La economía española cae un 2,9%, el mayor descenso de la historia

La economía cae un 2,9%, el mayor descenso de la Historia

La actual recesión será la peor que ha vivido nunca España, los datos del Banco de España. La economía cayó un 1,8% en el primer trimestre del año respecto al último de 2008, mientras que retrocedió un 2,9% en tasa interanual -últimos 12 meses-.

De confirmarse este dato, sería la mayor contracción de la economía española en un trimestre desde la década de los 70, cuando el Instituto Nacional de Estadística (INE) comenzó a realizar las estadísticas de contabilidad nacional.

Hasta ahora, el peor dato se registró en el primer trimestre de 1993, durante la anterior crisis económica, cuando el Producto Interior Bruto descendió un 2,5% interanual y un 1,1% trimestral.

El dato está en línea con las previsiones de diferentes instituciones, como el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea o el Banco de España, que mantienen que la economía española cerrará el año con una caída del 3%. El secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, ha admitido que el Gobierno tendrá que ajustar a la baja su previsión de una caída del 1,6%.

Continúan los problemas financieros

El banco emisor español advierte en sus últimas previsiones de que la recesión se sigue agravando en un contexto de caída mundial de la actividad y en el que persisten los problemas financieros, a lo que hay que unir el empeoramiento del comercio internacional.

También subraya que datos positivos como la caída de la inflación o de los tipos de interés tardarán varios trimestres en trasladarse a la renta disponible de los hogares españoles, que siguen gastando menos ante la elevada incertidumbre.

El Banco de España explica que en el comienzo de este año el deterioro de la economía española se ha intensificado en un entorno internacional «severamente recesivo» y en el que el grado de tensión financiera se ha mantenido en niveles «elevados».

Así, aunque reconoce que hay una «cierta mejoría» en los mercados financieros, que alcanzaron su «máxima» inestabilidad de los últimos meses de 2008, señala que las condiciones de crédito han continuado siendo restrictivas y este problema se ha seguido trasladando a la actividad.

Débil demanda interna

La economía se sigue contrayendo debido sobre todo a la debilidad interna -consumo e inversión-, que cayó en un año el 4,9%, dos puntos más que en el trimestre anterior.

Mientras, la aportación del sector exterior, aunque ha seguido siendo positiva -2,2 puntos -, se ha reducido, debido a la fuerte contracción que está experimentando el comercio mundial.

El deterioro del empleo es, para el Banco de España, la principal causa de que se siga reduciendo el consumo de los hogares -un 3,3% interanual- y también la elevada incertidumbre ante el futuro de la economía.

El único dato positivo que surge del retraimiento en el consumo es que el ahorro de los hogares se está recuperando con mucha rapidez, y estaba ya en el 13% de la renta disponible a finales del año pasado.

El otro componente de la demanda interna que sigue empeorando es la inversión. Así, la inversión destinada a bienes de equipo continuó cayendo por la falta de confianza de la industria y ante la menor cartera de pedidos, a lo que se une la caída de la demanda, tanto nacional como exterior, y las mayores dificultades de financiación.

La inversión en construcción también ha seguido cayendo y el ajuste de la actividad en este sector se habría «agudizado» en el primer trimestre según el Banco de España, que basa esta afirmación en la reducción de las viviendas iniciadas o en la caída de la compraventa.

Por otro lado, el Banco de España considera que los riesgos de deflación, entendida como una caída generalizada y prolongada de los precios, son «remotos», puesto que el efecto estadístico por el abaratamiento del crudo en la segunda mitad de 2008 presionará al alza el IPC hasta tasas positivas en los últimos meses del año.





La economía entra en barrena y ya destruye cada día más de 8.600 empleos

La luz al final del túnel que veía el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados el presidente Zapatero era, en realidad, otro tren que viene de frente y por la misma vía. Los datos publicados esta mañana por el Instituto Nacional de Estadística reflejan una pérdida sin precedentes de puestos de trabajo. Probablemente haya que mirar a los años 20, en la República de Weimar, para encontrar una situación similar en Europa.

