Publicado en: 9 diciembre, 2018

Gas renovable, el nuevo negocio que plantean las energéticas

Por Eduardo Robaina

Representantes de todo el sector, con la presencia del Ministerio para la Transición Ecológica, debaten su potencial de incorporación al día a día.

Los combustibles fósiles son un negocio muy rentable del que no están dispuesto a deshacerse las grandes compañías. Por ello, ante la presión de la transición energética, algunas están comenzando a explorar otras formas de explotación de los hidrocarburos. Es el caso del gas renovable, de cuyo potencial de incorporación al día a día se ha debatido en Madrid en un acto organizado por loslobbies Club Español de la energía y Sedigás, con el patrocinio de Naturgy y el apoyo del resto de empresas del sector.

El gas renovable, término acuñado por la industria, puede darse de distintas formas, pero es el biometano el que mayor interés ha despertado entre las gasistas. Este tipo de energía se obtiene delbiogás mediante un proceso de depuración, y se presenta como una alternativa sostenible que no contaminaría. No obstante, esta defensa no convence a ecologistas como Samuel Martín-Sosa, responsable de Internacional en Ecologistas en Acción, quien afirma que si se llegara a producir algún tipo de fuga de gas a la atmósfera, por significativa que fuese, “se anulan las ventajas climáticas”. Para Martín-Sosa, las fugas reales de metano a lo largo de toda la cadena de suministro son en realidad un 60% mayores de lo que se había estimado hasta la fecha”, por lo que “carece de sentido” presentar al biometano como una opción que mejorase lo existente.

Durante el acto, donde estuvieron representantes de todo el sector y del Ministerio para la Transición Ecológica, se presentaron una serie de objetivos. Uno de los escritos está elaborado por el lobbySedigás, con el título Plan de Desarrollo del Gas Renovable. Hoja de ruta al 2030. En él se dan cifras que avalan su implantación y asegura que el biometano “puede alcanzar un 64% de la demanda actual de gas natural doméstico/comercial, que en 2017 fue de 53 TWh”, es decir, 33,92 TWh. Durante la jornada, la presidenta de Sedigás, Rosa María Sanz, resaltó las ventajas de una transición hacia el gas renovable, donde las inversiones en infraestructuras serían mínimas pues se podría emplear las del gas tradicional, aseguraba. La presidenta aprovechó el acto, donde estaba presente el secretario de Estado de Energía, José Domínguez Abascal, para pedir al Gobierno que fije un mínimo a la utilización de gas renovable para 2030 en el Plan de Energía y Clima, cuya presentación tendrá lugar antes de que acabe el año. Por su parte, Domínguez Abascal se refirió al gas renovable como una nueva forma de almacenamiento de cara al futuro.

Por su parte, Enagás, la compañía del IBEX35 cuya máxima accionista es el Estado (5%), prevé que la potencialidad del biometano en España será de 88 TWh, según un análisis hecho en julio de este año. Desde la compañía afirman a La Marea que en ese estudio “se analizaron todos los posibles escenarios”, y que la cifra señalada es la “máxima suponiendo que se aprovechasen absolutamente todos los residuos, incluyendo los ganaderos, lo cual en el corto plazo no parece viable”. Enagás sostiene que ellos trabajan con los datos indicados por la IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), quien en los últimos estudios señala que el potencial de biogás/biometano disponible en España a corto plazo se sitúa entre 20 y 34 TWh.

Estos datos son puestos en cuestión por expertos como Carlos Calvo Ambel, analista de la plataforma de ONG Transport & Environment (T&E), quien considera ese dato “exageradísimo”. Para ello, se apoya en un estudio reciente del ICCT (en español, Consejo Internacional de Transporte Limpio), quienes cifran el potencial de este gas en 19 THW, es decir, cuatro veces menos de lo que pronostica la empresa de transporte de gas española. Calvo Ambel señala que la gran diferencia entre ambos estudios reside en la capacidad en el sector agropecuario.

 

El gas renovable en la actualidad

Hoy apenas un 4% del gas que se consume en la UE es renovable, producido en su mayoría mediante cultivos como el maíz. Este porcentaje está, por tanto, muy lejos de los deseos y pretensiones del sector del gas. Son muchos los que empiezan a virar la mira de negocios hasta este recurso, no solo en España. Por ejemplo, la patronal Eurogas estima que para 2050 un 76% de todo el gas será renovable. Como apunta Samuel Martín-Sosa, “para la industria es fundamentalconsolidar su argumento del gas como un combustible limpio“.

El ya mencionado ICCT cifra que solo en torno al 7-12% de la demanda de gas pronosticada para 2050 podrá ser cubierta con gas renovable. Los mismos presagios existen para el transporte, donde uno de los últimos informes de T&E, el biometano apenas contribuiría con un 9,5% de la demanda energética en toda la UE en 2030.

La semana pasada, Miguel Arias Cañete, comisario europeo de Energía y Acción por el Cambio Climático, aseguraba: “Habremos descarbonizado completamente la Unión Europea en 2050″, a lo que añadió que “el papel del gas no será el mismo en 2050 que en la actualidad”. Aunque confirmó que los combustibles fósiles “todavía pueden ser necesarios” en algunas industrias, no lo será así en el transporte por carretera donde se espera que la movilidad eléctrica se haga cargo.

 

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