Jubilados navarros ofrecen canjearse por catorce presos vascos gravemente enfermos

Ante la situación en la que se encuentran catorce presos políticos vascos con enfermedades graves e incurable dispersados en cárceles españolas y francesas, jubilados y pensionistas de la asociación Sasoia de Nafarroa han decidido dar un paso al frente y presentarse voluntarios para ir a prisión a cambio de que estos represaliados enfermos sean liberados.

Para ello, el pasado 2 de diciembre enviaron sendos escritos a los presidentes español y francés, José Luis Rodríguez Zapatero y Nicolas Sarkozy, en los que les recuerdan que según la legislación de ambos estados los prisioneros que padecen enfermedades graves e incurables «deberían estar en libertad para así poder tratar sus dolencias adecuadamente». Como posible solución, propusieron que catorce miembros de la asociación ingresen en prisión a cambio de su liberación, adjuntando datos de las personas dispuestas a ser encarceladas. Ayer informaron de que por el momento no han recibido respuesta alguna.

«Les hacemos una oferta basada no en su justicia, sino en el más elemental derecho humano, para que de ese modo los presos puedan ser correctamente tratados de sus graves enfermedades y para que, rodeados de sus seres queridos, puedan hacer frente a la situación que padecen, la cual de otra manera puede resultar irreversible», resaltaron los pensionistas.

Explicaron su iniciativa desde el punto de vista de personas mayores que «cuando tenemos días con la salud alterada, sentimos la necesidad de estar acompañados de la gente que nos quiere y nos necesita», por lo que aseguraron que «llevamos tiempo mirando con preocupación la situación de los presos políticos con graves dolencias y hemos decidido rebelarnos».

«Ni a Franco se le ocurrió»

El portavoz de Sasoia Patxi Erdozain señaló que la experiencia acumulada a lo largo de su vida les ha llevado a concluir que actualmente, «pese a que todos hablan de los tiempos oscuros del franquismo como algo superado y ensalzan la Constitución, lo cierto es que el Estado ha inventado nuevas fórmulas de mayor represión que ni a Franco se le ocurrieron».

«Los mayores transgresores de la ley son estas autoridades, pues hacen de ella un chicle, amoldándola a sus propios intereses partidistas», denunciaron los comparecientes.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS