Izquierda Unida y Podemos 20D ¿Democracia de leyes, intereses o actitudes?

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La democracia es papel mojado si no imponemos nuestros intereses, y no lo haremos sin una actitud de estudio, movilización y autoorganización, en lugar de pensar que otros lo resolverán a cambio de votarles, cuando no les interesa potenciar nuestra lucha masiva, que es donde se da el verdadero empoderamiento, no a través del Parlamento, y su gobierno.

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Os adelanto que mi conclusión tras analizar los programas de Podemos e Izquierda Unida es que, aunque tengan una reivindicación que en estas circunstancias es especialmente importante, como el reconocimiento del derecho a decidir (derecho de autodeterminación) a Cataluña (que debiera extenderse a otras), no llegan a ser una alternativa política real al PSOE. En conciencia, no puedo animar al voto para ninguno de ellos, pero tampoco puedo mantener que la única política correcta en esta situación sea la abstención, porque no existe siquiera un movimiento de masas progresista que pueda estar por esta opción, y por el contrario, seguramente habrá más participación que en otras elecciones y muchas ilusiones en amplios sectores populares que necesitarán pasar por la experiencia para poder aprender unas cuantas lecciones, aunque el hecho de que ni Podemos ni Izquierda Unida lleguen al gobierno hará que sigan teniéndolas para otra ocasión, sobre todo con el primero.

En estas circunstancias tan especiales, el voto a cualquiera de ellos puede defenderse como un movimiento táctico para ponérselo menos fácil a PP, Ciudadanos, PSOE y otros, y sobre todo por ponérselo más fácil al pueblo en Cataluña. Pero, y esto es muy importante, sin depositar nuestra confianza en ellos y manteniendo una orientación independiente cuyos rasgos fundamentales trataré de describir en este artículo, estando muy atentos para analizar su comportamiento tras el 20-D, y enfrentarnos a ellos en todo lo que haga falta, y desde ya, por no combatir la austericida LOEPSF ni pronunciarse por su derogación haciéndose así cómplices de PP-Cs-PSOE, CDC, etc. Todavía no estoy segura de si me abstendré como en la mayoría de las elecciones, o acabaré votando a alguno por Cataluña, aunque esté en contra de la independencia, y ni Podemos ni IU me convenzan ni gusten.

Nadie puede acusarme de que mi abstención, o legitimación de esa opción, haga el juego a PP-Cs-PSOE, porque los primeros que están favoreciendo su triunfo o supervivencia son Podemos e Izquierda Unida, entre otras cosas como he venido explicando, por no denunciar ni luchar por la derogación de la LOEPSF, que tantísimo haría para desenmascarar a ese trío y sus mariachis (CDC, UDC, UPyD, UPN…).

En anteriores artículos ya he criticado cuestiones fundamentales del programa económico de Podemos e Izquierda Unida, y os pido que leáis algunos para tener una valoración más completa de sus propuestas. En éste, me centraré en los dedicados a la democracia política.

Tanto en el programa de Podemos como en el de Izquierda Unida, se proponen un montón de medidas para hacer de la democracia política algo más real, más participativa, transparente, con una nueva ley electoral más representativa, otra de Iniciativa Legislativa Popular (ILP), descentralización de la administración pública y de la organización del poder (Estado federal), más clara división de poderes (contra el control partidista del poder judicial), de revocación popular, de cierre de las puertas giratorias, lucha real contra la corrupción, derogación de la “ley mordaza”, etc., y garantizando el derecho a decidir o de autodeterminación nacional.

Creo que no necesito enumerarlo todo y entrar en los detalles, porque resulta evidente que con esos cambios, mejoraría cualquier régimen democrático, al menos hipotéticamente.

Y digo hipotéticamente, porque la democracia efectiva para la clase trabajadora y los sectores populares no es sólo cuestión de leyes, derechos, etc., sino de medios para poder aprovecharlos, de fuerza para imponer los propios intereses, y de la actitud para luchar por ellos y ejercerlos, y de todo esto trataré ampliamente en este artículo.

I.- MALAS NOTICIAS para la “nueva” política: el Estado y la “democracia real” son burgueses

En cuanto a los medios para poder ejercer las libertades, mencionaré sólo dos que debieran resultar evidentes. Una cadena de televisión que llegue a todos los españoles por la TDT o un periódico de difusión estatal, requieren de muchísimo dinero, de financiación publicitaria capitalista o del Estado. Disponer de sedes sociales, grandes locales para hacer reuniones, organizarse, etc., otro tanto. En el capitalismo, el ejercicio efectivo de los derechos de expresión, reunión y organización, está mucho más al alcance de la burguesía, que de la clase trabajadora y sectores populares, para los que el esfuerzo y riesgo económico es incomparablemente mayor.

Si ya partimos de una falta de igualdad de oportunidades para el ejercicio de libertades básicas, y esto marca la diferencia a la hora de poner sacar adelante los intereses de cada clase, el problema es mucho peor porque el modo de vida de entrada ya juega a favor de la burguesía para imponer intereses.

El capitalismo tiene sus reglas económicas de funcionamiento que no se pueden violar impunemente si no se sabe o no se quiere reemplazarlo por otras relaciones sociales.

Si deseas que los trabajadores/as cobren salarios mayores, y que los beneficios empresariales paguen más impuestos, debes tener mucho cuidado con dos cuestiones: a) la competitividad de la empresa frente a otras, y sobre todo de otros países, que juegan con otras reglas, no sea que vaya a la quiebra y los trabajadores/as al paro; b) que el capital sólo tiene sentido invertirse si tiene un “retorno”, o sea, si al final se acrecienta porque obtiene un beneficio (el ciclo Dinero – Mercancía –Dinero plus); si el riesgo de la competencia es muy alto y el posible beneficio muy bajo, la burguesía no invertirá y desviará el capital a finalidades especulativas, al negocio de la droga o lo que sea; pero como todo el capital no puede dedicarse a eso y la falta de inversión generará paro, pobreza, la clase trabajadora tendrá que volver a admitir –y deseará- que pueda sacar un buen beneficio.

