Illes Balears | Defendamos la lengua, paremos los recortes

De todas las políticas prometidas por el Partido Popular en su campaña electora parece que las lingüísticas son de las pocas que han cumplido. En las Baleares, se puede encontrar la opción de elegir la lengua vehicular; que el catalán deje de ser un requisito para trabajar en la administración pública, la eliminación de las películas en catalán en IB3 o el cambio de los topónimos de Palma y de Maó.

Nos encontramos con que el PP permite a todos los alumnos que se matriculen por primera vez o que cambien de centro y que tengan que cursar el segundo ciclo de educación infantil o el primer ciclo de educación primaria, la elección de la lengua vehicular (es la que utilizan todos los hablantes de las diversas lenguas para entenderse, generalmente en una región determinada). Así pues, a primera vista puede parecer una medida que ellos tildarían de “democrática”.

Pero de hecho, el Diario de Mallorca confirma que tan sólo un 10% de los padres ha elegido el castellano como lengua vehicular, teniendo en cuenta que, por una parte, la represión histórica que ha sufrido el catalán, el número es bastante reducido, y por otra parte, eso supone disgregación por la eleccion de la propia lengua, facilita la exclusión lingüística y social de las personas migradas y supone la obligación de garantizar un profesor aunque solo haya un alumno que lo pida. Es más, ¿también se puede cuestionar qué derechos tienen los padres para poder escoger la lengua que utilizarán sus hijos en la educación?, y aún más, ¿qué derecho tiene el Estado de separar el alumnado?

Además, como siempre, se puede encontrar el típico argumento falaz. Según el consejero Bosch, “se garantiza [el derecho a la lengua vehicular] incluso si hay uno, igual que ocurre con otras cuestiones como puedan ser los refuerzos educativos especiales”. Es obvio que una persona que no entienda el catalán no tendrá las mismas facilidades, pero eso se tendría que solucionar dando estos refuerzos para que se pudiese aprender la lengua de les Illes en lugar de utilizar el castellano directamente. La lengua vehicular implica directamente la disgregación del alumnado y es parte de la estrategia del PP para imponer el castellano como lengua principal en todo el Estado.

En la Administración, el catalán deja de ser un requisito en su ámbito interno. Es decir, que las personas que trabajen en la Administración Pública, que no sea de cara al público o en el sector de la educación, no necesitan saber catalán. De esto se puede deducir que, si la administración pública no requiere el catalán, ¿qué tipo de empresa lo hará? Esto es parte de la estrategia del PP para castellanizar las Baleares.

Por otro lado, el canal de televisión autonómico, IB3, ya conocido como PP3, ha recibido diversas denuncias por parte del Sindicato de Periodistas de las Islas Baleares (SPIB) y otros colectivos que denuncian la manipulación que hace la cadena a favor del Partido Popular. Además, en esta cadena ya no se podrán encontrar películas dobladas al catalán porque no hay dinero. Es obvio, se necesita el dinero para pagar al profesorado antes mencionado o para cambiar los topónimos.

Ironías aparte. El simple hecho de que Bauzá y compañía pretendan cambiar los topónimos de Maó y Palma evidencia la intención del PP de castellanizar las Islas Baleares, tal como se hizo en el franquismo, pero de un modo menos descarado.

El PP lo hará todo desde su ideología. El PP recoge la tradición españolizadora de la extrema derecha de la dictadura. Pero aún así hay dos cosas. En primer lugar, toda polémica hacia el catalán no solo surge de manera ideológica, sino que también le sirve al PP para poder meter las tijeras, para subir el IVA o subir los sueldos de sus líderes. Y mientras pasa esto, habrá 50.000 personas gritando por toda Palma “A Mallorca en català”. Es evidente que esto es una cortina de humo. Pero no solo eso, sino que también es la típica y muy útil estrategia de “divide y vencerás”.

Por eso, desde la izquierda anticapitalista apostamos por un discurso que destaque el hecho de que los recortes sociales y los nacionales forman parte de la misma estrategia del PP.

En ciencias políticas se estudia el análisis político. En esta asignatura aparecen la identidades políticas, que no son más que los sujetos políticos que tienen un elemento, como podría ser el catalán, que contrapone dos sujetos. Este elemento se llama “a fuera constitutivo” y permite contraponer intereses opuestos.

Así se ve, que el catalán es este “a fuera constitutivo” creando dos sujetos con intereses opuestos. Pero este 10% nos muestra que seguimos siendo mayoría, por lo tanto hay que crear una red de solidaridad vinculando la lengua y las luchas políticas y económicas, porque la verdadera opresión hacia el catalán proviene de la estructura política, la cual es determinada por la económica.

Por eso la lengua catalana no sólo tiene que servir como un rasgo de identidad nacional o cultural, sino como una herramienta aglutinadora de la masa explotada. Una postura de clase tiene que ser siempre de integración y nunca de diferenciación. Y lo que es más, cuando se observan la mayoría de acciones que se llevan a cabo en Mallorca, que son a favor del catalán, pueden ir desde esto hasta el boicot del pleno de Palma como en el #BauzáTour. Por todo esto, la lengua tiene algo que atrae, algo que puede contribuir a crear eso que llamamos la conciencia de clase.

Ramon Villalonga (@haton) es militante de En lluita / En lucha

Artículo publicado en el Periódico En lucha Diari En lluita

http://enlucha.org/site/?q=node/17608

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