[Gasteiz] Anulan «por abusiva» la cláusula de un crédito hipotecario a un cliente

La suscripción de una hipoteca, ya de por sí gravosa, se convirtió en una pesadilla «por sorpresa». Un juzgado de Primera Instancia ha dado la razón a un vitoriano que demandó a su entidad de ahorro por considerar «abusiva» una cláusura del contrato, conocida como ‘Swasp’. El hombre alegó que solo le informaron en dos folios de la cobertura y que cuando reclamó -tras recibir «una factura de 9.629 euros»- recibió un documento de veintiún hojas y dos anexos «que desconocía antes de firmar».
&nbsp
Todo empezó en abril de 2007, cuando el demandante, para afrontar la compra de una vivienda, solicitó un crédito por 227.000 euros en una sucursal ubicada en Zaramaga. Poco después le ofrecieron un «blindaje» por si el euríbor fluctuaba. Si sobrepasaba el 4,70%, el registrado en aquellas fechas, la entidad financiera le ayudaba con un pequeño porcentaje. Si bajaba, le tocaba apoquinar un extra. «Nunca me especificaron cuánto», asegura. La sorpresa llegó dos años después, cuando este índice de interés se desplomó. «Debía abonar 9.629 euros. No me lo podía creer», confiesa. Sus acreedores argumentaron su exigencia con un voluminoso informe de condiciones «que nunca había visto antes».

Comenzó entonces un agotador recorrido por servicios de atención al cliente y la escala directiva de la entidad. Por esa vía no obtuvo ninguna muestra de «comprensión». Así que cambió de táctica y recurrió al Banco de España. Su servicio de reclamaciones le regaló el primer espaldarazo. «No han actuado con la transparencia exigible», rezaba su resolución. Lo malo es que este dictamen carecía de validez legal.
&nbsp
El hombre no desesperó y, con ese informe en la mano, acudió al Palacio de Justicia. Este otoño debía celebrarse el juicio, pero la entidad financiera se «allanó justo en el último momento». ¿Qué significa allanarse? «Que reconoció su error y retiró esa deuda de mi cuenta», certifica el demandante, que avisa de que «otras miles de personas en el País Vasco podrían estar en mi situación». Además echa de menos «algo más de elegancia por parte de la caja de ahorros, trataron de que las dos partes pagáramos por igual las costas. El juez les tuvo que obligar a abonarlas».
NOTICIAS ANTICAPITALISTAS