Izquierda, apologías, debate y silencios

Mi padre fue fidelista,

yo no tanto como él, yo no tanto como él,

pero quien le ponga un dedo en cima, va a conocer mi carey.

Pedro Luis Ferrer


Cuando un viejo comunista español, en los finales de los 90, me comentaba que la Izquierda Unida (el partido español) era tan desunida que en verdad debía llamarse Izquierda Hundida, siempre creí que era un mal chiste, producto del cinismo de izquierdas.

Luego, con el transcurso de los años, de participar en diálogos, debates y oír larguísimos monólogos, uno nota que es cierto. Que la pretendida unidad de la izquierda es eso, una pretensión. Los motivos son variados, pero sobre todo existe una negación del debate -del debate abierto- entre la izquierda mundial y también en la local (Cuba) Donde bajo los pretextos de excomulgar a quien plantee una visión distinta de los del poder, y donde pueden acusarnos desde enemigos políticos, quinta columna, o sencillamente -a falta de otros argumentos más reales- super-revolucionarios. Por eso afirmo que la unidad de la izquierda es una pretensión que se reafirma en el silencio.

Cuando evidentemente el marxismo, el camino al socialismo, es uno solo -con democracia obrera y autogestionario-, y cualquier relajación de los principios -como decía el Che- al final tiraba por la borda lo demás, antes que después. Y por esto mismo uno no puede jugar a ser revolucionario de mercado -como los chinos. A la democracia autoritaria de Chávez -si no están conmigo están en contra, como le dijo al PPT (1). O a las falacias de Fidel, donde bajo la bandera de un idealismo extremo (2), se esconden todos los demás atributos del poder sin restricciones.

Pero el doble rasero de la izquierda llega incluso a límites bien absurdos, pues las mismas personas que publican, y publicitan, los artículos de Medem (3), como aquí en Kaos, censuran luego las opiniones -mucho más autorizadas- de los cubanos sobre la realidad de la isla, aunque vengan de la derecha y con odio incluido. Claro, esto se hace bajo el convencimiento absoluto de que son capaces de separar al trigo de la paja -para no ser tendencioso y comenzar con los euroadjetivos.

La actitud de coartar las palabras del que piensa distinto, nada tiene que ver con el socialismo, con el marxismo, con la revolución. Tiene que ver con quedar bien con los de arriba, y no con los de abajo; la cual debería ser nuestra verdadera vocación. Quizás no haya nada más antisocialista que el autoritarismo, por la sencilla razón que este es una actitud de la derecha, que ha sabido maquillar muy bien, para dar la apariencia de democracia -nosotros, los de la izquierda, ni siquiera eso. Nos encanta la idea del pueblo ejército, del ciudadano soldado y el líder máximo impoluto. Eso no ha dado resultados, al menos no los requeridos -o poner algún ejemplo valido que no veo.

Entonces ¿por qué seguimos defendiendo a esos líderes que no le hacen bien al socialismo? Supongo que bajo la luz de que otro sería peor, y sería de derechas. Sin embargo, más allá de las ideologías -como planteaba Marx- está la vida -la gente piensa como vive y no en consignas. Y no confundimos a nadie con semejantes argumentos o actitudes, solo a nosotros mismos, a nuestra misma gente, pues levantamos orgullosas banderas que cuando más deberíamos no mencionar. Por otra parte, si somos capaces de gobernar bien, entonces no debemos gobernar y es bien infantil –además de irresponsable– pedir que se le dé más tiempo a alguien que llegó con promesas y luego no pudo o no supo cumplir.

Sin embargo eso no es ni siquiera opción de debate, la posibilidad de que el líder se equivocara. Y gracias a estas omisiones florece gente como Estalin (Mao, Ceauscescu y Kim Il Sun) Por ejemplo, es vox populi, en la izquierda, que Estalin mató a más comunistas que Hitler. Quizás no sea cierto, no debe ser comprobable. Sin embargo, es cierto que los mató por ser seguidores del alemán comunista (4), y que el otro los mató por no ser seguidores del alemán fascista. Y como se comenta en la vieja guardia comunista, a la izquierda en el mundo actual se puede dividir en dos bandos, los que en vida de Estalin fueran torturadores y los que seríamos torturados -por comunistas (5), vale aclarar.

