La abstención arrasa en las elecciones dictatoriales de la UPV

Publicidad

Poco después de que los resultados provisionales en las elecciones de la UPV se hicieran públicos, donde Nekane Balluerka era la única candidata que se presentaba a dirigir el rectorado, afirmó que sentía satisfacción de haber logrado el apoyo del alumnado. Una declaración delirante y fuera de la realidad vistos los resultados.

De 40.352 estudiantes llamados a votar en las elecciones al rectorado de la Universidad del País Vasco solo lo hicieron 2.032 y de entre ellos solo dieron un voto favorable a Nekane Balluerka 1.074. Es decir, el 97,34% del alumnado vasco le dio la espalda, y masivamente optó por la abstención. Esa es la realidad objetiva que ofrecieron las urnas de un sistema de elecciones dictatorial donde el voto del alumnado es tratado prácticamente como simbólico.

Sería largo de explicar el funcionamiento jerárquico, de castas y antidemocrático del valor del voto en estas pseudo-elecciones pero básicamente está diseñado para que los votos de la burocracia universitaria valgan más que el de la mayoría de la comunidad educativa. En cualquier caso, Nekane Balluerka no logró el apoyo de ningún estamento y sector universitario, donde holgadamente la abstención fue hegemónica y solo una minoría radicalizada y atada a sus privilegios y prebendas que no se quiere despegar del sillón le dio su apoyo.

La fuerte deslegitimización sufrida una vez mas por la UPV se produce en un momento especial y nunca conocido en la historia de este país debido a que absolutamente todos los medios de comunicación sin excepción  eran favorables a legitimar estas elecciones y a esta rectora al igual que las direcciones de todos los partidos políticos sin excepción. Para unos la criminalización fue el arma empleada para intentar deslegitimar la justas reivindicaciones de por ejemplo el movimiento estudiantil, para otros el silenciamiento. Ninguna de las dos opciones ha dado resultado. Algo que he podido comprobar hasta personalmente. A modo de pequeño ejemplo, la reciente entrevista publicada en este blog al sindicato estudiantil Ikasle Abertzaleak ha sido uno de los artículos más leídos de los últimos meses contando con miles y miles de visionados y despertando mucho interés.

Pese a que la prensa burguesa habla de que se iniciaron incidentes al término de la manifestación convocada ayer, una vez más vuelven a mentir. Los incidentes empezaron mucho antes de que la manifestación empezara. Por ejemplo las fuerzas de ocupación españolas rodearon a varios autobuses que se dirigían a Leioa en controles militares para seguir rellenando los ficheros que luego son utilizados para entre otras cosas los montajes judiciales y policiales.

Ayer estuve en Leioa. Según me acercaba a la universidad el despliegue policial se hacía evidente. Sin ni siquiera llegar a la uni ya nos habíamos cruzado con más de medio centenar de policías autonómicos españoles y a unos cuantos disfrazados de ciudadanos. Ya dentro, el recinto universitario estaba completamente tomado y militarizado. Junto a lineas extensas de periodistas incrustados cual buitres en hilera, los mismos que llevaban días ocultando las reivindicaciones estudiantiles.

View image on TwitterView image on Twitter

Lehen argazkian Goirizelaia jaunak aipatzen duen «gutxiengo intolerantea» bigarrenean ikasle mugimendu indartsua.

Me preguntaba ingenuamente un colega que no es de Euskal Herria a ver qué hacía la policía dentro de la universidad, algo que en su país, (no precisamente uno sosegado en protestas) era impensable. Le dije que en Euskal Herria lo primero es la policía y todo lo demás secundario. Algo que por lo menos es así desde 1937 y se sabe que la burguesía vasca es muy tradicional.

El caso es que pese a toda la mierda lanzada estos días contra el movimiento estudiantil, pese a toda la amenaza que estaba claro estaban preparando desde hace días para coaccionar al alumnado y que no participara en la movilización por miedo a una toma policial que de hecho hizo presencia con sus armas ostensiblemente, fueron miles los estudiantes que sin ningún miedo y pese a los porrazos, provocaciones, detenciones, cargas y militarización de la universidad participaron en la movilización.

Lo cierto es que pese a la represión, me llevé un buen sabor de boca de lo que ahí vi. Hacía mucho tiempo que no participaba en una movilización estudiantil (prácticamente desde que dejé de ser estudiante), pero lo que vi fue una juventud valiente y comprometida, digna y concienciada, con las cosas claras y con mucha energía. No de las que se dejan pisar fácil. Indudablemente los caminos para una enseñanza del pueblo y para el pueblo que rompan con el actual modelo transitarán por sus vías, no por las del estado ni las de la burguesía. La clase trabajadora vasca puede y debe estar orgullosa de su juventud combativa pues será con y junto a ella la única forma de que pueda emanciparse. Y habrá que ir dando pasos en ese sentido.

La abstención arrasa en las elecciones dictatoriales de la UPV

También podría gustarte

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More