Publicado en: 14 enero, 2019

Guerras, canciones y chivatos

Por Santi Ochoa

La historia de 3 películas que ajustan cuentas con el pasado.

Por Santi Ochoa

PRESENTACIÓN

Tres películas que ajustan cuentas con el pasado. La convulsión que produjo “Canciones…” en España en 1976 se ha estudiado y contado con detalle, pero se desconoce la existencia en nuestro país de “Chantons”, la película que se estrenó en Francia ese mismo año, incluido el escándalo similar al nuestro que produjo su estreno entre los franceses.

En Francia “Chantons…” tuvo su continuidad 27 años más tarde con “La Délation…” un film del mismo director, que denunciaba la colaboración de la población con los alemanes por medio de denuncias y delaciones. Esta segunda parte, más dolorosa de recordar y de asumir que la anterior de las canciones, no tuvo en España su equivalente, aún sabiendo que, durante muchos años, el chivatazo fue una de las señas de identidad del franquismo, donde hasta nuestro último Premio Nóbel era confidente de la policía de Franco.

Madrid. 2019

CANCIONES PARA DESPUÉS DE UNA GUERRA
Basilio Martín Patino

1.34 min. España.1976

Película documental con imágenes y canciones de los dos bandos de la Guerra Civil y la postguerra españolas, Su estreno supuso el mayor escándalo en el cine español y dividió a la sociedad española tras la muerte de Franco.

Aunque fue aprobada inicialmente por la censura, al final la rechazaron indignados. El vicepresidente del gobierno Carrero Blanco nombró para la ocasión una Comisión Especial de funcionarios, obispos y militares, que prohibió su exhibición y que se mantuvo durante los seis gobiernos que hubo hasta que fue estrenada en nov.1976, un año después de la muerte de Franco. Su exhibición en Madrid fue tensa desde el principio y al mes y medio del estreno hubo graves incidentes con falangistas que interrumpían la proyección, pero la gente empezaba a sacudirse el miedo y estuvo cuatro meses de exhibición a cine lleno.

Fue tan grande el daño que hizo al régimen, que en 1975, un año antes del estreno de “Canciones”, se le encargó al director fascista Eduardo Manzanos Brochero una contra-película, “Canciones de nuestra vida”, en respuesta a la obra maestra de Basilio Martín Patino y que pasó prácticamente desapercibida. En definitiva, una película irónica, amarga, entrañable e imprescindible en nuestro cine, que debería ser obligatoria su exhibición en las escuelas a modo de exorcismo de nuestro pasado. Desde 2008 “Canciones para después de una guerra” se proyecta ininterrumpidamente en el Centro de Arte Reina Sofía, en una sala contigua al “Guernica” de Picasso.

 Película completa.

CHANTONS SOUS L’OCCUPATION

(Cantando bajo la ocupación)

André Halimi

1.27 min. Francia.1976

Ese mismo año de 1976 se estrenaba en la vecina Francia esta película documental de A. Halimi (Túnez, abr.1930 – Jerusalén, dic. 2013) cineasta y productor de la televisión francesa (de la misma edad que Basilio M. P.) Su proyección escandalizó a la sociedad francesa, incapaces de soportar 33 años después la visión de su vida cotidiana con los nazis en la segunda Guerra Mundial.

Denuncia la actitud del mundo del espectáculo, principalmente de París, entre 1940 y 1945. Los artistas franceses se prestaron gustosos a entretener al ejército alemán que, después de invadir el país pasó a invadir los teatros. También se ve la vida cotidiana de la gente común de la población francesa y su deseo de sobrevivir bajo la ocupación, que prácticamente el día siguiente, en los periódicos se hacía ya la publicidad de restaurantes en alemán. Las regentas de los burdeles dirían luego que su clientela alemana era más limpia que la estadounidense que vino después.

La película se pregunta dónde está la línea divisoria de lo que fue o no colaboración con los nazis. Pues una cosa era distraer y elevar la moral de los franceses y otra muy distinta era participar en banquetes de oficiales alemanes, programas de propaganda o terminar actuando en el mismo Berlín. Es una película terrible, que muestra la humillación de Francia, donde la fiebre nazi ganó a una minoría de franceses que no sabían o no querían saber nada de la tragedia de la Gestapo y los campos de exterminio; una fauna de juerguistas que se beneficiaban del mercado negro o de ser informantes de los alemanes.

 Trailer y DVD

http://www.allocine.fr/film/fichefilm_gen_cfilm=16222.html

 

LA DÉLATION SOUS L’OCCUPATION

(La denuncia bajo la ocupación)

André Halimi

1.20 min. Francia. 2003 

Documental de la denuncia en Francia en la 2ª guerra mundial vista a través de los 3 millones de cartas de delación de informantes entre 1940 y 1945, en la zona ocupada y en la no ocupada, enviadas al ejército alemán, a la policía francesa y al Instituto de las cuestiones judías. Se muestran con detalle extractos de estas cartas, recortes de prensa, imágenes de archivo y entrevistas a unas quince personas: testigos presenciales, abogados, historiadores y miembros de la Resistencia y donde las víctimas y sus padres hablan de sus experiencias de este período de la historia.

La suma del nazismo instalado en la Francia ocupada y el régimen colaboracionista de Vichy supuso la edad de oro de la denuncia, que se establece desde el principio en un clima de terror. Los informantes eran de ambos sexos y de cualquier categoría social: médicos, abogados, funcionarios, maestros, conserjes, vecinos, etc. Las víctimas pueden ser judíos, oyentes de la BBC o simplemente vecinos denunciados por venganza por otros vecinos

El gobierno francés publicó leyes antisemitas que se sumaba a una constante propaganda contra los masones, comunistas o resistentes. Los judíos están en el punto de mira y se alientan, como muestra del respeto a las leyes, las denuncias individuales, en su mayoría de hombres no anónimos. De los 4.000 médicos en Francia casi la cuarta parte son denunciados por ser judíos o simpatizar con la Resistencia y sus nombres llenaban las páginas de la prensa de la extrema derecha. 

Trailer 2.12 min.

2 DVD

https://video.fnac.com/a2612425/Chantons-sous-l-occupation-Delation-sous-l-occupation-DVD-Zone-2

————

COLABORA CON KAOS