Si a esto le añadimos que la burguesía, sobre todo el gran capital y los bancos, tiene muchos recursos directos e indirectos para tener la “sartén por el mango”, está claro que a la hora de imponer sus intereses de clase, los capitalistas lo tienen incomparablemente mejor que la clase trabajadora y los sectores populares.

Por esta razón fundamental es por la que el Estado, en lugar de ser el representante de los intereses generales de la sociedad en abstracto, es el garante de la buena marcha (en lo posible) de la sociedad capitalista, lo que se traduce en el dominio de la clase burguesa, y esto se refleja en todas sus instituciones, desde la burocracia, el gobierno, los tribunales, la policía y ejército. Por tanto, el Estado es un Estado burgués, representante ante todo de los intereses de los capitalistas. Luego, en la práctica, se ve que también por la extracción social, pues sobre todo la alta burocracia, jueces, oficialidad y alto mando militares, etc., provienen de familias de la burguesía; y cuando no, se asegura su fidelidad al orden social capitalista, por el “espíritu de cuerpo”, la posición social en general, el modo de sentir y de pensar, la ideología espontánea que todo eso genera y en la que son formados también desde la escuela y en la familia.

De modo que la burguesía y su Estado, también acaban estando interesados en que las leyes, etc., no les supongan un estorbo, les dejen las manos lo suficientemente libres para imponer sus intereses sin mayores conflictos. Y si las leyes, etc., resultan hipotéticamente muy democráticas, lo que les interesará es que en su ejercicio, no se les importune demasiado, es decir, que la clase trabajadora y el pueblo, no se muestren muy activos ni conscientes de sus intereses.

Por ejemplo, unos derechos de huelga o de manifestación muy amplios, no suponen un problema en tanto la clase trabajadora y el pueblo estén intimidados por el peligro de ser despedidos y no encontrar trabajo, o porque se acaben cansando de manifestarse ya que sus objetivos y planteamiento de la lucha resultan ineficaces gracias a la labor de partidos políticos y sindicatos con intereses en el mantenimiento del sistema, o acomodados a él, y porque la gente no pone el suficiente interés en orientarse y actuar por sí misma y lo deja en manos de sus “dirigentes”.

Teniendo en cuenta este cuadro, se hace más comprensible la crítica que debo hacer al planteamiento de cambios democráticos en la política que hacen Podemos e Izquierda Unida.

II.- Los PROCEDIMIENTOS DEMOCRÁTICOS y sus escenarios. Reforma constitucional o Proceso Constituyente, y Derecho a Decidir

La diferencia más importante en la letra de ambos programas es que Podemos se plantea una reforma de las leyes y a lo sumo, una reforma constitucional, y que Izquierda Unida- Unidad Popular, se plantea un proceso constituyente.

Desde el punto de vista jurídico, la mayor diferencia estriba en que una reforma constitucional debe partir de las normas existentes para poder hacer una reforma, con sus mayorías parlamentarias, pasos, ritmos, etc. Y que un proceso constituyente, garantizando unas libertades en el período transitorio, haría “borrón y cuenta nueva”, y debiera abrirse a la mayor participación ciudadana, y sería una Asamblea Constituyente la que presentase a referéndum la propuesta de nueva constitución, a partir de la cual se elegirían y ordenarían los nuevos órganos del Estado y se desarrollaría todo el cuerpo de leyes. Pero no olvidemos que existiendo el capitalismo, esto ya marca unos límites muy claros y estrechos a lo que realmente se puede hacer con una nueva constitución y ordenamiento del Estado.

Para la reforma constitucional progresista hacen falta, además de unas mayorías parlamentarias elevadas, una presión social lo suficientemente fuerte como para que las resistencias, chantajes y amenazas de los “poderes fácticos” (empresas del Ibex 35, etc., multinacionales extranjeras, la Unión Europea, otros Estados, aparatos del propio Estado, la Iglesia católica, medios de comunicación afines…), y su manipulación, sobre todo de sectores de la “clase media”, no se impongan. Esto significa, conciencia, capacidad de movilización y de autoorganización en la clase trabajadora y el pueblo. [Sobre lo que hace falta para un cambio en la Constitución, en una ley orgánica, y en una ordinaria, leed la sección II de mi artículo “PODEMOS 20-D: del “Juego de tronos” al juego del trilero” (1-12-2015), enlace al final]

Para un proceso constituyente, esto mismo pero multiplicado por 10, aunque no pretenda acabar con el capitalismo ni con su Estado burgués.

Por eso, resulta cómico, que Izquierda Unida, ahora pretenda nada menos que un “proceso constituyente” cuando han desaparecido todas las movilizaciones de relevancia, “en frío”. Izquierda Unida se viene caracterizando por su labor de contención de la lucha y su encorsetamiento gracias a su estrecha relación con la burocracia dirigente de las principales centrales sindicales (CCOO y UGT), las “mareas” y las Marchas de la Dignidad; que desde la huelga general ibérica del 14-N 2012 han impedido la unificación de todas las luchas, que tengan los objetivos más adecuados para ello (como ya he explicado mil veces: unificar toda las luchas contra todos los recortes sociales con la reivindicación común de derogación de la austericida ley LOEPSF y ruptura con el tratado de la austeridad a perpetuidad, el TSCG de la UE), y que por tanto no puedan hacer entrar de verdad en crisis al régimen del 78, ni siquiera conseguir la dimisión de Rajoy.

Sin quitar a otros muchos su culpa y responsabilidad, lo cierto es que Izquierda Unida ha jugado un papel fundamental para que todo el potencial existente desde el 15M y sobre todo desde 2012 y la HG del 14-N, se haya ido por el desagüe, y el 20-D asistamos posiblemente a la victoria de PP-Ciudadanos, y al aguante del PSOE, y después al ahogamiento definitivo de los “nuevos” ayuntamientos gracias a la austericida LOEPSF y la centralizadora LRSAL (NOTA 1).

No hay condiciones político-sociales para un proceso constituyente, e Izquierda Unida-Unidad Popular ni siquiera conseguirá que se apunte a eso una mayoría parlamentaria. Así que en el fondo, es postureo para ir de más “radicales” y marcar alguna diferencia con Podemos.

