Huelga general en Francia

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Macron se enfrenta a la primera gran huelga de su mandato

Los sindicatos esperan una movilización masiva contra la reforma de las pensiones

Numerosos colectivos secundan el paro en un contexto de malestar social generalizado

 

En un ambiente social cada vez más tenso, el proyecto del Gobierno francés de reformar el actual sistema de pensiones –la madre de todas las reformas prometidas por Emmanuel Macron– ha logrado cristalizar el malestar de numerosos colectivos de trabajadores que, en las últimas semanas, se han ido sumando a la huelga general convocada para este jueves por los sindicatos del transporte para oponerse a la desaparición de los regímenes especiales de jubilación.

Abogados, personal sanitario, profesores, sector energético, refinerías, estudiantes, chalecos amarillos… secundarán una movilización que incluso el Gobierno prevé duradera. La batalla se ganará o se perderá en el campo de la opinión pública y de momento el Ejecutivo parte con desventaja porque, a pesar de que el 76% de los franceses defiende reformar el sistema de jubilación, el 70% apoya la protesta.

 

 

Todos los partidos políticos de oposición, salvo la derecha de Los Republicanos, apoyan una huelga que amenaza con convertir la jornada en un auténtico ‘jueves negro’, especialmente en los transportes.

En París cerrarán 11 líneas de metro, más que durante el paro que colapsó la capital el pasado 13 de septiembre, y solo habrá un tercio de los tranvías y de los autobuses. La línea B del RER, el tren de cercanías que lleva al aeropuerto Charles de Gaulle también funcionará con restricciones.

En el caso de la compañía nacional de ferrocarril (SNCF), la previsión es que circule solo uno de cada diez trenes de alta velocidad, mientras que el 80% de los regionales se han anulado. El paro afectará igualmente al transporte aéreo. Air France ha anulado el 30% de sus vuelos domésticos y el 15% de los de media distancia y la compañía EasyJet suprimirá 233 vuelos.

Por sectores, se espera un 55%  de huelguistas en la educación infantil y primaria en toda Francia, un 78% en París.

Salas de espectáculos, teatros y museos se verán afectados. El Louvre podría retrasar su apertura al público y cerrar algunas salas; el Orsay ha anulado la entrada nocturna y se calcula que la mitad de los teatros parisinos permanecerán cerrados.

 

 

Manifestaciones

Simultáneamente, se han convocado 245 manifestaciones en todo el país.

Los sindicatos del ferrocarril, que apelan a una huelga indefinida, están dispuestos a llevar muy lejos el pulso con el Ejecutivo y mantener los paros hasta el 12 de diciembre, fecha en la que el primer ministro, Edouard Philippe, detallará el proyecto, aun en fase de concertación.

El Gobierno propone crear un sistema universal único por puntos que termine con los 42 diferentes regímenes actuales sin tocar oficialmente la edad legal de jubilación (62 años) pero modificando a la baja las condiciones de cotización.

 

El espectro de 1995

A finales de 1995, el primer ministro de Jacques Chirac, Alain Juppé, defendía con uñas y dientes la reforma de los regímenes especiales de jubilación, pero al cabo de tres semanas de un duro conflicto social que paralizó el país claudicó retirando el proyecto. Veinticuatro años después, el contexto, las circunstancias y la relación de fuerzas son diferentes pero el fantasma de aquel momento planea inevitablemente sobre la huelga general del 5 de diciembre porque aumenta el malestar social y la desconfianza de los franceses hacia Emmanuel Macron, cuya popularidad ha caído a niveles anteriores a la crisis de los chalecos amarillos.

“Nada está escrito de antemano y todo dependerá de lo que haga cada uno. Para lograr que se retire este proyecto de reforma, el lema ‘todos juntos’ sigue siendo moderno”, recuerda Bernard Thibault, líder sindical del ferrocarril durante las movilizaciones de 1995.

 

 

Las principales organizaciones sindicales han hecho un llamamiento a la movilización con motivo de la huelga general convocada el jueves en Francia.

Ferroviarios, profesores, estudiantes, los ‘chalecos amarillos’, todos contra la reforma de las pensiones propuesta por el presidente francés, Emmanuel Macron.

No se venden billetes de tren en Internet para viajar desde el jueves hasta el domingo, en previsión de que la huelga continúe. Sólo habrá un servicio de cada diez de alta velocidad.

 

 

Once líneas del metro de París cerrarán. Desplazarse en las grandes ciudades francesas será extremadamente difícil.

https://twitter.com/SNCF/status/1201893843697840134

 

 

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