Jornada sobre economía social y Coop57 en Asturies

EN EL LOCAL CAMBALACHE  se desarrollaba una intensa  Jornada sobre  economía social y Coop57

Primero se presentaron tres experiencias:  

Trébol de Agua, proyecto de producción agroecológica de
Villaviciosa,

la escuela cooperativa en construcción Charamuzas,

 y la experiencia de desarrollo comunitario y barrial, El Telar.

Villaviciosa, el occidente asturiano y Gijón..

Sobre estas tres experiencias se intercambiaron opiniones e inquietudes,

Aunque solo una de ellas ha solicitado financiación a COOP57, y se esbozó otra cooperativa de mayores, junto a las asociaciones y proyectos que ya hacen parte de coop57-asturies, Cambalache, Fundación EDES, Soldepaz.Pachakuti, Finca El Cabillón, la Casa Azul, Asociación Alambique, Diagonal Asturies y la Coordinadora Ecoloxista.

Y a continuación, se debatieron aspectos de la implantación de esta cooperativa de servicios, que en dos años ha logrado avances en ahorro, pero tiene dificultades para recibir proyectos sociales para financiar, en paralelo, se consideró, a la falta de hábito de estas experiencias sociales de acceder a crédito no convencional en nuestra tierra.

Coop57-Asturies tiene pues un amplio margen para que entidades de la economía social y solidaria (cooperativas, asociaciones, fundaciones, empresas de inserción, ONG, etc) puedan disfrutar de sus servicios financieros y recibir préstamos, o depositar dinero para el capital social.

La jornada coincidió con la publicación del primer boletín asturiano (el estatal y la coop57 ya existe desde 1996) en el que se amplia la información, que se pone a la disposición de los colectivos sociales.

Servicios financieros éticos y solidarios.

Coop57 es una cooperativa de crédito, no un banco,  en el que cualquier
persona pueda depositar su dinero. Su objetivo es financiar empresas
autogestionadas y cooperativas. Nació en Cataluña como iniciativa de los despedidos de la Editorial Bruguera. Con presencia en Aragón, Madrid,
Galicia y Andalucía, hace dos años que se está creando un grupo en Asturias ( asturies@coop57.coop), un proceso tranquilo  ya que en esta Autonomía abundan menos las iniciativas autogestionadas y las cooperativas a pequeña escala.

Hasta ahora conforman la masa social en Asturias las  entidades
denominadas de servicio (las que ponen el dinero),  más casi una cuarentena de socios colaboradores (personas o entidades que funcionan de modo asambleario y que ponen su dinero a disposición de los proyectos), que suman un capital de 175.000 euros para dar crédito a entidades socias.

Coop57, ligado a los italianos Fiare y Banca Popolare Etica, se basa en la
confianza entre los socios, mientras que el 15% del capital está depositado
como fondo de reserva en tres pequeñas cajas de ahorros que no participan en negocios como la industria armamentística o la especulación inmobiliaria.

En Coop57 son críticos con Triodos Bank, señalada de financiar a la
polémica Fundación O’Belén, gestora de centros terapéuticos para menores en régimen de protección, acusados de malos tratos, aunque no condenados
judicialmente. Al poco de abrirse la oficina de Triodos en Oviedo hubo
enfrente una concentración de protesta por ello. En centros de O’Belén en
Madrid y Alicante se registraron tres muertes y varios intentos de suicidio,
entre otros casos.

– nota en :
 http://www.atlanticaxxii.com/1742/asturias-hay-dinero-faltan-emprendedores#sthash.AExSZOKl.dpuf

Si lo más inútil es siempre hacer lo mismo y esperar resultados diferentes, si el goteo lacerante de la crisis escupe el lenguaje cotidiano de la injusticia social –500 desahucios diarios, 1.895 nuevos parados cada día, 2.330 despedidos y 100 ERE cada noche, 12,7 millones de personas sobreviviendo ya en situación de pobreza– y si los mercados financieros engullen cada día la política económica –40.000 millones de euros anuales sólo en intereses de la deuda– para seguir socializando pérdidas y privatizando ganancias, cabe preguntarse, también cada día, cuándo seremos capaces de decir basta, cómo procede actuar para revertir el asedio y qué soluciones y medidas podemos activar.

