La Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba del 20 de Febrero: Se terminan las negociaciones ?

El 19 de Febrero se llevó a efecto en la Habana la enésima reunión sobre temas “Migratorios” entre los Peores Vecinos de la Historia : los Gobiernos de Cuba y Estados Unidos . No hay declaraciones conjuntas ni logros anunciados. Al mutismo de la delegación Norteamericana, la parte cubana ha respondido con un ataque al Gobierno de Obama: lo acusa de mala fe.

El artículo publicado hoy en el periódico Granma explica en un primer párrafo las propuestas del Gobierno Cubano (no de Cuba, como dice el artículo) sobre asuntos que considera son de interés bilateral; y en un segundo párrafo, las condiciones que considera debe cambiar el Gobierno Norteamericano para un mejoramiento de las relaciones bilaterales.

No se dice una palabra de cuáles son los reclamos del Gobierno Norteamericano, aunque podemos imaginarlos. Sería interesante saber qué argumentos ha manejado la delegación Norteamericana en respuesta a la agenda cubana.

Es indudable que la parte norteamericana estaría interesada realmente en los temas del primer párrafo, léase Terrorismo, Tráfico de Personas y Narcotráfico. Esta cooperación es esencial para los Estados Unidos, y si hasta ahora no se ha concretado se debe indudablemente al costo político que implica la colaboración con su vecino. Si bien los reclamos norteamericanos no se han hecho públicos, podemos inferir que Los Derechos Humanos, La Democratización de la Política Cubana, la devolución o compensación de las Propiedades Confiscadas como resultado del proceso Revolucionario, estarían dentro de su agenda. Pudieran haber otros.

Sin embargo, aunque a primera vista las posiciones parecen irreconciliables, la buena voluntad política de ambos negociadores podría terminar con más de cincuenta años de desencuentros. Pero, existe realmente esa voluntad política? Por lo que se ha visto hasta ahora, no, de ninguna de las partes.

Si analizamos a la parte cubana y sus planteamientos, es evidente que sus exigencias, si bien justas y elementales, carecen de balance y objetividad habida cuenta que el desmantelamiento del bloqueo, y los cubanos lo saben, no sería posible hacerlo en un corto período de tiempo. Este sería un proceso más o menos largo debido a los innumerables escollos legales y políticos existentes. Una prueba más de esa falta de balance es la exigencia, fuera de tono, de eliminar la Ley de Ajuste Cubano que preferencia a los emigrantes de esta nacionalidad al legalizar su presencia en los Estados Unidos en el transcurso de un año. La delegación cubana podría, por ejemplo, “hacer un paquete” y proponer a su vez la eliminación del vejaminoso Permiso de Salida, las confiscaciones de las propiedades de quienes emigran y permitir finalmente a los emigrantes cubanos el regreso a su país de origen cuando lo consideren oportuno. El método, copiado y heredado de la antigua Unión Soviética, considera traidores a los emigrantes y se mantiene aún vigente y enraizado en la mente de la dirección del Gobierno Cubano cuando en realidad su eliminación beneficiará considerablemente al mismo y a los ciudadanos, quienes ya no tendrán que emigrar definitivamente para ganarse unos dólares trabajando honradamente en el extranjero. El día en que se restablezcan los derechos constitucionales de los cubanos a salir y entrar libremente en su propio país, caerá por su propio peso La Ley de Ajuste Cubano porque sería insostenible.

La reclamación de Guantánamo , ocupado por el ejército norteamericano como botín en la Guerra contra España desde hace más de un siglo, si bien es justa no deja de ser un asunto que podría ser discutido mejor cuando las relaciones entre los dos países mejoren y no en esta etapa. Allí también hay serios problemas legales por resolver.

Las transmisiones radiales y televisivas, que ni se escuchan ni se ven en Cuba por ser interferidas, son un problema menor; también lo es la financiación a la contra revolución interna, prácticamente inexistente y desarticulada, la cual se queda casi toda en los círculos mafiosos de Miami y que es fuente continua de escándalos.

La liberación de los cinco antiterroristas presos en los Estados Unidos y convictos de espionaje más la exclusión de Cuba de la lista de Estados Terroristas son ciertamente dos asuntos donde la Administración de Obama puede definitivamente actuar. Si lo hace, demostrará que tiene voluntad de negociación porque estas dos cosas parecen ser el Nudo Gordiano que ata la voluntad de la parte cubana. Otro asunto es la reunión con miembros de la disidencia que sigue siendo un tema muy sensible para el Gobierno Cubano, habida cuenta de su tradicional intransigencia contra toda oposición política.

Pero una negociación tiene dos partes y voluntad política significa tener la capacidad de negociar y ceder donde se pueda. Liberar a algunos presos, por ejemplo; declarar públicamente que los Estados Unidos no van a atacar militarmente a Cuba, es otro ejemplo. Al menos una declaración conjunta, aunque no se lleguen a acuerdos, es ya un avance: por lo menos los malos vecinos estarían juntos en algo.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS