Hacia una Huelga Nacional con Unidad del Movimiento Social Panameño, con claras Agendas de Lucha

Noticiero Independiente (NI): ¿Cuál es el contexto histórico en el que inscribe la actual situación de inconformidad social en Panamá?

Juan Ramón Herrera(JRH): Mira, como en la Argentina o en cualquier país del sur del planeta, empobrecido históricamente por las estructuras capitalistas de desigualdad, la actual crisis social en Panamá tiene como autor principal a las medidas seguidas por los gobiernos de la última década y media, llamadas neoliberales, que son sinónimo de privatizar todos los recursos naturales y sociales del país, llámese: agua, comunicaciones, energía, servicio público; todo casi lo han privatizado en este país, todo lo han entregado al negocio privado de empresas locales y transnacionales. Sin duda, que los factores estratégicos de producción como la tierra, energía y las comunicaciones han subido de precio al consumidor y ello ha afectado el resto de la economía.

Pero, antes debemos tener en cuenta que Panamá tiene una estructura económica de paraíso fiscal y su institucionalidad es obviamente la de un Estado Corsario, es decir, donde la burguesía financiera, la más retrasada, dirige los destinos institucionales y económicos del país. De hecho, si revisamos la historia, fue la baja densidad demográfica del istmo, la ausencia de capitales importantes y la orientación sobre la que fundamentaron sus actividades económicas, las que condicionaron el desarrollo de la burguesía panameña, pero sobre todo, fueron tres factores que impidieron la formación de un capitalismo nacional, así, la imposición de los intereses de las burguesías de las potencias globales sobre la explotación del área de tránsito. La aceptación permanente de la presencia de una burguesía de origen extranjero con capitales muy superiores a los de la oligarquía local y la práctica de actividades económicas ilícitas (corruptas) y perjudiciales al fortalecimiento económico y político del Estado. Es así como, con una burguesía financiera invirtiendo y controlando todas las actividades económicas del sector primario, secundario y terciario con los nuevos socios extranjeros a la hora de privatizar todo en la década de los 90tas, convirtió a la economía panameña en una economía básicamente de oligopolios (monopolio de monopolios), y que hacen lo que le da la gana, sin frenos ni contrapesos. El mejor ejemplo fue cuando algunos sectores de la sociedad civil le pidieron los estados de cuenta a las empresas eléctricas, a éstas no les ha dado la gana de entregarlos y el propio Estado, a través de la Autoridad de los Servicios Públicos, dijo que éstas empresas no están obligadas a dar estos estados de cuenta, a pesar de que existe una supuesta ley de transparencia. Algo surrealista ¿no?, y así ocurre en todos los ámbitos de la vida nacional, esto es una especie de dictadura de la desregulación y el «juega vivo» institucional (decimos en Panamá), que lo sostiene un sistema de partidos políticos que monopolizan el poder político absoluto y fabrican las leyes para cuidar esos intereses de los ricos oligopolios. He aquí por qué la ciudadanía lucha por ejercer sus derechos frente a los muchos problemas que ha generado este modelo corsario institucional, y por eso aquí la gente «tranca calle» como único recurso de presión, porque toda la institucionalidad está hecha y traspasada por el conflicto de intereses de los superpoderosos y sus socios extranjeros.

NI: ¿Esta crisis que describes, cómo viene afectando a los panameños en términos de indicadores sociales?

J.R.H.: Mira, el Centro de Investigaciones de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá, dice que a finales de agosto de 2004, unos días antes del inicio de la actual administración presidencial del PRD, el costo mensual de la canasta básica familiar de alimentos era de B/.196.02. Tres años después (agosto de 2007) el costo de la aludida canasta ascendía ya a B/.225.51, es decir B/.29.49 balboas más cara. Esto tiene una causa de la economía internacional pero también en la forma como está organizada la economía Panameña, como ya mencioné.

En febrero de 2008, el costo total mensual por hogar de la canasta básica andaba ya por los B/.243.29, así pues, el costo de esta canasta se había elevado en 3 años y 6 meses en B/. 47.27. Significa un aumento del 24.11%. Dice esta entidad que si aplicamos el criterio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) referente a que el costo de la vida debe calcularse minimamente como 3 veces el costo de la canasta básica de alimentos, podemos concluir en que al finalizar febrero de 2008 el costo de la vida en Panamá y San Miguelito se eleva a B/.729.87, lo que significa B/.155.23 más que en agosto de 2004 cuando dicho costo de la vida era de B/. 588.06.