Y algo muy parecido se puede decir de Podemos, que ni siquiera es capaz de reconocer la necesidad de luchar contra la austericida LOEPSF, menos de derogarla, y que tampoco ha hecho nada por impulsar la lucha contra la “ley mordaza” desde que se anunció.

Renunciar a la denuncia y a la lucha contra la LOEPSF, permitirá al PP, Ciudadanos y PSOE obtener MUCHOS votos que en caso contrario no lograrían, así que sólo con esto ya se está favoreciendo su victoria electoral y saboteando las posibilidades de reforma constitucional, no digamos de proceso constituyente (NOTA 2)

Ya se puede tener mucha democracia, que si no se entiende que hay que luchar contra la estrategia capitalista de desmantelamiento progresivo de los gastos sociales del Estado, desarrollada no en el artículo 135 de denuncia ritual, sino en la LOEPSF-TSCG, que impide otra política económica (como he demostrado en mis artículos), para lo que estará sirviendo toda esa democracia es para darle una patina de representatividad, para legitimar, esa política austericida. Si cuestiones fundamentales como esta no entran en la agenda del debate público y de la lucha, y se convierten prácticamente en tabú, las consultas, referéndums, participación, etc., serán por cuestiones menores y por minucias, para crear una pantomima de democracia en base a lo que no es decisivo (NOTA 3).

El derecho a decidir (o de autodeterminación nacional) es un derecho democrático que hoy es fundamental defender frente a su negación españolista y la ofensiva del Estado, del PP, Ciudadanos y PSOE contra su ejercicio en Cataluña. Es un mérito innegable de Podemos e Izquierda Unida mantener esta reivindicación y defenderla en el conjunto de España, donde seguramente predomina, incluso entre la clase trabajadora y amplios sectores populares, la ideología españolista impositiva de una unidad no querida. En esas circunstancias, defender ese derecho, que puede suponer un coste electoral, es honesto y valiente, y sobre todo imprescindible para reducir las posibilidades de un “choque de trenes” entre Cataluña, el Estado español y la mayoría del resto de España, y también al interior de Cataluña, que podría fracturar y enfrentar entre sí a sectores de la clase trabajadora y de (y con) la “clase media” que tienen diferente identidad nacional y opción política. Por eso es para mí lo mejor de su programa.

Pero el derecho a decidir es un derecho democrático, que también reclama la burguesía catalana independentista. Por eso, estaría sobre todo al servicio de la clase capitalista y su Estado si no se cuestionasen a la vez leyes de la austeridad a perpetuidad como la catalana LEP y la española LOEPSF, y tratados como el TSCG de la UE. Este mensaje debería lanzarse en el programa para las elecciones generales, pero no se hace.

III.- ¿APODERARLES con nuestro voto, o EMPODERARNOS? ¿Necesitamos de esas reformas para estarlo?

Si Izquierda Unida y Podemos nos envían permanente un mensaje de “no movilizaros por vuestra propia cuenta, someteros a nuestra dirección o en todo caso, votarnos para que nosotros resolvamos los problemas” lo que están haciendo es fomentar la actitud de pasividad, delegación con el voto, etc., que es la que vacía de hecho hasta las mejores posibilidades democráticas y de logro de los objetivos perseguidos.

Podemos e Izquierda Unida insisten en ampliar los cauces de conocimiento y participación en el Estado, y mejorar la representatividad de la delegación (reforma ley electoral…). Esto tiene unos peligros que se podrían desglosar así: 1) no se aprovechen en lo que pudiera ser útil a un movimiento de masas, por la pasividad de la gente tanto espontánea como inducida por partidos y sindicatos; 2) se usen con una orientación política tan estrecha y miope que sólo sirvan para asimilarse a políticas burguesas; 3) encaucen la participación pero dentro de unos parámetros fuera de discusión que aseguran la transmisión de una política contraria a nuestros intereses que es así legitimada por nuestra corresponsabilidad; 4) se haga de modo que con esos cauces se disminuya y desactive el potencial más radical y avanzado de la protesta; 5) no nos empoderemos nosotros porque les apoderamos a los partidos delegando en ellos; 6) en lugar de avanzar en nuestra autoorganización independiente del Estado burgués, caemos en las redes de sus instituciones y apéndices o tentáculos especializados, como partidos y sindicatos integrados en el sistema.

Un ejemplo del peligro 1), sin necesidad siquiera de reformas ni obstáculos a eliminar, lo veo en el nulo aprovechamiento de internet durante casi cuatro años (desde mayo 2012) para conocer la ley LOEPSF, por la pasividad espontánea de la gente e inducida por sindicatos y partidos con su cómplice pacto de silencio.

La participación ciudadana en la deliberación de la elaboración de los presupuestos, puede ser una forma de implicar, corresponsabilizar en los recortes sociales, cuando se hace a partir de unas normas austericidas dadas que no entran en discusión y de entrada se ha situado fuera del campo de visión y hurtado del debate público, la existencia y peligrosidad de la austericida LOEPSF, como están haciendo también Podemos e Izquierda Unida. [Sólo para el caso de los ayuntamientos, que es donde más fácilmente se implantaría esto, leed mi artículo “Ayuntamientos inútiles para nosotros por la LOEPSF. ¡Hasta en el PSOE lo reconocen ya!” (24-6-2015) —- https://kaosenlared.net/ayuntamientos-inutiles-para-nosotros-por-la-loepsf-hasta-en-el-psoe-lo-reconocen-ya/ ]

Formas de participación como las ILP, pueden tener el suficiente atractivo como para que determinados partidos y sindicatos, las impulsen como modo de evitar otro tipo de acción de masas que realmente sea más poderosa porque promocione la autoorganización, el debate, las movilizaciones masivas. Y para colmo, a la hora de ser reconocidas y tratadas las ILP en el Parlamento, pueden ser más o menos modificadas. Quedaría en poco más que una forma más avanzada de la tradicional recogida de firmas de individualidades desorganizadas, atomizadas. Así que en vez de ser una verdadera herramienta de empoderamiento popular, lo sería para lo contrario, y para colmo de dudosa eficacia.

