Guatemala. Se extiende la lucha popular «hasta que cambiemos el sistema»

No sólo abundaron las protestas en la capital, sino que se multiplicaron al interior del país

Este sábado 12 de diciembre, el movimiento social y popular de Guatemala incorporó a los artistas en sus exigencias inmediatas por la renuncia del presidente Alejandro Giammattei y su gabinete, la depuración del Congreso, y medidas urgentes contra la pobreza y «la corrupción sistémica».

La movilización de este sábado reunió música y poesía porque a través del arte también se puede manifestar, afirmaron las agrupaciones Otra Guatemala Ya, Gente Positiva, Coincidir, Marx Guatemala, Landivarianos, Jóvenes Políticos en Acción y Unidos contra la Corrupción.

No sólo abundaron las protestas en Ciudad de Guatemala, la capital, sino que se multiplicaron al interior del país, donde se efectuaron ocupaciones de plazas y parques, reclamando la construcción de una Asamblea Plurinacional Constituyente, la depuración del Congreso, la renuncia de la Fiscal General, Consuelo Porras, y por el fin de la corrupción gubernamental, entre otras reivindicaciones.

Las agrupaciones sociales indicaron que «más que acciones de maquillaje, lo que Guatemala precisa es transformar el sistema desde su raíz, y en lo inmediato, acciones reales de atención a las necesidades urgentes de vivienda, alimento y salud, para enfrentar la crisis provocada por la pandemia».

Los dirigentes populares afirmaron que «estamos cansados de políticos, funcionarios públicos y empresarios que se enriquecen a costillas de los pueblos», y que, por lo tanto, «los pueblos se movilizarán en diferentes territorios para demandar la renuncia de Alejandro Giammattei y Guillermo Castillo (presidente y vice presidente del país), la Depuración del Congreso de la República y la elección a Magistrados de la Corte Suprema y Corte de Apelaciones, como acciones mínimas para detener el retroceso al que nos quiere llevar el pacto de corruptos».

Al mismo tiempo, convocaron a la formación de una «Asamblea Plurinacional Constituyente que cuente con la digna representación de los pueblos y diferentes sectores populares».

El pasado 25 de noviembre, el Congreso de Guatemala anuló el antipopular Presupuesto 2021, el cual beneficiaba groseramente a la oligarquía en el poder e incluso tomaba más deuda pública, deuda que se paga a costa del empeoramiento de la vida de la población.

El 21 de noviembre arrancaron las protestas sociales, gatilladas de manera inmediata por la aprobación de un Presupuesto 2021 que recortaba aún más la ya debilitada inversión social, enriquecía a los poderosos y se endeudaba públicamente para beneficio de la oligarquía.

Las manifestaciones pacíficas fueron contestadas con brutalidad policial, dejando, al menos un saldo de dos muchachos con amputaciones oculares, decenas de heridos y detenidos.

La exigencia del pueblo alzado es la renuncia del presidente de extrema derecha Alejandro Giammattei, y de los miembros del Congreso. Esto es, el cuestionamiento radical de todo el sistema de partidos políticos institucional, y de su corrupción estructural.

Con el fin de contener la revuelta popular, el pasado 25 de noviembre el Ejecutivo y el Legislativo guatemalteco anularon las causas inmediatas del levantamiento. Sin embargo, ni unos ni otros podrán resolver un problema estructural de Guatemala que no se limita al Presupuesto 2021.

De hecho, los dirigentes de las movilizaciones señalaron el pasado 5 de diciembre en Ciudad de Guatemala que «el problema no es el presupuesto, sino el sistema excluyente, racista y patriarcal» en el que sobreviven los 16 millones de habitantes del país, el 60 por ciento de ellos bajo la línea de la pobreza.

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS