JM Caballero Bonald, o un beso en el culo de la familia real

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D’un roig encès / voldria la vida. Raimon

Con motivo de recibir el premio Cervantes,[1] nos informan como José Manuel Caballero Bonald (JMCB) es recibido con toda pompa por los príncipes de España. Un hecho que se viene repitiendo con muchos de los premios [2] a las artes y las ciencias, refrendados por la realeza, y ante la que se inclinan incluso destacados republicanos e izquierdistas; lo que Francisco Umbral calificó con cierta sorna de rojos monárquicos.

Es increíble que te pases la vida aprendiendo el noble oficio de escritor para acabar besando el culo de la familia real. Claro que JMCB no era rojo y no aparece en ninguna reseña que alguna vez fuese republicano. A lo más, dicen que dijo que lo único que reconocía de su generación [3] de escritores “era su unión contra el franquismo”.[4] Si, como afirma, fue “deslumbrado por Alonso de Quijano por echarse al campo a defender a los perseguidos”, [5] no me parece que este beso en culo a la familia real indique un espíritu de querer emular a un personaje tan quijotesco como el mismo Don Quijote. No dudo que su trabajo de escritor, a juzgar por lo que leo, haya sido el de refinar una estética de la palabra. En su estilo, él lo deja claro: “la poesía social se empobreció, y pecó de superficial en el sentido de no preocuparse por la forma”. [6] […] “La idea de querer cambiar la sociedad con una poesía de combate, en alusión a los poetas de su juventud, fue muy peregrina”.[7] Digamos entonces que su preocupación se centró en la forma (propia de escritores conservadores), que no en el fondo (propia de críticos), como si fuesen incompatibles. Quizás el plumilla que redacta los parabienes del príncipe Felipe acertó cuando, en tono de elogio al vasallo que te viene a rendir pleitesía, el heredero a la corona le dijo al poeta/prosista cordobés: tu “literatura se caracteriza sobre todo por la riqueza y la precisión [del] lenguaje, que huye de lo banal para buscar lo insólito y romper con las rutinas”.[8] Frase que merece otro Cervantes, pues es otra expresión tan banal, insólita y vacía, propia de políticos o personas que dominan el discurso que se pronuncia en las ceremonias.

En el acto de ceremonia besa culos, JMCB proclamó solemnemente: “siempre hay que defenderse con la palabra de quienes pretenden quitárnosla. [Porque] Los enemigos históricos de la libertad han recurrido desde siempre a una suprema barbarie, la hoguera: o quemaban herejes o quemaban libros”, [9] como si el linaje de estos herederos reales de los que recibía el premio Cervantes no estuviese entroncado con monarquías y papados con las manos llenas de sangre de gente perseguida por sus ideas, personajes  con poder absolutista y dogmático, que inventaron y desencadenaron todo tipo de persecución contra los libre pensadores: detención, interrogatorio, tortura, muerte, o la aplicación de todas ellas en una sola expresión: la inquisición. Mataron a gente que tuvo la valentía de expresar sus ideas, por defender la palabra que él ensalza, pero a partir de una omisión de los hechos históricos.

Acabo, pues la idea es solamente dejar constancia de tanto lameculos como cultivan las monarquías y otros poderes en el sistema. El poeta/prosista dijo en uno de sus trabajos: “Líbrate, compañero, de esas iglesias y esos mentecatos”.[10] Digo y pregunto: ¿y por qué no incluyó en su poema a las monarquías, los empresarios y banqueros, los gobernantes, a tanto dignatario religioso, (papas, ayatolás, dalai lamas, rabinos, gurús), y a los artistas y científicos mentecatos? Quizá se calló porque intuía que él pertenecía a alguno de estos funestos grupos de personajes.

Alguien reprochó a la izquierda el haber dejado morir a Franco en su cama.[11] Viendo y comprobando la poca  ejemplaridad de la familia real, (supuestos líos de faldas con o sin rango de princesa, herencias sin declarar, negocios dudosos amparados en los cargos que representan, inocentes elefantes que se cruzan en su camino, y lo que te rondaré morena), ¿nadie nos pasará cuentas por no desterrar del país a estos sátrapas? [12] La realidad es que, con tanto caballerete andante, tendremos que volver a bajar la cabeza y asumir la acusación.

José Iglesias Fernández

Barcelona, 24 abril del 2013



[1] Conlleva 125.000 euros.

[2] Ver mis reflexiones en Los premios: un truco para integrar a las ‘gentes de la cultura y el arte’ en el espíritu monárquico. En http://old.kaosenlared.net/colaboradores/joseiglesias/2

[3] La generación del medio siglo.

[5] Diálogo entre JMCB y Joaquín Pérez Azaústre. El País, 23 marzo del 2013.

[6] Diálogo entre JMCB y Joaquín Pérez Azaústre. Artículo citado.

[7] El Digital de Madrid.es. 24 abril del 2013.

[8] CNN. México. Fuente citada.

[9] CNN. México. Fuente citada.

[10] José Manuel Caballero Bonald. “Secta”. Manual de infractores.

[11] José Iglesias Fernández. La pena del dictador que no encontró quién le asesinase. En

http://old.kaosenlared.net/colaboradores/joseiglesias/5

[12] Según la entrada 2 del Diccionario de la Lengua Española, a esta familia le va el nombre: coloquial. [Personas] sagaces, que saben gobernarse con astucia e inteligencia, o que gobiernan despóticamente

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