FRENADESO: Carta a los Jubilados y Pensionados

Panamá, 16 de diciembre de 2008.

&nbsp

SEÑORES

JUBILADOS Y PENSIONADOS

E.&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp S.&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp M.

Durante el proceso de imposición de la Ley de la Muerte (Ley 51), advertimos al gobierno nacional que las condiciones de vida de la población jubilada y pensionada eran paupérrimas, a pesar que éstos habían aportado a la sociedad panameña sus mejores años. Señalamos que con el cambio de la ley de seguridad social, las condiciones de atención en materia de salud a la población se afectarían, pues se privilegiaba la política de privatización de la seguridad&nbsp social.

En efecto, hoy a pesar que los asegurados aportamos más a la CSS, el deterioro de los servicios médicos, de laboratorios, medicamentos e infraestructura se ha profundizando, obligando a la población asegurada a asumir un gasto adicional en materia de salud.

En el caso de la población pensionada y jubilada, planteamos que si con la Ley 14, el 46% de los que recibían pensión eran pobres, que es el caso de los actuales jubilados y pensionados, la Ley de la Muerte hará que los futuros jubilados y pensionados vivan en condiciones de indigencia, en la medida que se cambia la fórmula del cálculo de las pensiones, deteriorando las mismas.

Obviamente, de ese entonces a la fecha (2005-2008), el pueblo panameño vive una marcada pérdida del poder adquisitivo de los ingresos que supera el 37%, dado el aumento del costo de la canasta de alimentos (superior al 15%) y de los servicios básicos. Lo que explica que de cada 100 trabajadores ocupados a 36 no les alcanza el salario para adquirir la cesta de alimento, igualmente de cada 100 pensionados 46 no logran si quiera alimentarse.

En este sentido, el pueblo panameño ha venido exigiendo que se resuelvan sus condiciones materiales de vida; es decir que se ponga un alto a la ola indiscriminada de aumento de los precios de la canasta básica familiar; que se reduzcan, congelen y controlen los precios de bienes y servicios básicos; y que se otorgue un aumento general de salario y pensiones, que permita recuperar la capacidad de compra pérdida. En esta materia, FRENADESO, a través de la Coordinadora de Lucha por el Respeto a la Vida y la Dignidad del Pueblo, presentó en el mes de septiembre ante la Asamblea de Diputados un proyecto de ley que recogía esta justa aspiración del pueblo trabajador, la cual ha sido ignorada tanto por el Presidente de la República como por los diputados, en la medida que su gestión de gobierno no ha sido para favorecer los intereses de las grandes mayorías del campo y la ciudad.

En este sentido, el gobierno de Martín Torrijos, opta por desconocer el sentir del pueblo. En el caso de los jubilados, de manera burlesca anuncia un bono de 25 balboas en el mes de diciembre para los pensionados, lo cuál no constituye ningún tipo de respuestas para quienes ya ofrecieron el sudor de su frente en crear riqueza para este país, y que sin embargo sus pensiones los llevan a tener que elegir entre mal alimentarse o comprar medicamentos, pues no les alcanza para ambas cosas.

Contrario a ello, a los grandes capitales locales y extranjeros, se les sigue otorgando subsidios millonarios, tal es el caso de los corredores nortes y sur (casi 1 millón de dólares por el servicio de 11 días), autopista Panamá-Colón, y de las empresas de electrificación. Igualmente a la burocracia consular se le aumentó considerablemente sus remuneraciones, a pesar que éstos no cumplan sus funciones, tal es el caso de lo acaecido frente a las relaciones comerciales con la Unión Europea, lo que costará al pueblo panameño aproximadamente 60 millones de dólares.

El discurso presidencial en torno a “que no existen recursos”, es una rotunda falacia. Los recursos con que hacerle frente a estas demandas existen: el excedente canalero, el llamado superávit fiscal, los recursos que se utilizan para dar canonjías a empresarios y altos burócratas de los tres Órganos de gobierno; las partidas discrecionales, las partidas destinadas a financiar la cinta costera, los subsidios a los partidos políticos, entre otros.

Ahora, ¿por qué bonos? Los bonos a los sectores marginados, esta dirigido a constituir a los seres humanos como “sujetos de asistencia y no como ciudadanos de derecho”. &nbsp En este contexto de crisis y de falencia alimentaria se asiste a una la relación perversa entre pobreza originada en la desigualdad social, y el asistencialismo que producen disciplinamiento, siendo estos mecanismos los que inmovilizan y anulan cada vez más profundamente a la autonomía personal.

En la lógica neoliberal de la política asistencial, tradicionalmente asociada a la caridad, la filantropía o el clientelismo político, el bono pasó a ser sinónimo de eficiencia y eficacia en el uso de recursos públicos, y de cierta “equidad distributiva” en el plano de la legitimación de las formas de intervención del Estado. Donde el punto no es resolver de manera permanente las necesidades insatisfechas de la población, sino palear las necesidades más básicas para mediatizar la protesta social. Para lograr tal objetivo cuentan con el aval de la burocracia sindical (CONATO) y de jubilados (caso Medina) que pretenden servir de contenedor de las luchas de los trabajadores y jubilados.

El aumento de los salarios y pensiones ha venido siendo sustituido por bonos. Esto indica que de seguir así y sin darnos cuenta en un futuro no muy lejano, los bonos estarían ocupando el lugar de salario y pensiones.

FRENADESO, en este sentido expresa nuestra coincidencia en la lucha de los jubilados, quienes de manera digna han rechazado la burla politiquera del gobierno de Martín Torrijos, que intentan manipular y desconocer las demandas de aumento de pensiones y control de precios que exige la población de la tercera edad y el pueblo en general.

En este sentido, seguiremos exigiendo al Presidente Martín Torrijos y a la Asamblea de Diputados que se consideren y aprueben los Proyectos de Ley que hemos presentado en materia de aumento de salario y pensiones, rebaja de los precios de la canasta básica familiar y control de precios, lo cual constituye una verdadera respuesta a la lucha que hoy emprenden jubilados y pensionados del país.

Atentamente

Gabriel Castillo

Coordinador (a.i.)

FRENADESO

cc. Martín Torrijos, Presidente de la República

&nbsp &nbsp &nbsp &nbsp &nbsp Raúl Rodríguez, Presidente Asamblea Nacional

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