las instituciones ahí para asegurar su dominación y mantener sus privilegios y no es que use las instituciones como instrumentos  ajenos a la sociedad.

El trabajo pedagógico es un sustituto de la coerción física, cuando  el sistema educativo fracasa en sus funciones,  la burguesía utiliza los aparatos represivos, es decir, el poder se ejerce “por las buenas o por las malas” porque está basado en las relaciones de fuerza. Sin embargo, su uso es el último recurso ya que puede provocar resistencias que amenacen la permanencia de la relación de dominación. De esta forma conseguir la colaboración, el consentimiento, es una condición necesaria para garantizar la estabilidad  de la relación  dominante-dominados. Esa es la esencia del papel que juega el sistema educativo; enmascarar y ocultar el fundamento mismo del poder  y arrancar además el consentimiento y la aceptación de la cultura dominante de parte de toda la población.

El sistema educativo no está para las funciones meramente instrumentales (aprender a leer, escribir, contar y poco más) sino para mucho más, tiene como objetivo fundamental desarrollar determinados valores culturales. Los diferentes sistemas de regla  y culturales son incorporados coercitivamente, cubiertos por la ilusión de que lo que hace el individuo  en la sociedad capitalista es una elección libre y consciente y que dicha elección corresponde a lo que es natural. Es decir, en el capitalismo lo que aparece como lo más nuestro es algo que precisamente no hemos elegido, sino lo que ahí, claramente, nos ha sido impuesto. Es así como  la cultura impuesta aparece no como producto de una clase sino del conjunto de toda la sociedad, y por tanto sus valores son los de todos, naturales, válidos y legítimos. 

Finalmente , si uno es  “libre” para mejorar y no lo hace aún en un modelo cultural natural , es porque , sus cualidades , aptitudes , vocación o méritos no le permiten  situarse adecuadamente en  la sociedad y , como las diferencias de clase sociales ya se han negado, quedan únicamente las individuales  naturales e incuestionables . Así han transformado las diferencias de hecho en diferencias de derecho.

El Proceso de Mercado y la Educación en Chile

Proyecto de Desarrollo Nacional y Proyecto Neoliberal

Todas las instituciones educativas (universidades, Institutos, liceos, escuelas, etc.) siempre están al servicio del  Proyecto  que sustenta a nivel nacional la clase dominante. En este contexto el Estado denominado de “Bienestar”  estuvo ligado a un Proyecto de Desarrollo Nacional, cuya génesis y contexto histórico político fue el siguiente:

Después de la segunda guerra el modelo de desarrollo económico mundial tenía dos modelos en competencia, el de los llamados “Socialismo Reales” basados en la planificación centralizada estatal y la del Capitalismo basado en le desarrollo de los mercados y de la apropiación de los excedentes generados por el trabajo.

Los países socialistas mostraban seductoras ventajas para las clases trabajadoras de los países capitalistas, esto junto a la correlación de fuerza del movimiento popular a escala planetaria, empuja a las burguesías a crear premisas de estabilidad social capitalistas expresadas en lo que se llamo  “Estado de Bienestar”. Esta fórmula de política económica consistía centralmente en:

a-    El Estado como agente regulador de la economía y el mercado, por medio de la participación y primera hegemonía dentro de la inversión, la distribución, y el desarrollo productivo, industrial y nacional.

b-    El Estado como entorno político burocrático donde se definen los proyectos de desarrollo.

c-    El Estado como ente proveedor directo de los mismos bienes de consumo mínimos (aunque esto era parcial y asistencial, era algo que no se conocía hasta el momento).

En los países de Latinoamérica esto tiene una importancia primordial, para los modelos de desarrollo nacional industrial y de autonomía para las burguesías nacionales con pretensiones de competitividad y de autonomía a nivel internacional. Surgen entonces dos políticas:

1-    La política de estimulación de la modernización y crecimiento de las fuerzas productivas (industrialización y redistribución de la tierra).

2-    Política educacional para la formación de la mano de obra destinada a esta necesidad (incluyendo la formación de los cuadros dirigentes, técnicos y científicos para este fin).

Principalmente desde el comienzo de los años 1950 en Chile se vive un proceso de desarrollo de los centros educativos, primero por medio de la implementación de leyes sociales de estimulo educacional (contra el analfabetismo por ejemplo). Luego la profundización de la transformación y crecimiento de la infraestructura educacional (creación de centro técnicos de capacitación y universitaria).

La educación en ese contexto participaba de un sistema centralmente cerrado circular de oferta y demanda: El Estado forma la mano de obra, el Estado la emplea, el Estado recupera su inversión por medio del trabajo de la mano de obra de mayor capacitación, el Estado reinvierte las ganancias y profundiza este proceso ramificándose y creando nuevas áreas de producción, etc.

En este contexto las clases burguesas nacionales necesitan al Estado como agente de inversión estratégica, ya que por si sola la burguesía nacional no tenía capacidad de realizar estas transformaciones (transporte, infraestructura, medios de comunicación, telefonía, creación y administración de la explotación de recursos nacionales que necesitaban una gigantesca inversión, etc.)

El modelo económico del Estado de bienestar perduraría (profundizándose cada vez más) hasta llegar al año 1973, cuando las ventajas sociales en el campo estudiantil tuvieron su más alta expresión, en el momento en que la crisis ínter burguesa  nacional y el desarrollo de las fuerzas populares son “resueltas” por el golpe de Estado de la derecha y del imperialismo.

El nuevo modelo de “desarrollo”  a plantearse será el renombrado “Neoliberalismo” que destruiría toda barrera nacional de protección o de autonomía de la burguesía nacional ante el centro imperialista. Las leyes sociales cambian en la medida en que los objetivos del Estado Chileno han cambiado desde 1973. El Estado comienza a cumplir un rol privatizador y transnacionalizador, al traspasar directamente la propiedad y entregando la administración a la jivarización empresarial del Estado a manos de los llamados “Chicago’ s Boys” (precursores teóricos del neoliberalismo radical en Chile)

El Estado pasa a tener un llamado rol “Asistencial” enfocado a la atenuación sólo de los casos de necesidad más extremos en todas las áreas sociales, con motivo de crear válvulas de escape mínimas para el descontento social.

Ahí es cuando también empieza el proceso de privatización y jivarización de la educación y la profundización de la elitización clasista de la misma (municipalización, sistema de sostenedores, universidades privadas, fragmentación universidades estatales, etc.) proceso que continúa hasta hoy.

