Hasta los cojones

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Después fueron a por los funcionarios y lo aceptamos como un mal menor.

Más tarde fueron a por los parados y empezamos a movernos.

Cuando fueron a por la democracia, nos indignamos.

Fueron a por nosotros y nosotros fuimos a por ellos.

Entonces fueron a la suya y nos cansamos de esperarlos.

Después fueron a por las elecciones y se las llevaron.

Luego fueron a por nuestro dinero y nos resignamos a pagarles más impuestos.

Vimos cómo se fueron esos impuestos por el desagüe y volvimos a indignarnos.

Después fueron a por los profesores y tuvimos que salir a defender la educación de nuestros hijos.

Más tarde fueron a por nuestros hijos y les pegaron como si fueran el enemigo.

De nuevo fueron a la suya y nosotros a indignarnos.

A continuación fueron a por los médicos y los enfermeros y rezamos para no enfermarnos.

 Cuando fueron a por los enfermos, deseamos que un milagro los sanara.

Cuando fueron a por los inmigrantes, les aconsejamos que se fueran.

Cuando se fueron nuestros amigos y familiares, les aconsejamos que no volvieran.

Entonces vinieron a por nuestros trabajos y nuestros derechos laborales y salimos detrás de ellos pero no los alcanzamos.

Luego fueron a por nuestros ahorros y se los llevaron y aún nos estamos preguntando cómo y a dónde.

No fueron a por ninguno de ellos y jamás pudimos preguntárselo.

También fueron a por nuestras casas y nos expulsaron.

A continuación vinieron a secuestrarnos y nos entregaron.

Ahora han ido a por los mineros y los mineros les cortaron el paso.

Ahora han disparado a los mineros y los mineros les han disparado.

Han ido a cerrar las minas y los mineros se han encerrado.

Han ido a enterrarles vivos y los mineros han salido del agujero.

Los mineros bajan a la mina con un pájaro.

El pájaro es más sensible a los escapes de gas. Su muerte les avisa de un peligro inminente.

Los mineros son nuestros pájaros.

Si ellos caen, no sé si tendremos tiempo para escapar.

Cuando vengan a por nosotros, quizá sea demasiado tarde.

Como dicen los mineros: Nosotros no estamos indignados, nosotros estamos hasta los cojones.

 

Abrimos el mostrador de la carnicería a los mineros para servirte un conflicto que ha prendido llama: LA MINERÍA. Mientras ayer el Senado aprobaba la retirada de ayudas, los mineros mantienen el pulso y continúan las acciones de protesta. Hoy charlaremos con varios mineros y voces que nos ayudarán a entender lo que está sucediendo. Te preguntamos: ¿¿QUÉ PIENSAS DE TODO EL CONFLICTO?? Si tienes dudas, déjalas aquí, en el muro…

Nos hacemos eco del grito minero «NOSOTROS NO ESTAMOS INDIGNADOS, ESTAMOS HASTA LOS COJONES» uno de sus gritos de guerra durante estos días de conflicto… Hoy queremos que tú COMPLETES LA FRASE: «NO ESTOY INDIGNADO, ESTOY…….»