Es preocupante, como señala esta institución, que aún con el aumento a B/.310.00 del salario mínimo, dos de estos salarios no cubrirían el costo de la vida: faltarían B/.123.29. Más preocupante es la incertidumbre que se vive en provincias y distritos donde la mediana de salarios ha retrocedido y la inflación es muy superior a la de los distritos de Panamá y San Miguelito, como es el caso de Bocas del Toro. Una persona con salario mínimo «ajustado» tendría que gastar el 78.48% del mismo en alimentos, si de el dependiera un hogar promedio, le quedan B/.66.7 para todo lo demás. Aquí entran las «Condiciones de Educabilidad» que señala la UNESCO, en el caso del sector Educación, un padre de familia tiene que financiar con este escaso 66.7 dólares que le quedan la educación de sus hijos, fuera de todos los otros gastos familiares. Tú y yo sabemos que ni aquí ni en la China, o en Mendoza o en México DF eso alcanza para nada. ¿Cómo quiere esta pandilla de malandros que gobiernan, y se ensalzan en partidos políticos para gobernar, que los panameños no protestemos? Están pidiendo y llenando de pompa sus discursos, junto a los pistoleros del Banco Mundial o el BID, de que la educación debe ser de calidad, me pregunto: qué clase de calidad cabe con estas diezmadas condiciones de educabilidad. Y así siguen endeudando el país con más programas antihumanos del BID y el BM, que por sus enfoques economicistas destruyen tejido sociocultural y crean ingobernabilidad. En materia educativa sólo miren el triste retrato de Chile, el ejemplo estelar de uso, de estos tecnócratas de pacotilla.

Mira, aquí se han podido organizar soluciones que alivien un poco la situación pero ha faltado toda la voluntad de la clase gobernante. Por ponerle sólo un ejemplo de soluciones posibles y fáciles, Venezuela le ofreció petróleo en condiciones favorables a Panamá, pero la condición era que debían ser empresas estatales, pero sucede que como eso no es negocio, porque no es privado, para los amigos del reino del oligopolio, entonces a esa propuesta no se le dio seguimiento. Tan simple como eso.

A nivel educativo, hay muchas incoherencias en el desarrollo de la red escolar y el fenómeno educativo. Nosotros, como AEVE, hemos hecho Asambleas Pedagógicas donde ha participado el segundo Ministro de Educación, el Dr. Cañizales (ahora hay un cuarto ministro por si preguntas), y le señalamos alternativas para gestionar científicamente la red escolar y el proceso educativo en áreas de difícil acceso, rurales, y esas recomendaciones, consensuadas con los docentes, el Ministerio las ha engavetado. En su momento, hace casi dos años, advertimos al mismo ministro, sobre el problema de la descomposición de la fibra de vidrio en condiciones del trópico porque empezó en una escuela en la provincia de Veraguas, y le dimos un documento, pero también quién sabe dónde lo tiraron. Este año casi se ha paralizado el sistema escolar por el problema de contaminación con fibra de vidrio descompuesta en las escuelas. Esto que te cuento, es sólo para que conozcas uno de los muchos ejemplos en los que la falta de voluntad política y también la ignorancia más orgullosa ha creado problemas. El problema es que el clientelismo que reina en el aparato institucional educativo no permite el desarrollo educativo del país y más bien es un terrible obstáculo. Mientras este sistema politiquero, desregulacionista, reine, no habrá progreso integral.

NI: ¿Qué actores del Movimiento Social de Panamá están interviniendo en este escenario de movilización y con base a cuáles reivindicaciones?