De esta manera las universidades por ejemplo son instituciones donde en la actualidad se manifiesta claramente la destrucción y reestructuración de sus  funciones históricas. Estas acciones corresponden a una estrategia profunda e integral, ligada a un proyecto sustentado por los grandes intereses económicos transnacionales (Banco Mundial BM, Fondo Monetario Internacional FMI, etc.), que tuvo como función la sustitución del Proyecto de Desarrollo Nacional, por la de un Proyecto “Neoliberal”.

 De esta manera el actual modelo educativo está inserto en un marco de relaciones productivas y políticas neoliberales, cuyas características generales son:

a-    La privatización de áreas productivas, de servicios financieros del Estado.

b-   Jibarización del aparato orgánico del Estado y del gasto público, entendiendo a este último como subsidio focalizado.

c-    La venta al sector privado de áreas ligadas a la atención social como son la salud, la educación, previsión etc.

Las anteriores características generales del  “Proyecto Neoliberal” se expresa en los marcos de la Educación y especialmente en la Educación Superior de la siguiente manera:

1-    Transformación del perfil y misión de las universidades, cuyos principales hitos son la Ley General de Universidades de 1981 y la Ley orgánica Constitucional de Enseñanza LOCE promulgada por el dictador el 10 de marzo de 1990, un día antes de abandonar el poder.

2-    Quiebre de la relación histórica de las universidades con el Estado, y a través de él con todo compromiso social. Se pasa del concepto de derecho de la educación a la de entender la educación como una mercancía.

3-    Fragmentación del Sistema de Nacional Universitario

4-    Creación y fortalecimiento de las universidades privadas, con el lógico abandono y desprecio de estas por lo que se refiere al desarrollo nacional.

5-    La reducción del financiamiento de las universidades, para introducirlas en la lógica del mercado en tanto asignador de recursos, como para definir los conocimientos y productos que deben impartir las instituciones de educación superior.

6-    Inicio de un proceso de privatización encubierta e informal de la universidad, que se traduce en una «socialización» de los costos, privatización de los beneficios de las actividades realizadas en las universidades; ejemplo de esto son los convenios de centros privados con universidades del Estado, utilización de fondos estatales para objetivos privados en el seno de las propias universidades Estatales, como son los servicios a empresas a bajo costo, etc.

7-    Fomento de universidades de «primera y segunda» calidad, especialización de las universidades en el área del conocimiento, falta de cooperación inter universitaria, etc.

8-    Las funciones universitarias como; Docencia, Investigación, Extensión, etc. pasan a ser valoradas desde un punto de vista de rentabilidad económica. Las funciones que no presentan formas de rentabilidad inmediata tienden a ser desechadas. De esta forma como consecuencia del  neoliberalismo el compromiso de las universidades deja de ser con la sociedad y se traslada al mercado.

9-    La necesidad del desarrollo de las ciencias queda reducido directamente al tamaño del mercado que puede influir, por eso en Chile que es un mercado pequeño el desarrollo de una ciencia nacional en el contexto neoliberal es efímera.

10- Progresiva implementación de un modelo de gestión empresarial de la universidad Estatales.

11- Implementación de un sistema que impide la incorporación de las iniciativas de todos los estamentos del quehacer de la Educación Superior.

12- Becas y créditos insuficientes en calidad y con criterios de selección discriminatorios.


La Dictadura y la Educación

La implementación del “neoliberalismo” en Chile requirió de Profundas reformas al sistema económico y social. Bajo la dictadura de Pinochet se implemento un Estado neoliberal patrocinado por economistas e intelectuales de la derecha nacional e internacional (especialmente de EE.UU.) donde se buscaba que el Estado renegara de cualquier rol regulador y solidario, con ello todo indicio de organización y de control sobre el mercado sencillamente desaparece, esto se convierte en una finalidad para los promotores del “neoliberalismo” ya que se manifiestan contrarios aun Estado fuerte y que promueva el bienestar social. La implementación de un sistema individualista, egoísta, insaciable y calculador termina con una tradición de solidaridad y bienestar común impulsada por la Unidad Popular. Los capitalistas de posguerra promueven mecanismos que hagan de la libre competencia su centro y eje de funcionamiento. Bajo este planteamiento se impulsaron modificaciones macroeconómicas como bajar al máximo el gasto social, privatizar la mayor cantidad de empresas del Estado, liberar de impuestos a los altos ingresos, aumentar la tasa de cesantía generando de esta manera una sobre demanda de la mano de obra barata en el mercado del trabajo, etc.

El trasfondo ideológico que orienta actualmente a la educación chilena tiene sus génesis en la Nueva directiva de la Educación, formulada por Pinochet el 5 de marzo de 1979, ésta basada en la Declaración de Principios y en los Objetivos Nacionales, que planteó los criterios que guiaron la acción gubernamental: nacionalismo, privatizaciones, regionalización, municipalización, atomización del sistema y de los gremios, etc.

De esta manera, el sistema educativo que implementa la dictadura militar echa sus bases jurídicas y se formaliza durante el trienio 1979-1981, especialmente avalado por la constitución política de 1980, pero antes adopto una serie de medidas, por una parte represivas y coercitivas respecto a modalidades democráticas existentes y por otra, preparatorias para su distinta sustentación ideológica y organizacional.

Una de las primeras medidas que se tomaron en los primeros meses de la dictadura militar en las instituciones educativas, fue su depuración ideológica mediante la intervención de los planteles de enseñanza superior por medio del decreto Ley Nº 50, pues considero la necesidad de facilitar la unificación de criterios en su dirección, lo que significo la designación de nuevos rectores, los cuales debían realizar una limpieza en todo el estamento universitario. Los rectores delegados tenían atribuciones y recursos necesarios como para intervenir, modificar, crear, refundir o suprimir unidades académicas, departamentos y además poder remover y destituir al personal académico y administrativo de la propias universidades, junto con esto están las detenciones, torturas y asesinatos de los sectores populares del país, de los profesores de la educación básica y media, y estudiantes universitarios por los organismo de seguridad.

Pero en el marco del modelo económico impuesto por la dictadura, la verdadera reconvención del sistema empieza a tener sus primeros aprontes dentro del “Plan Nacional de Desarrollo” que cubrirá los años 1978 a 1983, iniciando éste con la educación técnico profesional. Durante esos seis años el Estado traspasó la gestión educativa a las instituciones intermedias, en el fondo a sostenedores o empresarios educacionales como primer paso hacia la privatización de la educación. En 1979 parte el plan de municipalización de la enseñanza básica y media, donde la administración correspondería a los municipios y la parte técnica quedaría en manos del ministerio del ramo. Es así como las distintas comunas van naciendo modelos de administración. Pronto surgió el descriterio, la arbitrariedad, los despidos con y sin causa justificada.

