Publicado en: 21 febrero, 2016

(Juego de trileros) El infame documento del PSOE que busca que PODEMOS deje de ser PODEMOS y se convierta en el PSOE de Mayo de 2010

Por Pedro Antonio Honrubia Hurtado

El PSOE ya ha respondido a la oferta de gobierno realizada por PODEMOS y lo ha hecho sin salirse ni un centímetro de la línea política e ideológica en la que lleva inserto desde que en Mayo de 2010 Zapatero decidiera poner su gobierno, al estado y a su propio partido de rodillas ante Merkel […]

El PSOE ya ha respondido a la oferta de gobierno realizada por PODEMOS y lo ha hecho sin salirse ni un centímetro de la línea política e ideológica en la que lleva inserto desde que en Mayo de 2010 Zapatero decidiera poner su gobierno, al estado y a su propio partido de rodillas ante Merkel y la Troika. La respuesta del PSOE a PODEMOS, hecha pública a través de un documento de “similitudes y diferencias” con la propuesta del partido “morado” presentada el pasado lunes, y hecho público este pasado sábado, ha sido la esperable: No gracias, no queremos gobernar con vosotros y aunque quisiéramos, tampoco podríamos. Nuestros compromisos con el “pacto del 135”, el IBEX y la troika, nos lo impiden.  Preferimos por ello un acuerdo junto a Ciudadanos que son unos chicos mucho más “aseados” y “formales”.

Con el documento hecho público ayer el PSOE deja completamente claro que no tiene la menor intención de negociar un gobierno con PODEMOS y que su elección sobre socio de gobierno y/o de legislatura de referencia ya la ha decidido previamente: Ciudadanos. El Documento es pura propaganda política que se dedica principalmente a atacar a PODEMOS y a profundizar en la construcción de un “relato” en sintonía con la estrategia política diseñada desde la dirigencia del partido, en ningún caso es una propuesta de negociación o un documento que pretenda tender ningún tipo de puentes con PODEMOS.

La estrategia del PSOE pasa en estos momentos por “cercar” a PODEMOS y dejarlo en posición de tener que decidir entre “un gobierno de Pedro Sánchez” o “la pinza con el PP, Bildu y Catalanes”.  O como ha dicho Antonio Hernando simplificando demagógicamente el momento político presente hasta la náusea “o Pedro Sánchez o que siga Rajoy en funciones”.  Buscan constatar que existen “zonas comunes” entre PSOE y PODEMOS (además de IU y Compromís) que justifiquen un apoyo y/o abstención ante la investidura de Sánchez, a pesar de que el PSOE llegue a otros acuerdos con terceras fuerzas (Ciudadanos). Es exactamente al mandato que el Comité Federal del PSOE expresó en su famoso documento de “líneas rojas”, en ese sentido no están engañando a nadie. Lo que se desprende de aquel documento es que Pedro Sánchez solo podía ser investido a través de acuerdos “a izquierdas y derechas” que incluyera el apoyo/abstención tanto de PODEMOS, como de IU y Compromís, el PNV, CC, etc., y, como condición necesaria para sumar a todo ello, de Ciudadanos.

La existencia de esas zonas comunes querrán hacerla manifiesta con la reunión a cuatro que va a empezar a realizarse desde este lunes y tratarán, en consecuencia, de intentar que la reunión se centre exclusivamente en ello y arrancar de alguna manera titulares de prensa que lo ratifiquen.  Hacer ver que PODEMOS se niega a cerrar un acuerdo con el PSOE por una mera cuestión de ego o por ansias desmedidas de poder, poniendo con ello en riesgo la posibilidad de que se imponga un gobierno alternativo al PP.  Y todo ello, claro, haciendo ver que es compatible acordar a izquierdas y derechas e incluir en un mismo pacto a PODEMOS, IU y Compromís, por un lado, y a Ciudadanos, por el otro. La cuadratura del círculo.

Quieren centrar el debate en señalar al electorado que debe castigar con dureza a aquel partido que impida la formación de un gobierno y provoque con ello un posible escenario de repetición de elecciones. Siguen perdidos en claves propias de la vieja política bipartidista en la que se han movido tan a gusto hasta que la realidad los ha despertado de un tortazo. La responsabilidad en caso de nuevas elecciones no estará tanto en el “quién” hizo imposible un acuerdo de gobierno, sino en el “por qué” no fue posible ese acuerdo. Quien haya sido  coherentes en todo momento con su programa electoral, sus promesas y lo que de ese partido espere su propio electorado poco tendrá que perder en caso de nuevas elecciones, quien no lo haya hecho sí tendrá motivos para preocuparse. El PSOE deberá explicar entonces por qué ha preferido pactar con Cs, “Las derechas”, que hacerlo con PODEMOS y el resto de las “izquierdas”. Y no le bastarán con vender un falso relato que pretenda posicionar al PSOE a una misma vez en posición de centralidad y en otra “a la contra del PP”. Lo tendrá complicado.