J.R.H.: Como sabrás, en la sociedad existen los actores sociales orgánicos y los no orgánicos al proceso de lucha contra el sistema del neoliberalismo. Los orgánicos somos aquellos que estamos integrados sistemática y científicamente en un proceso de lucha para derrotar la matriz de desarrollo neoliberal y extinguir su poder político, de este área somos naturalmente que los sectores de la clase trabajadora, como docentes, obreros industriales, etc. y los no orgánicos, que son aquellos ciudadanos normales, no articulados a ninguna organización sino comunitaria muchas veces, que cierran la calle diariamente por falta de agua, de que le van a poner una antena de celulares al lado de su casa, que un proyecto de carretera o puente o de otro tipo, que lo va desplazar. Este último tipo de gente, es la masa, que a diario cierra la calle, y en resumen, todas sus demandas están enfocadas en la deuda social del Estado para con sus derechos, es decir, que el Estado no les está cumpliendo en sus servicios básicos, porque el Estado ahora, con el ideal neoliberal, anda es al servicio no de la comunidad, sino de los grandes empresarios transnacionales, del llamado «libre mercado»…

Mucha de esa gente en Panamá no sabe que el neoliberalismo es eso, o que también es el aumento del llamado «desarrollo depredador» sobre nuestros recursos naturales como termoeléctricas, hidroeléctricas, minería y tantos otros saqueos para crear riqueza para la renta de los países del llamado «primer mundo» y de sus empresas, pero es evidente que la gente lucha es contra él, contra el neoliberalismo.

El problema principal es hacer entender a los actores sociales no orgánicos que sus problemas son producto de una misma matriz de desarrollo que impulsa el Estado y la clase gobernante o política que protege este sistema corsario. Esos sectores casi siempre son los que más fácilmente son mareados por el fenómeno de la politiquería, por eso su accionar casi siempre es espontáneo, es decir, es una protesta que se prende y se apaga. Sin embargo, cuando se trata de conflictos socioambientales, las comunidades logran alcanzar un nivel de conciencia del problema mucho más alto. Y así en Panamá, en los últimos 10 años, han nacido redes de comunidades y grupos ecologistas que luchan contra el desordenado desarrollo hidroeléctrico, minero, etc. y reclaman cambios sustanciales en el Estado sobre materia ambiental. Este ha sido un gran avance en la lucha contra la matriz de desarrollo neoliberal. Nuestra organización misma, viene teniendo en su política gremialista el apoyo a la creación de redes de lucha ecologista en todo el país y los docentes han sido protagonistas importantes en estas luchas que tienen como unidad social a las comunidades.

Lo que más nos asquea del problema del desarrollo energético actual y que tiene que ver con la lucha ecológica también, es que el 36% de la energía que produce la naturaleza panameña se exporta al bendito «mercado» y aquí dicen que hay que hacer más infraestructura de producción energética, sin embargo estadísticamente esto no se registra, porque en la ley que existe del sector eléctrico se cuenta todo lo exportado como consumo nacional y como las empresas eléctricas no quieren revelar sus estados de cuenta, es imposible saber cuánto es realmente lo que exportan. Nos joden a los panameños para hacer su negocio afuera. Por eso es un negocio, y la energía no puede ser un negocio sino servicio social, porque es vital para el desarrollo de una sociedad. Este dato lo conocemos por redes globales que miden los robos que hacen las transnacionales y los flujos de exportación. He aquí un problema de seguridad nacional que la clase gobernante y sus negocios ha producido, es decir, el de la falta de Seguridad Energética, por eso nos preguntamos: ¿qué es lo que tienen en la cabeza estos partidos de pacotilla? Hablan de institucionalidad y ni siquiera entienden que la institucionalidad nace por tender reglas claras al mercado para proteger los derechos ciudadanos en el pacto social moderno.

Lo que te quería decir, es que a parte del movimiento de los trabajadores, tanto de educadores como de obreros, médicos, transportistas y otros sectores tradicionales, estas redes comunitarias han pasado a ser un nuevo actor social en el escenario de movilización que se viene desarrollando.

Este escenario se ha agudizado gracias a que el gobierno del PRD, sintiéndose fuerte y con suficiente base social clientelista, repartiendo plata de préstamos del Banco Mundial con bonos de cincuenta dólares a los más pobres, pretende imponer una ley para un sistema único de salud para quebrar a la Caja de Seguro Social, una reforma educativa neoliberal ya tan conocida, que busca acabar con la estabilidad docente y atrofiar los contenidos curriculares y hacer la educación panameña al estilo depauperante de la de otros países donde se ha impuesto. Se suma al conflicto, obviamente, que la lucha por congelar los precios de la Canasta Básica Familiar, la lucha contra la creación de políticas incoherentes para el sector transporte, y el sector ambiental ha sumado en alguna medida sus iniciativas.