La educación particular subvencionada crecía a pasos agigantados, tan solo en la comuna de Maipú (Santiago) durante 1980 surgieron 28 nuevos colegios contra 26 estatales existente durante años. El Estado comenzó a cancelar mes a mes la subvención, lo cual resultó altamente beneficioso para ambas modalidades. En 1980 los colegios estatales representaban el 80% del espectro nacional bajando en la actualidad en el 2008 alrededor del 40%, contrastando con la realidad mundial y sobre todo de los países que tiene una excelente educación incluyendo las países capitalistas desarrollados , donde la educación estatal varia entre el 80 y 95% del total de la educación.

A la par la enseñanza superior adquiere en 1981 nuevas características, si en 1980 existían sólo ocho universidades dos de ellas eran fiscales y gratuitas, al año siguiente mediante los decretos con fuerza de Ley Nº 1, 5 y 24, se da origen a 16 nuevas universidades, derivadas de la mutilación de la U. De Chile y la U. Técnica del Estado (actual USACH), crea legalmente los Institutos Profesionales (IP) y los Centros de Formación Técnica (CTF) y organismos privados no reconocidos por el Estado. Cabe señalar que las transformaciones se basaron en un diagnostico político y económico, que puede resumirse de la siguiente manera:

–          existencia de pocas opciones para los egresados de la enseñanza media

–          universidades complejas y demasiado poderosas

–          formación de profesionales “politizados” y de “escasa capacidad productiva”

–          permanente presión por mayores recursos estatales.

La comisión encargada de preparar y aplicar las transformaciones se formo en 1980 y contó con la participación de Sergio Fernández (Ministro del Interior), Sergio de Castro (Hacienda), Alfredo Prieto (Educación), Mónica Madariaga (Justicia), Miguel Kast (Trabajo) y Juan Carlos Méndez (Director de Presupuesto).

A Partir de estas normas la mayor cantidad de instituciones privadas se comienzan a crear a partir de 1981. De acuerdo a su carácter, se pueden dividir en tres grupos:

–          Universidades: Misión científica y monopolio para otorgar grados académicos y títulos de doce carreras que duran cinco años cada uno como mínimo.

–          Institutos Profesionales: Duración de la carrera tres a cuatro años; otorgan títulos profesionales excepto aquellos para los cuales se requiere el grado de licenciatura.

–          Centro de Formación Técnica: duración de la carrera dos años, establecimiento de Educación superior cuyo objetivo es formar técnico.

Del compromiso de la legislación de 1981 se otorga financiamiento público a las universidades e institutos hasta 1989, a partir de ese año estas instituciones entran al sistema de financiamiento indirecto junto a las entidades tradicionales. 

Dentro de la reglamentación, se expresa que “cualquier persona natural o jurídica” puede crear un establecimiento pudiendo funcionar después de la presentación del reglamento de la institución que debe, por normativa “excluir la participación con derecho a voto de los estudiantes y funcionarios del gobierno universitario”

Podemos resumir entonces que el conjunto de ordenanzas de la década 1980-1990 cumplía varios objetivos; privilegiar la enseñanza privada en detrimento de la estatal, reemplazar la acción estatal preferente por una subsidiaria, descentralizar el sistema, iniciar la municipalización de los establecimientos, modificar los planes y programas de estudio en conformidad a las directrices ideológicas del régimen, entregar la habilitación de las instituciones de educación superior a la empresa privada y cautelar el control político a las estatales a través de rectores designados y de representantes oficialistas en las juntas directivas, desarticulándolas a través de la atomización de la U. De Chile y de la U. Técnica del Estado, además de la disminución progresiva de los aportes fiscales necesarios para su mantención, con vista a lograr a mediano plazo su autofinanciamiento.

En Chile existían dos vías de formación técnica hasta 1981 no definidas como centro de Formación técnica y se expresaban de la siguiente manera:

–          Universitaria: Universidad Técnica del Estado y la Universidad Técnica Federico Santa Maria.

–          Educación Media Técnico Profesional: se inicia con la escuela de Artes y Oficio en 1849. A comienzo del siglo XX se desarrolla un conjunto de nuevas escuelas técnicas agricola, minero y comercial) entre otras INACAP (1967) y DUOC (1968).

En 1981 se genera una verdadera expansión de los CFT (destinada al adiestramiento para el sector secundario de la producción), moderándose a partir de 1984, sin embargo este sector creció más en relación a las otras formas de educación Superior, al menos entre el período de 1981-1990.

En este contexto al hablar de “libertad de enseñanza” se entiende, desde la óptica del mercado, como variadas alternativas para educarse, lo que no implica un flujo de las capas sociales a las distintas alternativas de educación; así los CFT se presentan como una viable posibilidad de consecución de estudios para aquellos jóvenes que estudiaron en centros técnicos profesionales (escuelas industriales, técnicas, etc.) y mayoritariamente provenientes de los sectores de menores ingresos. La existencia de dos  sectores en este ámbito, se justifica por la diferencia curricular y tipos de alumnos que acceden a ellos. Por una parte los Centros de Formación Técnica, apuntan a una población más adulta y por otro la educación técnica profesional se concentra hacia los jóvenes adolescentes. El denominador común entre ambos sistemas, es ofrecer alternativas a la educación universitaria, teniendo como enunciado básico la formación de recursos humanos de nivel medio o como lo define el empresariado como formación de obreros calificados.

Nos parece relevante el echo de que éstos estudiantes tienen una escasa capacidad de critica, lo que los hace permeable a la publicidad que los atrae fuertemente al momento en que deben optar por su lugar de estudio, sin embargo, los datos demuestran un alto grado de deserción, en particular en los primero años.

Por los contenidos especiales de las mallas curriculares, donde lo principal se da en los ámbitos técnicos, y con una ausencia de la discusión, interacción y desarrollo de la capacidad crítica, nos encontramos frente a un tipo de estudiantes “pasivos” lo que deriva en escasa capacidad de organización y movilización frente a los problemas que les afectan.

A partir de 1987 se crean varias universidades privadas, estas por ley no pueden tener fines de lucro, pero son muy atractivas para los inversionistas privados, ya que tienen diversos mecanismos a través de los cuales finalmente logran lucrar. Los socios de estas corporaciones reciben dineros por varias vías, entre ellas como dueños de la empresa (que no tiene ninguna diferencia con cualquier otra empresa), otro como directivos de la universidad, también reciben recurso del aporte indirecto que entrega el Estado, etc.

