Glovo gana tiempo al aplazarse hasta marzo el macrojuicio de Zaragoza

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El juicio, que tenía que celebrarse este lunes 30 de septiembre, se ha aplazado porque falta una prueba documental que ha pedido la empresa y que, debido a su complejidad y voluminosidad, no ha llegado a sede judicial. Desde UGT acusan a Glovo de realizar «maniobras» judiciales para ganar tiempo y buscar una legislación favorable que valide su modelo de negocio.

El macrojuicio contra Glovo previsto para este lunes 30 de septiembre, se ha aplazado al 27 de marzo, dentro de seis meses. La razón por la cual se ha decretado este aplazamiento ha sido la ausencia de una prueba que la compañía había solicitado a Hacienda y que, debido a su complejidad y voluminosidad, no ha llegado a tiempo.

Rubén Ranz, coordinador de TuRespuestaSindical de UGT Confederal, ha calificado este aplazamiento como “una maniobra más de Glovo. Lo que está buscando es una legislación favorable, a lo cual estamos totalmente en contra”. Según Ranz, forzar este retraso para Glovo supone ganar tiempo y buscar una legislación que valide su modelo de negocio, y ha destacado la enorme importancia de este caso y sus repercusiones al conjunto de las relaciones laborales. “Aquí nos estamos jugando el modelo social, y esta es una puerta que no vamos a permitir abrir, ya que lo que permitiría es que todos los trabajadores pasaran a ser empresarios, y esto es cargarse el derecho del trabajo”.

El establecimiento de un criterio decisivo por parte del Tribunal Supremo, cada vez más cerca

Previo al inicio de la vista, Bernardo García, abogado de UGT, manifestaba que “ya ha habido una sentencia de un Tribunal Superior de Justicia, en este caso de Asturies, ya ha resuelto que los repartidores son trabajadores por cuenta de Glovo”. Los argumentos para defender que los y las ‘glovers’ no son autónomos se basan “en la propia actividad que llevan a cabo, ya que aunque hay algunas características específicas, y sí que los repartidores incorporan la bici o la moto, y sus teléfonos móviles, esto no es una infraestructura empresarial”. En cuanto a la flexibilidad de elección de trabajo, García argumenta que “si no entran en el propio sistema que establece Glovo de atender los pedidos, pueden verse perjudicados en la actividad, e incluso cesar. En definitiva, tienen una situación semejante a cualquier persona que trabaja para una empresa, en este caso una plataforma digital que ofrece un servicio de reparto”.

En cuanto al final de este proceso, a nivel estatal, García ha explicado que Glovo ha presentado un recurso de casación contra la sentencia del TSJ de Asturies que “podría dar lugar a que el Tribunal Supremo aproveche ese caso para poder resolver y mantener un criterio, por lo que conoceríamos el criterio decisivo. Pero al ser la primera, no hay sentencias de contraste y por tanto esto es complicado que se de”. Ha explicado que va a haber otras sentencias de TSJ de manera inminente, como en Madrid, Catalunya y País Valencià, y que en caso de que estas fuesen distintas, el Tribunal Supremo ya podría realizar la casación y plantear un criterio decisivo.

Concentración previa de UGT y lío en los Juzgados de lo Social de Zaragoza

Sobre las 11.15 horas, decenas de personas se concentraban a las puertas de los juzgados para visibilizar el problema de los y las falsos autónomos y autónomas. El sindicato UGT había convocado una concentración bajo el lema “Ni TRADE ni autónomos. Somos trabajadores y trabajadoras”, incluyendo el logotipo de Glovo, Deliveroo y UberEats. Conforme llegaba la hora del juicio, cientos de ‘glovers’ se agolpaban a la entrada de los juzgados, lo que ha provocado una cola de decenas de metros, e incluso ha habido un momento que las autoridades han impedido la entrada de más trabajadores y trabajadoras porque estaba colapsado el pasillo donde se iba a celebrar el macrojuicio contra Glovo.

Glovo UGT

Concentración a las puertas del juzgado. Foto: @SeralRoberto

Diez minutos después de la entrada de los y las letrados y letradas de las partes a la sala, dos agentes de la policía nacional, en un acto inusual, han salido de la misma a comunicar a los y las trabajadores y trabajadoras que el juicio había sido suspendido y que debían desalojar el edificio. La policía nacional ha establecido un cordón de alrededor de seis agentes en las puertas de los juzgados mientras los y las cientos de ‘glovers’ aguardaban más explicaciones de sus letrados y letradas. La mayoría, recogían caras de resignación, hartazgo y rabia, ya que veían cómo el proceso se va a dilatar otros seis meses más.

Glovo

Abandono de los ‘glovers’ del edificio de los juzgados. Foto: @SeralRoberto

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