Honduras una Llaga del sistema

El golpe de estado en Honduras ha sido perpetrado por la derecha neoliberal que en cada país de América latina y el Caribe con diferentes nombres y actores respira bajo el cobijo de los gobiernos electos, que solo enriquecen a unos cuantos y empobrecen a la enorme mayoría, la industria privada que no paga impuestos aprovechándose del paraíso fiscal que le regalan estos gobiernos muy pronto se sirve con la cuchara grande apropiándose de los recursos naturales del país&nbsp además de pagar salarios bajos en condiciones inhumanas a sus trabajadores estos empresario tienen el derecho de intervenir en la política económica y social de nuestros pueblos.
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Estos “gobiernos democráticos” solapan por un lado la conveniencia de las políticas empresariales, mantienen la desigualdad social, la inequidad entre hombres y mujeres, entre indígenas, afro caribeños y mestizos así como la falta de acceso a la educación privatizando cada vez más escuelas públicas, principalmente universidades, ni que decir de la privatización del servicio de salud, es complejo pero todo el esquema bajo el que se mantiene la pobreza extrema de nuestros países en muy buena parte ha sido sustentada por estos gobiernos.
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Esta situación que afecta a América latina y el Caribe tiene distintas llagas abiertas, por ejemplo recientemente creció una ola gigante de represión del gobierno nicaragüense, contra el movimiento feminista y los grupos de mujeres defensoras del derecho al aborto.

Compañeras que hace años están en la lucha por los derechos de las mujeres y que constantemente se mueven de la lógica de institucionalización de los movimientos sociales, sus metas y sus demandas, han sido ferozmente prejuiciadas y sobre algunas el alcance ha sido mayor pues en el caso específico de Nicaragua se giraron órdenes de detención contra estas feministas, aunque dichas ordenes maquillaban el mal uso de recursos económicos, el fondo real fue la denuncia que hicieron del actual presidente Nicaraguense Daniel Ortega emblemático personaje del frente sandinista y su responsabilidad en una denuncia presentada por violación, no sólo las feministas nicaragüenses alzaron la voz de la denunciante, también hombres de izquierda comprometidos denunciaron el crimen que por 10 años perpetuo Daniel Ortega contra Zoilamérica Narváez su hija adoptiva quien lo acuso de abusos desde los 11 años y violaciones sistemáticas a partir de los 15 años, crimen que por casi 20 años perpetúo.

Crimen del que ella misma nos cuenta: «Daniel Ortega Saavedra me violó en el año de 1982. No recuerdo con exactitud el día, pero sí los hechos. Fue en mi cuarto, tirada en la alfombra, donde no sólo me manoseó sino que, con agresividad y bruscos movimientos me dañó, sentí mucho dolor y un frío intenso… Él eyaculó sobre mi cuerpo para no correr riesgos de embarazos, y así continuó haciéndolo durante repetidas veces; mi boca, mis piernas y pechos fueron las zonas donde más acostumbró echar su semen, pese a mi asco y repugnancia. Él ensució mi cuerpo, lo utilizó a como quiso sin importarle lo que yo sintiera o pensara. Lo más importante fue su placer, de mi dolor hizo caso omiso».

Años más tarde la misma Zoilamerica reflexiona «En este período, más que ningún otro, llegué a creer con mayores fuerzas que mi destino era soportar aquella vida, sus aberraciones. Me preguntaba sobre la certeza de la supuesta estabilidad emocional que le daba y del rol que, según él, yo tenía en la revolución: ser su objeto sexual disponible permanentemente. Ese era, pues, mi aporte a la revolución, según debía interpretar. De esa manera no sólo me interné en el silencio, sino que me obligó a estar sumergida en su descomposición y corrupción desde el poder».&nbsp