Implementan carreras que les significa mayor ganancia a menor costo “instituciones de tiza y Pizarrón”  por eso muchas dan carreras como derecho, donde la demanda es muy grande y la oferta significa poca inversión. En contraposición a esto mismo, las universidades privadas, esquivan tener carreras artísticas, con poca demanda y que demás requieren mucho espacio por alumno per cápita y en algunos casos implantación cara. Esto sucede también con carreras que tienen que ver con la investigación científica.

Otra característica es  la tendencia es a expandirse (nuevas carreras y en cierta forma mayor infraestructura), en desmedro de las mejoras cualitativas (calidad educacional). La infraestructura está determinada por la cantidad de clientela que puede soportar. En cuanto a su composición docente ellos son en su mayoría “profesores taxis”, con bajas remuneraciones e inseguridad laboral. El equipamiento en general es deficiente pues la inversión en este ámbito requiere de alto costo, debido a esto la investigación es escasa y nula como así también la extensión. Esto provoca que se prolongue el patrón de la educación secundaria convirtiendo al sistema sólo en un grupo de “colegios superiores”.

El criterio para las inversiones de la universidad, depende principalmente de la cantidad de matriculados, por lo tanto, es recurrente la imagen como forma de captación de “clientela”. Al alumno no le interesa la formación integral, que tiene que ver con el ser humano, sino un medio (el título) para poder ingresar al mercado laboral. En este sentido las características de los alumnos está acentuada por el individualismo y una ausencia de sentido grupal.

El sistema produce profesionales según costo y demanda estudiantil, desatendiendo las necesidades del país, incluso a lo que se refiere a la demanda de futuros profesionales. Esto provoca dificultades crecientes para los recién egresados, pues la ausencia de una real planificación entrega excesos de individuos a la real oferta de trabajo en el mercado.

Las instituciones educacionales confinadas a la libre competencia deben desarrollar contenidos programáticos acordes con los requerimientos de esta fase del capitalismo neoliberal, pues la producción necesita hoy por hoy elementos altamente calificados que confluyan en esta dinámica, pues existe la necesidad de roles cada vez más especializados (profesionalización). Con este nuevo paradigma mercantil, el fin pasa precisamente por entender al ser humano en una parcialidad de funciones y no como globalidad, es decir potenciando ciertas capacidades y mutilando otras.

En definitiva la relación que se establece al interior de estas casa de estudio es sencillamente resumida en que los profesores son empleados, los alumnos son clientes y los dueños sus empleadores. Entonces la lógica que prima es de satisfacer al cliente y entrar competitivamente en el mercado.

 

Financiamiento de la Educación Superior

El Decreto Ley Nº4, con su  art. 2º implementado por la dictadura en 1981 inicia la aplicación del principio de subsidiariedad  en el nivel universitario, al determinar la gradual disminución del aporte fiscal a las Universidades Estatales y la obligatoriedad del pago de aranceles, con la meta mediata de transformarlas  en empresas privadas  auto sustentadas financieramente. Por otro lado el proyecto de ley «Marco» de la Concertación con el propósito de dejar a las universidades estatales en «mejores condiciones de competir» con las universidades privadas, da continuidad a esta lógica al ampliar  la capacidad de endeudamiento de las Universidades Estatales de cuyas deudas obviamente el Estado se desentiende eludiendo toda responsabilidad.  El endeudamiento se entiende  como una forma de financiamiento producto del progresivo recorte presupuestario Estatal, que tienen que amortiguar las universidades con la venta de servicios y contrayendo enormes deudas con instituciones privadas. 

En lo anterior está el origen de la situación crítica por la cual atraviesan en la actualidad las universidades Estatales, en tanto sus fines social-humanistas no son congruentes con una situación competitiva en la cual rija la lógica del mercado y del lucro. 

De esta manera una de las áreas mas dañadas de la reconvención del sistema fue el área económica. Así desde finales de 1960 hasta 1973 el Estado entrega a la Educación Superior un promedio de 1.21% del PGB alcanzando un máximo histórico durante el gobierno de la unidad Popular de Salvador Allende de 2,11%, en tanto a partir de 1981 bajo la dictadura de Pinochet, el aporte fiscal comienza una rápida disminución llegando a un 0.60% en 1988, y de un 0.67 a 0.7% durante los gobiernos de la Concertación. Cabe destacar que el total de recursos que el Estado invierte en la Educación Superior antes de 1981 se repartía solamente entre en las universidades con  173.445 matriculas aproximadamente, mientras en la actualidad se reparte en todo el sistema.

Un simple vistazo a la evolución del porcentaje del Producto General Bruto PGB que se a destinado a la Educación Superior nos indica el proceso de desvinculación del Estado chileno respecto a esta.

 

Gasto Fiscal en la  Educación Superior

1972___________2.11 % PGB

1973___________1.81 % PGB

1974___________2.02 % PGB

1978___________1.03 % PGB

1979___________1.07 % PGB

1980___________1.05 % PGB

1983___________1.03 % PGB

1984___________1.03 % PGB

1985___________0.89 % PGB

1986___________0.79 % PGB

1988___________0.60 % PGB

1998___________0.67 %PGB

2007——————0.70% PGB

2008——————0.70% PGB

1)    Aporte Fiscal Directo AFD

Fondo asignado a las universidades del Consejo de Rectores; este fondo se asigna en un 95% de acuerdo a los criterios históricos, y en un 5% de acuerdo a la «eficiencia» que han mostrado las universidades. Como ejemplo la U. de Chile recibe 27.23% del AFD, USACH el 7.90%, U. de Concepción 9.58%, U. Católica 13.87%, etc.

El AFD  en promedio resuelve las necesidades económicas de las universidades estatales en un porcentaje de un 20 % aproximadamente, el resto es resuelto con endeudamiento con la banca privadalos dineros que aportan los estudiantes, y la venta de servicios, encontrándose en esta ultima área en una desventaja enorme las universidades  llamadas derivadas, pedagógicas y regionales. En este marco se hace urgente el aumento de la inversión que hace el Estado en educación superior del 0.7 % del PGB a un mínimo de un 2.0 % del PGB, para acercarse a las cifras históricas más altas que posibilite el total financiamiento de las universidades estatales  en sus áreas académicas, investigación, extensión etc. Además el AFD debe estar ligado aun real Proyecto de Desarrollo Nacional que se exprese en cada región,  localidad y universidad con cada una de sus particularidades.

