La derecha, mucha derecha

Publicidad

Por Pepe Gutiérrez-Álvarez

Considerando el daño social que el austericidio está causando; considerando la cascada de corruptelas, meteduras de pata. Teniendo en cuenta la extrema mediocridad del liderazgo de Rajoy, el PP ha superado sus propias expectativas. Este es un pueblo castigado por cuatro décadas con una dictadura que trituró a mucha gente. Con un aparato de Estado al que se le evitó cualquier rasguño, y con una clase empresarial que era “feliz” con el régimen, pero que lo sería todavía más con la democracia;: sobre todo desde que la “revolución neoconservadora” llegó para vitaminar sus fisuras. El resultado me recuerda una viñeta del inmortal Perich: un señor se lamenta de todo lo que está mal, enumera todos los argumentos de la izquierda, para rematar clamando: ¡Pero lo peor es que todo cambie¡

Por más dificultades que tenga para gobernar, ha reforzado su ascendencia sobre un PSOE que no va a hacer ahora lo que hizo con las mayorías absolutas lideradas por Felipe. Alguien tan infame y tan inteligente como el Doctor No del primer James Bond, Luís Mª Ansón, lo bendecía porque teniendo esas mayorías, Felipe no había tocado un pelo el sistema tal cual era. El sistema tiene un doble candado.

El problema es que si consigue gobernar será causando más lágrimas. Sí el PSOE apoya malo para la gente (pero también para su aparato),  Ciudadanos era una pieza de reserva por sí el PP era barrido aparecer como en la Comunidad de Madrid. No ha hecho falta. Ahora hará lo que se le pida. Para los que financian está claro que su papel no es tan importante. A buen seguro que sus componentes recibirán la recompensa: ascenderán socialmente.

Cataluña, Euzkadi, Galicia y Valencia en menor grado, son pueblos en la que el rechazo contra el PP es muy fuerte, donde las propuestas sobre el derecho a decidir suenan muy bien. En Andalucía se ha ganado un diputado. En el resto, el miedo al “separatismo” se ha reforzado con los resultados del “Bresit”. Lo que en un lado parece bien, en otros parece mal. En estos lugares, la “contestación” apenas si sobrepasa el ámbito de la juventud y sectores obreros.

En ningún momento de la historia la izquierda combativa ha ganado unas elecciones sin contar con el apoyo de un amplio movimiento social (Francia, España 1936), y mucho menos sin el apoyo de un sindicalismo digno de su nombre. El proyecto de Anguita fue derrotado por una coalición formada entre Felipe-PRISA y la derecha sindical enquistada en Comisiones. No se conoce ningún momento de la historia con un retroceso social tan drástico como el que estamos viviendo sin que haya dado lugar a una fuerte resistencia. Resistencia incluso cuando los Fernández Díaz te esperaban en las comisarías…

Una campaña infame contra Unidos Podemos ha sido suficiente para que el PSOE –marca registrada- pueda seguir aunque sea perdiendo 5 diputados, sacando el peor resultado de una historia en decadencia. Que se alegren por eso cuando tenían que ser la alternativa a al PP de la corrupción y del desastre social, dice mucho. El PSOE  va perdiendo en su bastión. Su caída no será de una oleada sino mucho más lenta, llega después de que Syriza hiciera lo contrario de lo que se esperaba.

Una buena parte del electorado ha dejado de creer en el bipartidismo, pero todavía no creer que sea posible cambiar las cosas. Todavía somos una minoría consciente, pero el pueblo sigue básicamente ausente. El rechazo a repetir elecciones ha sido general, la educación del ya me lo hará en la que insistía Anguita, ha sido forjada durante muchos años. Ha sido una sorpresa que esta gente, a lo máximo militantes de sofá y del mando a distancia, se haya ilusionado con Unidos Podemos. Creyendo que con la victoria electoral no tendría porque mojarse los pies, eso que tanto temen los funcionarios sindicales habituados a arreglar las cosas firmando.

La fórmula “Unidos Podemos” queda “tocada”, sí ya ante el PSOE prefirió Ciudadanos, no cabe esperar ninguna audacia. Con el PSOE solamente se puede ir tirando desde adelante. Desde sus bastiones periféricos tienen donde tomar aliento, lo que venía no podía ser un paseo militar. No lo hubiera sido aunque hubiera conseguido la mayoría. Cabe pensar al revés: que ha resistido una oleada reaccionaria que ha metabolizado el chanchullo y la corrupción…su asignatura pendiente sigue siendo la misma: comprender y transcrecer. No se puede afirmar que la confluencia no ha funcionado. El hecho de Garzón y Anguita (más Monereo) figuren como los portavoces de IU tiene su significado porque la otra seguía sin querer apartarse de lo que les pueda ofrecer el PSOE. Insisto: ha faltado una izquierda sindical con caras y ojos, la misma que se perdió a finales de los noventa. El hecho tendría que hacer reflexionar que quieran avanzar y no simplemente cultivar el jardín de sus diferencias ideológicas. La CNT no volverá cuando 40 años después del 77 está más fraccionada que nunca.

Se impone luchar contra los fatalismo a los José Sacristán –“este es un país de mierda”, ¿y?-, contra la decepción de quienes creían que iba a asistir al espectáculo de una victoria en versión abreviada.  La piedra de Sísifo requiere mucho mayor empeño para levantarla.

La discusión está abierta, que no quede en el segundo piso.  El camino de la victoria comienza luchando, contra los desahucios, creando comisiones de pueblo y barriada que se ocupe de todo lo que sucede, mejor sí es con el apoyo de una representación municipal.  Quedan muchas dudas, pero lo más importante es que nadie empiece tirándose las sillas a la cabeza, hemos de aprender a templar los ánimos. Debatir avanzando en lo que parece más difícil: articulando actividades porque hay algo que no fallará: los ataques sistemáticos de los amos del país contra el pueblo.

Seguiremos…

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More