‘In dubio pro reo’ para La Manada: el Tribunal Superior navarro sentencia que no había intimidación

Por Anna Celma / Directa.cat

Se confirma la condena a nueve años de prisión para  La Manada . Por el Tribunal Superior de Justicia de Navarra, la violencia sexual cometida en grupo sigue siendo abuso sexual y no ve uso de la fuerza -física- ni intimidación

El pleno de la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha confirmado la sentencia por abuso sexual en el caso de La Manada. Así pues, el TSJN coincide con la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra en rebajar de violación en grupo a abuso sexual el crimen.

Esto conlleva reducir considerablemente la condena: pasaba a ser de nueve años, incluyendo el tiempo transcurrido en prisión preventiva. Así pues José Ángel Prenda Martínez, Ángel Boza Florido, Antonio Manuel Guerrero Escudero, Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena y Jesús Escudero Domínguez ya han cumplido casi dos años de la condena.

Está por ver si las acusaciones particulares y públicas recurrirán la sentencia, en esta ocasión ante el Tribunal Supremo. El abogado de la denunciante, Carlos Bacaicoa, ha declarado que lo estudiarán. Ante esta sentencia que “no les gusta”, Bacaicoa afirmó que no descartan interponer un recurso de casación ante el Supremo. Se trata de un recurso extraordinario que quiere anular una sentencia judicial que tenga una incorrecta interpretación o aplicación de la Ley, o que ha sido dictada en un procedimiento que no haya cumplido las solemnidades legales.

A juicio de la mayoría del Tribunal, es “dudosa la concurrencia de la intimidación, necesaria para calificar aquellas acciones como agresión sexual o violación”. Según el TSJN, los hechos probados no recogen la “imprescindible acción intimidatoria o amenaza de los procesados, expresa o tácita”

Como explicó la Directa a finales de abril de 2018, las acusaciones particulares y públicas presentaron un recurso contra la sentencia a los cinco hombres que dos años atrás agredieron sexualmente a una joven durante las fiestas de San Fermin. El objetivo era evitar esta rebaja de una violación grupal a un abuso sexual en grupo, pero ha quedado frustrado. Como publica el TSJN en su web , por tres votos contra dos, la Sala “desestima los recursos de las acusaciones. Así, confirma la calificación de dichas acciones como abuso sexual continuado, ya que, por un lado, el relato de los hechos probados de la sentencia recurrida excluye expresamente la violencia “, afirman.

Asimismo, a juicio de la mayoría del Tribunal, es “dudosa la concurrencia de la intimidación, necesaria para calificar aquellas acciones como agresión sexual o violación”. Según el TSJN, los hechos probados no recogen la “imprescindible acción intimidatoria o amenaza de los procesados, expresa o tácita”. A pesar de ello, la Sala sí reconoce una situación de prevalencia o superioridad de los condenados de “La Manada” durante la agresión grupal. Aunque el texto del Tribunal Superior navarro hace referencia a “la sutil línea divisoria entre la intimidación y la prevalencia, difícilmente perceptible”, ya que la víctima se siente intimidada igualmente, la Sala decide apelar finalmente al principio in dubio pro reo . Es decir, en caso de duda de la culpabilidad, el veredicto a favor del reo.

La sentencia, de nuevo, pasa de puntillas sobre el tema del consentimiento. El Tribunal describe la violencia sexual cometida a través de una “prevalente desproporción de fuerzas, una radical inferioridad -por razón de edad, número y condición-, y en un lugar angosto y opresivo que dificulta la reacción y defensa [de la denunciante ]

La sentencia, de nuevo, pasa de puntillas sobre el tema del consentimiento. El Tribunal describe la violencia sexual cometida a través de una “prevalente desproporción de fuerzas, una radical inferioridad -por razón de edad, número y condición-, y en un lugar angosto y opresivo que dificulta la reacción y defensa [de la denunciante ]. Todos los acusados ​​sabían o debían haber entendido la situación en que se encontraba la joven, que restringía decisivamente su autonomía para asentir con libertad; debían haber entendido la dolorosa postración y humillación que imponían sobre ella. Y la ingesta de alcohol por la víctima, lejos de inducir a error sobre su consentimiento, debe concluirse que fue una circunstancia aprovechada por los acusados ​​para consumar su intempestivo abuso con prevalencia “.