2)    Aporte Fiscal Indirecto AFI

Aporte concursable, el criterio usado para la asignación es la matrícula de los  mejores puntajes de la PSU.El AFI es uno de los mecanismos que reduce las decisiones académicas a la lógica del mercado, produciendo una discriminada apertura de ciertas carreras con “prestigio” social, con el claro objetivo de captar los mejores puntajes de la PAA. Actúa además como un real financiamiento del Estado a las instituciones de carácter privado que también tienen acceso a la distribución de estos fondos. El Área Metropolitana por disponer de los mejores colegios privados como los preuniversitarios con mayor infraestructura, permite un mayor acceso de alumnos (sectores acomodados), en menoscabo de las regiones, produciendo una concentración del AFI en el Área Metropolitana, atentando contra la distribución equitativa del ingreso nacional. La eliminación del AFI permitiría que esos recursos fueran destinados con otros criterios, que se orientaran en el fortalecimiento y desarrollo de las universidades estatales.

El AFI actúa además como un real financiamiento del Estado a las instituciones de carácter privado que también tienen acceso a la distribución de estos fondos. El Área Metropolitana por disponer de los mejores colegios privados como los preuniversitarios con mayor infraestructura, permite un mayor acceso de alumnos  (sectores acomodados) en menoscabo de las regiones, produciendo una concentración del AFI en el Área Metropolitana, atentando contra la distribución equitativa del ingreso nacional. La eliminación del AFI permitiría que esos recursos fueran destinados con otros criterios, que se orientaran en el fortalecimiento y desarrollo de las universidades estatales. Ante esta deficiente forma de financiamiento, las universidades han tenido que recurrir a mecanismo de autofinanciamiento entre las cuales cuentan; la venta de patrimonios, endeudamiento vía prestamos, venta de servicios, competencia por asegurar los fondos concúrsales, etc.

Todo esto se traduce en discriminación y atentados múltiples a los derechos laborales, a la justicia social, la igualdad, etc. En tanto los modos de financiamiento (AFD, AFI) favorecieron a las universidades centrales frente a las regionales, a las funcionales al régimen económico frente a las formadoras de cientistas sociales y humanistas, a los postulantes de colegios privados frente a los subvencionados y municipalizados, a los alumnos cuyas familias pueden solventar gastos escolares frente a la mayoría que no puede hacerlo.

A pesar que la dictadura es la que genera el actual sistema educacional, y en virtud de la LOCE controla la educación mediante una Comisión Nacional, estipulando en el articulo 32 que ésta será integrada por: Un académico de las universidades privadas, uno de los institutos profesionales privados, dos representantes del instituto Chile, uno designado por los comandantes en jefe, otro por la Corte Suprema de Justicia y uno de las universidades estatales es decir un espejo del Consejo de Seguridad Nacional; hoy nos encontramos con que este proceso a sido profundizado por los gobiernos de la Concertación, pero dándole un nuevo carácter, con “matices democráticos” pero que significan en la práctica la participación de una visión economicista que avala el proceso de mercantilización del sistema iniciado por Pinochet en 1980.

 

La Concertación y la Profundización de la Educación Mercantil

Unas de las primeras acciones de los gobiernos de la Concertación en la educación fue la creación del Programa de Mejoramiento de la Calidad de las escuelas básicas de los actores más pobres, mas conocido como P900. Este programa que partió en 1990, se oriento con la finalidad de elevar el rendimiento en las escuelas básicas urbanas y rurales más pobres del país, en forma de atención focalizada a los establecimientos “de riesgo”. Junto con este plan en 1992 se incorpora el Programa de Mejoramiento de la Calidad y la Equidad de la Enseñanza (MECE) que en primera instancia se centró en la enseñanza básica, ampliándose posteriormente a la pre-escolar, media y superior.

Como se hizo alusión en páginas anteriores, la LOCE (1990) fija los objetivos generales y requisitos mínimos para la enseñanza básica y media, pero mandata a los posteriores gobiernos establecer el marco Curricular pertinente para ambos niveles. De este modo, determinado por esta medida jurídica, se establece 1994 como forma de enfrentar con éxito “el desafío de la productividad” una comisión de modernización que tiene por misión la reflexión, discusión y elaboración de un informe acerca de la “modernización de la educación” en el país. Su conformación fue reveladora: 

participaron representantes de organismos privados del instituto Libertad y Desarrollo, las empresas privadas SONDA SA y ANAGRA SA, Fundación Andes, Confederación de Producción y Comercio, Educares, Universidad Católica, un profesor de derecho de la Universidad de Chile y dos ex ministros de la dictadura militar: Fernando Léniz y Gonzalo Vial.

Las conclusiones de este comité, denominado “Comité Técnico Asesor para el dialogo Nacional sobre la Modernización de la Educación” y publicado como Informe Brunner,  fundamentan de responder adecuadamente a la tecnología, mercados y organización industrial de los sectores dominantes a los que sirve. De esta forma los designios del Banco Mundial BM requirió cambiar los planes y programas de estudio argumentando que estos estaban obsoletos y que no tenían vinculación con la vida cotidiana de los educandos. Pero esto no es mas que un disfraz porque las directrices estaban ya determinadas desde fuera.

Ya para el segundo gobierno de la Concertación (Gobierno de Frei), se implementa la primera fase de la reforma educacional promulgando el decreto Nº 40 para la enseñanza básica. En él se pone en práctica las medidas generales que guiaran las políticas de modernización del sistema educativo chileno, ordenándose en cuatro ámbitos:

1)    Programa de Mejoramiento Educativo

2)    Jornada Escolar Completa

3)    Reforma Curricular

Aún cuando se propiciara una reformulación del sistema, no hay que dejar de recalcar que todo proceso de descentralización administrativa, como forma de “modernización”, instaurado ya en la década del 80 por la dictadura, no significó en ninguna medida ser un punto cuestionable en los diagnósticos educativos de los burócratas del gobierno de la Concertación y en el caso de la educación básica no se trata nada más que de una fase de profundización del modelo mercantil. De esta manera el año 1998 se promulga el decreto Nº 220 para la Enseñanza Media, cuyas características principales en sus fundamentos ya habían sido precedidos por el decreto 40.

