La Brigada Móvil de los Mossos ha incrementado un 80% el número de efectivos en cinco años

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Interior invierte un millón de euros en la furgoneta E-700, una auténtica central de inteligencia durante los operativos de orden público, que recibe imágenes en directo de los helicópteros y geolocaliza la posición de los furgones policiales en tiempo real.

El número de efectivos de la Brigada Móvil (BRIMO) -unidad central de antidisturbios de los Mossos d’Esquadra-, se ha incrementado en un 80% a lo largo del quinquenio más duro de la crisis económica. Contrariamente a lo ocurrido en otros departamentos del Gobierno de la Generalitat, donde los recortes han forzado una reducción de personal en escuelas y hospitales, los agentes adscritos a la BRIMO han pasado de 275 a 496 en el periodo 2008-2013. Desde entonces la cifra se ha mantenido estable. El gran incremento no se puede atribuir a la última fase de despliegue en territorio catalán de la policía autonómica, ya que éste finalizó el 1 de noviembre de 2008 a las Tierras del Ebro. Ha sido fruto de dos decisiones políticas: la primera, de Joan Saura (ICV), como reacción a las protestas estudiantiles contra el Plan Bolonia; y la segunda, de Felip Puig (CiU), tras el desalojo de la acampada indignada en plaza Catalunya de Barcelona.

El número de agentes disponibles se ha casi duplicado y esto ha hecho posible que ahora, de hecho, existan dos brigadas móviles, cada una de ellas compuesta por tres unidades (30 furgones) y comandada por un subinspector. Con este nuevo organigrama la mitad de los antidisturbios están de guardia una semana entera y descansan la siguiente. En el sótano del edificio Egara de Sabadell grandes hileras de furgones esperan una llamada para salir a toda velocidad, en la mayoría de casos, en dirección a Barcelona.

A lo largo del otoño de 2012 fueron destituidos dos hombres fuertes que comandaban la brigada: Manel Hermida (inspector) y Sergi Pla (Comisario General de Recursos Operativos), este último por las informaciones falsas en relación al caso Ester Quintana. Desde entonces la estrategia de los antidisturbios de la Generalidad ha cambiado. En previsión de que el 1 de mayo de 2014 entrara en vigor la prohibición de uso de las balas de goma, el consejero de Interior Ramon Espadaler encargó al inspector Marco Caparrós -proveniente del Grupo Especial de Intervención (GEI) – la elaboración de unas nuevas técnicas de actuación en materia de orden público. Durante los meses que Caparrós estudió cómo funcionaban las seis unidades de la BRIMO, para luego implementar los cambios, decidió despedir seis agentes del furgón 414, al considerar que habían ocultado información en relación al caso Ester Quintana. Espadaler, Caparrós y Josep Lluís Trapero -comisario jefe de los Mossos de Esquadra-, con ese gesto, creyeron que habían hecho limpio, a pesar de mantener la confianza en numerosos agentes imputados que siguen en activo; como el subinspector y el escopetero del caso Quintana, un cabo y un agente del caso Pablo Andaluz y los imputados del caso Oscar Alpuente -aficionado del Barça que perdió un ojo por una bala de goma-.

E-700: el cerebro de los operativos
El furgón E-700, fácilmente reconocible porque lleva una cámara en el techo con un campo de visión de 360 ​​grados, es la joya de la corona de la nueva estrategia de control. Equipada con cinco pantallas que muestran la información elaborada por un software de última generación, puede dar datos en tiempo real al jefe del operativo, durante una manifestación o un desalojo. Las imágenes captadas por las cámaras de alta definición de los dos helicópteros de la policía catalana se pueden ver dentro del furgón, al tiempo que en un mapa digital se puede ver la geolocalización de todos los furgones de un dispositivo, tanto de la BRIMO como de las ARRO que en ocasiones especiales puedan trabajar bajo sus órdenes. Esto es posible gracias a la colocación de rastreadores GPS en los vehículos. El software -desarrollado especialmente para esta tarea-, las cámaras y los equipos informáticos necesarios han costado más de un millón de euros. Desde este furgón también se mantiene una comunicación constante con el Centro de Coordinación (CECOR), que en la ciudad de Barcelona siempre se establece en las dependencias de la jefatura de la Guardia Urbana de la calle Lleida.

FOTO DE PORTADA:  Organigrama i evolució de la Brigada Mòbil  -Pau Fabregat

https://directa.cat/brigada-mobil-dels-mossos-desquadra-ha-incrementat-un-80-nombre-defectius-en-cinc-anys

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