El peligro de todo esto, la confianza en su bondad, cuando no es un engaño deliberado, parte de la ilusión pequeñoburguesa de que el Estado burgués puede ser “de todos”, de “la gente”, representante verdadero de la mayoría ciudadana (sin apenas distingos de clases, o como esa tontería del 99%), y por tanto, de suponer que basta con asegurar los cauces participativos para que eso se haga realidad efectiva, como si hasta ahora el Estado estuviese “secuestrado” por la casta y la oligarquía.

Cuando la verdad es que el Estado es ante todo, por su naturaleza intrínseca, por su relación con el capitalismo, por su funcionalidad social, por su estructura jerárquica, por los miembros que integran sus aparatos, desde el burocrático-administrativo al militar, un órgano del dominio de la burguesía que debe tener en cuenta la correlación de fuerzas entre las clases para evitar en lo posible para los intereses del capital, tensiones innecesarias, conflictos excesivos y un escenario de guerra civil, pero siempre para asegurar ese dominio del capital. Por tanto, no es “neutral”, sino parte y de la clase capitalista. El Estado no es burgués porque lo “secuestre” la burguesía, sino porque el capitalismo es el modo de producción dominante, no está siendo desmantelado por la clase trabajadora y la burguesía mantiene todo su poder económico y social, sigue siendo la clase dominante. El Estado es burgués porque lo es la sociedad. En el capitalismo no puede haber algo así como un “Estado del pueblo”.

Tanta preocupación por la transparencia, participación, etc., es porque el horizonte de quienes están centrados en esto, no pasa por superar el capitalismo y el Estado, sino por procurar acomodarse en él. Pero quienes conocemos su verdadera naturaleza, sus límites y su futura evolución reaccionaria, no estamos tan interesados por dejar sentir nuestra influencia en el capitalismo y su Estado, sino por ser capaces de empoderarnos para superarlos. Esta es la gran diferencia estratégica entre la política socialdemócratas burguesa y pequeñoburguesa y la comunista proletaria.

No es a base de transparencia, cauces de participación, etc., como se conseguirá que nos empoderemos. Durante el franquismo no había nada de eso y lo conseguimos. No escribíamos cartas al gobierno fascista pidiendo los derechos de huelga y manifestación, sino que los ejercíamos contra la patronal, la ley y la policía. Porque sin posibilidad de votar en unas elecciones, votábamos en las asambleas sobre nuestras reivindicaciones y el curso de las luchas; porque presionábamos al capital con huelgas ilegales y generales (a escala de Euskadi, por ejemplo) e imponíamos nuestros representantes elegidos al margen del Sindicato Vertical franquista; no necesitábamos del Parlamento para hacernos fuertes. Al contrario, fue cuando confiamos en el Parlamento y en los ayuntamientos, dejando los asuntos más importantes en sus manos, cuando empezamos a debilitarnos de verdad; cuando confiamos en los comités de empresa y los sindicatos, fue cuando se fue perdiendo el poder de las asambleas y sus delegados revocables, y quedamos cada vez más a expensas de la voluntad de la burocracia sindical y de sus pactos con la patronal y el Estado a nuestra costa.

Durante el franquismo no existía libertad de manifestación, nada de organización sindical y política, y muy poca de expresión, y sin embargo, por nuestra voluntad, a pesar de las palizas, torturas, tiroteos a manifestantes, despidos, sanciones, condenas de cárcel y de muerte, impusimos en la práctica grandes manifestaciones, huelgas generales, organizaciones y publicaciones clandestinas.

Lo que llevó al llamado “desencanto” con la democracia, y a una creciente despolitización e incluso “pasotismo”, no fueron sólo sus grandes limitaciones y la “traición” de partidos de izquierda y sindicatos, sino la actitud de muchísima gente que pretendía que las soluciones les viniesen de arriba, como si bastase con votar en las elecciones, pagar la cuota de afiliación a un sindicato, en lugar de tomarse los asuntos en sus propias manos, interesarse por saber, por organizarse, por luchar, cosa que los militantes antifranquistas y anticapitalistas hicimos en las peores condiciones.

Esto no quiere decir que las libertades sean contrarias al empoderamiento, que no puedan ayudarlo (por supuesto que sí), sino que la clave para el empoderamiento no está en ese tipo de reformas que promueven la integración en el Estado burgués como si fuese nuestro, y dejar los asuntos en manos de otros, sino en la decisión, voluntad, autoactividad de masas, autoorganización y elaboración de sus propios objetivos, aunque sea en un contexto de dictadura feroz.

Supuestamente con el 15M las cosas habrían cambiado, pero sólo es cierto en una pequeñísima medida. Para mí, la prueba del algodón está en que desde 2012, a pesar de ser ésta la generación con más conocimientos, capacidad de estudio, dominio de las tecnologías, acceso a la información (basta preguntar por una ley en internet para poder conocerla sin tener que acudir a algún abogado que tenga en su despacho el Boletín Oficial del Estado), a pesar de las huelgas generales, las “mareas”, las Marchas de la Dignidad, los “rodea” y “asalta” el Congreso, y de mi intensísima campaña con la ayuda de Kaos en la red, casi nadie se ha interesado por una ley como la LOEPSF, tan fundamental en su terreno (el gasto social del Estado, la prioridad al pago de la deuda y su reducción), como las reformas laborales en el suyo, y con un potencial tan extraordinario para unificar todas las luchas contra los recortes sociales, debilitar al Régimen del 78, provocando incluso la dimisión del gobierno, y superar las fronteras (por depender del tratado TSCG de la UE).

De esto no se puede echar sólo las culpas al pacto de silencio de partidos, sindicatos, y a la claudicación o estupidez de los “revolucionarios”, sino a la actitud de la inmensa mayoría de la gente, que no está de verdad interesada por investigar y por luchar, sobre todo si es a contra corriente y va más allá de lo que la burguesía está más dispuesta a aceptar como son los cambios democráticos que estoy comentando y que en la práctica pueden quedar totalmente desaprovechados con esa actitud. Es por eso por lo que esta generación tan “luchadora” sin embargo ha ofrecido tan poca resistencia a la LOEPSF y a la “ley mordaza”, un brutal retroceso y recorte de las libertades, dejándolo todo al éxito electoral de quienes dicen que la derogarán, corriendo un enorme riesgo con la muy probable victoria de PP-Ciudadanos.

