La contrarreforma de las pensiones dejaría desprotegidas a 295.000 mujeres viudas

La COESPE rechaza las recomendaciones del Pacto de Toledo.

Mediante un comunicado remitido a la redacción de Canarias-semanal, la Coordinadora Estatal en Defensa del Sistema Público de Pensiones (COESPE) ha expresado «su total desacuerdo la Comisión del Pacto de Toledo en sus recomendaciones sobre las pensiones de viudedad».

 “La Comisión -denuncian – propone una reforma integral de la viudedad”, reconociendo el carácter contributivo de estas prestaciones, pero centrándose en las beneficiarias de la pensión con 65 o más años».

Un  cambio – advierten- «que supondría que las pensiones de viudedad no tengan el carácter permanente o vitalicio para las personas beneficiarias con edad inferior a la de la jubilación».

Desde COESPE recuerdan que «las mujeres perceptoras de esta pensión equivalen a un 92% y para el 90% es su ingreso único mientras que los hombres perceptores de esta pensión de viudedad son un 7,9% de los cuales un 99% de ellos compatibiliza la pensión con el trabajo».

   «Se pretende dejar desprotegidas – denuncian-  a más de 295.600 perceptoras de la pensión de viudez. En su mayoría mujeres en edad de trabajar, pero imposibilitadas para entrar en el mercado laboral debido al cuidado de los hijos e hijas».

  COESPE apunta, asimismo, que las pensiones afectadas serán las de más de 2 millones de mujeres, y se encuentran en todos los casos por debajo de los 950 euros del Salario Mínimo Interprofesional.

Ante este aspecto de la contrarreforma de las pensiones incluído en las «recomendaciones» del Pacto de Toledo, COESPE recuerda al Gobierno español:

1. Que las pensiones de Supervivencia son prestaciones contributivas, en las cuales el cónyuge fallecido ha cotizado para que en el momento de su fallecimiento su familia pueda quedar protegida, cubierta.

2. De ninguna manera esta prestación es una ayuda del gobierno. Y como tal prestación contributiva se debe percibir de forma permanente, con las limitaciones ya establecidas por la ley, pero en ningún caso podrán reducirse económicamente hasta los niveles de las ayudas asistenciales.

3. Las pensiones de supervivencia, como las de viudedad u orfandad, no solo son necesarias sino imprescindibles. Quitar derechos a los contribuyentes no se traduce en un ahorro potencial para el Estado, es llevar a las mujeres a la extrema pobreza en un tiempo como el actual de vulnerabilidad máxima, de indiscutible precariedad.

4. No vamos a permitir que se nos hunda en la miseria asistencial y menos en un reparto caritativo.

5. Las mujeres en este país llevan un retraso ponderal. Muchas cobran ya las míseras pagas del «Sovi». Las no contributivas son ya asistenciales. Y ahora pretenden quitar las pagas contributivas vitalicias de Viudedad.

6. Las mujeres trabajadoras y pensionistas no deberían ser las últimas en la protección equitativa del Estado y en el reconocimiento real de sus instituciones por nuestras contribuciones a una economía de cuidados y a la sociedad.

 

Fuente: Canarias Semanal

 

 

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