Toda esta profundización de la mercantilización se va traduciendo en un abismo entre los sectores populares y los que pueden pagar por una educación de calidad. El principio del fenómeno educativo es reflejo de las contradicciones que se expresan en una sociedad dividida en clases. Así entendido no es alarmante ver los resultados de las ultimas pruebas de medición de la calidad de la enseñanza (SIMCE).

PUNTAJES PROMEDIO 8º BÁSICO 2007 POR GRUPO SOCIOECONÓMICO Y VARIACIÓN 2007-2004

Cuadro 1

GRUPO SOCIOECONÓMICO

LENGUAJE

MATEMÁTICA

SOCIEDAD

NATURALEZA

PROMEDIO

VAR

PROMEDIO

VAR

PROMEDIO

VAR

PROMEDIO

VAR

BAJO

231

• 3

232

• 0

229

• -2

236

• -1

MEDIO BAJO

235

• 2

237

• 1

232

• -2

239

• 0

MEDIO

253

• -1

254

• 1

250

• -2

257

• 0

MEDIO ALTO

279

• -1

284

• 2

278

• -1

286

• 1

ALTO

301

• 0

314

• 2

300

• 4

313

• 2

 

PUNTAJES PROMEDIO 8º BÁSICO 2007 POR GRUPO SOCIOECONÓMICO Y DEPENDENCIA

Cuadro 2

GRUPO SOCIOECONÓMICO

LENGUAJE

MATEMÁTICA

MUN

PSUB

PPAG

MUN

PSUB

PPAG

BAJO

233

225

234

224

MEDIO BAJO

235

238

236

240

MEDIO

246

258

248

260

MEDIO ALTO

292

277

299

281

ALTO

299

301

308

314

PROMEDIO TOTAL

241

260

299

242

263

312

Cuadro 3

GRUPO SOCIOECONÓMICO

SOCIEDAD

NATURALEZA

MUN

PSUB

PPAG

MUN

PSUB

PPAG

BAJO

230

225

237

230

MEDIO BAJO

231

235

238

244

MEDIO

243

256

249

263

MEDIO ALTO

292

276

298

284

ALTO

295

301

306

314

PROMEDIO TOTAL

238

258

299

244

266

312

MUN : Establecimientos Municipales
PSUB : Establecimientos Particulares Subvencionados.
PPAG : Establecimientos Particulares Pagados.
 : Categorías que no tienen estudiantes o que tienen menos del 0,5% del total de ellos.

Los números hablan por si solos, incluso el grupo socioeconómico bajo en el primer cuadro los resultados en dos ítems son inferiores a los del año 2004, la proporcionalidad es directa en este sentido, pues a mayor nivel socio-económico mayor es la relación con el puntaje o rendimiento obtenido, delatando un factor fundamental en el análisis de la educación chilena. Chile ocupa entre los países más avanzados a nivel mundial, el ultimo lugar en término de calidad educativa. Es sabido también que nuestros mejores alumnos representan el 25% peor de sus similares cubanos.

Distintos estudios han concluido, que una buena alimentación aporta los medios necesario para una provechosa condición de atención y en especial desempeño diario de cada persona . Pues cabe preguntarse ¿qué se puede esperar de niños que carecen de este sustento? ; no en vano la UNESCO indica que el 50% de los niños chilenos no comprenden lo que lee y  que los elementos de primera importancia en el rendimiento de los niños en el aula son la base socio-económica, pues no se puede pedir mucho de alumnos que llegan a la sala muchas veces con hambre y frío. Esta sale al paso de ciertas opiniones del gobierno que dejan recaer la mayor responsabilidad en los profesores y de ahí que su evaluación docente siempre sea un punto de conflicto en cada análisis que se efectúe al desempeño de los maestros.

Visto de esta forma, es equivoco seguir pensando en que el mejoramiento educativo pasa tan sólo por arreglar el bienestar de los profesores o de revitalizar la profesión docente, ni que la búsqueda de la justicia dentro de la enseñanza, supuestamente una de las prioridades de la “modernización”, pasa fundamentalmente por abordar los aspectos técnicos de la educación, como una especie de cuadro neutro, sino que se trata de una tarea de mayor aliento, ya que reformar el sistema educativo debe estar ligado necesariamente aun Proyecto de  Desarrollo Nacional, donde sí se conjuguen la igualdad, la solidaridad y reales oportunidades para todos.

En término de oportunidad y “libertad” de enseñanza, el mismo camino de la municipalización demostró no sólo ser ineficiente sino elitista. Cada institución queda en manos de la alcaldía correspondiente a su sector, recibiendo de ella recursos por distintas vías entre las que se cuentan:

1)    Vía subvención, es decir, se entregan recursos de acuerdo a la asistencia mensual de los alumnos.

2)    Vía proyectos que en la actualidad son de especial preponderancia dados los requerimientos de la implementación de las jornadas completas y en las cuales participan tanto colegios municipalizados como particulares subvencionados.

Descentralizar los recursos implica instalar un escenario de injusticia, pues la cantidad de fondos que percibe cada municipalidad, ya sea por impuesto u otras vías, es desigual. Además es reconocido el grado de inasistencia y deserción escolar en las comunas más populares. En este sector solo el 42% del total nacional de alumnos de enseñanza básica alcanza a terminar su colegiatura en tiempo óptimo, siendo mayoritariamente los estudiantes de la enseñanza pagada. Del resto, es decir el 58%, el 30% de los niños lo abandona antes de tiempo. En la enseñanza media las cifras no son más alentadoras; sólo el 47,3% se gradúa en el tiempo óptimo; la deserción de la enseñanza media científico humanista es más alta que la técnico profesional.

La injusta distribución de los bienes materiales genera y seguirá generando irremediables desigualdades al momento de acceder a la enseñanza: En términos porcentuales tenemos que el 30% de la población vive en condiciones de pobreza, y están solo el 10% tienen acceso total a los bienes de consumo y cultura; imagen de ello que dentro del universo de los egresados universitarios sólo el 2% corresponden a los sectores populares. Es por esto que el dualismo valórico y el hibridismo conceptual y práctico confunde, ya que por una parte se habla de derechos humanos, equidad, valores democráticos y por otras se privilegia la eficiencia, la competitividad, el exitismo.

Reflejo de ello en las programaciones, de carácter tecnocrático, no participan los actores sociales protagonistas, como son los profesores de aula, los gremios docentes y las organizaciones estudiantiles, etc.