Durante todo este tiempo, podíamos habernos empoderado muchísimo más con el Régimen del 78, incluso con la “ley mordaza”. Lo que lo ha impedido no son tanto sus límites en derechos y cauces de participación, sino nuestro débil sentido de la responsabilidad social y política, nuestros objetivos, aspiraciones, la falta de voluntad para ejercer a tope los derechos que ya teníamos y luchar por más, la pobre colaboración entre nosotros, cayendo en el individualismo y en intereses corporativos o sectoriales.

La democracia participativa, etc., no pasa de ser un juguete para conseguir minucias, creer que el Estado es nuestro y no de la burguesía que nos tolera un poco, si resulta que en la práctica se fomenta el abandonarse en el voto a partidos y sindicatos, y ya se empieza renunciando a algo tan importante como la denuncia y la lucha por la derogación de la LOEPSF y la ruptura con el TSCG de la U.E. Si pretendiésemos solucionar el problema por vía parlamentaria, veríamos como sufriríamos las presiones de los “poderes fácticos” y seguramente nos quedaríamos bloqueados en los vericuetos del parlamentarismo. Lo primero es conseguir la presión de la mayoría popular, su decisión para derogarlas, que pasa por su movilización “en la calle”, y cambiada así la correlación de fuerzas entre las clases sociales, el Parlamento vendría a confirmar esto con la decisión legal derogatoria. Y cuando digo cambiar la correlación de fuerzas entre las clases sociales, significa que no se puede tratar de un mero apoyo a la labor de “nuestros” parlamentarios, sino de un verdadero proceso de empoderamiento obrero y popular que se traduce en la autoorganización asamblearia, coordinación de las luchas, a partir de los organismos surgidos desde abajo.

La cuestión está en tener unos objetivos claros y correctos, y autoorganizarse por ellos, y estar dispuestos a luchar por conseguirlos directamente, sin delegar en sindicatos, partidos y parlamentos. Si no hay esto, la mejor legalidad democrática no sirve para nada, más que para dárselas de “poder ciudadano”, etc. e imponernos mejor los dictados del capital.

El “empoderamiento” del que tanto hablan Podemos e Izquierda Unida, en lo fundamental es empoderarse ellos gracias a nuestro voto para una política que mina nuestra capacidad de resistencia, nuestras autonomía, es decir, nuestro empoderamiento real.

El empoderamiento no es por un prurito de participación, y menos institucional, sino porque no se cambiará la sociedad y el modo de vivir si las personas de la clase trabajadora y el pueblo, no toman de verdad su vida en sus manos para poder cambiarla. Porque sin el protagonismo y la implicación a tope de los miembros de la clase trabajadora, movilizando su capacidad de luchar masivamente, autoorganizádose, rompiendo con la tendencia a la sumisión, la obediencia y el seguidismo, atreviéndose a pensar, imaginar, investigar, crear, será imposible superar hasta la raíz el capitalismo y todo lo que esto entraña de condicionamiento de toda la existencia humana y planetaria, y en caso de darse alguna “revolución” sería sustituido por alguna versión del mismo, como el Capitalismo de Estado (NOTA 4).

Y empoderarse no es un don que se recibe de fuera, de algún líder, partido o sindicato, sino el resultado de que cada cual, sobre todo en la cooperación en la lucha en común y masiva, asuma la responsabilidad de su vida en sociedad y de la plenitud de su vida, mucho más allá de lo que permite el capitalismo, que esencialmente es autolimitarse a servirle lo mejor posible, a cambio de alguna seudocompensación material (sobre todo vía consumo) o sucedáneo de vida “realizada”.

IV.- La DEMOCRACIA BURGUESA se dirige a la TORMENTA PERFECTA. Nos toca CAMBIAR de NAVE y de RUMBO

Esa actitud de pasividad real, culto a los marcos legales y delegación, no actuar si no es respetando la legalidad, es tanto más peligrosa, y las promesas de democracia sin lucha y sin enfrentamiento con la estrategia burguesa, más engañosa, si tenemos en cuenta que ahora nos encontramos en la Transición al Nuevo Régimen más antiobrero y antipopular de la Unión Europea, cuya dinámica general y a medio y largo plazo no es otra que la regresión en los derechos laborales y sociales, el abaratamiento del coste directo e indirecto del trabajo, en el salario y también con el recorte de los gastos sociales del Estado, esto es, a través del tratado TSCG y sus leyes nacionales, como la española LOEPSF y la catalana LEP. Y que para asegurar eso, lo más probable es que se limiten derechos y libertades democráticas, como las de manifestación y huelga, además de someter a la gente a un sistema de vigilancia omnipresente gracias a las nuevas tecnologías.

Y el horizonte es todavía más oscuro si tenemos en cuenta la previsible crisis económica mundial a raíz del encarecimiento del petróleo que llegará para la década de los 30, y la necesaria y traumática transición energética que para nosotros debiera estar ligada a la lucha contra la LOEPSF-TSCG para que el Estado pueda invertir aunque sea a cuenta de un mayor endeudamiento. [Sobre esto, leed mi artículo “Contra el Cambio Climático: deroguemos la austericida ley LOEPSF” (20-11-2015), enlace al final]

La socialdemocracia, sea del tipo del PSOE, Podemos, o Izquierda Unida, desde hace muchas décadas ve cada vez más reducido por el capitalismo el margen de actuación que le diferencie de la derecha, y más que lo estará. Fijaos si Izquierda Unida y Podemos son en el fondo conscientes de esto, que ya han claudicado completamente ante la LOEPSF, y no tardarán en hacerlo ante las reformas laborales regresivas. No es que la lucha contra éstas y la loepsf nos puedan garantizar la tranquilidad y una mejora permanente de nuestra situación, puesto que el capitalismo va en la dirección contraria, pero sí nos permiten resistir mejor, empoderarnos en la resistencia y hacernos más capaces de asumir objetivos más ambiciosos.

