LA CAIDA DEL IMPERIO

LA CAIDA DEL IMPERIO
Por Máximo Kinast*

El Imperio más poderoso de toda la historia de la humanidad está destruido y
no lo sabe. Como en esa curiosa rima de Gustavo Adolfo Bécquer que se
pregunta: '¿Por qué no sangra la herida?' y en el verso siguiente se
responde: 'Porque el muerto está en pié'. Algo así ocurre con los Estados
Unidos de Norteamérica. Esta en quiebra y no lo sabe, ni quiere saberlo y le
conviene ignorarlo, porque ignorándolo retrasa el colapso final.

La razón es muy simple, aunque resultará necesario explicar y desmitificar
algunos conceptos de Economía para que todos puedan verlo diáfana e
irrefutablemente.

EL INVENTO DEL DINERO. En la prehistoria se descubrió que era complicado
cambiar una vaca por varias gallinas o por sacos de trigo y para facilitar
el trueque se inventó un bien intermedio que servía para ser canjeado por
cualquier otro bien o cosa. Ese bien de intercambio se llamo dinero. El
dinero tenía un valor que estaba señalado en su superficie. Podía ser un
papel o una tablilla de barro o una moneda. En ese soporte se indicaba un
valor que era aceptado en la medida en que el 'emisor' o fabricante del
dinero era conocido y respetado, porque ese emisor respaldaba el dinero con
sus bienes. Eso quiere decir que si un Rey o un banquero emitía o fabricaba
dinero, estaba dispuesto a retirarlo de circulación recibiéndolo a cambio de
sus bienes. Como esto resultaba un poco engorroso se empezó a utilizar el
oro como respaldo del dinero y es así como era posible cambiar un papel (un
billete de banco) por una cantidad de oro.
Sucedió que el oro no era suficiente para respaldar todo el dinero que se
emitía (o fabricaba) y los fabricantes de billetes se dieron cuenta de que
tampoco era necesario tener oro para respaldar el dinero emitido (respaldar
= dar valor o justificar el valor). Era y es suficiente con la confianza de
que con ese dinero es posible comprar (cambiarlo) por cualquier cosa que
corresponda a la cantidad que dice valer, y con eso se terminó el respaldo
en oro y todo tipo de respaldo.
Lo que ocurrió entonces fue algo muy curioso. El dinero emitido por un país
se acepta dentro de ese país, con pequeñas cantidades (relativamente
pequeñas) que se adquieren en el extranjero. Lo importante  es que con el
dinero nacional se puede comprar de todo en la propia nación, pero en el
país vecino no reciben el dinero extranjero. El dinero adquiere, entonces,
un valor local. En la práctica con todo el dinero que emite un país se puede
comprar todo ese país. Si fabricamos más dinero se produce un fenómeno muy
especial: Las cosas suben de precio, o lo que es lo mismo, el dinero baja de
valor. Eso se llama inflación.
¿Por qué se produce la inflación? Por un principio físico muy conocido -el
Principio de Exclusión de Wolfgang Pauli, premio Nobel de Física en 1945-  y
que a mi me parece que nace de esa proposición aristotélica que dice que A
es A y no es B. O dicho de otra forma nadie puede estar en dos partes al
mismo tiempo, o bien, que no es posible ocupar el espacio que ya está
ocupado. Eso significa que no es posible que dos personas distintas se coman
el mismo trozo de pan y ni siquiera pueden comprarlo. Para comprenderlo
mejor imaginemos que solo hay una cosa en el mundo (dentro de una maquina
expendedora automática) y que esa cosa vale una moneda. En ese mundo que
estamos imaginando hay solo dos seres y cada uno tiene una moneda.
Cualquiera de los dos puede comprar esa cosa con su moneda, pero es
imposible que la compren los dos, por causa del principio que hemos citado,
por tanto, la otra moneda vale cero. Y lo más curioso de todo esto es que
esa cosa que vale una moneda subirá de precio hasta valer dos monedas, por
una tendencia al equilibrio que existe en el universo o por obra de Mongo
Aurelio, pero la inflación se producirá, ya sea porque las dos monedas
existentes han bajado a la mitad de su valor o porque la cosa ha subido al
doble del precio. Y eso es exactamente lo que ocurre cuando un Gobierno
fabrica dinero. Los precios suben y se produce la inflación.
Hasta aquí todo está claro, pero hay una excepción. Hemos explicado que todo
el dinero de Chile vale para comprar todo lo que hay en Chile. Igual ocurre
con Perú, con la India o con China o con cualquier país, excepto con los
dólares de Estados Unidos. Existen monedas fuertes, como las libras
esterlinas o los euros, que por tener respaldo de países económicamente
fuertes se reciben en otros países. También se llaman 'divisas' a estas
monedas fuertes. El dólar de los Estados Unidos es la más fuerte de todas
las divisas porque se recibe en cualquier lugar del mundo y en muchos países
es posible comprar directamente en dólares, o como mínimo, es fácil cambiar
dólares por dinero local. ¿Y por qué es fuerte el dólar? Muy simple, porque
con todos los dólares que existen en el mundo es posible comprar todo lo que
hay, no sólo en los Estados Unidos, sino en todo el planeta. Ninguna otra
divisa tiene tan amplia aceptación. Por eso, porque se acepta en todas
partes, los Gobiernos guardan sus reservas en dólares y la gente trata de
ahorrar en dólares y los millonarios guardan dólares en sus cajas fuertes y
en sus bancos. A nadie se le ocurriría guardar pesos chilenos si tiene la
más mínima posibilidad de guardar dólares.
Pero algo ha ocurrido que cambia todo el panorama de la riqueza mundial. Los
Estados Unidos, especialmente sus gobernantes, ciegos de soberbia y seguros
de su gran poder han emitido más dólares de los que serían necesarios para
comprar todo el planeta y quizás haya dólares suficientes para comprar diez
veces este planeta. ¿Por qué no se produce una inflación? ¿Por qué no cae el
dólar a la décima parte de su valor? Simplemente porque los Gobiernos -aún
en contra de los intereses de sus propios países- siguen guardando sus
reservas en dólares. Si los Gobiernos quisieran gastarlas, comprar cosas o
cambiarlas pro otra moneda dura como el EURO, se produciría una gran
inflación y la quiebra de la nación más poderosa del mundo se hará pública,
como ocurrió con Enron o con Parmalat.

