Greenpeace ocupa un complejo hotelero en construcción en un parque natural de Almería

Almería. — Una treintena de activistas de Greenpeace han ocupado hoy el hotel que se construye en la playa del Algarrobico, en Carboneras, dentro del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar, una acción cuyo objetivo es pedir a la Junta de Andalucía que inicie trámites de demolición de un edificio «ilegal».

Los ecologistas han descolgado en la pared del edificio dos pancartas de 168 y 144 metros cuadrados con las leyendas «demolición» y «hotel ilegal» como protesta por la construcción del complejo que, según un comunicado de la organización, dispondrá de ocho hoteles, 1.500 apartamentos y un campo de golf.

Mientras unos ecologistas desplegaban estas pancartas en el edificio en obras, dos embarcaciones de Greenpeace portaban banderas con el lema «Hotel Ilegal Demolición».

Escándalo urbanístico

Greenpeace denuncia en el comunicado que el hotel, que construye Azata, supone uno de los grandes escándalos urbanístico del litoral español, gracias a la «connivencia» de todas las administraciones implicadas, Ayuntamiento de Carboneras, Junta de Andalucía y Ministerio de Medio Ambiente.

Los representantes de Greenpeace sostienen la ilegalidad de la construcción dado que el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) «que está por encima de las leyes anteriores, dice que esta obra es ilegal», dado que «no se respetan siquiera los 100 metros de distancia de la playa», entre otras cuestiones.

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