Hasta las democracias burguesas más avanzadas, sirven para limitar y acabar con la democracia: los fascistas italianos y los nazis ascendieron al poder ejecutivo por vía parlamentaria, el Frente Nacional de Francia sube en las elecciones con una influencia creciente en la clase trabajadora, la Patriot Act de los EEUU y las reformas previstas en Francia, recortan las libertades con la excusa de la lucha y la guerra contra el terrorismo. El fracaso de las socialdemocracias, sin alternativa comunista, también siembra con su decepción el terreno para el florecimiento de estas “soluciones” derechistas a la decadencia.

El Estado burgués no será la salvaguarda de nuestros derechos democráticos, sino su verdugo, por lo que se hará más evidente que nuestros derechos democráticos sólo podrán ser reales a costa del capitalismo y de su Estado burgués. Llamarlo “Gobierno del pueblo”, “Estado Social Participativo” o cosas semejantes, como hacen Izquierda Unida y Podemos, sólo sirve para enmascarar su verdadera naturaleza de clase, los intereses que viene defendiendo y defenderá con mayor crudeza.

El capitalismo cada vez mostrará más sus límites de “humanización”, “civilización”, etc., y la socialdemocracia y cualquier otra fuerza que no ponga por delante el cuestionamiento hasta la raíz del capitalismo, que está en el régimen asalariado del trabajo y la generación de beneficio para el capital, se situará cada vez más del lado del capital reaccionario, antidemocrático, superexplotador y genocida; porque no quedará margen para posiciones supuestamente intermedias, “ciudadanas”, de “la gente”, “ni de izquierda ni de derechas”, ni de una izquierda que sólo lo es ya del capital.

Es pedir peras al olmo pretender que existiendo el capitalismo, se prioricen los intereses de la clase trabajadora; tanto como si existiendo el esclavismo, se pretendiese priorizar los intereses de los esclavos. Por eso mismo el Estado en el capitalismo debe priorizar los intereses de la clase dominante. Por ello, la vía de la clase trabajadora no puede pasar por el parlamentarismo y su gobierno para una imposible reforma del Estado con la pretensión de ponerlo a nuestro servicio y no al del capitalismo, sino por acabar con el dominio de la burguesía, esto es, empezar a desmantelar el capitalismo a la vez que lo hacemos con su Estado.

Para acabar con el capitalismo y su Estado, deberemos desarrollar movimientos masivos en los centros de trabajo, estudio y barrios, y además autoorganizarnos independientemente de los órganos del Estad (incluidos sus cauces “participativos”), partidos y sindicatos, a través de los Consejos de Trabajadores y vecinales, que serán los verdaderos organismos de nuestra democracia, el instrumento de nuestro contra-poder y del nuevo poder que tendrá como tarea histórica superar el capitalismo, la existencia de cualquier Estado y llegar al comunismo.

La alternativa a la actual situación no es ni Podemos ni Izquierda Unida, ni más cauces “democráticos”, sino que cambiemos de chip y comprendamos que la alternativa la hacemos “los de abajo” y “desde abajo”, pero no “la gente”, los “ciudadanos”, sino ante todo la clase trabajadora, el proletariado- precariado, y con nuestra autoorganización independiente del Estado, y no participando a través de los cauces que nos ofrezca el Estado para amansar nuestra fuerza y dejarla en algo domesticado, inofensivo para su dominación; porque como dice la canción de la Internacional, no hay tribuno parlamentario que nos pueda salvar.

NOTA 1.- Ya os advertí hace mucho tiempo e insistentemente, incluso cuando otros lanzaban cohetes por los “rodea”, las “mareas” o las “Marchas”, de que esto ocurriría por no abordar la lucha contra la loepsf-135-tscg unificando con ese objetivo todas las luchas contra los recortes sociales, dando así un salto cualitativo en la lucha contra el Régimen del 78 y la Transición al de la UE. Nadie con responsabilidad podrá decir que no lo sabía; pero seguid sin hacerme caso y atribuidlo a mera coincidencia, y no a la corrección de mi método de análisis de la situación y prospectiva de la evolución de la lucha de clases. Podéis comprobarlo hasta por los títulos, en la relación completa de mi artículos, en la versión pdf de mi texto “PODEMOS 20-D: del “Juego de tronos” al juego del trilero” (1-12-2015) y comentario ampliando —- https://kaosenlared.net/podemos-20-d-del-juego-de-tronos-al-juego-del-trilero/ y como archivo PDF que incluye el historial de mis textos en Kaos en la red con los enlaces actualizados https://kaosenlared.net/wp-content/uploads/2015/12/Podemos-trilero-para-PDF.pdf ).

NOTA 2.- Fijaos en la contradicción de que Izquierda Unida supuestamente se atreve a plantear un proceso constituyente para nada menos que una III Republica (terminando con la Monarquía), y sin embargo, no se atreve con la LOEPSF. Esto es porque sabe que lo primero no se lo creen ni ellos, y sin embargo, lo segundo es incomparablemente más real y asumible por la movilización popular, por lo que el daño al Régimen y a la Transición al Régimen de la U.E., podría ser muy grande. Incluso previendo fácilmente que se les iba a ningunear en la campaña electoral (como a UPyD) a pesar de tener ya presencia en el Congreso, como se ha visto en el famoso “debate definitivo” de los 4 (PSOE, Podemos, Ciudadanos, PP) en AtresMedia tv, amenazándoles con convertirse en fuerza extra-parlamentaria, Izquierda Unida, en su servilismo, ha sido incapaces de vengarse lanzando en medio de todos la “bomba fétida” del cuestionamiento de la LOEPSF, que, esto sí, les habría colocado, si no en medio del tablero como dice Podemos, sí en medio de la escena, con un primerísimo plano (muy telegénico además, de Alberto Garzón), poniendo en un severo aprieto a todos los demás, porque Izquierda Unida, aunque en la práctica no ha hecho nada, sí puede demostrar que votó en contra de la LOEPSF y del TSCG, y que en los papeles, desde hace tiempo, figuraba ese rechazo, como en el programa electoral de las europeas y en alguna iniciativa parlamentaria, aunque para las municipales y autonómicas ya se “olvidó” del asunto. Políticamente podría hacerlo aunque no figure en el programa del 20-D, alegando que se infiere de la derogación del artículo 135 (aunque sea cierto en lo jurídico no lo es en lo político, porque es mejor y más fácil cargarse la loepsf, antes que conseguir la reforma del 135; y no es lo mismo limitarse a denunciar éste que todo el arsenal de la loepsf que lo desarrolla hasta el sadismo y en su plazo de 2020); y además ¿no está Rajoy presentando los últimos días ofertas electorales que no figuran en el programa del PP?. Cuando además, la Comisión Europea ha entrado en campaña con su aviso de la necesidad de más ajustes por los objetivos de déficit para el gobierno que salga del 20-D. Pero ni por esas. Para conocer el historial de IU con la loepsf, podéis leer mi artículo “Izquierda Unida y PODEMOS. Ahora fingís que no existe, pero la AIReF insiste” (5-12-2015), enlace enseguida.