 

Sembremos nuevas semillas

 (editorial de coop57 estatal)

Es el momento de plantearnos si debemos ir más allá, de caminar lejos. Puede ser interesante explorar nuevas formas para vertebrar y estructurar dinámicas que nos permitan dar un paso adelante para trabajar la transformación social desde la construcción de nuevas realidades socioeconómicas en el ámbito local. Siguiendo los principios de arraigo territorial y de trabajo de proximidad, Coop57 debería dar un paso más

allá y añadir, a su actividad originaria de intermediación financiera, una apuesta para convertirse, también, en una entidad que promueva el desarrollo local trabajando un triple eje: tejido social, instrumento financiero y administraciones locales.

El tejido social como motor y protagonista del proceso ya que es

desde donde nace todo, es donde radica la fuerza y la vitalidad de

los nuevos proyectos, ideas y cambios de modelos de producción

y consumo. Nuevas formas de trabajo colectivo y de creación

de valor social, que generen empleo estable y digno, donde se

vertebre el tejido productivo con fórmulas que fomenten la democracia

económica, la distribución equitativa de la riqueza y

de los excedentes y el fortalecimiento de los lazos comunitarios

y de buena vecindad.

El papel que debería jugar Coop57 sería el que siempre ha sido: ser una herramienta al servicio de la transformación social. El instrumento financiero como engranaje en su función de canalización de recursos hacia la facilitación financiera de los proyectos. Poder apoyar la viabilidad de los proyectos con respaldo económico. Pero también ir más allá de ser simplemente acreedores y ser portadores de modelos inspiradores de desarrollo local para proyectos enmarcados dentro de la economía social y solidaria que lleven implícitos los valores de gestión democrática, equitativa, solidaria y respetuosa con las personas y el territorio.

Sin olvidarse que todo parte desde la organización de base

y de la vertebración del tejido social, sería deseable que las

administraciones locales se sumaran a este proceso. Debemos

poder crear las condiciones para que nos acompañen. Y si lo

hacen, bien, pero sino, también. Porque sabemos que el éxito

de modelos de desarrollo local son las persones y su organización

en proyectos colectivos.

 Las administraciones locales pueden favorecer este proceso como generadoras de confianza y de acompañamiento para el desarrollo socioeconómico de sus municipios.

Pueden diseñar herramientas y recursos para fomentar la promoción económica de estos proyectos, poner recursos económicos y materiales a disposición de estas iniciativas, añadir cláusulas sociales en la contratación pública y facilitar soluciones a los obstáculos con los que pueden colisionar los nuevos proyectos locales.

En un mundo globalizado donde el éxito se cuenta por millones

de monedas y de clientes, la lógica de la transformación social

nos convence, cada vez más, que ésta es más potente y efectiva

desde el mundo local y que será la metástasis benigna de estas

iniciativas, arraigadas al territorio y a las personas, quienes propiciarán

el cambio global.

Por lo tanto, trabajemos para la relocalización y redimensión de

la economía, de los circuitos cortos, del conocimiento mutuo y

la confianza, de tejer redes y de los cambios en la vida cotidiana

como lo que realmente puede aumentar la calidad de vida de

las personas y revertir las dinámicas destructivas que el modelo

económico presente nos ofrece. Ser más soberanas y menos

dependientes del dictado de las grandes fuerzas extractivas que

desde arriba, en cascada, van dejando caer una lluvia ácida de

dificultades hacia las condiciones de vida de la mayoría.

Juntarnos entre todas para crear nuevos paradigmas que, a la vez, vayan

empequeñeciendo hasta incapacitar aquello que nos atenaza y ahoga.

Se trata de girarnos, mirarnos unas a otras, encontrar y generar complicidades y construir, construir y construir.

Crear nuevas maneras empoderadoras de desarrollo económico, social y humano. Dejar de ser espectadores para pasar a ser actores. Actores

activos de un cambio social profundo que, poco a poco, vaya desviando el centro de gravedad de los valores presentes hasta poner las personas,

la justicia social y el desarrollo sostenible en el centro.

Y saber que todo esto es posible, desde el trabajo constante y consciente. Entendiéndolo desde la perspectiva más alentadora, el optimismo es un

deber y una virtud que hoy, más que nunca, nos debe acompañar en nuestro día a día.

www.coop57.coop   Servicios financieros éticos y solidarios.

 

 asturies@coop57.coop

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