Joseba Permach: “La pregunta no es qué pintamos en Madrid, sino si queremos pintar algo como pueblo”

Por Joseba Permach

Tengo la impresión de que en estas elecciones se nos ha abierto un debate que por viejo no deja de ser importante y que con la importancia que tienen estas próximas elecciones generales puede resultar una baza al enemigo sin precedentes. Me refiero al debate o la frase ya manida de “qué pintamos en Madrid”.

Sinceramente creo que es un error iniciar el debate sobre las próximas elecciones del 20 de diciembre debatiendo sobre nuestra presencia nuestra en Madrid. Me parece mucho más importante analizar el momento político que vivimos, entender que nos encontramos en una encrucijada como pueblo y que el próximo día 20 tenemos la posibilidad de salir de la rotonda y dar cobertura, apoyo y fuerza a un proceso independentista para Euskal Herria.

No, estas elecciones generales no son unas elecciones generales más. Estas elecciones son las primeras, y si acertamos las últimas, de un nuevo contexto político e institucional marcado por una gran crisis política, económica y social del proyecto de España. Hace 40 años a Euskal Herria, y al resto de pueblos del estado, se nos impuso la constitución y un sistema autonómico con el fin de ahogar en el mismo nuestras ansias de libertad y de cambio político y social. La izquierda abertzale optó en aquel entonces por la ruptura y 40 años después, el marco constitucional y autonómico se nos presenta agotado, en crisis e incapaz de ofrecer alternativa alguna.

No sólo eso, la crisis económica que padecemos desde el 2008 ha sido utilizada para llevar a cabo un proceso de oligarquización y centralización política y económica que ha finiquitado el mal denominado autogobierno y deja al descubierto la necesidad de la soberanía plena para afrontar los problemas del paro, la precariedad, la pobreza, la necesidad de un marco educativo propio, el desarrollo de nuestra lengua, el euskara, el derecho al aborto de las mujeres, la soberanía energética o la alimentaria. Necesitamos toda la soberanía para solucionar los problemas de la gente, de las personas, y muy al contrario se nos niega la misma mientras se cambia la constitución que supuestamente era inamovible para favorecer a los bancos.

Por tanto, ruptura hace cuarenta años y ruptura hoy y aquí. Euskal Herria necesita poner en marcha un proceso soberanista e independentista que tenga como objetivo principal mejorar las condiciones de vida de todas las personas, de las clases populares y el desarrollo de nuestra lengua y nuestra cultura.

Y el próximo día 20, cuando los diferentes proyectos y ofertas políticas se van a medir, cuando algunos quieren convencernos de que tenemos que seguir dando vueltas en la rotonda otros 20 años, es importante, es crucial, que quienes apostamos por la rutura y por la independencia vayamos a votar en masa. Necesitamos demostrar que hay miles de personas que se plantan ante el proyecto de más España y reivindican un proyecto soberanista e independentista para Euskal Herria. Necesitamos fuerza y energia para que en este país se habrá una vía vasca que tenga la libertad y la justicia social como objetivo.

Por tanto, en mi opinión, no es si pintamos algo en Madrid o no, el debate es si queremos pintar como Pueblo o no, si queremos ponernos en pie y empezar a andar, si queremos decir basta ya de represión, de reformas laborales y de pensiones, basta ya de represión, juicios y cárcel, basta ya de de LOMCEs o privatizaciones. Levantarnos, contarnos, comprobar que somos muchos, muchas, y decidir entre todos y todas cómo va a ser el camino. El camino y nuestros objetivos. Y constatar paso a paso, como nos dijo Arnaldo Otegi, que no hemos nacido para resistir sino para ganar.

Y mientras tanto, quienes salgan elegidos en esas elecciones podrán ir Madrid y seguir diciendo ante ellos verdades como puños, como lo hizo Jon Idigoras o como lo han hecho Onintza o Sabino y el resto de compañeros.

Alguien dirá que no entiende porque vamos allí y yo le respondo en primer lugar desde la autocrítica. Sabemos que el barco ha estado escorado hacia el trabajo institucional y que por tanto, entre todos y todas, tenemos que garantizar una mayor presencia y compromiso de la izquierda abertzale en la calle y las luchas y dinámicas populares. Es responsabilidad de todos y todas que en los próximos meses y años esto empiece a ser una realidad y para ello, es evidente, tenemos también que invertir tiempo y energias en ello. Sólo un proceso de abajo arriba, sólo un proceso social que cuenta con el compromiso militante de miles personas y la activación social de muchas más, puede garantizar el llevar a buen puerto el proceso soberanista que necesitamos como pueblo.

Pero ello no quita para entender que la izquierda abertzale tiene un proyecto político sólido y que conjuntamente con otras fuerzas soberanistas de izquierdas, desde EHBildu, también tenemos que trabajar con todas nuestra fuerzas en todos los marcos institucionales. Cuando gobernamos para desarrolar en la medida de lo posible dicho proyecto desde dentro y cuando no gobernamos, para reivindicarlo, para dar a conocer nuestras alternativas, llegar a la gente, superar la sordina de los medios de comunicación del establishment, en definitiva, para hacer lucha ideológica y ganar la batalla de las ideas. Y esta batalla, ciertamente, nos la jugamos en Euskal Herria, pero el discurso de que hay un pueblo que quiere decidir libremente su futuro y todas sus políticas económicas y sociales lo tenemos que decir sobre todo aquí, pero también en Madrid, en Brusselas y si fuera necesario, o posible, también en la otra punta del planeta.

No se vota para ganar ni para ir a las instituciones, se vota para defender un proyecto, unas ideas y un posicionamiento político. Euskal Herria fue en masa a votar contra la OTAN. Sabíamos que no íbamos a ganar pero estamos orgullosos de haber dicho no a la OTAN como pueblo. En la calle y también en las urnas.

La lucha se hace en la calle, en las urnas y en las instituciones, en las fábricas y en los lugares de trabajo, en los centros de educación y en los gaztetxes. El problema no es dónde, sino que demonios queremos hacer y decir y a la vista de los que nos ofrece España, creo sinceramente, que cada día son más los que quieren coger las maletas y partir rumbo a la independencia y la justicia social

No puedo terminar esta carta sin recordar que a Josu Muguruza lo mataron en Madrid porque no querían oir su mensaje, no puedo olvidar como abuchearon a Jon Idigoras o cómo han castigado Sabino por romper la constitución. Nuestro mensaje les molesta y no les vamos a dar la oportunidad de recrear una nueva reforma sin que nos tengan en frente.

Catalunya avanza rápido hacia la independencia, Euskal Herria quiere ser la siguiente, la crisis política, económica e institucional de España amenaza con una nueva vuelta de tuerca que pretende marearnos en una noria hacia ninguna parte. El día 20, tenemos la oportunidad, repito de ponernos en pie, contarnos, ver que somos muchos, muchas, y acelerar el proceso soberanista de construcción social y nacional de Euskal Herria. Está en nuestra manos, está en tus manos. Y no lo olvides la lucha se hace día a día, también convenciendo a todos los que tenemos a nuestro lado. Está en tus manos, está en nuestra manos.

http://sortu.eus/eu/blogak/joseba-permach/1647-no-es-madrid-es-euskal-herria

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