Y es que lo que el PSOE está pidiendo a PODEMOS con su propuesta-documento es, nada más y nada menos, que PODEMOS renuncie a ser PODEMOS y se convierta en lo que el PSOE es, en especial lo que el PSOE es desde el 10 de Mayo de 2010 en adelante. Un imposible, un insulto, un intento de humillación, una auténtica vergüenza para cualquier votante de izquierdas que todavía siga siendo fiel a lo que el PSOE representa como supuesto partido de izquierdas.

En concreto lo que el PSOE le ha pedido a PODEMOS con dicho documento es:

a) renunciar a subir los impuestos a los más ricos y a las rentas por encima de los 60.000 euros, a las grandes empresas y olvidarse de convertir eso en un objetivo principal de gobierno.

b) renunciar también a defender el derecho a dar prioridad al necesario y urgente “plan de rescate ciudadano” (para atender de forma inmediata los problemas más urgentes de las personas que peor lo están pasando) sobre la reducción del déficit público en los criterios fijados desde Bruselas (y que han sido “comprometidos” previamente por los anteriores gobiernos de Rajoy y Zapatero)

c) que se olvide de eliminar el artículo del 135 de la Constitución que ellos pactaron con el PP y cambiaron en dos semanas sumando sus fuerzas en Congreso y Senado, sin consultar a la gente y con “agosticidad” y alevosía.

d) renunciar al uso del “gasto público” como elemento central de una política económica y fiscal expansiva que pueda servir para apuntalar un crecimiento económico que sirva a su vez para atender de urgencia las necesidades de las personas, crear empleo y que haya un reparto más justo y equitativo de ese crecimiento, imponiendo una visión de la economía basada en la ortodoxia liberal que mueve los hilos de la UE.

e) renunciar a dar una salida democrática y consesuada a la “cuestión de las naciones” y en concreto el caso catalán,

f) renunciar a cualquier posibilidad de llamar al pueblo a consulta en casos tales como 1) la apertura de un proceso constituyente que pueda servir para forzar a los partidos a negociar una “segunda transición” real, o 2) sobre la decisión sobre si el estado debe o no participar en una guerra quede en última instancia en manos de la voluntad del pueblo soberano. Es decir, a cualquier cosa que implique poner directamente en manos del pueblo las decisiones importantes más allá de las elecciones y con formatos de democracia directa más avanzados.

En realidad, un partido que afirma, textualmente, que “la estabilidad presupuestaria recogida en la Constitución es una garantía de solidaridad intergeneracional“, en referencia al artículo 135 de la Constitución que pactaron con el PP en su momento, se define a sí mismo a través de dicha frase, y, desde luego, define con toda claridad su posicionamiento ideológico, al servicio de quién trabaja y en favor de qué intereses hace política. Y, desde luego, no es ni en el espacio de la izquierda, ni en el trabajo en favor de la gente ni por defender los intereses de la gente frente a los poderosos.  El PSOE sigue instalado en el “pacto del 135” y no se quiere mover de ahí.

Para colmo el documento incide en los elementos “criminalizadores” que estos días han sido usados desde los principales medios contra PODEMOS y construye sobre ellos su relato.Acusa a PODEMOS, sin decirlo, de extremistas, de radicales, de populistas, de tener ansias de poder, de antidemócratas y de tener un talante totalitario con el que es imposible negociar. Frente a la “razón de estado”, la “responsabilidad” y la “seriedad” que representaría al PSOE. Es un insulto tras otro a PODEMOS que pretenden presenta como “intento de acuerdo”. Sabíamos que la situación del PSOE es bastante desesperada, pero llegar a estos extremos, que tratan de tomar a sus propios votantes y a millones de personas más por tontos, nos parece excesivo.

En los “puntos comunes”, además, no propone nada, constata simples vaguedades y posiciones coyunturales que no suponen coste alguno para el partido y que no fundamentan, en ningún caso, un acuerdo de gobierno, sino que entran dentro del plano de lo que puede ser una simple colaboración legislativa a lo largo de una legislatura. En lo esencial no dan ningún tipo de cambio a las políticas de recortes y al seguimiento sacralizado de la ortodoxia liberal y los mandatos impuestos desde Bruselas, La Troika, el IBEX35, etc.

Y por si faltaba algo, una importante vocera El PSOE acaba de afirmar en Murcia que en materia económica están más cerca de Ciudadanos que de PODEMOS. Ciudadanos ha dicho poco después, por su parte, que están a un paso de cerrar un acuerdo con el PSOE “que gustará a los votantes del PP“. Luego, eso sí, ya decimos, desde el PSOE dirán que la culpa de que no pueda haber un gobierno es de PODEMOS que vota junto al PP el NO a Sánchez.

Cualquier trilero novato de Benidorm sabría hacerlo mejor para que el truco, el engaño y la estafa no fuera tan obvio, evidente, cutre y chapucero. Pero que siga, que van bien.

El PSOE ya ha elegido. Ahora toca que sus propios votantes de izquierdas que todavía mantengan entiendan de una vez el mensaje. El futuro del PSOE es acabar como el PASOK o en este estado no habrá posibilidad de cambio alguno jamás. El PSOE siempre lo evitará y lo hará siempre para servir a los poderosos. Lean el documento.

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