Gaza: La violencia por la supervivencia

Por Isabel Pérez

Desde que comenzó el mes de octubre, ocho israelíes han muerto en ataques palestinos.
Por su parte, las fuerzas israelíes han acabado con la vida de 37 palestinos, 14 de ellos en la Franja de Gaza.

P0r Isabel Pérez

Mi hijo me dijo la noche anterior que después del rezo del viernes iría a la frontera a honorar a los mártires. Hoy él es uno de ellos. Estas son las palabras del padre de uno de los jóvenes palestinos que murieron tras ser disparados por soldados israelíes en el primero de los choques registrados en la línea verde en la Franja de Gaza el pasado viernes 9 de octubre. Una semana después, las marchas hacia la línea verde continúan en la Franja, así como continúan los enfrentamientos en diversas zonas de Cisjordania y Jerusalén-Este. Los asesinatos con armas blancas, perpetrados por palestinos contra israelíes, son diarios.

Desde que comenzó el mes de octubre, 8 israelíes han muerto en ataques palestinos. Por su parte, las fuerzas israelíes han acabado ya con la vida de 37 palestinos, 14 de ellos en la Franja de Gaza.

Morir por la Intifada

Continuad con esta tercera Intifada, la Intifada de Jerusalén, seguid en esta batalla de los cuchillos y las piedras, dice a los fieles musulmanes, Ismail Haniyeh, ex primer ministro de Hamas en Gaza.

Los viernes se han convertido en el llamamiento general para salir a mostrar la rabia, lanzando piedras y cócteles molotov a los soldados israelíes. Los viernes de la ira están siguiendo la batuta de las facciones islamistas palestinas que realizan los llamamientos el día anterior, pero hay jóvenes que, tanto en Cisjordania como en Gaza, no siguen dictamen alguno y, simplemente, se dirigen hacia donde se encuentran las tropas, a cualquier hora de un día cualquiera.

En Gaza este viernes 16 de octubre dos palestinos han muerto tras ser disparados, uno de ellos directamente en la cabeza. Los soldados israelíes tienen luz verde para disparar a matar, los hechos lo demuestran. Antes de que estallara Margen Protector en julio de 2014, los jóvenes se dirigían desde Gaza hacia Nahal Oz, un puesto militar israelí situado al este de la ciudad gazatí, en la línea verde. Los disparos con munición real eran escasos y, si los había, los solían recibir en el pie o en partes bajas de la pierna. Ahora los soldados apuntan a zonas del cuerpo tales como la cabeza, el pecho o el estómago.

Además de los 12 jóvenes muertos por disparos en la línea verde, una mujer embarazada de cinco meses y su hija de 3 años murieron aplastadas en un bombardeo israelí contra su casa, al sur de la ciudad de Gaza, sucedido el 11 de octubre de madrugada. Según las autoridades israelíes se trataba de un objetivo militar.

Uso excesivo de la fuerza del ejército israelí

La mayoría de los palestinos que han cometido apuñalamientos contra israelíes han sido abatidos por las fuerzas israelíes y han muerto en el lugar del crimen. Una vez muertos, las familias de estos palestinos son amenazadas con un desalojo forzado de sus hogares antes de que el Ejército israelí se encargue de demolerlos.

El Centro Palestino para los Derechos Humanos, PCHR en sus siglas en inglés, que dirige el galardonado con el premio Nobel Alternativo de la Paz, Raji Sourani, ha denunciado el uso excesivo de la fuerza y el desprecio por la vida que están mostrando las fuerzas israelíes.

Es posible controlar a una persona sin dispararle y matarle – declara Hamdi Shaqqura, director de la Unidad de Desarrollo Democrático del PCHR.- Está teniendo lugar una escalada de violencia contra civiles palestinos y sus propiedades en todas partes de Cisjordania y Jerusalén. Sitian sus casas, destruyen propiedades o dejan a los colonos libres para atacar a civiles palestinos bajo las miradas de los soldados israelíes.

El centro afirma que derrumbar casas palestinas con el pretexto de que uno de sus habitantes ha cometido una agresión contra un israelí, viola las leyes internacionales. Es una forma de castigo colectivo -continúa Shaqqura- y las leyes internacionales lo prohíben. Israel utilizó y utiliza esta política para castigar a todos los civiles palestinos en todos lados de Cisjordania.

En más de una ocasión, organizaciones de derechos humanos como ésta han relatado en sus informes que no existen pruebas firmes de que haya sucedido un ataque con arma blanca, haciendo uso de videos, fotografías y testigos.