Las llagas no sólo son superficiales, económicas, de abusos al pueblo entero; estas llagas bajan por la intimidad y ahí están las más atroces verdades, las mujeres carne de cañón olvido de los olvidados.&nbsp
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Del otro lado, cumpliendo su papel de asesor y confesor estos gobiernos protegen la moral principalmente católica pues en casi todos los países de América latina y el Caribe existe una batalla legal por despenalizar el aborto, las relaciones de parejas del mismo sexo, el uso de drogas, el ambiguo concepto de la moral y las buenas costumbres un sinnúmero de veces hemos escuchado a los presidentes hacer referencias de dios ante el país que gobiernan, imponiendo una creencia por sobre todas las demás. En sí carecemos completamente de&nbsp verdaderos estados laicos.&nbsp

¿Entonces por qué defender del golpe de estado a un gobierno democráticamente electo?
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Antes que nada creo que la memoria histórica y política de América latina y el Caribe sabe perfectamente el poder de destrucción que hay durante los golpes de estado, las dictaduras reconocidas y no reconocidas como los 70 años del partido revolucionario institucional (PRI) en el gobierno mexicano, que aunque siempre gobernó con el mayoriteo de la votación electoral igual en esas largas décadas hubo cientos y no se sabe si miles de desaparecidos, principalmente en la época de la guerra sucia, de los 60´s y 70´s. Actualmente en todo el continente latinoamericano esta represión sigue ocurriendo en el caso de las mujeres y las y los migrantes junto a los pueblos indígenas son quienes más prueban la rudeza de una democracia descompuesta, desarticulada, alejada de la verdadera participación de los pueblos.
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El cinismo de la derecha no tiene límites, primero hace sus leyes luego si por alguna razón queda una pequeña ventana por la que se fuguen los sueños de igualdad y justicia entonces hace añicos sus propias leyes quitando y poniendo a su conveniencia, coludiéndose con los podridos sistemas de justicia que en cada país hacen de lo injusto lo legal.
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Así es como se da el golpe de estado en Honduras, lo grave es que “los pobres siempre terminan poniendo los muertos”&nbsp lxs torturadxs, lxs desaparecidxs, estos golpes de estado no solo dejan a los poderosos y corruptos las manos libres para asesinar a miles de personas también son cubiertos por&nbsp la impunidad con que actúan durante estos golpes de estado y los años futuros en que después de balances y manifestaciones al fin se logra llegar a las cortes para enjuiciarlos y estas los exoneren, los liberen o sencillamente no les comprueben los genocidios por haber prescrito en fin que el golpe de estado devasta la vida cotidiana de los pueblos, desaparece miles de historias, las entierra y además es protegido en los años posteriores por el mismo sistema depuesto que prefiere perdonar y olvidar.
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Ante un golpe de estado como el ocurrido en Honduras, la gente sale a protestar, se organiza o no, pero va a las calles y se arriesga porque no se defiende a un presidente, no se defiende la derecha ni la izquierda, un pueblo se defiende de la militarización, del toque de queda, de las violaciones a mujeres de todas edades, de la brutalidad policiaca, del espionaje y las desapariciones, del insulto que los medios de comunicación masivos cometen con su silencio y sus telenovelas mexicanas, se defiende de quienes creen que una forma de acabar con la pobreza es desapareciendo a los pobres y que si un país no avanza es porque hay demasiados pobres que afean el panorama con sus ropas sucias y desgarradas, con sus zapatos enlodados y partidos, con sus caras indias y negras, sus cuerpos gordos o desnutridos.

Un pueblo como Honduras se defiende para no volver a pasar la ignominia que trae consigo la muerte y el silencio, la conformidad de la que tanto nos hablan. Un pueblo se defiende en cada persona que lucha por sí misma, por su familia, sus amigas y amigos, sus hermanas, sus amantes, sus compañeros, sus hijas e hijos, sus campos, sus barrios, se defiende de quienes de un golpe quieren acabar con todo.
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Honduras no es un efecto aislado, en un hecho recurrente en nuestra América latina y caribeña es un vivo ejemplo de la aparente tranquilidad que existe en los países de&nbsp América latina y el Caribe, un ejemplo para los poderes golpistas, para las falsas democracias, para los espurios presidentes y sobretodo para los pueblos que tarde o temprano tendremos que defendernos de lo mismo que hoy grita Honduras.&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp
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