Guía rápida para agnósticos y ateos. Quick guide for agnostics and atheists.

Cuando me preguntan por qué soy agnóstico, o ateo, (desde la sociología la diferencia no es significativa) reconozco que no es fácil dar una explicación breve, clara y convincente que refleje mi postura sobre este tema. Intentaré hacerlo repasando los ejes sobre los que se basa el concepto de dios: sus atributos, su realidad y su esencia.

Hay tres atributos que casi todos los dioses comparten: la omnipotencia (son todopoderosos), la omnisciencia (lo saben todo) y la bondad infinita. Si lo pensamos detenidamente, veremos que es imposible que estas características se den juntas en ningún ente.

Si un ser lo puede todo y lo sabe todo pero consiente la barbarie, entonces no es infinitamente bondadoso.

Si un ser lo puede todo y es infinitamente bondadoso, entonces las atrocidades ocurren porque no lo sabe todo.

Por último, si un ser lo sabe todo y es infinitamente bondadoso, entonces la maldad ocurre porque no lo puede todo.

En cualquiera de los tres casos, dios sólo podría poseer dos características simultáneamente, nunca las tres a la vez. Así, un dios que, o no lo puede todo, o no lo sabe todo, o no es bondadoso, no puede ser un dios que se precie.

Respecto al hecho de si dios forma parte de la realidad, la sociología nos enseña que los seres humanos asociamos objetos, sonidos, acciones, sueños o símbolos entre sí y los dotamos de nuevos significados. Mediante la comunicación compartimos con otros seres humanos esos significados, los cuales formarán parte de la conciencia colectiva del grupo. Esa sociedad construirá el concepto abstracto ‘dios’ de igual modo que construye el concepto abstracto ‘bondad’ o la palabra ‘árbol’; asociando la idea de una fuerza superior, los actos positivos de las personas o ciertas plantas a nuevas ideas que se comparten y a las que se dota de nuevos significados. El miedo y la angustia ayudan mucho en la elaboración de la noción de dios. Así, a la pregunta: ‘¿es dios real?’, deberíamos contestar que habrá tantas realidades de su existencia o ausencia como significados compartidos haya.

Si hay tantas realidades de dios diferentes, ¿existirá una naturaleza verdadera de dios sobre la que se basen esas conciencias colectivas? Nos acercamos peligrosamente al intento de entender el infinito, de buscar respuesta a la última pregunta que lo explique todo. Confieso que, sobre este asunto de la esencia de dios, me encanta la postura de Carl Sagan. A la pregunta: ‘¿cómo se formó el universo?’, responde que hay dos respuestas: ‘siempre ha estado ahí’ o ‘lo creó dios’. Esta última respuesta genera inmediatamente una segunda pregunta: ‘¿cómo se formó dios?’, a lo que Sagan responde: ‘prescindamos de los intermediarios’.

 

In English

Whenever someone asks me why I am agnostic, or atheist (from a sociological point of view the difference is not significant), I admit that it is not easy to give a convincing, clear and brief explanation that shows my position on this issue. I will try to do it by reviewing the three core ideas that the concept of god is based on: its attributes, its reality and its essence.

There are three attributes that almost all gods share: omnipotence (they are almighty), omniscience (they know everything) and infinite goodness. If we stop to think about it, we will see that it is impossible to find these characteristics together in any entity.  

If a being is almighty and knows everything but allows brutality, then it can’t be infinitely kind.

If a being is almighty and infinitely good, then those atrocities happen because it doesn’t know everything.

Finally, if an entity knows everything and is infinitely kind, then wickedness occurs because it is not almighty.

In any of these cases, god could only own two characteristics simultaneously, not the three of them at the same time. So, a god who either cannot do everything, or doesn’t know everything, or is not good, cannot be a self-respecting god.   

Regarding whether god is part of reality, sociology teaches us that we human beings associate objects, sounds, actions, dreams or symbols to each other and give them new meanings. Through communication we share those meanings with other human beings, becoming part, thus, of the collective consciousness of their group. That society will build the abstract concept ‘god’ in the same way as they make the abstract concept ‘goodness’ or the word ‘tree’; by associating the idea of a superior force, positive actions or a certain kind of plants to new symbols with new shared meanings. Fear and distress help a lot to elaborate the notion of god. So, to the question: ‘is god real?’ we should answer that there will be as many realities of its existence or its absence as there are shared meanings.

If there are so many realities of different gods, will there be a ‘true’ nature of god on which those shared meanings are based? We are getting close to the attempt to understand the infinite, to find response to the ultimate question that explains everything. I must admit that, on that issue of the essence of god, I love Carl Sagan’s stance. To the question: ‘how was the universe formed?’, he says that there are two possible answers: ‘it has always been there’ or ‘it was created by god’. The latter immediately poses a second question: ‘then, how was god formed?, to which Sagan answers: ‘let’s do without middlemen’.

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