Los factores de “la rabia”

Los palestinos viven en un ambiente propicio para el estallido de un levantamiento popular. Por un lado, en la Franja de Gaza, el proceso de reconstrucción tras la operación israelí militar Margen Protector se lentifica por seguir las pautas de seguridad israelíes. Si no cumplen con sus condiciones, el material no entra. Esto no ocurre solo con la reconstrucción de hogares que Israel bombardeó, también con la construcción de cualquier nuevo hogar. Ahora en Gaza, para construir una casa, hay que pedir permiso y obtener el visto bueno de Israel. El bloqueo se endurece.

Según un miembro del aparato de seguridad de Hamas, que prefiere mantenerse en el anonimato, Israel ha amenazado al movimiento islamista que gobierna la Franja: si seguís permitiendo que los chavales acudan a la línea verde a tirarnos piedras, cerraremos los pasos. Se refieren a Karem Abu Salem y el paso de Erez por donde salen, entre otro tipo de personas, algunos enfermos para tratarse.

En Cisjordania, entre las razones de la rabia están las continuas restricciones de movimiento que las autoridades israelíes imponen a los palestinos, el muro de Separación, que ha hecho que muchos palestinos hayan perdido parte de sus terrenos agrícolas, o el aumento de construcción de asentamientos y agresiones de colonos contra palestinos.

Los palestinos retienen en su memoria los crímenes cometidos contra la familia Dawabsha, en 2015, y el niño palestino Abu Khdeir, en 2014, calcinados y asesinados por colonos. Tampoco olvidan el asesinato del niño de 12 años de la familia Masuda, en al-Fawwar (Hebrón), disparado en 2014 por soldados israelíes mientras jugaba. Según estadística presentadas por B’tselem, Centro de Información Israelí de Derechos Humanos en los Territorios Ocupados, entre enero de 2014 y agosto de 2015, Israel ha asesinado en los territorios a 66 palestinos, sin contar las víctimas mortales de los 50 días de operación militar Margen Protector, al menos 1767 civiles.

En Jerusalén-Este existe un proceso, a cámara lenta, de limpieza étnica. Desde la anexión de Jerusalén Este en 1967, las autoridades israelíes han promovido el doble objetivo de expandir la población judía en la ciudad y la reducción de su población palestina.- Afirma B’tselem.- Varias medidas se han adoptado para lograr este objetivo, incluyendo el aislamiento de Jerusalén Este del resto de Cisjordania, la apropiación de la tierra, y las políticas discriminatorias de planificación y construcción y asignación presupuestaria”.

En Israel, los palestinos con nacionalidad israelí, que conforman el 20% de la población, se sienten inseguros y viviendo como ciudadanos de segunda, bajo leyes segregacionistas y racistas. El Centro ‘Adalah’, Centro Legal para los Derechos de la Minoría Árabe en Israel, expone en una base de datos abierta al público 50 leyes discriminatorias “contra los derechos de los palestinos a la participación política, el acceso a la tierra, la educación, los recursos del presupuesto del Estado y los procedimientos penales”.

Piedras sí, cohetes no

Por el momento, las facciones palestinas armadas mantienen que no participarán en este levantamiento, dando prioridad al levantamiento popular. Hamas y la Yihad Islámica en Palestina afirman que no lanzarán cohetes contra Israel para “no desviar la batalla”.

Musa Abu Marzuq, miembro del buró político de Hamas, declaró que muchos en las redes sociales incitan a los brazos armados a lanzar cohetes. “Lo hacen para desviar esta Intifada de Jerusalén y que finalice, para hacernos parecer a nosotros como agresores y los israelíes como inocentes. No debemos desviar las miradas ni la atención de los medios de comunicación lejos del movimiento de nuestro pueblo”.

A pesar de que Hamas, y otras facciones, la llaman la tercera Intifada, para muchos no lo es. Basan su juicio en la división política palestina, esto es, la enemistad entre Fatah y Hamas, y la desproporción de los choques que se están produciendo más en unas zonas que en otras. Afirman que, tarde o temprano, la Autoridad Palestina frenará a los jóvenes en Cisjordania y que Hamas hará lo mismo en Gaza.

ACTUALIZACIÓN 17/10/2015: Este sábado por la mañana la policía israelí ha matado a dos palestinos tras atacar éstos a un policía y a un civil, según han informado medios locales.

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