NOTA 3.- ¿De qué sirve ampliar los cauces participativos, etc., si se es tan cobarde como Podemos e Izquierda Unida que son incapaces ni de denunciar el escándalo del plazo de 2020 de la LOEPSF para bajar no sólo a cero el déficit, sino la deuda al 60% del PIB desde el actual 100%, y se empeñan en que la clase trabajadora y el pueblo sigan ignorando lo que ya debieran conocer al detalle desde mayo de 2012?. Si Podemos e Izquierda Unida se niegan a denunciar y derogar la LOEPSF ¿los intereses de quién en verdad estarán representando en el Parlamento o, muy improbablemente, en el Gobierno? Ya he demostrado con mis análisis que sus planes económicos expansivos en el gasto son inviables si no se deroga la loepsf, pero intentan vendérnoslo con tal de que les votemos; y que precisamente la mejor forma de presionar para una reforma fiscal progresista es cerrar la vía de los recortes sociales con la loepsf. Si no luchamos nosotros contra esto en las empresas, centros de estudio, barrios y “la calle” ¡vamos listos si pretendemos depender de la voluntad de Podemos e Izquierda Unida!

Y daos cuenta: el día que empecemos a luchar expresamente contra la LOEPSF y por su derogación, también tendremos que denunciar como freno, obstáculo y cómplices a quienes se presentan como de “los nuestros”, esto es, Podemos, Izquierda Unida, sindicatos…, además del PSOE, Ciudadanos, CDC, PP… Y podremos decirles cargados de razones: ¿cómo es que desde 2012 (Izquierda Unida e Izquierda Anticapitalista, sindicatos) o 2014 (Podemos) no habéis hecho nada contra esto que es el motor de todos los recortes sociales y privatizaciones? No hay excusa que valga.

Izquierda Unida y Podemos lo apuestan todo a las conversaciones con los Estados europeos para que aflojen la presión sobre el déficit y la deuda pública, cuando en realidad la vía es la lucha por derogar la LOEPSF y romper con el TSCG de la U.E., objetivo que impulsaría la movilización popular también en Portugal, en Francia, en Italia, etc., y la unificación de las luchas superando las fronteras estatales, evitando aislamientos como el de Grecia que conducen a la derrota. Este es el único modo de ejercer suficiente presión sobre todas las burguesías, obligarlas a retirar ese corsé austericida y permitir las inversiones masivas del Estado (mediante su endeudamiento) para facilitar la transición energética y la lucha contra el cambio climático, además de satisfacer los gastos sociales necesarios sin más recortes (sanidad, educación, dependencia, pensiones…). El seudorradicalismo de la política de salir de la Unión Europea es un error porque no tiene seguimiento en el pueblo e impide ésta vía que es la que de verdad nos fortalece a todos a la vez que debilita al capital español y europeo, puede cambiar algo las cosas, y en el peor de los casos, crear la mejor correlación de fuerzas para salir de la U.E. o de la eurozona.

NOTA 4.- Es revelador del origen pequeñoburgués de tan “avanzadas” propuestas de democratización, y su lejanía de la clase trabajadora industrial, que en el programa de Podemos se dedique toda una sección a la “Democracia económica” y sin embargo no se plantee nada que vaya en la dirección de lo que se llama la “cogestión” de las empresas, como la que existe en Alemania y que supuestamente son unas relaciones sociales de producción más progresistas y democráticas que las de España. Y no porque yo lo eche de menos, que no, porque me parece una trampa para identificar y corresponsabilizar a la clase trabajadora en el capitalismo y su explotación, a cambio de algunas migajas para los sectores más protegidos de la clase trabajadora, su “aristocracia”. Ese tipo de propuestas sería más propia de la pequeña burguesía de administrativos, cuadros intermedios, ingenieros y burocracia sindical en las empresas, lo que no es el caso de Podemos, implantado sobre todo en una pequeña burguesía del sector servicios y funcionaria.

Contra la desorientación y la derrota, para romper el pacto de silencio, PASA este ARTÍCULO y hazte agitador y propagandista contra la LOEPSF-LEP y el TSCG de la U.E.

PARA PROFUNDIZAR: algunos de mis artículos más relacionados con éste. CÓPIALO para ir accediendo con tiempo a los enlaces.

A los 574 de la CUP. Cómo debilitar a CDC, Ciudadanos, PSC, etc.” (9-12-2014) —- https://kaosenlared.net/a-los-574-de-la-cup-como-debilitar-a-cdc-ciudadanos-psc-etc/

Izquierda Unida y PODEMOS. Ahora fingís que no existe, pero la AIReF insiste” (5-12-2015) con comentario ampliando —– https://kaosenlared.net/izquierda-unida-y-podemos-ahora-fingis-que-no-existe-pero-la-airef-insiste/

PODEMOS 20-D: del “Juego de tronos” al juego del trilero” (1-12-2015) y comentario ampliando —- https://kaosenlared.net/podemos-20-d-del-juego-de-tronos-al-juego-del-trilero/ Y como archivo PDF que incluye el historial de mis textos en Kaos en la red con los enlaces actualizados https://kaosenlared.net/wp-content/uploads/2015/12/Podemos-trilero-para-PDF.pdf

No es una “guerra buena” sino contra los pueblos y la clase trabajadora” (27-11-2015) —– https://kaosenlared.net/no-es-una-guerra-buena-sino-contra-los-pueblos-y-la-clase-trabajadora-2/

Contra el Cambio Climático: deroguemos la austericida ley LOEPSF” (20-11-2015) —– https://kaosenlared.net/contra-el-cambio-climatico-deroguemos-la-austericida-ley-loepsf/

La CUP y su programa de puntadas sin hilo” (17-11-2015) —- https://kaosenlared.net/la-cup-y-su-programa-de-puntadas-sin-hilo/

La CUP y su Anexo como plato de lentejas y hoja de parra” (10-11-2015) — comentario respondiendo– https://kaosenlared.net/la-cup-y-su-anexo-como-plato-de-lentejas-y-hoja-de-parra/

PODEMOS ¿qué margen tendría para reformas?” (22-10-2015) –un comentario mío —- https://kaosenlared.net/podemos-que-margen-tendria-para-reformas/

““¡No es una estafa! Es una crisis (de civilización)” de Emilio Santiago Muiño. Comentarios” (14-10-2015) —– https://kaosenlared.net/no-es-una-estafa-es-una-crisis-de-civilizacion-de-emilio-santiago-muino-comentarios/

Catalunya Sí que es Pot: la mentira de su lucha contra la austeridad” (11-9-2015) —— https://kaosenlared.net/catalunya-si-que-es-pot-la-mentira-de-su-lucha-contra-la-austeridad/

CUP-Crida Constituent: entre el “pucherazo” y el “se nos va la olla”” (8-9-2015) —— https://kaosenlared.net/cup-crida-constituent-entre-el-pucherazo-y-el-se-nos-va-la-olla/

PODEMOS, su cuento económico de la lechera y farsa política” (21-8-2015) versión completa en PDF, y comentario mío en la web aclarando, ampliando —– https://kaosenlared.net/podemos-su-cuento-economico-de-la-lechera-y-farsa-politica/

Catalunya 27-S. El independentismo hoy, y el “españolismo”, contra la clase trabajadora” (29-7-2015) con versión PDF en la que tenéis la relación de los artículos de 2015 —- https://kaosenlared.net/catalunya-27-s-el-independentismo-hoy-y-el-espanolismo-contra-la-clase-trabajadora/

Íñigo Errejón no lee a su padre y PODEMOS perderá las elecciones. Plan de batalla ganador” (7/4/2015) con versión PDF —- https://kaosenlared.net/inigo-errejon-no-lee-a-su-padre-y-podemos-perdera-las-elecciones-plan-de-batalla-ganador/

Referéndum, proceso constituyente, República, Independencia. La claudicación escondida bajo la reivindicación. Guía” (17/6/2014) —– http://2014.kaosenlared.net/secciones/s2/tercerarepublica/item/90226-refer%C3%A9ndum-proceso-constituyente-rep%C3%BAblica-independencia-la-claudicaci%C3%B3n-escondida-bajo-la-reivindicaci%C3%B3n-gu%C3%ADa.html

Podemos”. Un Programa de “clase media” indignada que no sirve a los trabajadores y contribuirá a derrotarnos” (6/3/2014) ——– http://2014.kaosenlared.net/secciones/s2/izquierdaadebate/item/82359-%E2%80%9Cpodemos%E2%80%9D-un-programa-de-%E2%80%9Cclase-media%E2%80%9D-indignada-que-no-sirve-a-los-trabajadores-y-contribuir%C3%A1-a-derrotarnos.html

Pablo Iglesias. Mover ficha en el trucado tablero electoral. ¿De la indignación, a la derrota por la ilusión? PDF” (21/1/2014) Archivo PDF ——- http://2014.kaosenlared.net/secciones/s2/laboraleconomia/item/78793-pablo-iglesias-mover-ficha-en-el-trucado-tablero-electoral-%C2%BFde-la-indignaci%C3%B3n-a-la-derrota-por-la-ilusi%C3%B3n?-pdf.html

Recomiendo: un texto poderoso, titulado “La política comunista y Podemos. Discusiones con un oportunista “de izquierda” y reflexiones adicionales” de Roi Ferreiro, publicado el 16 de octubre de 2015 en el blog de Inter-Comunistas (antes Comunistas Internacionales; no es una organización, sino un grupo abierto de participación y debate) https://www.facebook.com/comunistasinternacionales y el texto os lo podéis descargar directamente en http://www.mediafire.com/download/3ptaa5gg5c5bxd2/RF_-_La_politica_comunista_y_Podemos_15-10-2015.pdf

Otro sitio que quiere ser un “espacio de encuentro, de conocimiento, de análisis, de discusión, de producción y de divulgación.” y donde tienen una revista y editan libros digitales, es la web de Debates. Teoría y praxis en esta dirección http://www.debates.teoriaypraxis.org/

Para acceder a los artículos, informes y libros. Para los artículos de 2015, los podéis encontrar poniendo https://kaosenlared.net/author/aurora-despierta/ o escribiendo en Google: Aurora Despierta. Kaos en la red, y cogiendo la primera que aparece, o lo mismo poniendo “Aurora Despierta” site:kaosenlared.net

ADVERTENCIA. Si desde este u otro artículo visitáis alguno de los artículos previos a 2015, tened en cuenta que las direcciones de Kaos cambiaron a raíz del nuevo Kaos (en el viejo Kaos a las tres w les sustituyó 2014, pero no sirve modificarlo tal cual en la dirección pues persiste la instrucción vieja si no se elimina previamente el formato en un archivo txt) y por eso, no funcionarán los enlaces que yo incluía en los viejos artículos.

PARA NO TENER NINGUNA DUDA, disponer de la relación completa de mis documentos en Kaos en la red, hasta el 1/12/2015 con TODOS los ENLACES CORRECTOS, lo mejor, DESCÁRGATE la versión PDF del artículo “PODEMOS 20-D: del “Juego de tronos” al juego del trilero” (1-12-15) — https://kaosenlared.net/podemos-20-d-del-juego-de-tronos-al-juego-del-trilero/ Y directamente como archivo PDF https://kaosenlared.net/wp-content/uploads/2015/12/Podemos-trilero-para-PDF.pdf

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