¿QUÉ ES UNA QUIEBRA? Una quiebra o bancarrota se produce en una empresa
cuando todos su bienes, incluyendo cuentas por cobrar y todo lo que se les
ocurra, como el fondo de comercio, no son suficientes para pagar las deudas.
Como el caso claro y concreto de los Estados Unidos de América que debe más
de dos veces lo que gana. La deuda externa de los USA es más del doble del
PIB (Producto Interior Bruto). Nadie puede pagar una deuda que es el doble
de su sueldo. Pero eso no es lo más grave. Porque eso son cuentas contables,
como las de Enron. La dura realidad es que esos papeles verdes que circulan
por el mundo con la efigie de George Washington y de otros próceres no
sirven para comprar todo lo que hay en el mundo. Para ser más exacto, uno de
cada diez dólares puede comprar una cosa y los otros nueve se quedan con las
ganas porque no hay suficientes cosas en el planeta para cambiarlas por el
irresponsable o criminal exceso de dólares. Esto es lo grave. Los Bancos
Centrales compran dólares para evitar su caída y cambian su buen dinero
nacional por papeles verdes que  -como mucho- valen la décima parte de lo
que tienen marcado como su valor facial. Los Gobiernos de todos nuestros
países insisten en seguir siendo ignorantes de lo que ocurre y atesoran
dólares que no tienen respaldo ni valor. Pero los grandes millonarios no son
tontos ni políticos y no les importa lo que ocurra. Ellos ya están cambiando
sus dólares por euros, que por ahora tienen más respaldo. Porque llegará el
día -y será muy `pronto- en que los Gobiernos querrán cambiar sus reservas
den dólares por cosas en los Estados Unidos y se encontrarán con que no hay
cosas suficientes para cubrir el valor de todos los dólares que están
circulando y que lo que hay sólo alcanza para cubrir un diez por ciento de
todos los dólares del mundo, lo que quiere decir que todas las reservas en
dólares en el mundo sólo valen la décima parte de su valor facial.
¿Esta claro ahora que el Imperio más poderoso de toda la historia de la
humanidad está destruido y no lo sabe? Pues usted que ahora lo sabe,
aproveche su ventaja y haga lo que tenga que hacer antes de que estalle el
mayor escándalo financiero de todos los tiempos.

*Maximo Kinast es consultor de empresas con mas de 30 años de experiencia
internacional.

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