La enseñanza superior no estuvo exenta de nuevas transformaciones de corte neoliberales, pues el año 1993 se genera la llamada Ley Marco para las Universidades que en su origen se envió al congreso con el nombre de Proyecto de Ley de Régimen especial. Esta ley el gobierno intenta imponerlas en varias ocasiones, producto de esto se generan las grandes movilizaciones estudiantiles de 1996-97-98. La Ley Marco siguiendo los designios de la LOCE no contemplaba la participación de estudiantes y funcionarios en los gobiernos universitarios, sólo la participación de un estudiante en el Consejo Superior con derecho solo a voz. En cuanto al financiamiento no establece ningún mecanismo distinto a los ya fijado por decreto (AFD, AFI, más fondos concursables) y aportes privados.

En síntesis, el actual sistema educacional es no participativo, verticalista, egocéntrico y competitivo, represor y discriminatorio, protector del poder económico y del sector privado, irrespetuoso del pluralismo cultural, por tanto sus objetivos principales se trasladan por asociación a los individuos, pues cada organización social, a partir de la familia y luego la escuela, implican adscripciones casi obligadas para el individuo y su desarrollo personal.

 

La Ley general de Educación LGE

La LGE si bien deroga la LOCE no es una nueva Ley Orgánica Constitucional, sino una ley general o normativa que toca algunos aspectos de la LOCE “en lo que se refiere a la enseñanza parvularia, básica y media” , pero otros aspectos como las disposiciones sobre educación superior quedan para ser resueltos en el futuro.

Esta ley si bien termina con la selección de los estudiantes hasta octavo año básico de enseñanza, contradictoriamente no termina con la selección en la enseñanza media.

Si bien se aumentan los requisitos para ser sostenedor, se deberá ser profesional, transformarse en corporación o fundación y mostrar patrimonio suficiente, pero todo esto deja intacto el lucro, sólo cambia de disfraz.

Indica que se compromete con la gratuidad desde el primer nivel hasta la media, sin embargo no termina con el financiamiento compartido, ni con los pagos en los colegios privados, etc.

Contempla la creación de un Consejo Nacional de Educación con 13 miembros, la mayoría de los cargos son designados por el gobierno, contempla la presencia de un estudiantes universitario que deberá tener aprobado al menos 3 años y encontrarse dentro del 5% con mejor rendimiento. Este consejo tiene como función regular la educación parvularia, básica, media y en las modalidades de la educación de adultos y especial y diferencial.

La LGE mantiene intacta la lógica empresarial y mercantil de la educación chilena, es decir que una empresa se encuentra en competencia con otras empresas y su objetivo principal es hacer un buen negocio.

El más ligero análisis de la LGE muestra su contenido empresarial y mercantil. Todo esto es incluso evidente el uso de los concepto usados; calidad, la obsesión por los resultados, el empleo de estándares, rendición de cuentas, competencias, productividad, la proliferación del deseo de controlar todo y de la evaluación de todos los ámbitos y de todos los actores que participan en el sistema educativo. Se ha transformado a la escuela en una fábrica.

La LGE  hace referencia a la “Calidad de la educación…que todos…alcancen los estándares de aprendizaje que se definan en la forma que establezca la ley”. Los estándares son redacciones normativas, corresponden a la idea de que subir la barra es lo que mejora la educación. Enseñar con metas de estándares orienta la educación a entrenarse para responder las pruebas a costa de educar profundizando una idea. Lograr los estándares generalmente significa educar menos. Es una idea funcional en el mundo de la lógica empresarial. En el mundo de la educación esto no ha funcionado en ninguna parte.

Por otro lado se refiere a que “Todos los actores del proceso educativo deben ser evaluados …y rendir cuenta pública respecto de sus logros educativos” En este sentido es necesario preguntar para que a servido por ejemplo el SIMCE, bueno sólo para estimular el mercado con información pública respecto de las escuelas. No tiene sentido comparar escuelas que tienen una inmensa diferencia de recursos.

Hay un cuadro muy interesante realizado por Juan Casassus  donde confronta la lógica empresarial instalada en la LGE con la visión humanista de la educación:

Dogmas empresariales instalados 

en la educación chilena y en la LGE

Dogmas de la tradición humanista en educación

Las empresas tienen productos que constituyen resultados claros y medibles

La educación no tiene un resultado. No hay nada que medir

El producto es un bien privado

El servicio educacional es también un bien público

El resultado mejora mediante la evaluación objetiva.

Lo que vale es el desarrollo de cada alumno de acuerdo a su capacidad

El resultado mejora con evaluación a todo nivel

Las personas aprenden con distintos ritmos y de acuerdo a procesos

Instalación de sistemas de incentivos (premios y castigos) para mejorar la productividad

La educación, como conocimiento y sabiduría es un bien en sí. Los premios y los castigos son igualmente nefastos.

Homogenización de procesos preprogramados

Programas flexibles, hasta individuales

La competencia es el mejor medio de mejorar el resultado

La cooperación crea mejores condiciones para el aprendizaje

La empresa privada es más eficiente que la pública. Acepta el desecho

La escuela pública es más efectiva, pues no acepta el desecho

Deben operar de acuerdo a certificaciones nacionales e internacionales

Es culturalmente referida

Operan en la globalización con estándares internacionales

Valora la identidad dentro de la globalización

 

Elementos para la Construcción de una Educación para la Transformación Social

Proyecto Patriótico de Desarrollo y Proyecto Instituciona

Un Proyecto Institucional (como ya dijimos se denomina el proyecto que orienta el perfil y misión de toda institución educacional; universitaria, profesional, técnica, básica y media), está siempre determinado por el proyecto político, económico, social e ideológico que rige a todo país. En nuestro caso el “neoliberalismo”, que subordina todo el que hacer educacional a los objetivos del modelo.

Los dos elementos principales que caracterizan al modelo “neoliberal” y que actúan directamente en el campo de la educación son:

1)    La reproducción de la fuerza de trabajo, como parte de la reproducción del capital, necesita una fuerte diferenciación al interior de la fuerza de trabajo, que se traduce en una alta especialización para una minoría y una amplia marginalidad para la mayoría. Esto se expresa en el campo de la educación de la siguiente manera:

a)    Limitar el ingreso a las universidades (fenómeno de elitización) que se traduce para nuestro país como para los países subdesarrollados, en no ocupar todo el potencial humano del cual se dispone. 

b)    Mutilar las universidades nacionales, permitiendo la creación de universidades especializadas.

c)    Profundización del proceso de transculturación (que asimila fundamentalmente patrones que provienen de los centros imperialistas), que margina y disminuye el presupuesto a las artes y las ciencias sociales, mermando la capacidad de pensarse como país, atentando con el análisis científico de nuestra realidad económica-social y su asimilación del conjunto de la sociedad.