Se suman otros aspectos como la nueva ofensiva del gobierno de reforzar el sistema de represión a los movimientos sociales, con la creación ahora de una especie de servicio secreto y la creación de otras entidades militarizadas, basadas en el Plan Mérida, todas éstas, dentro del plan de los gringos de militarizar la región para contener el descontento social, ellos saben que para seguir siendo imperio tendrán que volver a los tiempo del Plan Cóndor y medidas represivas por el estilo, por eso la policía panameña ha vuelto a estudiar en la Escuela de las Américas, y crearle poderes a militares. Es decir, avanzamos a un proceso de fascismo. Porque es la única medida que les queda a los defensores del Estado-Delictivo que vivimos los panameños. Todas estas medidas se están discutiendo en el Ejecutivo en el más absoluto de los secretos, asesorados por funcionarios norteamericanos.

Siendo autocrítico, te quiero decir que si bien las capacidades del movimiento social panameño han avanzado en los últimos años, a un nivel operativo mucho mayor en el país, y hay nuevos actores sociales, existen los clásicos problemas de la ausencia de vocación de poder ciudadano de los movimientos sociales, es decir, hablo de que no se trata de protestar para decir no a la propuesta del gobierno por ser neoliberal y todo lo demás, sino que también se trata de construir, de proponer cosas concretas de cambios jurídico-políticos sobre la institucionalidad, de ir cambiando este Estado, y eso es un proceso, pero debemos tener esto claro, en coyunturas de carácter Político como la actual, porque si estamos cuestionando la matriz de desarrollo neoliberal porque es mala, sabemos que los resabios de la que existe, la del Estado Benefactor o Keynesiano, tampoco es buena y atrasa el desarrollo integral del país, por eso debemos tener Agendas de Lucha claras, con propuestas de transformación jurídico-políticas fundadas en las ciencias y el derecho de la ciudadanía, y no del «mercado». Pero esas Agendas de Lucha, sea en Salud, educación, ambiente, derechos laborales, transporte, etc. no son fáciles de construir, porque necesitan una compresión profunda del movimiento social de sus sectores, es decir, se trata de convertir en institucionalidad y Derecho la Política o el ideario de desarrollo del movimiento social, lo cual no suele estar muy claro en muchos de estos sectores, y eso es un reto. Si hablamos de «hacer otro mundo posible», se trata entonces, desde las ciencias y la participación ciudadana, imaginar ese mundo posible para hacerlo real. A esto lo llamamos vocación de poder de gestión social, y esto lo debatimos recientemente en nuestro congreso nacional en el 2007.

NI: ¿Se está hablando de una Huelga Nacional. El grupo FRENADESO y su grupo de coordinación ya hizo conferencias de prensa anunciándolo. Está preparado el movimiento social panameño para una Huelga?

J.R.H.: Lo primero que te debo decir, para hacerte la salvedad, es que nuestra organización no es parte del grupo FRENADESO. Este grupo se fundó en el 2005 para luchar contra la privatización de la Caja de Seguro Social, en ese momento su nombre era FRENADESSO, significaba Frente Nacional por la Defensa de la Seguridad Social, es decir, en ese entonces era, FRENADESSO, con doble S, ahora es sólo con una S y significa otra cosa. Cuando se fundó y era con doble S AEVE sí era parte, pero luego de la coyuntura de la seguridad social, un sector que estaba en FRENADESSO, liderado por el Sindicato de la Construcción y Similares, se abrió y fundó entonces el FRENADESO, con una S. Pero AEVE y la mayoría de las organizaciones no participamos de ese proyecto, pues el mismo tenía sus objetivos políticos propios. Lo que sí es que el anterior FRENADESSO quedó disuelto, quedando sólo una familiaridad fonética con el nuevo, pero que no tiene que ver, en contenido, con el primero. En suma, el FRENADESO de ahora, representa un sector del movimiento social panameño, pero no es todo el movimiento social panameño, ahí se encuentran el sindicato de la construcción, un grupo estudiantil, otros sindicatos obreros, algunos grupos indígenas y campesinos, dos grupos de educadores y algunas o­nges de derechos humanos. Claro, que es necesario hacer también la salvedad que la presencia social mayoritaria de este sector es la de los obreros de la construcción, cuyo sindicato es por ahora el más fuerte de Centroamérica -creo- en beligerancia, afiliación y recursos, dado el «boom» de la construcción en el país. Entonces, sí, este sector ha hecho varias conferencias de prensa.