Sin embargo, la Sala no ve uso de la fuerza (física) ni intimidación. “No identifica ningún acto expreso de fuerza por los acusados ​​para conseguir sus propósitos, por más que alguna de sus frases [registradas en los vídeos] pueden ser equívocas, como cuando se refiere a cogerla del pelo y rodear el cuello “, escribe el TSJN. La violencia verbal, la atmósfera coercitiva, el lugar recóndito, estrecho y escondido con una única salida donde se cometió la agresión, la posición de la joven acosada contra la pared … son elementos del relato de los hechos que la sentencia de la Sala considera que no permiten identificar en los acusados ​​un acto previo de concertación para intimidar a la denunciante.

A juicio de la Sala, “todo parece devenir de acuerdo a un encadenamiento de sucesos que en sí mismos no fueron premeditados ni preconstitudos, sino aprovechados. El abuso no parece haberse obtenido doblando a la víctima por la fuerza física o el apremio de un mal inminente y grave que los acusados ​​hubieran manifestado, expresado o tácitamente, o que se pudiera deducir de la mera presencia del grupo “.


Dos votos contra tres a favor de elevar los hechos a agresión sexual

Pero como ocurrió en la sentencia original de la Audiencia Provincial de Navarra, no se trata de una decisión unánime. Los cinco hombres que integran el pleno del TSJN (Joaquín Cristóbal Galve, presidente de la Sala, Francisco Javier Fernández Urzainqui, Alfonso Otero Pedrouzo, Miguel Ángel Abárzuza y José Antonio Álvarez Caperochipi, este último como ponente) estaban divididos: tres contra dos. Hay un voto particular, formulado por Galve y Abárzuza, que estiman que habría que condenar los cinco procesados ​​por un delito continuado de agresión sexual, “al apreciar la existencia de intimidación”.

Por ello, defienden que habría una condena de 14 años, tres meses y un día para los cinco integrantes de La Manada. Según los dos magistrados, uno de ellos presidente de la Sala, habría quedado demostrado que los hechos fueron un “acto de intimidación y coacción creado por todos ellos [los procesados], poniendo una trampa a la víctima, teniendo en cuenta la prácticamente nula posibilidad de ésta de huir y / o de escapar. En definitiva, conductas reveladoras de la existencia de intimidación suficiente para mantener que los hechos tuvieron lugar mediante intimidación ambiental para vencer la voluntad de la víctima “, escriben Galve y Abárzuza. Este voto particular no ha prosperado, por lo que las condenas de los cinco procesados ​​no han aumentado.

 

Además, sumarían dos años más de prisión para Antonio Manuel Guerrero Escudero, quien robó el teléfono móvil a la denunciante, considerándolo responsable de un delito de robo con intimidación. Cambia la condena de la Audiencia Provincial, que sólo lo consideraba un delito leve de hurto y fijaba 9.000 euros de multa.

Por otra parte, la Sala ha dictado una orden para que la Audiencia Provincial de Navarra incluya el delito contra intimidad cometido contra la joven, al registrar en fotos y vídeos la agresión sexual y posteriormente difundir estas imágenes. Por esta resolución, la Sección Segunda de la Audiencia deberá dictar una nueva sentencia sobre este delito.

El TSJN desestima indefensión por los procesados

La sentencia había sido recurrida por las acusaciones y también por las defensas de los procesados. En concreto, la defensa argumentaba una “contaminación de las pruebas y falta de imparcialidad de los jueces, como resultado de un juicio mediático paralelo y condenatorio”, que habría afectado las pruebas de cargo.

En el Tribunal Superior navarro esto queda desestimado, poniendo énfasis en el hecho de que la publicidad del caso ha sido una premisa para el ejercicio fundamental a la información, vertebrado a través de la libertad de prensa, “sin excluir el derecho de los medios a posicionarse sobre la información “publicada. Además, ponen de manifiesto como “los procesados ​​han podido intervenir en el debate social y hacer declaraciones exculpatorias”, en referencia a las múltiples apariciones en medios de comunicación de los miembros de La Manada y también de sus equipos de abogados.

Agustín Martínez, abogado de cuatro de los cinco hombres procesados, confirmó que recurrirán la sentencia ante el Tribunal Supremo. Está por ver si seguirán en libertad provisional o bien ingresarán en prisión durante este nuevo paso del proceso.


‘In dubio pro reo’ per a La Manada: el Tribunal Superior navarrès sentencia que no hi havia intimidació

Es confirma la condemna a nou anys de presó per a La Manada. Pel Tribunal Superior de Justícia de Navarra, la violència sexual comesa en grup segueix sent abús sexual i no veu ús de la força -física- ni intimidació


El ple de la Sala Civil i Penal del Tribunal Superior de Justícia de Navarra (TSJN) ha confirmat la sentència per abús sexual en el cas de La Manada. Així doncs, el TSJN coincideix amb la Secció Segona de l’Audiència Provincial de Navarra en rebaixar de violació en grup a abús sexual el crim.