Durante el primer trimestre de este año, y según la Encuesta de Población Activa (EPA), se han perdido nada menos que 766.000 empleos, lo que significa -en términos anuales- que se ha alcanzado un ritmo de destrucción de empleo del 6,43%, la tasa más alta de la reciente historia económica de España. Dicho en otros términos, en los tres primeros meses del año se han destruido cada día 8.606 puestos de trabajo. En términos anuales los datos son, igualmente, significativos. La economía española ha destruido en los últimos 365 días nada menos que 1,31 millones de puestos de trabajo, lo que significa que en estos momentos trabajan 19,09 millones de personas.

Las cifras son verdaderamente espectaculares y reflejan el progresivo deterioro de los indicadores macroeconómicos, hasta el punto de que el paro ha rebasado ya la cifra de los cuatro millones de desempleados. En concreto, 4.010.700, lo que supone el 17,36% de la población activa, la tasa más elevada desde el primer trimestre de 1999, lo que pone de relieve la intensidad del ajuste.

El fuerte aumento del desempleo hay que achacarlo, fundamentalmente, al enorme ritmo en la destrucción de empleo, pero también al hecho de que la población activa continúa subiendo de forma importante pese al deterioro general de la actividad económica, lo que suele desanimar la búsqueda de &nbsp puestos de trabajo. La población activa crece un 2,33% en términos anuales.

Sin embargo, en términos trimestrales (respecto al cuarto trimestre de 2008) aumenta únicamente un 0,16%. Es decir, que se está desacelerando de forma intensa. Esto significa, ni más ni menos, que los 802.800 nuevos parados que se registraron entre enero y marzo no pueden achacarse al aumento de españoles que quieren trabajar, sino a la destrucción pura y dura de puestos de trabajo.

El PIB cae ya en el entorno del 4%

Con estos datos, y dado que la productividad debe estar creciendo en torno &nbsp al 2%, esto significa que la economía habrá caído en el primer trimestre del año alrededor de un 4%, sin duda el mayor desplome desde que España abandonó la autarquía, en 1959.

La pérdida de empleo afecta a todos los sectores, salvo en la agricultura (aumenta en 34.000) por razones estacionales. Los ocupados en la industria bajan en 142.500 personas hasta un total de 2.900.100. En el sector de la construcción se produce un descenso en el número de ocupados de 202.800 en el primer trimestre, lo que sitúa el empleo total en el sector en 1.978.000 personas. Mientras que en los servicios el número de ocupados se cifra en 13.374.900, con una disminución de 454.700 respecto del trimestre anterior.

En variación interanual, la ocupación baja en 692.300 en construcción (–26%), en 413.300 en la industria (–12,47%), en 25.900 en la agricultura (–3%) y 180.000 en los servicios (–1,33%).

En cuanto a la calidad del empleo, la EPA muestra que&nbsp el número de asalariados con contrato indefinido sube en 63.400 y se sitúa en 11.817.300. Los asalariados con contrato temporal descienden, por el contrario, en 528.500 personas, hasta un total de 4.025.700. Mientras que la tasa de temporalidad se sitúa en el 25,4%, con un descenso de 2,5 puntos respecto al trimestre precedente. Esto significa que el ajuste se está cebando en los contratos más precarios, mientras que los que tienen empleo fijo capean mejor el temporal, fundamentalmente en el sector público.

La Encuesta de Población Activa, por último, indica que&nbsp el desempleo crece en 524.700 personas entre los españoles y en 278.100 entre los extranjeros. La tasa de paro de los españoles es del 15,2% (2,7 puntos mayor que la del trimestre anterior) y la de los extranjeros del 28,4% (7,1 puntos más).


NOTICIAS ANTICAPITALISTAS