Nosotros somos parte de el Frente de Acción Magisterial(FAM), que somos básicamente cuatro asociaciones de educadores, dos están en FRENADESO y el resto estamos en otro tipo de estructura de coordinación de movimientos sociales que hicimos hace casi un año llamado Unidad de Lucha Integral del Pueblo(ULIP).

Nos hemos reunido con FRENADESO, como sector docente, como FAM, porque el FAM como FAM no hace parte del FRENADESO. Y hemos escuchado sus planteamientos sobre lo que ellos piensan que es la huelga nacional. Pero no nos ha quedado muy claro los términos operativos y de nivel de participación de la huelga que ellos plantean como sector, te leo de mis notas lo que dice el dirigente Saúl Méndez en reunión, » es una huelga nacional donde se participa como sector, los obreros convocan a los obreros, los estudiantes a los estudiantes, los docentes a los docentes…todo el mundo aporta desde su sector..» la verdad, no nos quedó claro qué es lo que plantean, sobre todo tratándose ésta de una posible huelga de carácter político, porque se trata de parar una agenda de desarrollo del Estado en materia ambiental, salud, educación, transporte, etc. es decir, que involucra un complejo sistema de alianzas. Pero quiero definir en base a nuestra experiencia y la experiencia internacional lo que suele ser una huelga política, aquí en Panamá ya la vivimos contra la reforma educativa de los militares de 1979.

Una Huelga Política quiere ganar consenso entre la población y además presionar parando la economía por diversos medios, desde el paro de los obreros en sus puestos, los docentes y el sector laboral en general y las acciones de calle de los movimientos ecologistas, estudiantiles, indígenas y comunitarios, así como la arengas públicas en la radio y otros medios de comunicación. Todas las acciones se concentran en presionar para paralizar la economía y ganar consenso social, y esto no lo logran únicamente los sectores laborales, sino los demás en otros espacios de flujo socioeconómico y de opinión, cotidianos. Esto es claro en toda huelga política, no así en una huelga sindical que es sólo la presión de un sector en particular, asociado a la actividad específica donde se encuentre el sector laboral en huelga. Y para una huelga política tienen que haber acuerdos fijos de los sectores en alianza, en tres aspectos, Agendas de Lucha: reivindicaciones, cuáles son los objetivos de la lucha o por qué se lucha o qué se quiere lograr con la lucha. Operatividad: cómo participará cada sector en la huelga, como se trata de varios sectores sociales, todos tienen capacidades diferentes y se ubican en diferentes espacios de la vida de la sociedad, el sector laboral, el campesino, el ambiental, el médico, el docente, todos tienen que fijar, expresamente, cómo posiblemente pueden accionar, y además, a la hora de sentarse a negociar cómo y quien lo hará. Nivel de Participación: este aspecto es el más polémico, aquí la pregunta es hasta dónde llega el compromiso de lucha huelguista de cada sector, si el gobierno llama a dialogar a un sector en particular o quiere cumplir con una agenda en particular de sector. ¿Hasta dónde es el compromiso de participar en la huelga de cada sector?

Yo me hago estas preguntas porque en una huelga política uno expone su estructura u organización y su agenda de lucha a una batalla política, la cual consiste en salir triunfador o perdedor, triunfador equivale salir políticamente fortalecido, es decir, haber logrado un buen consenso social, y hasta en el mejor de los casos, haber sentado al gobierno a negociar en conjunto con la alianza de sectores para negociar en conjunto las Agendas de Lucha. ¿Acaso existe una huelga política donde cada quien negocia por su lado? ¿Dónde los sectores en alianza unos ganan y otros pierden?.

Perdedor equivale a salir desprestigiado junto con tu agenda de lucha y organización o sector, sin consenso social y tus fuerzas diezmadas, descontentas, desunidas, a tal punto que significaría un retroceso en tu lucha como sector.