Això comporta reduir considerablement la condemna: passava a ser de nou anys, incloent-hi el temps transcorregut en presó preventiva. Així doncs José Ángel Prenda Martínez, Ángel Boza Florido, Antonio Manuel Guerrero Escudero, Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena i Jesús Escudero Domínguez ja han complert gairebé dos anys de la condemna.

Està per veure si les acusacions particulars i públiques recorreran la sentència, en aquesta ocasió davant del Tribunal Suprem. L’advocat de la denunciant, Carlos Bacaicoa, ha declarat que ho estudiaran. Davant d’aquesta sentència que “no els agrada”, Bacaicoa ha afirmat que no descarten interposar un recurs de cassació davant el Suprem. Es tracta d’un recurs extraordinari que vol anul·lar una sentència judicial que tingui una incorrecta interpretació o aplicació de la Llei, o que ha estat dictada en un procediment que no hagi complert les solemnitats legals.

A judici de la majoria del Tribunal, és “dubtosa la concurrència de la intimidació, necessària per qualificar aquelles accions com agressió sexual o violació”. Segons el TSJN, els fets provats no recullen la “imprescindible acció intimidatòria o amenaça dels processats, expressa o tàcita”

Com va explicar la Directa a finals d’abril del 2018, les acusacions particulars i públiques van presentar un recurs contra la sentència als cinc homes que dos anys enrere van agredir sexualment una jove durant les festes de San Fermin. L’objectiu era evitar aquesta rebaixa d’una violació grupal a un abús sexual en grup, però ha quedat frustrat. Com publica el TSJN al seu web, per tres vots contra dos, la Sala “desestima els recursos de les acusacions. Així, confirma la qualificació de les dites accions com abús sexual continuat, ja que, d’una banda, el relat dels fets provats de la sentència recorreguda exclou expressament la violència”, afirmen.

Alhora, a judici de la majoria del Tribunal, és “dubtosa la concurrència de la intimidació, necessària per qualificar aquelles accions com agressió sexual o violació”. Segons el TSJN, els fets provats no recullen la “imprescindible acció intimidatòria o amenaça dels processats, expressa o tàcita”. Malgrat això, la Sala sí que reconeix una situació de prevalença o superioritat dels condemnats de “La Manada” durant l’agressió grupal. Tot i que el text del Tribunal Superior navarrès fa referència a “la subtil línia divisòria entre la intimidació i la prevalença, difícilment perceptible”, ja que la víctima se sent intimidada igualment, la Sala decideix apel·lar finalment al principi in dubio pro reo. És a dir, en cas de dubte de la culpabilitat, el veredicte a favor del reu.

La sentència, novament, passa de puntetes sobre el tema del consentiment. El Tribunal descriu la violència sexual comesa a través d’una “prevalent desproporció de forces, una radical inferioritat -per raó d’edat, nombre i condició-, i en un lloc angost i opressiu que dificulta la reacció i defensa [de la denunciant]

La sentència, novament, passa de puntetes sobre el tema del consentiment. El Tribunal descriu la violència sexual comesa a través d’una “prevalent desproporció de forces, una radical inferioritat -per raó d’edat, nombre i condició-, i en un lloc angost i opressiu que dificulta la reacció i defensa [de la denunciant]. Tots els acusats sabien o devien haver entès la situació en què es trobava la jove, que restringia decisivament la seva autonomia per assentir amb llibertat; devien haver entès la dolorosa prostració i humiliació que imposaven sobre ella. I la ingesta d’alcohol per la víctima, lluny d’induir a error sobre el seu consentiment, ha de concloure que va ser una circumstància aprofitada pels acusats per consumar el seu intempestiu abús amb prevalença”.

Malgrat tot, la Sala no veu ús de la força (física) ni intimidació. “No identifica cap acte exprés de força pels acusats per aconseguir els seus propòsits, per més que alguna de les seves frases [enregistrades en els vídeos] poden ser equívoques, com quan es refereix a agafar-la dels cabells i rodejar-li el coll”, escriu el TSJN. La violència verbal, l’atmosfera coercitiva, el lloc recòndit, estret i amagat amb una única sortida on es va cometre l’agressió, la posició de la jove acorralada contra la paret… són elements del relat dels fets que la sentència de la Sala considera que no permeten identificar en els acusats un acte previ de concertació per intimidar a la denunciant.

