Los fondos buitre no discriminan entre actores privados o públicos, o inversores reales o financieros. Su olfato legal y su experiencia los lleva a sobrevolar las desgracias alrededor del mundo para quedarse con los despojos.

Esto es lo que ha sucedido en la España devastada por la crisis del Euro, con el agregado de que la familia Aznar, junto con los asesores de su gobierno, forman parte de la alianza que se quedó con los créditos incobrables que luego litigan para poder obtener los bienes subyacentes.

Según consignó Tiempo Argentino, el centro de esta operación es el fondo buitre neoyorquino Cerberus Capital Management, quien ha invertido en reiteradas oportunidades en el país.

La experiencia de estos fondos buitre en Estados Unidos indica que litigarán cada uno de los créditos incluso si para ello es necesario enviar a las cadenas hoteleras a la bancarrota.

Esta entidad opera en Europa a través de una filial, Promontoria Holdings, con sede en Holanda, y el pivot político para acceder a las subastas de los despojos de la crisis es José María Aznar Botella, hijo del ex presidente José María Aznar, quien trabaja como uno de los 12 consejeros de Promontoria. Otro de los mismos es José Manuel Hoyos de Irujo, asesor económico del ex mandatario español.

La historia de las compras de activos tóxicos para después recuperar los colaterales (casas en los créditos hipotecarios, inmuebles de garantía, etc) es de larga data, pero una de los más importantes fue en septiembre de 2013, cuando Bankia le cedió a Cerberus activos relacionados con inmuebles por un valor nominal de U$S 12 mil millones en una licitación competitiva pero secreta en la que no se conoció si hubo más candidatos.

La relación de este buitre con Elliott Management, el fondo buitre que acosa a la Argentina es larga y comenzó con varias intervenciones conjuntas en empresas estadounidenses, pero incluso en España ambos han sido aliados. En el mes de agosto de 2013, por ejemplo, Elliott junto a Cerberus y la empresa noruega Lindorff compraron 1354 millones de euros de deudas hipotecarias de Bankia, consideradas incobrables, por sólo 68 millones de euros, es decir, con un descuento del 95 por ciento.

Lindorff es, en esta asociación, el garante obtener la devolución del 100% de los créditos, dado que la compañía es especialista de cobros a morosos.

Poco antes, Elliott había comprado unos 300 millones de euros de créditos al consumo morosos al Santander por tan sólo 12 millones. Para fin de año, compró la gestora de cobros española Gesif para poder encarar él mismo el trabajo del recupero de los créditos morosos tras la crisis.

En diciembre de 2014, esta empresa sostenía que «ahora mismo no hay otro lugar del mundo en el que se puedan encontrar buenas rentabilidades y riesgos más o menos controlados», según el director de inversiones de esta entidad, Gonzalo Elejabeitía.

Pero el negocio en el último año se han diversificado. En parte se debe a que muchos de los créditos morosos permanecen en la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB), un banco malo creado por el gobierno durante el salvataje del sistema financiero en los peores momentos de la crisis europea. Esta entidad está intentando deshacerse de los créditos morosos que tienen propiedades como colaterales. Por ejemplo, le vendió durante 2014 unos 6400 millones de hipotecas al fondo buitre Blackstone.

En diciembre, Apollo Global Management, Cerberus y TPG consiguieron un contrato con SAREB para vender nos U$S 51 mil millones en activos incobrables, incluyendo hipotecas y otro tipo de créditos, con las comisiones que ello conlleva. Cerberus, a través de una empresa llamada Haya Real Estate, introducirá en los próximos 5 años en el mercado 52 mil créditos atados a bienes inmobiliarios. Curiosamente, el mismo mes, el buitre Cerberus ganó la licitación de una venta de créditos con respaldo de 25 hoteles que en valor nominal llega a 130 millones de euros.

El sector hotelero es el nuevo negocio de los fondos buitre. En marzo de este año Bankia sacó al mercado la venta de créditos con respaldo de 49 hoteles por un total de 400 millones de euros y Cerberus es uno de los más interesados en esta inversión. Al mismo tiempo, Cerberus, junto con Oaktree y Orio es uno de los tres finalistas en la subasta del banco malo alemán de 18 préstamos relacionados con cadenas de hoteles con valor nominal de 750 millones de euros (con un 35% de descuento), entre los que se encuentra la deuda del Hotel Arts, el más emblemático de Barcelona.

La experiencia de estos fondos buitre en Estados Unidos indica que litigarán cada uno de los créditos incluso si para ello es necesario enviar a las cadenas hoteleras a la bancarrota para quedarse con los bienes, al igual que lo que hacen en el caso de los países soberanos.