1)    El desarrollo de la ciencia y la tecnología queda determinada por la división social del trabajo a escala internacional, esto se expresa en la educación de la siguiente manera:

a)    Ausencia casi absoluta de la investigación tecnológica, reduciéndose la actividad del país a copiar o en un máximo esfuerzo, adaptar las tecnologías de las grandes corporaciones transnacionales.

b)    Como consecuencia de lo anterior,  se produce una desvinculación de toda la educación en especial la superior respecto a las demandas y las necesidades de un desarrollo económico nacional.

c)    La miopía con la que se enfocan y abordan las investigaciones, ya que el proyecto central se define fuera del país, lo que trae como consecuencia que una gran cantidad de corrientes de pensamiento no son de interés del sistema transnacional y por tanto no son financiadas.

El “neoliberalismo” ha llevado a comprimir y a hacer más dependiente nuestra economía, subordinándola a una división internacional del trabajo (hoy con mayor fuerza producto de la firma de los Tratados de Libre Comercio TLC)  en beneficio de las corporaciones transnacionales, esto ubica a nuestro país sólo como proveedor de productos mineros y agropecuarios, primarios o con escaso índice de transformación industrial. El actual modelo ha significado una reducción del aparato productivo y del avance científico y tecnológico. A este modelo sólo puede corresponderle una política que haga de la educación básica, media, universitaria y toda institución educacional un reflejo de la mentalidad “Neocolonial”. 

Los anteriores elementos nos permiten evidenciar la contradicción principal del período en el campo de la educación, que es básicamente la contradicción principal a escala nacional, es decir “Neoliberalismo” versus Lo Nacional (Proyecto Patriótico). Lo que nos muestra además que el enemigo inmediato no sólo de los estudiantes, sino, de todo institución educacional es la oligarquía financiera. Necesitamos de una educación que se levante contra el capital transnacional.

 

Algunos elementos para un Nuevo Proyecto Institucional 

Los proyectos institucionales al estar ligados a nuestro Proyecto global alternativo, es decir al Proyecto Patriótico de Desarrollo deben tener como objetivos principales: 

a)    La  apropiación de nuestra identidad cultural 

b)    Apropiación, conservación, transmisión y creación de los beneficios de la ciencia y la tecnología y del saber humanista. 

c)    Redistribución de los ingresos en beneficios del desarrollo social 

d)    Independencia de nuestra capacidad productiva 

e)    Desarrollo de las artes, ciencias e investigación 

f)     Formación de recursos humanos de nivel superior: profesionales, docentes, investigadores y otros intelectuales 

Al hablar de liceos, escuelas y de universidad nacional, no debemos reducir el término a la simple dependencia estatal, o como elemento diferenciador respecto a las instituciones privadas, sino, el carácter nacional debe estar dado por el contenido de los objetivos que se propone la enseñanza impartida y de la orientación de la investigación científica. En otras palabras significa definir, proponer y organizar una política educacional que esté al servicio de un proyecto que garantice el bienestar social, el progreso de la economía, de la cultura, en el marco de una democracia de las mayorías con plena independencia política y económica. 

Para ser posibles los anteriores objetivos es necesario: 

a)    El acceso amplio y gratuito a la educación básica, media y las universidades e instituciones superiores     

b)    Reorientación de las carreras de pre-grado y  de  los pos-grados y pos-títulos

c)    Reorientación de la  investigación científica en el campo de las ciencias naturales y sociales

d)    Dotar en forma permanente a las universidades de un presupuesto para cumplir sus diversas funciones educacionales, culturales, científicas y de extensión, Tanto en sus aspectos pedagógicos, como de investigación científica.

Por otro lado, lo  nacional  al no significar un aislamiento de la cultura universal ni de la ciencia internacional, significa la utilización de éstas de tal manera que refuerce y garantice la plena independencia política y económica del país. Para tomar todos estos conocimientos con la ausencia de prejuicios y sub-valoraciones, debe existir en las universidades y en toda institución educacional una amplia posibilidad del debate de ideas y propuestas, de concepciones, tendencias, etc. Es decir, debe implementarse la más amplia democracia, que debe tener a lo menos dos aspectos: 

–       Democratización de los Centros de alumnos en la enseñanza media descartando cualquier tutor designado por el colegio. Estos espacios se han convertido por medio de decretos que dejó la dictadura militar, en un medio del cual se han validado  las direcciones de los establecimientos para desmovilizar y reprimir a los estudiantes.

–       Participación de toda la comunidad de la educación básica y media (estudiantes, apoderados, profesores) en los contenidos de los proyectos institucionales 

–       Participación del gobierno universitario de todos los actores que constituyen la universidad, Tanto los órganos de dirección colegiados (consejo superior, consejo directivos, etc.) y personales (rector, vicerrector, decanos, etc.) deben ser producto de la voluntad libremente expresada de toda la comunidad que conforma a la universidad. 

–       Plena autonomía en el marco del Estado burgués. El contenido específico de la misión de la universidad no debe estar subordinado a las conveniencias contingentes y compromisos políticos partidarios sectarios, utilizando para ello el poder estatal. El desarrollo cultural, científico y tecnológico tiene  una dinámica de desarrollo propio: tiempo, métodos y ritmos diferentes a la vida estrictamente política, que deben ser tomados en cuenta, si se desea que la universidad cumpla su objetivo social. La autonomía se identifica con la democracia, pues, le permite a éstas darse sus propios estatutos; nombrar a su cuerpo docente; determinar los contenidos y características de sus planes de estudio e investigación, manejar su presupuesto; garantizar la libertad académica, etc. 

El papel de las universidades e instituciones superiores, aparecen como un integrante obligado en la elaboración y proyección de las previsiones que llevan al desarrollo y progreso del país, no ya en sus necesidades inmediatas solamente, sino en la proyección de las soluciones de más largo plazo y de fondo. Por esto el cumplimiento más consecuente de la misión especifica de las universidades e instituciones superiores están ligadas siempre a los intereses y accionar del pueblo trabajador. Preocuparse por el destino de la ciencia, la educación y la cultura nacional, forma parte de un programa transformador que sólo pueden promover los trabajadores y el movimiento popular. 

Una educación Patriótica, Democrática, Autónoma y Científica, que despliegue sus aptitudes para colaborar en las soluciones que nuestro país necesita, debe ser una conquista del pueblo, en el camino hacia su liberación nacional y social.

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