A judici de la Sala, “tot sembla esdevenir d’acord a un encadenament de successos que en si mateixos no van ser premeditats ni preconstituïts, sinó aprofitats. L’abús no sembla haver-se obtingut doblegant a la víctima per la força física o el constrenyiment d’un mal imminent i greu que els acusats haguessin manifestat, expressat o tàcitament, o que es pogués deduir de la mera presència del grup”.


Dos vots contra tres a favor d’elevar els fets a agressió sexual

Però com va passar en la sentència original de l’Audiència Provincial de Navarra, no es tracta d’una decisió unànime. Els cinc homes que integren el ple del TSJN (Joaquín Cristóbal Galve, president de la Sala, Francisco Javier Fernández Urzainqui, Alfonso Otero Pedrouzo, Miguel Ángel Abárzuza i José Antonio Álvarez Caperochipi, aquest últim com a ponent) estaven dividits: tres contra dos. Hi ha un vot particular, formulat per Galve i Abárzuza, que estimen que caldria condemnar els cinc processats per un delicte continuat d’agressió sexual, “en apreciar l’existència d’intimidació”.

Per això, defensen que caldria una condemna de 14 anys, tres mesos i un dia pels cinc integrants de La Manada. Segons els dos magistrats, un d’ells president de la Sala, hauria quedat demostrat que els fets van ser un “acte d’intimidació i coacció creat per tots ells [els processats], parant una trampa a la víctima, tenint en compte la pràcticament nul·la possibilitat d’aquesta de fugir i/o d’escapar. En definitiva, conductes reveladores de l’existència d’intimidació suficient per mantenir que els fets van tenir lloc mitjançant intimidació ambiental per vèncer la voluntat de la víctima”, escriuen Galve i Abárzuza. Aquest vot particular no ha prosperat, pel que les condemnes dels cinc processats no han augmentat.

Com va passar en la sentència original de l’Audiència Provincial de Navarra, no es tracta d’una decisió unànime. Els cinc homes que integren el ple del TSJN estaven dividits: tres contra dos. Hi ha un vot particular, formulat per Galve i Abárzuza, que estimen que caldria condemnar els cinc processats per un delicte continuat d’agressió sexual

A més, sumarien dos anys més de presó per Antonio Manuel Guerrero Escudero, qui va robar el telèfon mòbil a la denunciant, considerant-lo responsable d’un delicte de robatori amb intimidació. Canvia la condemna de l’Audiència Provincial, que només ho considerava un delicte lleu de furt i fixava 9.000 euros de multa.

D’altra banda, la Sala ha dictat una ordre perquè l’Audiència Provincial de Navarra inclogui el delicte contra intimitat comès contra la jove, en enregistrar en fotos i vídeos l’agressió sexual i posteriorment difondre aquestes imatges. Per aquesta resolució, la Secció Segona de l’Audiència haurà de dictar una nova sentència sobre aquest delicte.


El TSJN desestima indefensió pels processats

La sentència havia estat recorreguda per les acusacions i també per les defenses dels processats. En concret, la defensa argumentava una “contaminació de les proves i falta d’imparcialitat dels jutges, com a resultat d’un judici mediàtic paral·lel i condemnatori”, que hauria afectat les proves de càrrec.

La sentència havia estat recorreguda per les acusacions i també per les defenses dels processats. En concret, la defensa argumentava una “contaminació de les proves i falta d’imparcialitat dels jutges, com a resultat d’un judici mediàtic paral·lel i condemnatori”, que hauria afectat les proves de càrrec

El Tribunal Superior navarrès això queda desestimat, posant èmfasi en el fet que la publicitat del cas ha estat una premissa per l’exercici fonamental a la informació, vertebrat a través de la llibertat de premsa, “sense excloure el dret dels mitjans a posicionar-se sobre la informació” publicada. A més, fan palès com “els processats han pogut intervenir en el debat social i fer declaracions exculpatòries”, en referència a les múltiples aparicions a mitjans de comunicació dels membres de La Manada i també dels seus equips d’advocats.

Agustín Martínez, advocat de quatre dels cinc homes processats, ha confirmat que recorreran la sentència davant del Tribunal Suprem. Està per veure si seguiran en llibertat provisional o bé ingressaran a presó durant aquest nou pas del procés.

‘In dubio pro reo’ per a La Manada: el Tribunal Superior navarrès sentencia que no hi havia intimidació

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