O por ejemplo otra actitud de gente que se tilda de izquierdas como el Partido Comunista del Perú, que en el número 30 de su revista (Sol Rojo www.solrojo.org) pide que su idea del marxismo sea la primera, cuando lo lógico sería debatir, no exigir primacías (esto es solo un ejemplo palpable, en visitas anteriores he visto barbaridades similares de autoritarismo) Para no hablar de los bodrios que escribe Almaguer (Carlos Rodríguez) que por debate entiende el descalificar y denigrar a todo el que no piense como su jefe.

Es difícil luchar contra todos, ciertamente es complicado -porque la izquierda oficial y la derecha nos tildan de locos y trata de ignorarnos -quizás porque saben que no puede aprovecharse de nuestra disidencia. Me pregunto si quizás la actitud política correcta para la supervivencia sea como la de Fidel, que reconoce al gobierno fascista de México y no a los Zapatistas, o al de Uribe (más fascista aún) y le quita el apoyo a las FARC y al ELN. Pero me pregunto y les pregunto a ustedes, todos ustedes, gente de izquierda que se llaman guevaristas o lo respetan ¿dónde están los Principios &nbsp nuestros si jugamos al juego de la diplomacia burguesa? ¿Para cuándo dejamos la revolución mundial? ¿Para qué ocasión dejamos aquello "al imperialismo ni un tantito así…"? Y quizás les venga bien esta frase -también de Ernesto-, "detrás de un extremista, siempre hay un oportunista". La intransigencia de la izquierda ha de ser con los principios, no como se usa, para censurar a los que no están de acuerdos con nosotros, para excluir a los que tienen opiniones diferentes.

Claro, no es que ahora tengan que hacer todos una moción de censura contra los nombrados –y a veces autonombrados– líderes de izquierda, quizá haya que transar con el mal menor –pero, por favor, sin apologías que los califican de bien superior–, y acepten que nosotros tenemos el derecho de decir, porque cada vez que confiamos ciegamente en algún líder, terminamos en el desastre y estos para colmo terminan eternizándose en el poder – y nosotros, en los mejores casos, en el ostracismo o suicidados como Mayakovsky, y ustedes hablando de nuestras virtudes en secreto. Aunque debo apuntar, que cada vez que sigamos a una persona y no a la causa, la causa terminará traicionada -la historia lo demuestra, el futuro lo demostrará, tantas veces como idiotas seamos para repetirla.

Y les hago un llamado, para ver si tomamos una actitud más sensata, más democrática, para ver si de verdad podemos crear un proyecto social que sea un ejemplo para los demás, para que el socialismo mundial sea posible en este siglo y no una utopía de locos que se cumplirá en los próximos 500 años (o en los siguientes 500 años).

Porque si seguimos así, la izquierda en el mundo estará cada vez más hundida y menos unida -y como pueden ver, la culpa no es del imperialismo, la culpa es, sobre todo, nuestra.

Centro Habana, Ciudad de la Habana, Cuba. Diciembre 2008

Algunos ejemplos entre otros miles.

(1)&nbsp PPT – Patria Para Todos, de los revolucionarios venezolanos que he conocido, los mejores, siempre militaban en el PPT, esto puede ser una experiencia subjetiva, pero cuando uno mira a la cúpula del PSUV, duda de las posibilidades reales de la Revolución Bolivariana.

(2)&nbsp Una de las supuestas medidas de perfeccionamiento del Socialismo en Cuba han sido las del "Perfeccionamiento Empresarial" que equivale a ser mejores capitalistas, y no más socialistas.

(3)&nbsp A ningún cubano le hubieran publicado este articulo y mucho menos enviado en el boletín de Kaos (por el cual me enteré de la existencia) http://www.kaosenlared.net/noticia/marulanda-no-puede-contestar-fidel

(4)&nbsp Como ejemplo del debate estalinista: en el 39 desapareció a todo el buró político del Partido Comunista Polaco, porque que había llamado a Moscú para debadtir, pues este no quería -por principios ideológicos- estar de acuerdo con sus barbaridades en nombre del socialismo. Los vieron por última vez en la estación del tren cuando fueron recibidos y nunca más.

(5)&nbsp Es sabido que al poeta Roque Dalton lo asesinó un tipo que se decía de izquierda, de extrema izquierda, aunque luego se vendiera a la derecha, el hecho es ilustrativo de las vertientes.

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