Intercambios energéticos entre China y el mundo

Pekín

21 de Septiembre

En el puerto de Rizhao, una importante instalación exportadora de carbón situada en la provincia china de Shandong, todos los días son despachadas a ultramar 25.000 toneladas de carbón, lo que ayuda a alimentar el crecimiento de países vecinos como Japón. Esto es sólo una parte del conjunto de las exportaciones chinas de carbón. El año pasado, China exportó al extranjero 90 millones de toneladas de carbón.

Zhang Guobao, vicepresidente de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, agencia de planificación económica china, ha dicho: “Mucha gente se ha estado quejando acerca del aumento de importaciones de crudo por parte de China, sin embargo, la mayor parte de estas personas no son conscientes de que China también es un gran exportador de energía”

Además de carbón, China es también el mayor exportador de coke del mundo, habiendo suministrado en 2004 el 56 % de la demanda mundial total de coke. Cerca del 67 % de las necesidades energéticas de China son cubiertas por el carbón. El porcentaje del petróleo en su estructura de consumo energético es del 24 % aproximadamente. El citado Zhang ha comentado que dado que es una gran productora de carbón, China ha sido capaz de cubrir el 94 % de su consumo de energía.

A pesar de su contribución al suministro mundial de energía, China ha sido culpada de empujar los precios del petróleo al alza por culpa del incremento de su demanda en 2004. Niu Li, un analista del Centro de Información Estatal ha dicho, que “Esas acusaciones sobre el volumen de las importaciones de petróleo no tienen en cuenta que China, un país de 1.300 millones de habitantes, importó 117 millones de toneladas mientras que los Estados Unidos, Japón y Europa importaron 500 millones de toneladas, 200 millones de toneladas y 500 millones de toneladas respectivamente”.

En 2004 la participación de China en el comercio mundial de petróleo alcanzó el 6.31 % mientras que la de los Estados Unidos fue del 29.6 % y la del Japón del 11.3 %. El promedio actual de consumo per cápita de energía primaria en China es el 66% del promedio mundial y sólo el 13.4 % del de los Estados Unidos y el 26.7 % del de Japón. Diego Montero de 26 años de edad, un editor estadounidense que trabaja en China dice que “Como seres humanos que son, los chinos, al igual que el pueblo de los Estados Unidos, Japón, Oriente Medio o África, tienen todos el derecho de usar la energía para gozar de una vida mejor”

Sin embargo, además del ascenso normal de la demanda de energía para satisfacer el derecho de los chinos a tener una vida mejor, en China ha habido en los últimos años un pronunciado aumento de su consumo de energía, especialmente la derivada del carbón, petróleo y electricidad.

Jiang Xinmin, experto al servicio del Instituto para la Investigación Energética afirma que el crecimiento económico extensivo caracterizado por un elevado consumo de energía, bajos beneficios y grandes cantidades de emisiones contaminantes, es la razón fundamental que limita en China el suministro sostenido de energía. El consumo energético de China por unidad de producción es 204 veces más alto que el nivel mundial medio, 4.97 que el de Alemania; 4.4 veces que el de Japón y 1.65 veces que el de la India. Según Jiang “las inversiones incontroladas en industrias que presuponen elevados consumos de energía, como la del acero, los aluminios electrolíticos y el cemento, constituyen otra de las principales razones para el alza del consumo chino de energía en los últimos años” Estas industrias, dedicadas principalmente a la exportación y a la obtención de elevados beneficios en corto plazo, han permitido el crecimiento de la industria pesada china mientras que están ocasionando daños importantes al medio ambiente y a los recursos energéticos a largo plazo. Como consecuencia, en los dos últimos años, China ha experimentado dificultades en los trasportes y los suministros de carbón, electricidad y petróleo.

De acuerdo con las estadísticas, las exportaciones chinas de aluminio sin elaborar, aceros, aleaciones férricas y fósforo amarillo en 2004 supusieron el consumo de 49 mil millones de kilowatios hora sólo para la fabricación de estos productos, siendo este apartado el responsable del 82 % del déficit total de energía para ese año. Para reducir las exportaciones de productos que suponen un alto consumo de energía, el gobierno chino ha cancelado o reducido la tasa de descuentos para los exportadores de aluminio no elaborado, carbamidas, fósforo amarillo y otros materiales, lo que se ha demostrado efectivo hasta cierto punto.

Una fuerte corriente en pro de la construcción de una sociedad más eficiente energéticamente, al mismo tiempo que el vigoroso control macro económico para moderar el desarrollo de la recalentada economía, está atravesando el país. Cuando se hace de noche, la calle Huaihai, una famosa calle comercial de la municipalidad de Shanghai, en China Oriental, se muestra luminosa y atareada con el brillo de las 6.500 lámparas de 3 watios y bajo consumo, 90 % más eficientes que las incandescentes de 40 watios. Es sólo una imagen del proyecto de iluminación verde que ha ahorrado 45 mil millones de kilowatios-hora desde que se inició en 1996.

En 2005 se han iniciado diez proyectos para el desarrollo de la eficiencia energética, que tienen la finalidad de ahorrar 240 millones de toneladas de carón standard durante los próximos cinco años, incluyendo el proyecto de iluminación verde, el desarrollo de edificios energéticamente eficientes y el mejoramiento del aprovechamiento energético en las oficinas gubernamentales. En la provincia nororiental de Jilin, donde hay una importante industria de fabricación de automóviles, el 80 % del combustible para coches disponibleen el mercado, consiste en una mezcla de etanol y gasolina, de la que el año pasado se vendieron 800.000 toneladas, reduciéndose grandemente el consumo local de gasolina. Según Niu Li, gracias a los esfuerzos por mejorar la eficiencia energética y el aumento de la producción de petróleo, se espera que las importaciones de petróleo alcancen 130 millones de toneladas de petróleo en 2005, un aumento mucho menor del esperado por el mundo a partir de los 120 millones de toneladas importadas el año pasado.

Zhang Guobao, en un reciente encuentro con periodistas locales y extranjeros, afirmó que “Vamos a hacer todo lo posible para mantener una elevada independencia energética de China como la actual del 94 %. Eso no quiere decir que siempre preservaremos ese porcentaje. Pero la orientación principal de la política energética china se basa en que nuestras necesidades sean cubiertas principalmente por la producción propia”

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS