IU y PCE: La agonía que no cesa

IU: La agonía que no cesa

Izquierda Unida ha salido de su IX Asamblea Federal sin un nuevo coordinador. IU sufre una agonía que no cesa, es algo que se han propuesto quienes en ella mandan: no quieren reconocer su claro fracaso en lo que pretendía ser un proyecto político alternativo y anticapitalista. IU prolonga su agonía porque quienes se apropiaron de ella no están dispuestos a dejarla morir así como así, quieren revivirla pero sólo para que sufra más, para que acabe más aún con las esperanzas de la gente, de los trabajadores por una izquierda alternativa de verdad, por una izquierda de izquierdas. Para que en definitiva empeore aún más el panorama político de nuestro país y quede más en manos del PSOE. Eso es lo que se han propuesto hacer con Izquierda Unida y eso es lo que están haciendo a la perfección. Toda la gente que cuando terminen de aniquilar a Izquierda Unida se pasará al PSOE están haciendo, sin duda, muy bien su trabajo: están dilapidando y vendiendo, ya están al final del camino, la izquierda alternativa parlamentaria en nuestro país. Han destruido toda una organización y generación de políticos de izquierda que se han salido de Izquierda Unida y en la mayoría de los casos se han ido a su casa. Han defraudado a toda una generación que pedía una política de izquierdas de verdad, una izquierda que estuviera trabajando por los problemas de la gente, han destruido las esperanzas por un cambio en nuestro país y lo han hecho del modo más grosero e infame produciendo una de las mayores sangrías de militantes de izquierda de que se haya tenido noticia jamás.

Los ciudadanos de este país hemos visto como Izquierda Unida ha acabado siendo un fracaso estrepitoso por la gente que ha tomado parte en ella y que tomó su control sin atreverse o más bien sin dignarse a soltarlo. Se han vendido de la manera más tosca y escandalosa a los intereses, y han pactado y votado políticas de derechas traicionando a los votos de los ciudadanos honrados que le depositaron su voto de izquierdas. Esta gente, sin duda alguna, se merece la más seria de las condenas por lo que han hecho a lo que quedaba de la izquierda en nuestro país.

Los que hemos estado en Izquierda Unida, y ya no lo estamos por causas muy obvias, hemos sido testigos de la falta de democracia interna que sufre a nivel interno, en la que los censos son utilizados por la dirección de manera bochornosa, para salir consolidada en contra, en muchas ocasiones, del sentir mayoritario de las Asambleas.

Hemos sido testigos de la falta absoluta de control que sufren sus cargos públicos por parte de las asambleas de IU, cuando no su ninguneamiento y desoimiento, hemos visto como se votaban o se ayudaba a salir adelante en muchos municipios la construcción de campos de Golf, recalificaciones de terreno sospechosas e incluso un proyecto de aeropuerto que contaba con una Declaración de Impacto Ambiental contraria al mismo, cuando las asambleas se posicionaron en contra. Hemos sido testigos de cómo se han vendido cargos de Izquierda Unida cuando se han formado coaliciones con el PSOE en muchos municipios, cómo en esas circunstancias no han hecho más que defender su cargo y sueldo, y se han olvidado de los principios de la más elemental dignidad y honestidad.

Se podría pensar que muchos de los problemas que tiene Izquierda Unida se podrían solucionar si hubiese una organización democrática que cumpliese los estatutos, las normativas y los acuerdos pero eso, una organización democrática, dejó ya he haberlo hace mucho tiempo en Izquierda Unida.

En cualquier caso esto no es algo que sólo afecte solo a Izquierda Unida sino también a las organizaciones que forman parte de ella, de las cuales la principal es el PCE. No vaya a ser que nos dejemos llevar por la ilusión de pensar que el PCE puede hacer algo para mejorar la situación de Izquierda Unida (de la que, en muchos casos, es el principal cómplice) y pensar que es el principal valuarte para una regeneración de Izquierda Unida, lo cual sinceramente es falso. El PCE no tiene ni la más mínima estructura organizativa, ya que lo único que hay es militantes del PCE dentro IU, y no un Partido Comunista diferenciado estructural y organizativamente de IU, de forma que los pecados de IU son, al mismo tiempo y en la mayoría de los casos, también del PCE. De manera que la pregunta no es ¿debería salirse el PCE de IU?, sino más bien esta otra ¿hay algo que sacar el PCE aparte de algunos militantes honrados y sin un partido de verdad? En cualquier caso, esto es algo que los dirigentes del PCE, entre ellos Paco Frutos han dejado claro que no va a producirse, que no van a salirse de IU: “Quien no quiera estar en IU, ya sabe lo que tiene que hacer”. Es claro que ellos, los del PCE, son también cómplices, si no los principales, en la situación calamitosa IU y en su claudicación como fuerza de izquierdas; algo que, por tanto, no va a solucionarse con que Cayo Lara, el candidato del PCE se haga con la coordinadora de Izquierda Unida.

Izquierda Unida en la Asamblea se encontraba divida entre los que apuestan por venderse al PSOE, los que simple y llanamente son corruptos y los cuatro ilusionistas (en muchos casos gente honrada) que piensan que van a poder cambiar algo en Izquierda Unida. Este es el panorama que hay en la actualidad Izquierda Unida, en el que no hay regeneración posible: ni siquiera hay un proyecto político unificado en el que quieran trabajar sus principales corrientes. En Izquierda Unida no hay unidad porque simplemente se les olvido el programa político de una fuerza política de izquierdas, algo que algunos siguen empeñados en seguir soñando dentro de IU, pasándoles desadvertido que otros lo vendieron al mejor postor. Como consecuencia de toda la gente que ha vendido IU, ésta permanece indefinida, le han robado su ser propio, se han adueñado de sus entrañas y ya solo cabe esperar a ver cuánto sigue durando su larga agonía propiciada por los más oscuros intereses y los personajes más deleznables.

La verdad es que, como decimos muchos ex-militantes de IU, todo apunta a que no merece la pena seguir gastando esfuerzas y energías en un proyecto político que se encuentra en estado de putrefacción y en el que ni siquiera entran en juego las más mínimas reglas democráticas. A lo que se suma el hecho de la situación financiera de IU en el que el sentido de la propiedad que pueda tener tanto IU de un grupo parlamentario, sedes, etc. se diluye cada vez más entre grandes perdidas de votantes y por lo tanto de subvenciones, y una gran cantidad de deudas que hacen a uno pensar si no estará trabajando para algo que se van a quedar finalmente los bancos.

Pero bueno, yo digo que quien quiera salirse de Izquierda Unida y así luchar por un proyecto político de izquierdas “ya sabe qué es lo que tiene que hacer”: unirse a la Izquierda Anticapitalista, que ha salido de su Conferencia Extraordinaria celebrada el 22 de Noviembre como partido político que va a concurrir a las próximas elecciones europeas de junio de 2006, y que promete consolidarse como una fuerza de izquierdas de verdad. Porque para seguir dejándose la piel en cuestiones internas en IU que al final nunca salen por los de siempre, y no hacer nunca trabajo político de verdad es mejor dar con una organización unitaria y cohesionada, y que es Izquierda Anticapitalista (Espacio Alternativo).

¡Hasta la victoria siempre!

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