La dictadura neoliberal

La dictadura neoliberal

 

+ Gerardo Pisarello

    <<Un largo Termidor. La ofensiva del constitucionalismo antidemocrático>>

     Trotta, 2011.

      17 €.. /  224 págs.       .

            El profesor de la universidad de Barcelona presenta un oportuno libro donde los haya en estos tiempos de recortes, de ajustes y reajustes que son asumidos e impuestos por todos los gobiernos ya sean de derechas como de supuesta izquierda( agur!). La cosa podría fecharse, con respecto a esta última, ya en los años del desarrollo y asentamiento de la IIª Internacional, cuando desde las filas de  la IIIª se les tildaba de “social-traidores”, “social-fascistas” y otras lindezas, vertidas en el fragor del combate, que ponían el dedo en la llaga de la colaboración de clases y la de la conversión del programa socialista en mera gestión de los intereses capitalitas. Si esto es así, qué decir de la actualidad en la que todo da a entender que tras el tan cacareado sistema democrático parlamentario quien manda son las finanzas por encima de cualquier expresión de la soberanía popular.

            Pisarello encara la tarea con decisión con rigor y contundencia, siendo ésta la de describir el proceso con el que al modo de una tenaz y devoradora termita termidoriana el poder financiero ha ido ahuecando la democracia hasta convertirla en un atraco a mano armada que hace que el poder político se vea sometido a poderes ajenos al de las urnas y vea las reglas de juego marcadas por los dueños de los mercados y del capital. Muestra el profesor cómo ciertas buenas intenciones han cedido en sus declaradas pretensiones ante la asfixia a la que eran sometidos por los poderes mentados. Desvela así el documentado libro que la democracia cada vez más deviene oligárquica y cómo los políticos de profesión, convertidos en élites, se turnan en la tarea de gobernar, casi mejor diríamos gestionar, sin contar para nada con el pueblo que queda así desplazado en lo que hace al poder de sus decisiones. La figura resultante de la estructura político-social  sería la de una oligarquía isonómica: es decir el gobierno de unos pocos que conceden ciertas libertades para el resto; recuerdo hace unos años una escena que resulta significativa:  se veía, en Ibiza, a dos dirigentes políticos, uno de cada uno de los partidos dominantes en el régimen bipartidista que sigue en pie, navegando amigablemente en el  lujoso yate de uno de ellos. Pues eso, la política de la gente guapa…y que la profesión dure muchos años, hoy para ti, mañana para mí, como buenos amigos. Certera resulta en este orden de cosas la expresión acuñada por Alain Badiou para definir nuestra autodenominadas democracias: capitalo-parlamentarismo.

            El ensayista apuesta por la vía de recuperar la justicia y la igualdad que dieron su impulso emancipatorio a la democracia, visitando a lo largo de la historia desde la Grecia clásica hasta las nuevas democracias que asoman en Latinoamérica, aprovechando el trampolín que suponen las teorías de distintos pensadores de todos los tiempos ( de Efialtes y Aspasia de Mileto a Thomas Paine y Karl Marx, de Flora Tristán y Rosa Luxemburgo a  Lumumba y  Luther King) para reclamar con ellos:  ¡Democracia real, ya!

 

 

                                                                                                          Iñaki  URDANIBIA

 

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