Como organización nosotros nos hacemos estas preguntas, porque sino plantear una huelga sería no acumular consenso, sino todo lo contrario, desacumular consenso y dispersar nuestra fuerzas. Porque vamos a una batalla Política, y la política es el arte de unir y desunir. Unir consenso a nuestro favor y hacerlo perder al enemigo. Porque mal organizados el enemigo también puede unir consenso a su favor y diezmarnos. Recordemos que estamos hablando de una huelga nacional, muy diferente es si planteamos una jornada de movilización nacional que no incluye necesariamente la huelga, pero estamos hablando de una Huelga Nacional y Política. He aquí porque no estamos de acuerdo con lo que plantea el grupo del FRENADESO, que no quiere decir que estamos en desacuerdo con ir a una gran huelga nacional política, sino que no estamos de acuerdo en esa ausencia de claridad táctica con la cual se pretende ir a una huelga de este carácter. Si vamos a una huelga tiene que ser con todos estos términos claros para cada uno de los sectores sociales, de lo contrario sería llevar al matadero y acabar las fuerzas acumuladas, con las cuales al menos podíamos luchar como sector. Y aquí siempre recuerdo a José Martí, cuando señalaba que más fácil le es morir a los seres humanos por pasión que ordenar la cabeza y hacer las cosas para que realmente cobren el resultado que queremos. Yo creo que nadie, que esté frente a una organización importante, es capaz de llevarla a una aventura por apasionamientos. «Yo sé que ésta no es la única batalla, pero nadie va a una batalla con posibilidades de perderla…», decía Ecipión, el africano, un hábil general de la antigüedad clásica. Nosotros estamos haciendo un llamado a todo el movimiento social panameño, a las organizaciones, a que coordinemos con claridad como será este proceso. NI: Bueno, después de esta lección de Política, ¿cuál es la visión del movimiento docente de futuro, frente a la movilización social y posible huelga?

J.R.H.: Frente a la crisis actual, en un escenario hipotético de suficiente movilización social en el país, donde logremos el suficiente consenso social y la movilización de la opinión pública, donde se logre sentar al gobierno a dialogar, nos preguntamos qué hacer para ir a concretar efectivamente nuestras agendas de lucha y profundizar hacia una transformación seria de la institucionalidad del Estado. Algunos sectores vienen planteando una constituyente, pero una constituyente sin suficiente consenso social, sin buen apoyo electoral constituyente de nuestra parte, sería regalarles una buena oportunidad a la dictadura partidocrática de este régimen corsario para legitimar aún más su régimen, por eso nosotros no negamos la necesidad de una constituyente pero también planteamos la necesidad central de ir construyendo institucionalidad desde poco a poco, desde los municipios, sectores sociales, generando propuestas concretas del Panamá que queremos en términos ambientales, educativos, en salud, laborales, etc. que la ciudadanía vea y participe en la construcción de esas propuestas desde ahora, es decir, que un ejercicio político nuestro, de organización del pueblo, ha de ser también construir propuestas que superen la matriz de desarrollo neoliberal.

Lo concreto es que mientras este sistema politiquero, desregulacionista, reine, no habrá progreso integral del país, este Estado Delictivo seguirá hundiéndonos hasta lumpenizarnos cada vez más, hasta la incivilidad. Mira, aquí los enemigos del movimiento docente serio, patriótico, constructor de propuestas, nos acusan de que somos comunistas y yo les digo que en Panamá lo que queremos hacer es un país de leyes e instituciones serias, sólo pedir institucionalidad seria y fuerte en este país es ser comunistas para ellos, porque esas alimañas del sistema, no soportan un Estado de Derecho real, salen como comadrejas incendiadas de sus cloacas de lujo enfermizo, y lloran desde sus medios de comunicación acusando y diciendo quién tiene y no la razón, cuando el pueblo les dice la verdad, se organiza inteligentemente y logra sus objetivos.

Yo creo que el gran avance de las fuerzas sociales más importantes de Panamá es que estamos claros en que en Panamá no queremos ser ni la Suiza de América, ni la Venezuela, ni la Cuba, ni la Gringolandia, ni la Atenas, ni toda imaginería burda de la política del liberalismo y posliberalismo, sino que queremos construir este país a partir de sus propias realidades y escalas humanas y naturales. Nosotros queremos una Educación Panameña, no una Educación de los Estándares del Banco Mundial-BID, para el voraz y asesino «mercado». Claro…que todo esto será un poco difícil si ahora, no aprovechamos este presente momento de crisis de cambio, de oportunidad de dar un salto cualitativo, si no caminamos hacia una Huelga Nacional con Unidad del Movimiento Social Panameño, con definiciones tácticas y agendas de lucha claras.

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